Nuevo Seat Toledo

Vuelve la practicidad. La tercera generación del Seat Toledo incorpora de nuevo un gran portón posterior que facilita el acceso a un maletero de medio metro cúbico de capacidad. Diseñado sobre la base del Altea, con quien comparte plataforma, mecánicas y la mayoría de sus componentes, el Toledo pretende entrar de lleno en la vida de las familias jóvenes como alternativa a los monovolúmenes compactos de última generación.

Nuevo Seat Toledo
Nuevo Seat Toledo

No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc. No se parece en nada al que estábamos acostumbrados a ver en nuestras carreteras. La ruptura que vimos entre la primera y la segunda generación del modelo español tiene su continuidad en esta tercera, aún más extravagante, aunque hay varios aspectos que se mantienen en común con las otras dos generaciones, claro está, además del nombre: se sigue apostando por la carrocería de tres volúmenes, aunque en este caso, de forma muy peculiar.La primera generación fue desarrollada de forma independiente a otros modelos, es decir, no hubo continuidad en versiones cortas, familiares, etc. y tuvo gran aceptación entre el público especialmente por su gran maletero y enorme portón posterior, entre los años 1991 y 1998. La segunda, que sí formó parte de un proyecto común (el Toledo se presentó en otoño de 1998 y el León no llegó hasta un año después), pasó un poco más inadvertida por el mercado. En parte por sus dimensiones –a caballo entre dos segmentos- y en parte por la pérdida del preciado portón trasero, aunque las versiones TDI de hasta 150 CV de potencia fueron un gran aliciente para el público que buscaba un modelo buen rodador y de bajo consumo. Incluso llegó a montar un propulsor de cinco cilindros en V de origen Volkswagen, de 170 CV de potencia, que durante algún tiempo ostentó el récord de ser el modelo más potente de la marca española. Este es el principal motivo por el que los responsables de la marca han decidido mantener el mismo nombre, muy bien reconocido en muchos países del mundo.Los propios responsables de Seat reconocen que el segmento en el que se encontraba la segunda generación se había convertido en un “nicho de mercado" por el fuerte descenso sufrido en los sedanes compactos a causa de la llegada de los monovolúmenes y que era necesario apostar por un concepto nuevo, reinventar el sedán. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Los tiempos cambian y las tendencias también. En Seat consideran que el nuevo Toledo sí está ahora en condiciones de competir con las berlinas medias más vendidas en España: Laguna, Vectra, Mondeo… Para ello han decidido desarrollar una carrocería especial sobre la base del reciente Altea, en el que el maletero toma un mayor protagonismo con 501 litros de capacidad, un portón con boca de carga muy generoso y una estética claramente diferenciada en su parte posterior. Con unas dimensiones bastante contenidas (es 1,9 cm más largo que el anterior Toledo, tiene 6,5 cm más de batalla y 13,2 de altura) el nuevo modelo anuncia unas cotas internas bastante más generosas para los ocupantes de las plazas posteriores, con 4,7 cm más de anchura y 8,9 cm adicionales para las piernas.
El Toledo es el segundo modelo de la nueva era de Seat que, tras el Altea, identifica los rasgos genéticos de la marca. Los dos primeros tercios de la carrocería no difieren con el modelo del cual deriva, mientras que el lateral y el techo se prolongan ligeramente para conformar el tercer volumen, caracterizado por una luna trasera curvada –dispone de limpiaparabrisas trasero- y por el prominente maletero.Como está ocurriendo en la mayoría de los segmentos del mercado, las nuevas tecnologías que están entrando en la vida cotidiana de los ciudadanos se trasladan también al automóvil. Nos referimos a los sistemas de comunicaciones Bluetooth, que permiten establecer conexiones inalámbricas estándar entre diferentes dispositivos móviles (teléfonos celulares, agendas PDA, cámaras de vídeo…) y que ahora ya están disponibles en el Toledo. También por primera vez en la marca se ha incluido un sistema de audio capaz de reproducir archivos musicales en formato MP3, cuya principal ventaja reside en la alta compresión de la información y consiguiente volumen.En el volante multifunción se integran las principales funciones de manejo de los equipos de audio y telefonía, que ahora dispone de sistema de reconocimiento de voz.
De momento, son los únicos dispositivos electrónicos de última hornada que incluye el modelo, aunque fuentes de la marca han confirmado que se está trabajando en nuevos dispositivos automatizados, como sistemas de limpiaparabrisas automáticos, de encendido de luces, navegadores con más funciones, etc.

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