Nuevo Ford Focus

Por fin hemos podido conducir el nuevo Ford Focus, una de las novedades más esperadas del año. Y la espera ha merecido la pena: más grande, mejor hecho, con más calidad general y con un tacto todavía más deportivo que antes, el Focus quiere convertirse en la nueva referencia para los compactos.

Nuevo Ford Focus
Nuevo Ford Focus

Ya lo habíamos visto en fotos y también, parado, en el reciente Salón de París. Pero ahora, al fin, hemos empuñado sus mandos y ya podemos decir que ha superado las expectativas. El nuevo Focus irrumpe en una categoría muy reñida dispuesto a quedarse con la parte del León. El Golf, gran dominador del segmento, el Mégane, superventas, y el Astra, aspirante al título, ya pueden andarse con ojo: ha llegado un rival muy poderoso.Y es que este nuevo Focus, o Focus II, hereda las virtudes que hicieron grandes a su predecesor y, además, las mejora. El cambio es tan positivo que incluso dentro de Ford se sorprenden y reconocen que no esperaban un avance tan notable. El mercado está tan apretado y tan discutido que los ingenieros viven en el filo de la navaja: cada nuevo competidor tiene que dar más que los demás juntos.Si el anterior Focus impactó en el público cuando apareció hace seis años fue por su imagen. Era una verdadera revolución para un segmento acomodado en unas formas más bien clásicas. Ahora, la nueva generación no proponen una ruptura tan radical como aquella, pero sí que sugieren una profundización en la filosofía de diseño que sirvió para gestar la primera hornada de Focus.La estética del recién llegado respeta el carácter básico del anterior, con elementos que se han hecho inconfundibles, como los faros traseros alineados a lo alto, el morro aguzado y el perfil musculado. Pero, sobre esta base, los diseñadores han buscado un resultado más limpio, más descarnado y esencial, en la misma dirección que tomó el diseño del C-Max. Así, se han eliminado pliegues y quiebros y se ha dado al coche un tono más curvilíneo, pleno de tensión.
La estampa está marcada por una línea curva que parte de la parrilla y recorre todos los montantes del coche para morir en el parachoques trasero. Dibuja una parábola suave que tiene mucho de perfil y que transforma la silueta dura del anterior Focus en un perfil fluido, voluptuoso y muy deportivo. La tercera ventanilla, casi una punta de flecha, subraya estos trazos tensos y sensuales.

Además, en Ford explican que han querido darle un toque “masculino" añadiendo unas aristas a los laterales que le confieren un aspecto todavía más robusto y musculoso.
Por resumir, es un replanteamiento del Focus anterior dando una vuelta de tuerca a su aire deportivo y eliminando del dibujo todo lo que no sea estrictamente necesario o no aporte nada a la imagen “racing" que se busca. De puertas adentro, sin embargo, el cambio es más llamativo. Aparte de ser notoriamente más grande, gracias a unas dimensiones generales que son las mayores del segmento, este habitáculo supone una ruptura completa con el anterior. Y no sólo por formas y dimensiones, sino, sobre todo, por calidades.Ahora, la imagen del interior es menos innovadora, más tradicional. Se han abandonado las audaces formas llenas de ángulos que caracterizaban el salpicadero del Focus y se ha optado por una distribución más convencional. Es verdad que se pierde en originalidad pero, al tiempo, se gana mucho en ergonomía y racionalidad, porque los mandos y controles aparecen mejor ordenados y en una situación más cómoda. De hecho, aparte de reorganizarlos, se han elevado todos para que el conductor los tenga más cerca de las manos.Además, la pérdida de exclusividad estética se compensa con un salto adelante enorme en cuanto a materiales y factura. En esta nueva andadura, el salpicadero exhibe unas gomas de mejor calidad, blandas, en colores llamativos y luminosos, hipoalergénicas… El resto de elementos está en consonancia y se puede hablar de una factura magnífica incluso en los niveles más básicos de equipamiento. Por si fuera poco, se han introducido mejoras en la funcionalidad, como un buen número de cajones repartidos por todo el coche y una guantera más grande (12 litros).

