Grupo mixto

El Discovery es más caro que el producto de Jeep y puede llevar hasta siete plazas, que se obtienen montando dos pequeños asientos en el maletero, a modo de transportín, aunque para ello el precio final es más abultado. Tiene menos caballos oficiales. Si en carretera va bien, aunque balancea notablemente más que el Cherokee, fuera de ella hace valer su grado de veteranía, que incluye sendos ejes rígidos delante y detrás con un gran recorrido de suspensión. Cuenta con una gran altura libre al suelo y control de tracción, útil en suelos deslizantes, reductora y control de tracción electrónico. El motor empuja bien, especialmente por encima de las 2.000 vueltas. Un producto que Mitsubishi mantiene de una generación que ha visto desdoblada su identidad con otro Montero de superior precio y tamaño. No obstante, esta versión, casi la de siempre, mantiene el tipo perfectamente. La línea es muy aceptada en el mundo del 4x4 y su desempeño, tanto fuera como dentro de la carretera, es bueno. Es cómodo y, aunque tampoco anda sobrado de caballos, se mantiene en buena forma y es un producto de bastante calidad. El X-Trail de Nissan es mejor en muchos aspectos que el Jeep: gasta menos y corre más. Es un poco menos largo que el producto americano, pero por dentro es tan o más confortable que éste: el maletero es más grande, suena menos y, en general, es más confortable y cuesta menos también, con un equipamiento de serie superior (tiene ABS, algo que el Jeep no tiene ni como opción). Lo malo es que no tiene reductora, acusa una menor altura libre al suelo en el campo y los recorridos de suspensión son más cortos, por lo que las salidas fuera de carretera están menos indicadas.El Opel Frontera es un veterano en el segmento, tanto por los años que lleva como por su contrucción tradicional de largueros y carrocería portante. Además, el eje delantero, como en el Jeep, es conectable manualmente y tiene también reductora. El motor va bien y el precio del conjunto es atractivo dentro de esta gama y tipo de 4x4. Es más grande por dentro que el Jeep, incluyendo también la parte del maletero, aunque tanto el diseño interior como exterior acusan el paso de los años. Salvo por la ausencia de reductora, el Toyota RAV-4 es un vehículo a tener en cuenta por lo bien que va en carretera, mucho mejor que en campo, donde los recorridos de suspensión y una tracción mejorable, lo hacen un todo terreno más utilizable para ir más o menos rápido en asfalto con mucha seguridad, porque tiene uno de los mejores comportamientos.

El Discovery es más caro que el producto de Jeep y puede llevar hasta siete plazas, que se obtienen montando dos pequeños asientos en el maletero, a modo de transportín, aunque para ello el precio final es más abultado. Tiene menos caballos oficiales. Si en carretera va bien, aunque balancea notablemente más que el Cherokee, fuera de ella hace valer su grado de veteranía, que incluye sendos ejes rígidos delante y detrás con un gran recorrido de suspensión. Cuenta con una gran altura libre al suelo y control de tracción, útil en suelos deslizantes, reductora y control de tracción electrónico. El motor empuja bien, especialmente por encima de las 2.000 vueltas. Un producto que Mitsubishi mantiene de una generación que ha visto desdoblada su identidad con otro Montero de superior precio y tamaño. No obstante, esta versión, casi la de siempre, mantiene el tipo perfectamente. La línea es muy aceptada en el mundo del 4x4 y su desempeño, tanto fuera como dentro de la carretera, es bueno. Es cómodo y, aunque tampoco anda sobrado de caballos, se mantiene en buena forma y es un producto de bastante calidad. El X-Trail de Nissan es mejor en muchos aspectos que el Jeep: gasta menos y corre más. Es un poco menos largo que el producto americano, pero por dentro es tan o más confortable que éste: el maletero es más grande, suena menos y, en general, es más confortable y cuesta menos también, con un equipamiento de serie superior (tiene ABS, algo que el Jeep no tiene ni como opción). Lo malo es que no tiene reductora, acusa una menor altura libre al suelo en el campo y los recorridos de suspensión son más cortos, por lo que las salidas fuera de carretera están menos indicadas.El Opel Frontera es un veterano en el segmento, tanto por los años que lleva como por su contrucción tradicional de largueros y carrocería portante. Además, el eje delantero, como en el Jeep, es conectable manualmente y tiene también reductora. El motor va bien y el precio del conjunto es atractivo dentro de esta gama y tipo de 4x4. Es más grande por dentro que el Jeep, incluyendo también la parte del maletero, aunque tanto el diseño interior como exterior acusan el paso de los años. Salvo por la ausencia de reductora, el Toyota RAV-4 es un vehículo a tener en cuenta por lo bien que va en carretera, mucho mejor que en campo, donde los recorridos de suspensión y una tracción mejorable, lo hacen un todo terreno más utilizable para ir más o menos rápido en asfalto con mucha seguridad, porque tiene uno de los mejores comportamientos.

