Opel Vectra 1.9 CDTi 120 CV GTS

Ya has elegido coche. Te has decantado por uno, pero ‘‘cómo vestirlo’’. La elección de una buena mecánica es tan importante como escoger el modelo en sí. Opel lo sabe y ha añadido un nuevo CDTi de 120 CV al Vectra. ¿Le irá bien?

No es un Vectra cualquiera. En su zaga, luce con orgullo las siglas GTS que le bautizan como uno de las versiones más deportivas de la gama. Ahora, gracias a la incorporación de este nuevo CDTi de 120 CV y de su hermano de 150 CV, se puede disfrutar de esta terminación en un Diesel. Se apuesta por un look deportivo –fíjate en sus paragolpes, sus faldones laterales o en el pequeño alerón que cubre su portón-, pero sin estridencias: ante todo, un caballero. Y no sólo es cuestión de retoques estéticos; las siglas GTS imprimen carácter: no en vano estos modelos cuentan con una suspensión rebajada 20 mm y con una amortiguación más dura que el resto de la gama. Su comportamiento –nos movamos por el terreno que nos movamos y llevemos la velocidad que llevemos- se puede resumir en una simple palabra: aplomado. Además de moverse por carretera casi haciendo surco, este Vectra monta unos poderosos neumáticos –215/50-, junto a unas llantas de aluminio de 17 pulgadas. Esta circunstancia, unida a sus poderosos frenos de disco (de 302 mm delante y de 292, detrás), le otorgan unas distancias de frenada realmente buenas para un coche de estas características. Además, no han escatimado en dotación de seguridad: incluye 8 airbags, ABS y controles de tracción y de estabilidad.También hay diferencias en el interior. El conductor cuenta con unos asientos de corte deportivo, muy cómodos. El volante de tres radios también huye de diseños clásicos y el cuero y los detalles cromados reinan en el habitáculo.Ninguna queja a la postura de conducción: todo a mano, todo con buen tacto... Sin embargo, y ya son muchos Vectras los que hemos probado, nos seguimos peleando con los intermitentes; resultan demasiado sensibles y cuesta cogerles el punto. Pasamos de indicar la derecha a la izquierda constantemente y tememos estar volviendo locos a los conductores que nos siguen. Opel tampoco se olvida del resto de los pasajeros. En este Vectra, multitud de detalles revelan su clara vocación familiar: portavasos en las plazas traseras, el respaldo central que se convierte en mesa, los espacios para guardar las gafas, las grandes guanteras...Uno de sus fuertes continúa siendo la habitabilidad. Ciertamente, no es el que más anchura ofrece a los pasajeros (sería el C5), ni el que más espacio promete para las piernas (el Mondeo), ni para la cabeza (el Passat)... pero, en todas estas mediciones, se encuentra entre los más generosos, lo que nos da una idea de su interior bien resuelto y equilibrado. Tampoco han escatimado centímetros en el maletero. Según nuestras mediciones, puede transportar hasta 495 litros de carga. Sólo el Mondeo ofrece más capacidad, con 520 litros, pero este Vectra aprovecha hasta el último recoveco, gracias a una superficie plana y a un portón que facilita mucho el porte de objetos. Una imagen distinta, un interior cuidado, un Diesel resultón... Son muchos los puntos a favor de este Vectra, pero todo se paga. Muchos de sus rivales exhiben un precio más barato y no menos atractivos, porque –ya puestos a distanciarse del resto- a lo mejor el comprador de este Vectra debería plantearse la versión de 150 CV. No es un Vectra cualquiera. En su zaga, luce con orgullo las siglas GTS que le bautizan como uno de las versiones más deportivas de la gama. Ahora, gracias a la incorporación de este nuevo CDTi de 120 CV y de su hermano de 150 CV, se puede disfrutar de esta terminación en un Diesel. Se apuesta por un look deportivo –fíjate en sus paragolpes, sus faldones laterales o en el pequeño alerón que cubre su portón-, pero sin estridencias: ante todo, un caballero. Y no sólo es cuestión de retoques estéticos; las siglas GTS imprimen carácter: no en vano estos modelos cuentan con una suspensión rebajada 20 mm y con una amortiguación más dura que el resto de la gama. Su comportamiento –nos movamos por el terreno que nos movamos y llevemos la velocidad que llevemos- se puede resumir en una simple palabra: aplomado. Además de moverse por carretera casi haciendo surco, este Vectra monta unos poderosos neumáticos –215/50-, junto a unas llantas de aluminio de 17 pulgadas. Esta circunstancia, unida a sus poderosos frenos de disco (de 302 mm delante y de 292, detrás), le otorgan unas distancias de frenada realmente buenas para un coche de estas características. Además, no han escatimado en dotación de seguridad: incluye 8 airbags, ABS y controles de tracción y de estabilidad.También hay diferencias en el interior. El conductor cuenta con unos asientos de corte deportivo, muy cómodos. El volante de tres radios también huye de diseños clásicos y el cuero y los detalles cromados reinan en el habitáculo.Ninguna queja a la postura de conducción: todo a mano, todo con buen tacto... Sin embargo, y ya son muchos Vectras los que hemos probado, nos seguimos peleando con los intermitentes; resultan demasiado sensibles y cuesta cogerles el punto. Pasamos de indicar la derecha a la izquierda constantemente y tememos estar volviendo locos a los conductores que nos siguen. Opel tampoco se olvida del resto de los pasajeros. En este Vectra, multitud de detalles revelan su clara vocación familiar: portavasos en las plazas traseras, el respaldo central que se convierte en mesa, los espacios para guardar las gafas, las grandes guanteras...Uno de sus fuertes continúa siendo la habitabilidad. Ciertamente, no es el que más anchura ofrece a los pasajeros (sería el C5), ni el que más espacio promete para las piernas (el Mondeo), ni para la cabeza (el Passat)... pero, en todas estas mediciones, se encuentra entre los más generosos, lo que nos da una idea de su interior bien resuelto y equilibrado. Tampoco han escatimado centímetros en el maletero. Según nuestras mediciones, puede transportar hasta 495 litros de carga. Sólo el Mondeo ofrece más capacidad, con 520 litros, pero este Vectra aprovecha hasta el último recoveco, gracias a una superficie plana y a un portón que facilita mucho el porte de objetos. Una imagen distinta, un interior cuidado, un Diesel resultón... Son muchos los puntos a favor de este Vectra, pero todo se paga. Muchos de sus rivales exhiben un precio más barato y no menos atractivos, porque –ya puestos a distanciarse del resto- a lo mejor el comprador de este Vectra debería plantearse la versión de 150 CV.

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