Mercedes S 600 L

No debe ser fácil levantarse cada día pensando: "hoy debo trabajar para construir el mejor coche del mundo". Frase que seguramente no se quitaban de la cabeza los ingenieros de Mercedes encargados del proyecto de la Clase S.

Mercedes S 600 L
Mercedes S 600 L

Nadie lo duda. En gran parte, el Mercedes S 600 es el mejor coche del mundo. Y no es fácil dar este galardón, porque tampoco es fácil definir qué es ser el mejor coche del mundo. Algunos entienden por mejor coche aquél que es capaz de proporcionar unas mejores prestaciones, otros el que tiene un interior excelente por lujo y suntuosidad, siempre hay quien piensa que un gran coche es el más deportivo y eficaz en su comportamiento y, desde luego, no faltan los que opinan que la belleza es el argumento definitivo para conseguir el apelativo de mejor coche del mundo.Pero lo superior no puede definirse mirando una sola faceta. Lo mejor es siempre algo que destaca en muchas y de forma muy clara. En el mundo del automóvil se ofrecen muchas opciones para el comprador, algunas de ellas magníficas, aunque pertenecientes a categorías muy inferiores que este S 600. Todas ellas pretenden satisfacer, pero ajustando el precio para costar lo menos posible para atraer a más clientes. La política de un supercoche es otra. Se trata de manejar los conocimientos más avanzados, los materiales más eficaces -incluso caros- y los ideales más derrochadores para construir una máquina imperturbable, capaz de transmitir sensaciones y de hacer una buena figura ante los mismos reyes o jefes de Estado. No se debe dejar nada de lado, absolutamente nada. Pero debe tratarse todo de modo que parezca que no existe, como si fuese lo más normal del mundo.