Ford Fiesta ST

Los tres coches que hemos conocido conjugan estas tres características, pero cada uno de ellos destaca en un campo. ST es sinónimo de fuerza; Fusion TDCi, de equilibrio y S TDCi, de diversión al volante.

Ford Fiesta ST
Ford Fiesta ST

No llegarán a nuestro país hasta comienzos del año próximo, pero hemos tenido la oportunidad de sentarnos a los mandos de los nuevos Ford Fiesta ST y Ford Fusion y Fiesta Sport con mecánica 1.6 TDCi. La experiencia ha sido muy agradable, desgranémosla paso a paso. El primer producto del nuevo TeamRS –la división rácing de Ford que se creó en 2003 y que agrupa a los ingenieros de competición y a los de los coches de altas prestaciones de calle de Ford- se denomina Fiesta ST. Se trata de un utilitario deportivo dentro de la nueva filosofía de las marcas que obedecen las demandas del público más joven que quiere coches con buenas prestaciones y a precios asequibles. El Fiesta ST es buena muestra de esta filosofía como lo es, por ejemplo, dentro de la gama Ibiza el FR.El Fiesta ST, en palabras de Josh Capito, director del TeamRS, va a “halagar al novato y emocionar al experto". En efecto, se trata de un vehículo que rezuma deportividad por los cuatro costados, pero que se maneja con increíble facilidad. Uno de los problemas a los que el equipo de ingenieros encargados de desarrollar este coche se enfrentó fue cómo colocar la mecánica Duratec de 2 litros y 150 CV que montan el Mondeo o el Focus en un hueco más pequeño, el del Fiesta. Se pusieron manos a la obra, han rebajado el peso y han ajustado elementos. Como resultado, le han sacado 5 CV de potencia más y unas prestaciones emocionantes. El Fiesta ST acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y su velocidad máxima es de 208 km/h.Lo primero que nos ha llamado la atención del ST es su aspecto exterior: carácter robusto, llantas –de 17 pulgadas como opción, de 16 en serie-, un alerón, unos faldones delanteros y unas parrillas laminadas... En definitiva, no pasará inadvertido para los amantes del deporte y, tal vez, para los del tuning. En el interior no hay tantos elementos deportivos como cabría esperar. Después de pagar 16.295 euros por nuestro “pequeño deportivo" –no lo podremos retirar antes de enero, eso sí- queremos respirar ambiente rácing también en el interior. Es cierto que los asientos sí cumplen hasta las expectativas más exigentes (mullido firme y sujeción correctísima) y en cuanto a diseño no nos decepcionan: bordado del emblema RS y combinación de cuero negro y color de la carrocería –roja, negra o azul-. La mecánica que monta el ST ya la conocemos, porque se incluye en los dos modelos superiores dentro de la gama Ford: Focus y Mondeo. Sin embargo, ha sido “retocada" para la ocasión y se le han exprimido 5 CV más hasta alcanzar los 150 CV de potencia. Los ingenieros encargados del desarrollo de la mecánica han centrado sus esfuerzos en conseguir altas prestaciones sin sacrificar la fiabilidad y la conducción diaria. Lo que es cierto es que a partir de 3.500 rpm el motor ofrece lo mejor de sí mismo y encontramos unas recuperaciones muy aceptables siempre que estemos en la parte más alta del cuentavueltas. Por debajo, es necesario jugar con el cambio para exprimir las prestaciones. El chasis ha sido rebajado partiendo del del Fiesta que hasta ahora conocíamos y se han reforzado las suspensiones delanteras y traseras. En el caso del eje delantero los muelles ahora son bastante más rígidos (de 16,5 Nm por milímetro del coche de serie a 24 n/mm de los del ST); los muelles traseros también se han reforzado, aunque algo menos. Dónde sí se ha incidido es en la torsión del eje trasero (520 Nm por grado a los 720 Nm/grado del ST).A pesar de que monta discos de freno ventilados, la sensación subjetiva de frenada no nos ha convencido. Habrá que esperar, no obstante, a que nuestro Centro Técnico analice y mida las frenadas de este pequeño deportivo. Gracias a unos neumáticos bastante anchos (205 sobre llantas de 17 pulgadas como opción, de serie lleva 16 pulgadas), a unas suspensiones firmes y a un chasis reforzado, el comportamiento dinámico del Fiesta ST resulta agradable, seguro y, sobre todo, divertido de conducir. En este conjunto, desmerece la dirección que tiene pocas vueltas de volante -bien-, pero cuyo tacto no nos ha gustado del todo. Además, el volante tiene un enorme diámetro, característica esta que "empobrece" la sensación rácing en el interior.

En el interior, no encontramos muchos elementos que denoten deportividad en este ST y que lo diferencien, por ejemplo, del Sport. Es cierto que se han incrustado elementos metálicos en el volante, en las puertas puertas y que los pedales sí son rácing, pero poco más. El fondo de los relojes son de color negro y en el volante no hay elementos diferenciadores. Si no dejamos caer demasiado de vueltas la mecánica, podemos disfrutar mucho de sus reacciones y de buenas aceleraciones a las salidas de curvas, por muy cerradas que éstas sean.

