Opel Astra SW 1.8 Cosmo

Buen comportamiento dinámico, amplísimo maletero y un motor que se queda por debajo de las expectativas componen la carta de presentación del Astra “más familiar".

Opel Astra SW 1.8 Cosmo
Opel Astra SW 1.8 Cosmo

Asociar una carrocería familiar a una mecánica de gasolina es cada vez menos frecuente. Sin embargo, Opel ofrece una alternativa con este Astra SW con motor 1.8 de 125 CV. El resultado es una berlina amplia y confortable en su interior, que no destaca por unas prestaciones brillantes, pero que atiende correctamente las necesidades de una pequeña familia, de sus posibles viajes y de la compra semanal. El motor de gasolina más potente entre los no turboalimentados que ofrece Opel en España es el que monta el protagonista de nuestra prueba. Tiene 1,8 litros de capacidad y anuncia 125 CV de potencia, pero lo cierto es que en nuestro banco de rodillos se ha quedado por debajo de esta cifra llegando sólo 123 CV a 6.175 rpm.Por encima de 3.000 vueltas esta mecánica se torna más agresiva. De hecho el par motor máximo (17,5 mkg) se alcanza a 3.750 giros. Llevar la mecánica por encima de las 3.000 vueltas es la mejor manera de sacarle provecho. Según ha registrado nuestro Centro Técnico, es en torno a las 6.000 vueltas donde alcanza su máxima expresión de potencia (123 CV). La caja de cambios, manual de cinco velocidades, y con un tacto correcto, juega un importante papel en nuestra “relación" con la mecánica. Existen dos modalidades de gestión integral del vehículo que afectan a suspensiones, dureza de la dirección, gestión del acelerador, etc: sport y normal. Para entendernos, llevar la lógica normal equivale a un uso más burgués del vehículo: suspensiones más confortables, dirección más lenta y acelerador más lento. Vamos, la piel de cordero del dicho tradicional. Y, si buscamos al lobo, elegiremos la modalidad sport: suspensiones más firmes, una dirección rápida con pocas vueltas de volante y un motor más fiero. Lo cierto es que se nota bastante diferencia entre una y otra modalidad: pereza/vivacidad serían las palabras adecuadas para explicarlo.

Con el modo sport afrontamos con mayor seguridad y confianza determinadas maniobras como adelantamientos. La respuesta de acelerador en esos casos es instantánea y el empuje aparece enseguida, justo cuando lo necesitamos.La dinámica de la nueva generación del Astra es uno de los aspectos más destacados del modelo. Pues bien, con carrocería familiar no iba a ser menos. En el SW crece la longitud total del coche y con ella, la batalla. Ello no sólo redunda en un más amplio interior (luego hablaremos de ello), sino también en un comportamiento dinámico más aplomado.

Los neumáticos, en medida 215/45 R sobre llantas de 17 pulgadas -de serie monta 205/55 R sobre 16 pulgadas-, influyen también en el saber estar del conjunto. Ello se completa con unas suspensiones firmes -en modo sport, sobre todo- y se refuerza con el control de tracción y de estabilidad. Estos últimos elementos están coordinados por lo que Opel denomina IDS, siglas en inglés de Sistema Interactivo de Conducción. A este dispositivo también confluye el ABS y el sistema de control continuo de las suspensiones, denominado CDC. La seguridad que nos transmite este Astra SW se ve reforzada, qué duda cabe, por unas cifras de frenada recogidas por nuestro Centro Técnico, que respaldan nuestras percepciones de que el coche "tenía pinta de ser un correcto frenador".

Nada más y nada menos que 68,3 metros recorre nuestro protagonista cuando circula a 140 km/h y pisamos a fondo el pedal del freno. La media del segmento se encuentra en torno a los 70-72 metros. ¿Por qué has sido complicado encontrar rivales? Cuando nos ponemos manos a la obra con una prueba, realizamos un análisis detallado de la competencia en el mercado, con el objetivo de posicionarlo de la mejor manera posible.

Pues bien, con el Astra SW surgió una gran lluvia de ideas. Todos los rivales del Astra compacto que tuvieran carrocerías familiares: Ford Focus SW, Volkswagen Golf Variant, Peugeot 307 SW, Renault Mégane Grand Tour... Poco a poco la lista se fue reduciendo. ¿La causa? Casi todos sus contrincantes sólo montan mecánicas de gasóleo y nuestro Astra SW era un gasolina.

