Originalidad, volumen y bajo consumo

Entre los monovolúmenes medios hay una gran competencia, impensable hace 6 ó 7 años. El conocido Picasso de Citroën, en versión HDi, aporta lo que la mayoría, un buen volumen interior y cinco plazas –hay un par de modelos que ofertan 7 asientos casi iguales en utilidad-, un motor turbodiésel en torno a los 100 CV, 90 en este caso, prestaciones más que decentes, un consumo bastante reducido y, ante todo, una imagen diferenciadora, especialmente por lo redondeado y voluminoso del diseño y por una gran superficie acristalada.

Comparte muchos elementos estructurales y mecánicos con el 323 de la marca, como las suspensiones y el motor, aunque éste último sin intercooler, con lo que hay 10 CV de diferencia frente a la berlina. No consume tan poco como el HDi de Citroën, pero tampoco gasta mucho y el motor tiene un poco más de tacto TDi de los anteriores, con algo más de vibraciones, aunque en la práctica funciona muy bien. Su bastidor se coloca como entre los mejores de su segmento y eso redunda muy positivamente en el comportamiento. Otro de los rivales, quizá algo menos conocido. Tiene un buen motor también, y con más potencia que el HDi de la marca gala. Las prestaciones son también algo mejores, como puede verse en velocidad máxima, beneficiado por un menor peso y menor volumen frente al viento. Las siete plazas con que puede contar el Zafira son el principal punto de referencia y su mayor grado de versatilidad, que es con lo que se desmarca de prácticamente todo lo que hay en el mercado en este segmento. Tiene un comportamiento muy bueno y un motor que anda muy bien. Su diseño, menos redondeado, le diferencia también. El acabado interior es muy bueno y sólido, con elementos conocidos ya en otros Opel, como mandos de parabrisas, intermitentes, etc. Se puede decir que el Scénic es el inspirador de este segmento o, cuando menos, que, siendo el primero, y el primero en éxito, ha incitado a multitud de marcas a tener un vehículo de similares características. Existe con este motor y 80 CV, o con motor de 115. Tiene una buena modularidad, un buen comportamiento, mejor visibilidad que el Xsara Picasso, pero peor puesto de conducción, pues el Scénic tiene un volante colocado muy horizontalmente. La palanca de cambios, colodada en el piso y al centro, es corta y cuesta llegar un poco con la mano. Gasta también poco y las prestaciones son similares al Picasso. Comparte muchos elementos estructurales y mecánicos con el 323 de la marca, como las suspensiones y el motor, aunque éste último sin intercooler, con lo que hay 10 CV de diferencia frente a la berlina. No consume tan poco como el HDi de Citroën, pero tampoco gasta mucho y el motor tiene un poco más de tacto TDi de los anteriores, con algo más de vibraciones, aunque en la práctica funciona muy bien. Su bastidor se coloca como entre los mejores de su segmento y eso redunda muy positivamente en el comportamiento. Otro de los rivales, quizá algo menos conocido. Tiene un buen motor también, y con más potencia que el HDi de la marca gala. Las prestaciones son también algo mejores, como puede verse en velocidad máxima, beneficiado por un menor peso y menor volumen frente al viento. Las siete plazas con que puede contar el Zafira son el principal punto de referencia y su mayor grado de versatilidad, que es con lo que se desmarca de prácticamente todo lo que hay en el mercado en este segmento. Tiene un comportamiento muy bueno y un motor que anda muy bien. Su diseño, menos redondeado, le diferencia también. El acabado interior es muy bueno y sólido, con elementos conocidos ya en otros Opel, como mandos de parabrisas, intermitentes, etc. Se puede decir que el Scénic es el inspirador de este segmento o, cuando menos, que, siendo el primero, y el primero en éxito, ha incitado a multitud de marcas a tener un vehículo de similares características. Existe con este motor y 80 CV, o con motor de 115. Tiene una buena modularidad, un buen comportamiento, mejor visibilidad