Pero lo que de verdad maravilla del habitáculo es el puesto de conducción. La postura al volante es natural, los asientos sujetan con energía, el volante tiene proporciones deportivas, se ajusta en altura y profundidad… Todo está pensado para sentarse y disfrutar. Es, en nuestra opinión, uno de los coches que mejor resuelto tienen este apartado. Si, además, contamos con opciones como el asiento regulable eléctricamente o los pedales ajustables en distancia, será casi imposible que nos sintamos a disgusto llevando este modelo. El resto de las plazas se benefician del crecimiento general de las medidas del coche. Hay más espacio para las piernas y los hombros en el asiento trasero, lo que supone mayor comodidad para los ocupantes. En cambio, la altura no está muy lograda, porque la vertiginosa caída del montante recorta mucho el hueco disponible por arriba.
Por último, un maletero con un diez por ciento más de capacidad y una cumplida boca de carga remata este habitáculo. Cuando se ponga a la venta, el próximo 15 de noviembre, el Focus se ofrecerá en España con carrocerías de tres y cinco puertas, además de la familiar Wagon. La de cuatro puertas no llegará hasta primavera de 2005.
Estas tres carrocerías se combinan de partida con dos motores de gasolina (1.6 de 100 CV y 2.0 de 145 CV) y dos turbodiésel (1.6 de 109 CV y 2.0 de 136 CV). A su vez, estas mecánicas y carrocerías se pueden unir a diversos tipos de cajas de cambio y un total de cinco acabados diferentes. Si añadimos el motor 1.4 de 90 CV de gasolina, que sólo se venderá para flotas y alquiladores, encontramos un total de 45 posibilidades

En Ford explican que en marzo de 2005 llegará un motor más, la variante de 90 CV del 1.6 de gasolina, y, por las mismas fechas, el cuatro puertas. Además, prometen una “sorpresa" para 2005. Por lo que hemos podido saber, será la versión ST, el más deportivo. De momento, podemos adelantar que llevará un motor turbo de más de 200 CV. Lo califican de “brutal". Al mercado español llegarán cinco acabados. Son los tres clásicos de Ford: Ambient, Trend y Ghia, y dos nuevos, los Sport y Titanium. Se superpondrán a una dotación de serie muy amplia que incluye elementos como el ABS, airbags delanteros, laterales y de cortina, elevalunas eléctricos, asiento de conductor regulable en altura, volante regulable en altura y profundidad, anclajes Isofix y cierre centralizado.Sobre una base tan amplia, el acabado más básico, como siempre, será el Ambient, que es el acabado mínimo de serie.
Un escalón por encima estará el Trend, que suma a lo anterior cierre remoto, retrovisores eléctricos, faros antiniebla, aire acondicionado, radio casete y paragolpes en el color de la carrocería.< br> Después llega el Sport, que, como su nombre indica, propone un estilo deportivo y juvenil. Los que lo monten disfrutarán de ordenador de a bordo, suspensión rebajada, asientos delanteros de corte deportivo, parrilla cromada y volante forrado en cuero.
El acabado Ghia, el clásico remate de lujo de Ford, añade al Trend el ordenador, los elevalunas traseros eléctricos, el cierre global, el climatizador bi-zona, la guantera refrigerada, un CD de marca Visteon, faros que se encienden solos, limpiaparabrisas automáticos y control de crucero. Por último, el Titanium, que es un acabado nuevo en la familia, monta asientos de cuero, llantas de aleación de 16 pulgadas y un CD Sony con mandos en el volante.

