Mazda 5

En septiembre, Mazda pondrá a la venta en España el Mazda 5, su nuevo monovolumen compacto. El coche, que sustituye al Premacy, ofrece un ingenioso interior de siete plazas y una innovadora carrocería con puertas corredizas para las filas traseras. Se podrá comprar por un mínimo de 22.450 euros.

Mazda 5
Mazda 5

A los responsables de Mazda se les ha metido una idea en la cabeza: quieren que el Mazda5 se convierta en el coche que marque el estándar en la categoría de los monovolúmenes compactos, que sea la nueva referencia.
Y, desde luego, lo consigan o no, no se puede negar que han hecho un esfuerzo enorme para lanzar un vehículo que derrocha imaginación, ingenio y soluciones brillantes. Desde ese precio de 22.450 euros, Mazda ofrece siete plazas o, como dicen ellos, seis más una, porque la séptima es más bien escasa, apenas útil para salir de un apuro. Pero, eso sí, las otras seis son totalmente de verdad. Este planteamiento de siete plazas ha llevado a Mazda a construir un habitáculo único al que, además, se accede a través de un acceso único en la categoría: puertas corredizas para las plazas traseras. Unas cuantas gotas del espíritu “zoom-zoom", un atractivo carácter que se niega a dejar de lado la deportividad y cuatro motores (dos gasolina y dos Diesel) completan un cóctel sabroso y fresco que, a buen seguro, dará mucho que hablar. De momento, coches como el Volkswagen Touran, el Toyota Corolla Verso, el Renault Grand Scénic, el Opel Zafira o el Honda FRV ya tienen un nuevo y muy duro rival. Lo hemos podido comprobar en la toma de contacto que han organizado para la prensa especializada en la zona de Lago Maggiore, al norte de Milán, en Italia. Con el lanzamiento del Mazda5, la casa nipona inicia lo que denomina un “cambio estratégico de imagen". Este cambio supone unas modificaciones de la agresiva estética de Mazda, que ahora aparece bastante más suavizada.

Esta novedad se aprecia sobre todo en la parrilla frontal, menos marcada que en la etapa anterior y mucho más redondeada. El resto del coche también responde a esta idea y muestra líneas más tenues, menos rectas, menos tensas. Sin embargo, el ADN deportivo de Mazda está todavía muy claro: hace falta mucha “suavidad" para borrarles a estos coches su típica imagen de fiereza.A los responsables de Mazda se les ha metido una idea en la cabeza: quieren que el Mazda5 se convierta en el coche que marque el estándar en la categoría de los monovolúmenes compactos, que sea la nueva referencia.
Y, desde luego, lo consigan o no, no se puede negar que han hecho un esfuerzo enorme para lanzar un vehículo que derrocha imaginación, ingenio y soluciones brillantes. Desde ese precio de 22.450 euros, Mazda ofrece siete plazas o, como dicen ellos, seis más una, porque la séptima es más bien escasa, apenas útil para salir de un apuro. Pero, eso sí, las otras seis son totalmente de verdad. Este planteamiento de siete plazas ha llevado a Mazda a construir un habitáculo único al que, además, se accede a través de un acceso único en la categoría: puertas corredizas para las plazas traseras. Unas cuantas gotas del espíritu “zoom-zoom", un atractivo carácter que se niega a dejar de lado la deportividad y cuatro motores (dos gasolina y dos Diesel) completan un cóctel sabroso y fresco que, a buen seguro, dará mucho que hablar. De momento, coches como el Volkswagen Touran, el Toyota Corolla Verso, el Renault Grand Scénic, el Opel Zafira o el Honda FRV ya tienen un nuevo y muy duro rival. Lo hemos podido comprobar en la toma de contacto que han organizado para la prensa especializada en la zona de Lago Maggiore, al norte de Milán, en Italia. Con el lanzamiento del Mazda5, la casa nipona inicia lo que denomina un “cambio estratégico de imagen". Este cambio supone unas modificaciones de la agresiva estética de Mazda, que ahora aparece bastante más suavizada.