Hablando de combustible, no nos han sorprendido las cifras obtenidas teniendo en cuenta que es un gasolina, que anuncia 125 CV y que tiene una cilindrada de 1,8 litros. Estos datos fueron recogidos por nuestros especialistas: 8,6 litros a los 100 km a una velocidad media de 120 km/h y 10,2 litros a los 100 km en recorrido urbano. Asociar una carrocería familiar a una mecánica de gasolina es cada vez menos frecuente. Sin embargo, Opel ofrece una alternativa con este Astra SW con motor 1.8 de 125 CV. El resultado es una berlina amplia y confortable en su interior, que no destaca por unas prestaciones brillantes, pero que atiende correctamente las necesidades de una pequeña familia, de sus posibles viajes y de la compra semanal. El motor de gasolina más potente entre los no turboalimentados que ofrece Opel en España es el que monta el protagonista de nuestra prueba. Tiene 1,8 litros de capacidad y anuncia 125 CV de potencia, pero lo cierto es que en nuestro banco de rodillos se ha quedado por debajo de esta cifra llegando sólo 123 CV a 6.175 rpm.Por encima de 3.000 vueltas esta mecánica se torna más agresiva. De hecho el par motor máximo (17,5 mkg) se alcanza a 3.750 giros. Llevar la mecánica por encima de las 3.000 vueltas es la mejor manera de sacarle provecho. Según ha registrado nuestro Centro Técnico, es en torno a las 6.000 vueltas donde alcanza su máxima expresión de potencia (123 CV). La caja de cambios, manual de cinco velocidades, y con un tacto correcto, juega un importante papel en nuestra “relación" con la mecánica. Existen dos modalidades de gestión integral del vehículo que afectan a suspensiones, dureza de la dirección, gestión del acelerador, etc: sport y normal. Para entendernos, llevar la lógica normal equivale a un uso más burgués del vehículo: suspensiones más confortables, dirección más lenta y acelerador más lento. Vamos, la piel de cordero del dicho tradicional. Y, si buscamos al lobo, elegiremos la modalidad sport: suspensiones más firmes, una dirección rápida con pocas vueltas de volante y un motor más fiero. Lo cierto es que se nota bastante diferencia entre una y otra modalidad: pereza/vivacidad serían las palabras adecuadas para explicarlo.

Con el modo sport afrontamos con mayor seguridad y confianza determinadas maniobras como adelantamientos. La respuesta de acelerador en esos casos es instantánea y el empuje aparece enseguida, justo cuando lo necesitamos.La dinámica de la nueva generación del Astra es uno de los aspectos más destacados del modelo. Pues bien, con carrocería familiar no iba a ser menos. En el SW crece la longitud total del coche y con ella, la batalla. Ello no sólo redunda en un más amplio interior (luego hablaremos de ello), sino también en un comportamiento dinámico más aplomado.

Los neumáticos, en medida 215/45 R sobre llantas de 17 pulgadas -de serie monta 205/55 R sobre 16 pulgadas-, influyen también en el saber estar del conjunto. Ello se completa con unas suspensiones firmes -en modo sport, sobre todo- y se refuerza con el control de tracción y de estabilidad. Estos últimos elementos están coordinados por lo que Opel denomina IDS, siglas en inglés de Sistema Interactivo de Conducción. A este dispositivo también confluye el ABS y el sistema de control continuo de las suspensiones, denominado CDC. La seguridad que nos transmite este Astra SW se ve reforzada, qué duda cabe, por unas cifras de frenada recogidas por nuestro Centro Técnico, que respaldan nuestras percepciones de que el coche "tenía pinta de ser un correcto frenador".

Nada más y nada menos que 68,3 metros recorre nuestro protagonista cuando circula a 140 km/h y pisamos a fondo el pedal del freno. La media del segmento se encuentra en torno a los 70-72 metros. ¿Por qué has sido complicado encontrar rivales? Cuando nos ponemos manos a la obra con una prueba, realizamos un análisis detallado de la competencia en el mercado, con el objetivo de posicionarlo de la mejor manera posible.

Pues bien, con el Astra SW surgió una gran lluvia de ideas. Todos los rivales del Astra compacto que tuvieran carrocerías familiares: Ford Focus SW, Volkswagen Golf Variant, Peugeot 307 SW, Renault Mégane Grand Tour... Poco a poco la lista se fue reduciendo. ¿La causa? Casi todos sus contrincantes sólo montan mecánicas de gasóleo y nuestro Astra SW era un gasolina.

Hablando de combustible, no nos han sorprendido las cifras obtenidas teniendo en cuenta que es un gasolina, que anuncia 125 CV y que tiene una cilindrada de 1,8 litros. Estos datos fueron recogidos por nuestros especialistas: 8,6 litros a los 100 km a una velocidad media de 120 km/h y 10,2 litros a los 100 km en recorrido urbano.