Honda FR-V

El FR-V, lo más nuevo de Honda, ya ha llegado. Este monovolumen parece estar llamado a hacer saltar las reglas del segmento: al inequívoco aire familiar que le dan sus seis asientos se contrapone un aspecto exterior dinámico y un comportamiento que acerca sus modales a los de un turismo. El cóctel no tiene desperdicio.

Honda FR-V
Honda FR-V

Honda no esconde que el FR-V, presentado en el Salón de París el pasado septiembre, ha sido pensado para la familia: sus 6 asientos, en configuración 3 3, dan buena muestra de ello. Resulta inevitable pensar en el Fiat Multipla, que inauguró este tipo de vehículos, aunque la marca japonesa afirma que quiere dar un paso más allá y alejarse de las marcas generalistas. Para conseguirlo, cuenta con un producto en el que se aúnan el espacio y el dinamismo, la funcionalidad y la efectividad en la conducción. Sus líneas exteriores sugieren un monovolumen que no podemos sumar sin más al resto. Nos recuerda a un todo camino, rompiendo así los moldes de los vehículos familiares convencionales: no es tan alto como éstos (mide 1,61 metros, frente a los 1,67 del Multipla, según Honda), aunque su anchura y su longitud son muy parecidas. Esta característica acentúa su impresión de estabilidad y dinamismo, que también se plasma en un morro afilado, unos grupos ópticos alargados y un spoiler en el portón trasero. Este “envoltorio" descubre un interior amplio, en el que es notable la corrección de los acabados. Los seis asientos, individuales, pueden ser configurados como el conductor prefiera. La banqueta central delantera puede desplazarse longitudinalmente hasta 27 centímetros, proporcionando así más espacio para las piernas de su ocupante. En cualquier caso, éstas no se verán estorbadas por un túnel central, ya que la palanca de cambios (como ocurre en los Civic) se encuentra en la consola. Ésta no tiene una columna que la una con el suelo, sino que deja un espacio diáfano bajo ella, en el que se han incluido varias guanteras para transportar objetos pequeños. La marca propone que sean los niños quienes empleen esta plaza (que cuenta con anclajes ISOFIX), ya que así pueden viajar en el asiento delantero y ser vigilados de cerca por sus padres. Con el fin de aumentar su seguridad, la automovilística nipona recomienda colocar el asiento en su posición más retrasada, para alejar a los pequeños del salpicadero. Honda prevé una puntuación de cuatro estrellas en los tests EuroNCAP para el FR-V. Este resultado se deberá, entre otros elementos, a las características de choque de la carrocería, con múltiples zonas que dispersan las fuerzas generadas en un accidente. Además, este vehículo cuenta en toda la gama con airbags delanteros, laterales y de cortina. Destaca el airbag para el acompañante, con 133 litros, que alcanza los 86 centímetros de anchura, con el fin de proteger también al pasajero del asiento central delantero. Cuando no sea empleada, la plaza central puede convertirse en una mesa o un gran reposabrazos. Su banqueta se encuentra dividida, ya que esconde un par de huecos para dejar objetos. Son sólo pequeñas muestras de la flexibilidad del FR-V, que también permite abatir completamente los asientos traseros (reclinables) y esconderlos bajo el piso del vehículo, configurando un espacio de carga plano. Así, obtendremos un maletero de 1.049 litros, según los datos oficiales. Con las seis plazas ocupadas, su capacidad es de 439 litros.