El Discovery es más caro que el producto de Jeep y puede llevar hasta siete plazas, que se obtienen montando dos pequeños asientos en el maletero, a modo de transportín, aunque para ello el precio final es más abultado. Tiene menos caballos oficiales. Si en carretera va bien, aunque balancea notablemente más que el Cherokee, fuera de ella hace valer su grado de veteranía, que incluye sendos ejes rígidos delante y detrás con un gran recorrido de suspensión. Cuenta con una gran altura libre al suelo y control de tracción, útil en suelos deslizantes, reductora y control de tracción electrónico. El motor empuja bien, especialmente por encima de las 2.000 vueltas. Un producto que Mitsubishi mantiene de una generación que ha visto desdoblada su identidad con otro Montero de superior precio y tamaño. No obstante, esta versión, casi la de siempre, mantiene el tipo perfectamente. La línea es muy aceptada en el mundo del 4x4 y su desempeño, tanto fuera como dentro de la carretera, es bueno. Es cómodo y, aunque tampoco anda sobrado de caballos, se mantiene en buena forma y es un producto de bastante calidad. El X-Trail de Nissan es mejor en muchos aspectos que el Jeep: gasta menos y corre más. Es un poco menos largo que el producto americano, pero por dentro es tan o más confortable que éste: el maletero es más grande, suena menos y, en general, es más confortable y cuesta menos también, con un equipamiento de serie superior (tiene ABS, algo que el Jeep no tiene ni como opción). Lo malo es que no tiene reductora, acusa una menor altura libre al suelo en el campo y los recorridos de suspensión son más cortos, por lo que las salidas fuera de carretera están menos indicadas.El Opel Frontera es un veterano en el segmento, tanto por los años que lleva como por su contrucción tradicional de largueros y carrocería portante. Además, el eje delantero, como en el Jeep, es conectable manualmente y tiene también reductora. El motor va bien y el precio del conjunto es atractivo dentro de esta gama y tipo de 4x4. Es más grande por dentro que el Jeep, incluyendo también la parte del maletero, aunque tanto el diseño interior como exterior acusan el paso de los años. Salvo por la ausencia de reductora, el Toyota RAV-4 es un vehículo a tener en cuenta por lo bien que va en carretera, mucho mejor que en campo, donde los recorridos de suspensión y una tracción mejorable, lo hacen un todo terreno más utilizable para ir más o menos rápido en asfalto con mucha seguridad, porque tiene uno de los mejores comportamientos.

