Honda CRV 2.2 i-CTD-i

Honda ha dado un paso más en su conquista del gusto europeo añadiendo a su atractivo CRV un motor Diesel de gran solvencia. La unión de estos dos elementos da como resultado uno de los SUV más satisfactorios del mercado, un coche cómodo, bien hecho, ágil en carretera y medianamente capaz en el campo. Merece la pena tenerlo en cuenta.

Honda CRV 2.2 i-CTD-i
Honda CRV 2.2 i-CTD-i

De puertas para adentro, el CRV muestra quizá su mejor virtud: el excelente acabado. A pesar de que su estética interior es muy sobria (incluso algo fúnebre) destaca por el magnífico ajuste de todos los componentes, lo bien rematado que está y la calidad de los materiales elegidos. La ergonomía también es un pilar importante. Los mandos están siempre a mano y muestran un tacto preciso, uniforme, muy agradable.

Este buen hacer de los operarios de Honda subraya las bondades de un habitáculo que sorprende también por sus dimensiones. Incluso contando con un maletero de un mínimo de 530 litros, queda espacio para que cinco adultos viajen con total comodidad en las espaciosas butacas del CRV. En las plazas delanteras hay mucho más espacio del necesario. Tanto, que en medio de los dos asientos ha quedado sitio para instalar una cómoda mesita plegable... Detrás, más amplitud y unas cotas que no dejan de sorprender en un coche de este formato: un mínimo de 64 centímetros para las piernas, 143 centímetros para los hombros y 94 centímetros libres hasta el techo... Como se ve, es un espacio realmente habitable. Y, por si alguien quiere más sitio, queda el hueco de la rueda repuesto que, al ir colgada de la puerta, libera un importante recoveco bajo el falso piso del maletero. Una ventaja más.Siempre que nos subimos a un Honda tenemos la misma sensación: qué bien hecho está este coche. Y es que es cierto. Los ingenieros, ergónomos y otros técnicos que diseñan el interior no dejan nada al azar. Todo está pensado y todo da la sensación de ser una solución definitiva, de que no se podría hacer de una forma mejor.
Esa sensación es una pieza clave del encanto que transmiten estos coches, un encanto que, después, se ve refrendado por motores siempre excitantes, llenos de fuerza y tecnología punta. No es de extrañar que, haciendo los coches tan bien, Honda avance al paso que avanza en Europa. Y esto es algo que se puede decir también de Toyota o de Nissan.Por último, nos queda por hacer una breve valoración del equipamiento, que, una vez más, es positiva. El coche dispone de serie de elementos como el control de estabilidad y tracción, el ABS y los airbag delanteros, laterales y de cabeza delante y detrás. Además, hay control de velocidad de crucero, anclajes Isofix y llantas de aleación ligera de 16 pulgadas.En el apartado de confort destaca la presencia del navegador por satélite, que va en origen, además del aire acondicionado, el equipo de sonido con mandos en el volante, los asientos calefactables, la tapicería en piel y el techo practicable eléctrico. De hecho, tras esta cumplida relación, se entiende mejor el precio del coche -33.100 euros- y sólo se echa en falta un ordenador de a bordo más completo.Si todavía se quiere algo más, se puede montar el sensor de aparcamiento, que cuesta 511 euros. Es una de las poquísimas opciones que restan.

LO MEJOR
LO PEOR

* Buen rodador
* Motor de gran clase
* Tracción integral

* Capacidad off-road
* Freno de mano
* Interior muy sobrio

De puertas para adentro, el CRV muestra quizá su mejor virtud: el excelente acabado. A pesar de que su estética interior es muy sobria (incluso algo fúnebre) destaca por el magnífico ajuste de todos los componentes, lo bien rematado que está y la calidad de los materiales elegidos. La ergonomía también es un pilar importante. Los mandos están siempre a mano y muestran un tacto preciso, uniforme, muy agradable.

Este buen hacer de los operarios de Honda subraya las bondades de un habitáculo que sorprende también por sus dimensiones. Incluso contando con un maletero de un mínimo de 530 litros, queda espacio para que cinco adultos viajen con total comodidad en las espaciosas butacas del CRV. En las plazas delanteras hay mucho más espacio del necesario. Tanto, que en medio de los dos asientos ha quedado sitio para instalar una cómoda mesita plegable... Detrás, más amplitud y unas cotas que no dejan de sorprender en un coche de este formato: un mínimo de 64 centímetros para las piernas, 143 centímetros para los hombros y 94 centímetros libres hasta el techo... Como se ve, es un espacio realmente habitable. Y, por si alguien quiere más sitio, queda el hueco de la rueda repuesto que, al ir colgada de la puerta, libera un importante recoveco bajo el falso piso del maletero. Una ventaja más.Siempre que nos subimos a un Honda tenemos la misma sensación: qué bien hecho está este coche. Y es que es cierto. Los ingenieros, ergónomos y otros técnicos que diseñan el interior no dejan nada al azar. Todo está pensado y todo da la sensación de ser una solución definitiva, de que no se podría hacer de una forma mejor.
Esa sensación es una pieza clave del encanto que transmiten estos coches, un encanto que, después, se ve refrendado por motores siempre excitantes, llenos de fuerza y tecnología punta. No es de extrañar que, haciendo los coches tan bien, Honda avance al paso que avanza en Europa. Y esto es algo que se puede decir también de Toyota o de Nissan.Por último, nos queda por hacer una breve valoración del equipamiento, que, una vez más, es positiva. El coche dispone de serie de elementos como el control de estabilidad y tracción, el ABS y los airbag delanteros, laterales y de cabeza delante y detrás. Además, hay control de velocidad de crucero, anclajes Isofix y llantas de aleación ligera de 16 pulgadas.En el apartado de confort destaca la presencia del navegador por satélite, que va en origen, además del aire acondicionado, el equipo de sonido con mandos en el volante, los asientos calefactables, la tapicería en piel y el techo practicable eléctrico. De hecho, tras esta cumplida relación, se entiende mejor el precio del coche -33.100 euros- y sólo se echa en falta un ordenador de a bordo más completo.Si todavía se quiere algo más, se puede montar el sensor de aparcamiento, que cuesta 511 euros. Es una de las poquísimas opciones que restan.

LO MEJOR
LO PEOR

* Buen rodador
* Motor de gran clase
* Tracción integral

* Capacidad off-road
* Freno de mano
* Interior muy sobrio