Según nos han explicado en Ford, las carrocerías de tres puertas no dispondrán del Ghia, mientras que las de cuatro puertas tendrán sólo Trend, Ghia y Titanium. Por su parte, las Wagon llevarán Trend, Sport y Ghia. Únicamente los cinco puertas se ofrecerán con todos los ambientes.
Además, los motores más básicos, como el 1.4 de 80 CV y el 1.6 TDCI de 90 CV sólo se podrán unir al acabado Ambient, mientras que el Titanium sólo irá con las mecánicas más potentes. El Focus que ahora se retira se presentó hace ya seis años. Desde entonces, ha vendido más de cuatro millones de unidades en 80 países. Ha recibido más de 75 premios y ha sido nombrado Coche del Año en Estados Unidos y en Europa, un doble título que tiene en exclusiva. Además, en 2001 fue declarado líder en seguridad en el segmento por el prestigioso TÜV alemán.
En este tiempo, en Ford han determinado que el cliente tipo es un hombre de unos 36 años. Ni que decir tiene que las propuestas de equipamiento se pueden ampliar casi infinitamente con el listado de opciones, que incluye elementos tan recomendables como el control de estabilidad, los asientos eléctricos, los pedales ajustables en distancia, el navegador por satélite, el teléfono portátil, el techo practicable, los faros adaptativos halógenos… Del equipamiento, lo único criticable es la ausencia del ESP en alguna de las dotaciones de serie (si no en todas) y la rueda de repuesto, que hay que comprarla aparte si no se quiere utilizar el kit antipinchazos.
De momento, Ford no nos ha querido decir todavía los precios de la gama. Habrá que esperar un mes más. En Ford España están muy contentos con la llegada de este Focus a su gama. Reconocen que ya tenían ganas de disponer del nuevo modelo, después de que el bastidor ya estuviese en el Focus C-Max y en las familias “hermanas" del Volvo S40 y el Mazda3.
Explican que el segmento compacto está cada vez más competido y que acapara un 30 por ciento de las ventas totales del mercado. Esto quiere decir que baja un poco por culpa del auge de los monovolúmenes compactos. Además, un 70 por ciento de los coches que se venden en la categoría son Diesel de altas prestaciones.

Así las cosas, uniendo las gamas de Focus y C-Max, esperan vender entre 90.000 y 95.000 unidades durante 2005. Es un objetivo muy alto, pero confían en alcanzarlo. Saben que el Focus que se retira todavía se vende muy bien (más de 6.500 unidades en septiembre) y que el nuevo es muy esperado por el público.
Además, cuentan con el apoyo de tener gran parte de producción en España. La fábrica de Valencia producirá en exclusiva los cuatro puertas y también montará los cinco puertas junto con la alemana de Saarlouis. Ya lo habíamos visto en fotos y también, parado, en el reciente Salón de París. Pero ahora, al fin, hemos empuñado sus mandos y ya podemos decir que ha superado las expectativas. El nuevo Focus irrumpe en una categoría muy reñida dispuesto a quedarse con la parte del León. El Golf, gran dominador del segmento, el Mégane, superventas, y el Astra, aspirante al título, ya pueden andarse con ojo: ha llegado un rival muy poderoso.Y es que este nuevo Focus, o Focus II, hereda las virtudes que hicieron grandes a su predecesor y, además, las mejora. El cambio es tan positivo que incluso dentro de Ford se sorprenden y reconocen que no esperaban un avance tan notable. El mercado está tan apretado y tan discutido que los ingenieros viven en el filo de la navaja: cada nuevo competidor tiene que dar más que los demás juntos.Si el anterior Focus impactó en el público cuando apareció hace seis años fue por su imagen. Era una verdadera revolución para un segmento acomodado en unas formas más bien clásicas. Ahora, la nueva generación no proponen una ruptura tan radical como aquella, pero sí que sugieren una profundización en la filosofía de diseño que sirvió para gestar la primera hornada de Focus.La estética del recién llegado respeta el carácter básico del anterior, con elementos que se han hecho inconfundibles, como los faros traseros alineados a lo alto, el morro aguzado y el perfil musculado. Pero, sobre esta base, los diseñadores han buscado un resultado más limpio, más descarnado y esencial, en la misma dirección que tomó el diseño del C-Max. Así, se han eliminado pliegues y quiebros y se ha dado al coche un tono más curvilíneo, pleno de tensión.
La estampa está marcada por una línea curva que parte de la parrilla y recorre todos los montantes del coche para morir en el parachoques trasero. Dibuja una parábola suave que tiene mucho de perfil y que transforma la silueta dura del anterior Focus en un perfil fluido, voluptuoso y muy deportivo. La tercera ventanilla, casi una punta de flecha, subraya estos trazos tensos y sensuales.