que el Xsara Picasso, pero peor puesto de conducción, pues el Scénic tiene un volante colocado muy horizontalmente. La palanca de cambios, colodada en el piso y al centro, es corta y cuesta llegar un poco con la mano. Gasta también poco y las prestaciones son similares al Picasso. Comparte muchos elementos estructurales y mecánicos con el 323 de la marca, como las suspensiones y el motor, aunque éste último sin intercooler, con lo que hay 10 CV de diferencia frente a la berlina. No consume tan poco como el HDi de Citroën, pero tampoco gasta mucho y el motor tiene un poco más de tacto TDi de los anteriores, con algo más de vibraciones, aunque en la práctica funciona muy bien. Su bastidor se coloca como entre los mejores de su segmento y eso redunda muy positivamente en el comportamiento. Otro de los rivales, quizá algo menos conocido. Tiene un buen motor también, y con más potencia que el HDi de la marca gala. Las prestaciones son también algo mejores, como puede verse en velocidad máxima, beneficiado por un menor peso y menor volumen frente al viento. Las siete plazas con que puede contar el Zafira son el principal punto de referencia y su mayor grado de versatilidad, que es con lo que se desmarca de prácticamente todo lo que hay en el mercado en este segmento. Tiene un comportamiento muy bueno y un motor que anda muy bien. Su diseño, menos redondeado, le diferencia también. El acabado interior es muy bueno y sólido, con elementos conocidos ya en otros Opel, como mandos de parabrisas, intermitentes, etc. Se puede decir que el Scénic es el inspirador de este segmento o, cuando menos, que, siendo el primero, y el primero en éxito, ha incitado a multitud de marcas a tener un vehículo de similares características. Existe con este motor y 80 CV, o con motor de 115. Tiene una buena modularidad, un buen comportamiento, mejor visibilidad que el Xsara Picasso, pero peor puesto de conducción, pues el Scénic tiene un volante colocado muy horizontalmente. La palanca de cambios, colodada en el piso y al centro, es corta y cuesta llegar un poco con la mano. Gasta también poco y las prestaciones son similares al Picasso. Comparte muchos elementos estructurales y mecánicos con el 323 de la marca, como las suspensiones y el motor, aunque éste último sin intercooler, con lo que hay 10 CV de diferencia frente a la berlina. No consume tan poco como el HDi de Citroën, pero tampoco gasta mucho y el motor tiene un poco más de tacto TDi de los anteriores, con algo más de vibraciones, aunque en la práctica funciona muy bien. Su bastidor se coloca como entre los mejores de su segmento y eso redunda muy positivamente en el comportamiento. Otro de los rivales, quizá algo menos conocido. Tiene un buen motor también, y con más potencia que el HDi de la marca gala. Las prestaciones son también algo mejores, como puede verse en velocidad máxima, beneficiado por un menor peso y menor volumen frente al viento. Las siete plazas con que puede contar el Zafira son el principal punto de referencia y su mayor grado de versatilidad, que es con lo que se desmarca de prácticamente todo lo que hay en el mercado en este segmento. Tiene un comportamiento muy bueno y un motor que anda muy bien. Su diseño, menos redondeado, le diferencia también. El acabado interior es muy bueno y sólido, con elementos conocidos ya en otros Opel, como mandos de parabrisas, intermitentes, etc. Se puede decir que el Scénic es el inspirador de este segmento o, cuando menos, que, siendo el primero, y el primero en éxito, ha incitado a multitud de marcas a tener un vehículo de similares características. Existe con este motor y 80 CV, o con motor de 115. Tiene una buena modularidad, un buen comportamiento, mejor visibilidad que el Xsara Picasso, pero peor puesto de conducción, pues el Scénic tiene un volante colocado muy horizontalmente. La palanca de cambios, colodada en el piso y al centro, es corta y cuesta llegar un poco con la mano. Gasta también poco y las prestaciones son similares al Picasso.