Mazda6 1.8 Active 4p

Por un precio de poco más de 21.000 euros, Mazda presenta una interesante berlina que ofrece muchos pros y contadísimos contras. Entre los primeros destacan lo amplio de su habitáculo, lo firme a la vez que cómodo de sus suspensiones y su poco habitual diseño; entre los contras… mejor, léete la prueba, analiza los datos, conoce nuestra opinión y dedúcelos por ti mismo.

Suave, pero firme
Suave, pero firme

La plataforma del Mazda6 y sus excelentes suspensiones impiden que ni el conductor ni los pasajeros sientan el más mínimo bamboleo y permiten que el hecho de abordar una curva a velocidades altas no suponga todo un reto. Aunque no se trata del montañero por excelencia, el Mazda6 nos lo pone fácil a la hora de visitar un puerto. Sólo la potencia del motor, 120 CV, nos pone las cosas algo más complicadas, ya que hay que jugar a menudo con el cambio.

Menos mal que tanto el tacto como la rapidez de éste son muy buenas, ya que nos encontramos con que en determinadas zonas, el motor pide ayuda y sólo se la podemos dar reduciendo marchas hasta llegar a tercera.

En cuanto a cómo rueda esta berlina por carreteras secundarias, hay que decir que de fábula. Las suspensiones filtran perfectamente las irregularidades del firme y aguantan sin perder el gesto algún que otro cambio en el reparto de pesos producido por entradas o salidas de curvas algo peliagudas.

La seguridad que transmite este modelo al conductor es tal que éste no se siente en ningún momento fuera de control (por supuesto, siempre dentro de unos límites lógicos).

A la sensación de tranquilidad también colaboran los frenos, cuyo funcionamiento es progresivo, pero firme.

El 1.8 es la motorización más pequeña de la familia 6. Aunque, en teoría, los 120 CV que ofrece deberían ser suficientes, creemos que se quedan algo cortos. Para una conducción normal, sin demasiados cambios en la pendiente y sin necesidades extra de velocidad, este 1.8 va muy bien. Es suave, pero rotundo. No se notan saltos de fuerza, ni empujones bestiales cuando se pide más velocidad al pisar el acelerador. Al contrario, ésta llega al conductor de forma progresiva, aunque con rapidez. No nos parece que el propulsor carezca de nada, aunque con los motores de 2 y 2,3 litros, seguro que el Mazda6 anda más cómodo, al igual que su conductor, que, como ya hemos dicho, con este 1.8 tiene que recurrir mucho al cambio.

Sin embargo, tampoco hay que perder de vista que esta berlina es un modelo de carácter familiar. No es un deportivo. Por lo tanto, para personas con una conducción normal y sin cambios bruscos, este 1.8 no está nada mal.

En resumen, este Mazda6 1.8 Active de 4 puertas es una interesante opción de compra para todo aquel que se esté planteando la compra de un modelo familiar, que no por ello no pueda ser vistoso, y que se muestre con ciertas características estéticas que lo diferencien del resto de competidores. Su excelente comportamiento en carretera y la calidad de acabados que presenta son dos de los puntos a tener en cuenta a la hora de detenerse ante un Mazda6, que, por cierto, tiene un precio de 21.150 euros (poco más de 3,5 millones de las desaparecidas pesetas), por el que se incluyen airbags de conductor, de acompañante y de cortina, ABS, control de tracción, climatizador y llantas de aleación, entre otros equipamientos.

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