El ruido de la mecánica es bronco, puede resultar incluso molesto en retenciones, por ejemplo, pero, preguntando a los responsables de Desarrollo, éstos nos comentaron que precisamente se había buscado ese característico sonido de las mecánicas más rácing. El puesto de conducción es comodísimo, los asientos deportivos recogen perfectamente el cuerpo y lo sujetan. Por fin se ha incorporado un reposapié –aunque pequeño- que nos permite sujetarnos en apoyos fuertes.

Aún no está confirmado, pero Ford tiene serias intenciones de hacer llegar a nuestro país una copa de circuitos con el Fiesta ST como protagonista. El vehículo que sí está ya desarrollado, aunque se sigue trabajando sobre él, es el Fiesta Súper 1.600 que participará en el Mundial de Rallyes Júnior y en Campeonatos nacionales. No llegarán a nuestro país hasta comienzos del año próximo, pero hemos tenido la oportunidad de sentarnos a los mandos de los nuevos Ford Fiesta ST y Ford Fusion y Fiesta Sport con mecánica 1.6 TDCi. La experiencia ha sido muy agradable, desgranémosla paso a paso. El primer producto del nuevo TeamRS –la división rácing de Ford que se creó en 2003 y que agrupa a los ingenieros de competición y a los de los coches de altas prestaciones de calle de Ford- se denomina Fiesta ST. Se trata de un utilitario deportivo dentro de la nueva filosofía de las marcas que obedecen las demandas del público más joven que quiere coches con buenas prestaciones y a precios asequibles. El Fiesta ST es buena muestra de esta filosofía como lo es, por ejemplo, dentro de la gama Ibiza el FR.El Fiesta ST, en palabras de Josh Capito, director del TeamRS, va a “halagar al novato y emocionar al experto". En efecto, se trata de un vehículo que rezuma deportividad por los cuatro costados, pero que se maneja con increíble facilidad. Uno de los problemas a los que el equipo de ingenieros encargados de desarrollar este coche se enfrentó fue cómo colocar la mecánica Duratec de 2 litros y 150 CV que montan el Mondeo o el Focus en un hueco más pequeño, el del Fiesta. Se pusieron manos a la obra, han rebajado el peso y han ajustado elementos. Como resultado, le han sacado 5 CV de potencia más y unas prestaciones emocionantes. El Fiesta ST acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y su velocidad máxima es de 208 km/h.Lo primero que nos ha llamado la atención del ST es su aspecto exterior: carácter robusto, llantas –de 17 pulgadas como opción, de 16 en serie-, un alerón, unos faldones delanteros y unas parrillas laminadas... En definitiva, no pasará inadvertido para los amantes del deporte y, tal vez, para los del tuning. En el interior no hay tantos elementos deportivos como cabría esperar. Después de pagar 16.295 euros por nuestro “pequeño deportivo" –no lo podremos retirar antes de enero, eso sí- queremos respirar ambiente rácing también en el interior. Es cierto que los asientos sí cumplen hasta las expectativas más exigentes (mullido firme y sujeción correctísima) y en cuanto a diseño no nos decepcionan: bordado del emblema RS y combinación de cuero negro y color de la carrocería –roja, negra o azul-. La mecánica que monta el ST ya la conocemos, porque se incluye en los dos modelos superiores dentro de la gama Ford: Focus y Mondeo. Sin embargo, ha sido “retocada" para la ocasión y se le han exprimido 5 CV más hasta alcanzar los 150 CV de potencia. Los ingenieros encargados del desarrollo de la mecánica han centrado sus esfuerzos en conseguir altas prestaciones sin sacrificar la fiabilidad y la conducción diaria. Lo que es cierto es que a partir de 3.500 rpm el motor ofrece lo mejor de sí mismo y encontramos unas recuperaciones muy aceptables siempre que estemos en la parte más alta del cuentavueltas. Por debajo, es necesario jugar con el cambio para exprimir las prestaciones. El chasis ha sido rebajado partiendo del del Fiesta que hasta ahora conocíamos y se han reforzado las suspensiones delanteras y traseras. En el caso del eje delantero los muelles ahora son bastante más rígidos (de 16,5 Nm por milímetro del coche de serie a 24 n/mm de los del ST); los muelles traseros también se han reforzado, aunque algo menos. Dónde sí se ha incidido es en la torsión del eje trasero (520 Nm por grado a los 720 Nm/grado del ST).A pesar de que monta discos de freno ventilados, la sensación subjetiva de frenada no nos ha convencido. Habrá que esperar, no obstante, a que nuestro Centro Técnico analice y mida las frenadas de este pequeño deportivo. Gracias a unos neumáticos bastante anchos (205 sobre llantas de 17 pulgadas como opción, de serie lleva 16 pulgadas), a unas suspensiones firmes y a un chasis reforzado, el comportamiento dinámico del Fiesta ST resulta agradable, seguro y, sobre todo, divertido de conducir. En este conjunto, desmerece la dirección que tiene pocas vueltas de volante -bien-, pero cuyo tacto no nos ha gustado del todo. Además, el volante tiene un enorme diámetro, característica esta que "empobrece" la sensación rácing en el interior.

