Opel Astra SW 1.8 Cosmo

Buen comportamiento dinámico, amplísimo maletero y un motor que se queda por debajo de las expectativas componen la carta de presentación del Astra “más familiar".

Opel Astra SW 1.8 Cosmo
Opel Astra SW 1.8 Cosmo

Tradicional es el adjetivo que mejor define el interior de este Astra SW. Elegante, funcional y con materiales de interesante acabado. En la terminación Cosmo, de carácter más lujoso, encontramos incrustaciones de madera en el salpicadero y las puertas y detalles de metal mate en el volante. El conjunto, agradable a la vista, aparece perfecta y "germánicamente" organizado. La información procedente de los relojes -cuentavueltas y velocímetro- se lee a la perfección; pero los reflejos del sol hacen que sea una tarea complicada la de consultar la pantalla ubicada en el centro del salpicadero. Entre otros datos, dicha pantalla nos ofrece consumos, manejo del climatizador, de la radio y, sobre todo, las instrucciones de navegación GPS. Precisamente de esta función queríamos hablar. Es uno de los aparatos más sencillos de utilizar del mercado, aunque bien es cierto que la actualización del software quizás se ha quedado un poco atrás. Pero nos hemos desviado del tema. Analicemos las cotas interiores de las plazas delanteras, traseras y la capacidad del maletero que, al fin y al cabo, son los motivos que inclinarán la balanza positiva o negativamente en la decisión de compra.Si llegamos con un pañuelo tapando nuestro ojos al Astra SW y nos sentamos al volante, no sabremos si estamos en la carrocería compacta de cinco puertas o en la familiar. Los puestos de conducción son exactamente iguales en ambas configuraciones. El tacto de los materiales nos resulta agradable y nos sugiere buenas vibraciones debido a los acabados lujosos. El puesto de conducción es comodísimo. Los asientos recogen el cuerpo a la perfección, aunque sí echaríamos de menos que el mullido de los mismos fuera un poco más firme. La zona lumbar se encuentra protegida y bien anclada en el asiento; esta característica se agradece sobre todo en los viajes largos, cuando más sufre esta zona, si las suspensiones, como en este caso, resultan firmes. Los asientos traseros, amplios, permiten que dos personas viajen cómodas con suficiente espacio para las piernas (75 cm como mínimo tras el conductor). Esta amplitud es debida a que la batalla del SW ha crecido 10 cm respecto a la versión compacta y se sitúa en 2,7 metros –en el de cinco puertas mide 2,6-. El Astra está homologado para cinco plazas y sin problemas podemos “incluir" un adulto más en los asientos traseros, pero su comodidad y la de sus acompañantes dependerá de su corpulencia. Lo más destacable del maletero de este SW no es sólo su capacidad, que, por cierto, es notable: 500 litros. Además, la boca de carga es amplia, con lo que podemos introducir bultos voluminosos y, además, al ser elevado el plano de carga, se facilitan las labores de colocación de las mercancías.En nuestro país se comercializan 48 versiones diferentes del Astra: tres carrocerías –familiar SW, cinco y tres puertas GTC-, cuatro posibles acabados (Cosmo, Elegance y Sport) y una amplísima gama de mecánicas. En los Diesel encontramos motores desde 90 a 150 CV de potencia y con cilindradas entre 1,3 y 1,9 litros. En el caso de los gasolina, se ofrece un 1.4 de 90 CV como base de la gama y un 2.0 turboalimentado de 200 CV como tope, además del 1.6 de 105 CV y el citado 1.8, objeto e nuestra prueba.