Además, en Ford explican que han querido darle un toque “masculino" añadiendo unas aristas a los laterales que le confieren un aspecto todavía más robusto y musculoso.
Por resumir, es un replanteamiento del Focus anterior dando una vuelta de tuerca a su aire deportivo y eliminando del dibujo todo lo que no sea estrictamente necesario o no aporte nada a la imagen “racing" que se busca. De puertas adentro, sin embargo, el cambio es más llamativo. Aparte de ser notoriamente más grande, gracias a unas dimensiones generales que son las mayores del segmento, este habitáculo supone una ruptura completa con el anterior. Y no sólo por formas y dimensiones, sino, sobre todo, por calidades.Ahora, la imagen del interior es menos innovadora, más tradicional. Se han abandonado las audaces formas llenas de ángulos que caracterizaban el salpicadero del Focus y se ha optado por una distribución más convencional. Es verdad que se pierde en originalidad pero, al tiempo, se gana mucho en ergonomía y racionalidad, porque los mandos y controles aparecen mejor ordenados y en una situación más cómoda. De hecho, aparte de reorganizarlos, se han elevado todos para que el conductor los tenga más cerca de las manos.Además, la pérdida de exclusividad estética se compensa con un salto adelante enorme en cuanto a materiales y factura. En esta nueva andadura, el salpicadero exhibe unas gomas de mejor calidad, blandas, en colores llamativos y luminosos, hipoalergénicas… El resto de elementos está en consonancia y se puede hablar de una factura magnífica incluso en los niveles más básicos de equipamiento. Por si fuera poco, se han introducido mejoras en la funcionalidad, como un buen número de cajones repartidos por todo el coche y una guantera más grande (12 litros).

Pero lo que de verdad maravilla del habitáculo es el puesto de conducción. La postura al volante es natural, los asientos sujetan con energía, el volante tiene proporciones deportivas, se ajusta en altura y profundidad… Todo está pensado para sentarse y disfrutar. Es, en nuestra opinión, uno de los coches que mejor resuelto tienen este apartado. Si, además, contamos con opciones como el asiento regulable eléctricamente o los pedales ajustables en distancia, será casi imposible que nos sintamos a disgusto llevando este modelo. El resto de las plazas se benefician del crecimiento general de las medidas del coche. Hay más espacio para las piernas y los hombros en el asiento trasero, lo que supone mayor comodidad para los ocupantes. En cambio, la altura no está muy lograda, porque la vertiginosa caída del montante recorta mucho el hueco disponible por arriba.
Por último, un maletero con un diez por ciento más de capacidad y una cumplida boca de carga remata este habitáculo. Cuando se ponga a la venta, el próximo 15 de noviembre, el Focus se ofrecerá en España con carrocerías de tres y cinco puertas, además de la familiar Wagon. La de cuatro puertas no llegará hasta primavera de 2005.
Estas tres carrocerías se combinan de partida con dos motores de gasolina (1.6 de 100 CV y 2.0 de 145 CV) y dos turbodiésel (1.6 de 109 CV y 2.0 de 136 CV). A su vez, estas mecánicas y carrocerías se pueden unir a diversos tipos de cajas de cambio y un total de cinco acabados diferentes. Si añadimos el motor 1.4 de 90 CV de gasolina, que sólo se venderá para flotas y alquiladores, encontramos un total de 45 posibilidades