Esta novedad se aprecia sobre todo en la parrilla frontal, menos marcada que en la etapa anterior y mucho más redondeada. El resto del coche también responde a esta idea y muestra líneas más tenues, menos rectas, menos tensas. Sin embargo, el ADN deportivo de Mazda está todavía muy claro: hace falta mucha “suavidad" para borrarles a estos coches su típica imagen de fiereza.A los responsables de Mazda se les ha metido una idea en la cabeza: quieren que el Mazda5 se convierta en el coche que marque el estándar en la categoría de los monovolúmenes compactos, que sea la nueva referencia.
Y, desde luego, lo consigan o no, no se puede negar que han hecho un esfuerzo enorme para lanzar un vehículo que derrocha imaginación, ingenio y soluciones brillantes. Desde ese precio de 22.450 euros, Mazda ofrece siete plazas o, como dicen ellos, seis más una, porque la séptima es más bien escasa, apenas útil para salir de un apuro. Pero, eso sí, las otras seis son totalmente de verdad. Este planteamiento de siete plazas ha llevado a Mazda a construir un habitáculo único al que, además, se accede a través de un acceso único en la categoría: puertas corredizas para las plazas traseras. Unas cuantas gotas del espíritu “zoom-zoom", un atractivo carácter que se niega a dejar de lado la deportividad y cuatro motores (dos gasolina y dos Diesel) completan un cóctel sabroso y fresco que, a buen seguro, dará mucho que hablar. De momento, coches como el Volkswagen Touran, el Toyota Corolla Verso, el Renault Grand Scénic, el Opel Zafira o el Honda FRV ya tienen un nuevo y muy duro rival. Lo hemos podido comprobar en la toma de contacto que han organizado para la prensa especializada en la zona de Lago Maggiore, al norte de Milán, en Italia. Con el lanzamiento del Mazda5, la casa nipona inicia lo que denomina un “cambio estratégico de imagen". Este cambio supone unas modificaciones de la agresiva estética de Mazda, que ahora aparece bastante más suavizada.

Esta novedad se aprecia sobre todo en la parrilla frontal, menos marcada que en la etapa anterior y mucho más redondeada. El resto del coche también responde a esta idea y muestra líneas más tenues, menos rectas, menos tensas. Sin embargo, el ADN deportivo de Mazda está todavía muy claro: hace falta mucha “suavidad" para borrarles a estos coches su típica imagen de fiereza.A los responsables de Mazda se les ha metido una idea en la cabeza: quieren que el Mazda5 se convierta en el coche que marque el estándar en la categoría de los monovolúmenes compactos, que sea la nueva referencia.
Y, desde luego, lo consigan o no, no se puede negar que han hecho un esfuerzo enorme para lanzar un vehículo que derrocha imaginación, ingenio y soluciones brillantes. Desde ese precio de 22.450 euros, Mazda ofrece siete plazas o, como dicen ellos, seis más una, porque la séptima es más bien escasa, apenas útil para salir de un apuro. Pero, eso sí, las otras seis son totalmente de verdad. Este planteamiento de siete plazas ha llevado a Mazda a construir un habitáculo único al que, además, se accede a través de un acceso único en la categoría: puertas corredizas para las plazas traseras. Unas cuantas gotas del espíritu “zoom-zoom", un atractivo carácter que se niega a dejar de lado la deportividad y cuatro motores (dos gasolina y dos Diesel) completan un cóctel sabroso y fresco que, a buen seguro, dará mucho que hablar. De momento, coches como el Volkswagen Touran, el Toyota Corolla Verso, el Renault Grand Scénic, el Opel Zafira o el Honda FRV ya tienen un nuevo y muy duro rival. Lo hemos podido comprobar en la toma de contacto que han organizado para la prensa especializada en la zona de Lago Maggiore, al norte de Milán, en Italia. Con el lanzamiento del Mazda5, la casa nipona inicia lo que denomina un “cambio estratégico de imagen". Este cambio supone unas modificaciones de la agresiva estética de Mazda, que ahora aparece bastante más suavizada.

Esta novedad se aprecia sobre todo en la parrilla frontal, menos marcada que en la etapa anterior y mucho más redondeada. El resto del coche también responde a esta idea y muestra líneas más tenues, menos rectas, menos tensas. Sin embargo, el ADN deportivo de Mazda está todavía muy claro: hace falta mucha “suavidad" para borrarles a estos coches su típica imagen de fiereza.