El Discovery es más caro que el producto de Jeep y puede llevar hasta siete plazas, que se obtienen montando dos pequeños asientos en el maletero, a modo de transportín, aunque para ello el precio final es más abultado. Tiene menos caballos oficiales. Si en carretera va bien, aunque balancea notablemente más que el Cherokee, fuera de ella hace valer su grado de veteranía, que incluye sendos ejes rígidos delante y detrás con un gran recorrido de suspensión. Cuenta con una gran altura libre al suelo y control de tracción, útil en suelos deslizantes, reductora y control de tracción electrónico. El motor empuja bien, especialmente por encima de las 2.000 vueltas. Un producto que Mitsubishi mantiene de una generación que ha visto desdoblada su identidad con otro Montero de superior precio y tamaño. No obstante, esta versión, casi la de siempre, mantiene el tipo perfectamente. La línea es muy aceptada en el mundo del 4x4 y su desempeño, tanto fuera como dentro de la carretera, es bueno. Es cómodo y, aunque tampoco anda sobrado de caballos, se mantiene en buena forma y es un producto de bastante calidad. El X-Trail de Nissan es mejor en muchos aspectos que el Jeep: gasta menos y corre más. Es un poco menos largo que el producto americano, pero por dentro es tan o más confortable que éste: el maletero es más grande, suena menos y, en general, es más confortable y cuesta menos también, con un equipamiento de serie superior (tiene ABS, algo que el Jeep no tiene ni como opción). Lo malo es que no tiene reductora, acusa una menor altura libre al suelo en el campo y los recorridos de suspensión son más cortos, por lo que las salidas fuera de carretera están menos indicadas.El Opel Frontera es un veterano en el segmento, tanto por los años que lleva como por su contrucción tradicional de largueros y carrocería portante. Además, el eje delantero, como en el Jeep, es conectable manualmente y tiene también reductora. El motor va bien y el precio del conjunto es atractivo dentro de esta gama y tipo de 4x4. Es más grande por dentro que el Jeep, incluyendo también la parte del maletero, aunque tanto el diseño interior como exterior acusan el paso de los años. Salvo por la ausencia de reductora, el Toyota RAV-4 es un vehículo a tener en cuenta por lo bien que va en carretera, mucho mejor que en campo, donde los recorridos de suspensión y una tracción mejorable, lo hacen un todo terreno más utilizable para ir más o menos rápido en asfalto con mucha seguridad, porque tiene uno de los mejores comportamientos.

El Discovery es más caro que el producto de Jeep y puede llevar hasta siete plazas, que se obtienen montando dos pequeños asientos en el maletero, a modo de transportín, aunque para ello el precio final es más abultado. Tiene menos caballos oficiales. Si en carretera va bien, aunque balancea notablemente más que el Cherokee, fuera de ella hace valer su grado de veteranía, que incluye sendos ejes rígidos delante y detrás con un gran recorrido de suspensión. Cuenta con una gran altura libre al suelo y control de tracción, útil en suelos deslizantes, reductora y control de tracción electrónico. El motor empuja bien, especialmente por encima de las 2.000 vueltas. Un producto que Mitsubishi mantiene de una generación que ha visto desdoblada su identidad con otro Montero de superior precio y tamaño. No obstante, esta versión, casi la de siempre, mantiene el tipo perfectamente. La línea es muy aceptada en el mundo del 4x4 y su desempeño, tanto fuera como dentro de la carretera, es bueno. Es cómodo y, aunque tampoco anda sobrado de caballos, se mantiene en buena forma y es un producto de bastante calidad. El X-Trail de Nissan es mejor en muchos aspectos que el Jeep: gasta menos y corre más. Es un poco menos largo que el producto americano, pero por dentro es tan o más confortable que éste: el maletero es más grande, suena menos y, en general, es más confortable y cuesta menos también, con un equipamiento de serie superior (tiene ABS, algo que el Jeep no tiene ni como opción). Lo malo es que no tiene reductora, acusa una menor altura libre al suelo en el campo y los recorridos de suspensión son más cortos, por lo que las salidas fuera de carretera están menos indicadas.El Opel Frontera es un veterano en el segmento, tanto por los años que lleva como por su contrucción tradicional de largueros y carrocería portante. Además, el eje delantero, como en el Jeep, es conectable manualmente y tiene también reductora. El motor va bien y el precio del conjunto es atractivo dentro de esta gama y tipo de 4x4. Es más grande por dentro que el Jeep, incluyendo también la parte del maletero, aunque tanto el diseño interior como exterior acusan el paso de los años. Salvo por la ausencia de reductora, el Toyota RAV-4 es un vehículo a tener en cuenta por lo bien que va en carretera, mucho mejor que en campo, donde los recorridos de suspensión y una tracción mejorable, lo hacen un todo terreno más utilizable para ir más o menos rápido en asfalto con mucha seguridad, porque tiene uno de los mejores comportamientos.