En Ford explican que en marzo de 2005 llegará un motor más, la variante de 90 CV del 1.6 de gasolina, y, por las mismas fechas, el cuatro puertas. Además, prometen una “sorpresa" para 2005. Por lo que hemos podido saber, será la versión ST, el más deportivo. De momento, podemos adelantar que llevará un motor turbo de más de 200 CV. Lo califican de “brutal". Al mercado español llegarán cinco acabados. Son los tres clásicos de Ford: Ambient, Trend y Ghia, y dos nuevos, los Sport y Titanium. Se superpondrán a una dotación de serie muy amplia que incluye elementos como el ABS, airbags delanteros, laterales y de cortina, elevalunas eléctricos, asiento de conductor regulable en altura, volante regulable en altura y profundidad, anclajes Isofix y cierre centralizado.Sobre una base tan amplia, el acabado más básico, como siempre, será el Ambient, que es el acabado mínimo de serie.
Un escalón por encima estará el Trend, que suma a lo anterior cierre remoto, retrovisores eléctricos, faros antiniebla, aire acondicionado, radio casete y paragolpes en el color de la carrocería.< br> Después llega el Sport, que, como su nombre indica, propone un estilo deportivo y juvenil. Los que lo monten disfrutarán de ordenador de a bordo, suspensión rebajada, asientos delanteros de corte deportivo, parrilla cromada y volante forrado en cuero.
El acabado Ghia, el clásico remate de lujo de Ford, añade al Trend el ordenador, los elevalunas traseros eléctricos, el cierre global, el climatizador bi-zona, la guantera refrigerada, un CD de marca Visteon, faros que se encienden solos, limpiaparabrisas automáticos y control de crucero. Por último, el Titanium, que es un acabado nuevo en la familia, monta asientos de cuero, llantas de aleación de 16 pulgadas y un CD Sony con mandos en el volante.

Según nos han explicado en Ford, las carrocerías de tres puertas no dispondrán del Ghia, mientras que las de cuatro puertas tendrán sólo Trend, Ghia y Titanium. Por su parte, las Wagon llevarán Trend, Sport y Ghia. Únicamente los cinco puertas se ofrecerán con todos los ambientes.
Además, los motores más básicos, como el 1.4 de 80 CV y el 1.6 TDCI de 90 CV sólo se podrán unir al acabado Ambient, mientras que el Titanium sólo irá con las mecánicas más potentes. El Focus que ahora se retira se presentó hace ya seis años. Desde entonces, ha vendido más de cuatro millones de unidades en 80 países. Ha recibido más de 75 premios y ha sido nombrado Coche del Año en Estados Unidos y en Europa, un doble título que tiene en exclusiva. Además, en 2001 fue declarado líder en seguridad en el segmento por el prestigioso TÜV alemán.
En este tiempo, en Ford han determinado que el cliente tipo es un hombre de unos 36 años. Ni que decir tiene que las propuestas de equipamiento se pueden ampliar casi infinitamente con el listado de opciones, que incluye elementos tan recomendables como el control de estabilidad, los asientos eléctricos, los pedales ajustables en distancia, el navegador por satélite, el teléfono portátil, el techo practicable, los faros adaptativos halógenos… Del equipamiento, lo único criticable es la ausencia del ESP en alguna de las dotaciones de serie (si no en todas) y la rueda de repuesto, que hay que comprarla aparte si no se quiere utilizar el kit antipinchazos.
De momento, Ford no nos ha querido decir todavía los precios de la gama. Habrá que esperar un mes más. En Ford España están muy contentos con la llegada de este Focus a su gama. Reconocen que ya tenían ganas de disponer del nuevo modelo, después de que el bastidor ya estuviese en el Focus C-Max y en las familias “hermanas" del Volvo S40 y el Mazda3.
Explican que el segmento compacto está cada vez más competido y que acapara un 30 por ciento de las ventas totales del mercado. Esto quiere decir que baja un poco por culpa del auge de los monovolúmenes compactos. Además, un 70 por ciento de los coches que se venden en la categoría son Diesel de altas prestaciones.

Así las cosas, uniendo las gamas de Focus y C-Max, esperan vender entre 90.000 y 95.000 unidades durante 2005. Es un objetivo muy alto, pero confían en alcanzarlo. Saben que el Focus que se retira todavía se vende muy bien (más de 6.500 unidades en septiembre) y que el nuevo es muy esperado por el público.
Además, cuentan con el apoyo de tener gran parte de producción en España. La fábrica de Valencia producirá en exclusiva los cuatro puertas y también montará los cinco puertas junto con la alemana de Saarlouis.

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