En el interior, no encontramos muchos elementos que denoten deportividad en este ST y que lo diferencien, por ejemplo, del Sport. Es cierto que se han incrustado elementos metálicos en el volante, en las puertas puertas y que los pedales sí son rácing, pero poco más. El fondo de los relojes son de color negro y en el volante no hay elementos diferenciadores. Si no dejamos caer demasiado de vueltas la mecánica, podemos disfrutar mucho de sus reacciones y de buenas aceleraciones a las salidas de curvas, por muy cerradas que éstas sean.

El ruido de la mecánica es bronco, puede resultar incluso molesto en retenciones, por ejemplo, pero, preguntando a los responsables de Desarrollo, éstos nos comentaron que precisamente se había buscado ese característico sonido de las mecánicas más rácing. El puesto de conducción es comodísimo, los asientos deportivos recogen perfectamente el cuerpo y lo sujetan. Por fin se ha incorporado un reposapié –aunque pequeño- que nos permite sujetarnos en apoyos fuertes.

Aún no está confirmado, pero Ford tiene serias intenciones de hacer llegar a nuestro país una copa de circuitos con el Fiesta ST como protagonista. El vehículo que sí está ya desarrollado, aunque se sigue trabajando sobre él, es el Fiesta Súper 1.600 que participará en el Mundial de Rallyes Júnior y en Campeonatos nacionales. No llegarán a nuestro país hasta comienzos del año próximo, pero hemos tenido la oportunidad de sentarnos a los mandos de los nuevos Ford Fiesta ST y Ford Fusion y Fiesta Sport con mecánica 1.6 TDCi. La experiencia ha sido muy agradable, desgranémosla paso a paso. El primer producto del nuevo TeamRS –la división rácing de Ford que se creó en 2003 y que agrupa a los ingenieros de competición y a los de los coches de altas prestaciones de calle de Ford- se denomina Fiesta ST. Se trata de un utilitario deportivo dentro de la nueva filosofía de las marcas que obedecen las demandas del público más joven que quiere coches con buenas prestaciones y a precios asequibles. El Fiesta ST es buena muestra de esta filosofía como lo es, por ejemplo, dentro de la gama Ibiza el FR.El Fiesta ST, en palabras de Josh Capito, director del TeamRS, va a “halagar al novato y emocionar al experto". En efecto, se trata de un vehículo que rezuma deportividad por los cuatro costados, pero que se maneja con increíble facilidad. Uno de los problemas a los que el equipo de ingenieros encargados de desarrollar este coche se enfrentó fue cómo colocar la mecánica Duratec de 2 litros y 150 CV que montan el Mondeo o el Focus en un hueco más pequeño, el del Fiesta. Se pusieron manos a la obra, han rebajado el peso y han ajustado elementos. Como resultado, le han sacado 5 CV de potencia más y unas prestaciones emocionantes. El Fiesta ST acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y su velocidad máxima es de 208 km/h.Lo primero que nos ha llamado la atención del ST es su aspecto exterior: carácter robusto, llantas –de 17 pulgadas como opción, de 16 en serie-, un alerón, unos faldones delanteros y unas parrillas laminadas... En definitiva, no pasará inadvertido para los amantes del deporte y, tal vez, para los del tuning. En el interior no hay tantos elementos deportivos como cabría esperar. Después de pagar 16.295 euros por nuestro “pequeño deportivo" –no lo podremos retirar antes de enero, eso sí- queremos respirar ambiente rácing también en el interior. Es cierto que los asientos sí cumplen hasta las expectativas más exigentes (mullido firme y sujeción correctísima) y en cuanto a diseño no nos decepcionan: bordado del emblema RS y combinación de cuero negro y color de la carrocería –roja, negra o azul-. La mecánica que monta el ST ya la conocemos, porque se incluye en los dos modelos superiores dentro de la gama Ford: Focus y Mondeo. Sin embargo, ha sido “retocada" para la ocasión y se le han exprimido 5 CV más hasta alcanzar los 150 CV de potencia. Los ingenieros encargados del desarrollo de la mecánica han centrado sus esfuerzos en conseguir altas prestaciones sin sacrificar la fiabilidad y la conducción diaria. Lo que es cierto es que a partir de 3.500 rpm el motor ofrece lo mejor de sí mismo y encontramos unas recuperaciones muy aceptables siempre que estemos en la parte más alta del cuentavueltas. Por debajo, es necesario jugar con el cambio para exprimir las prestaciones. El chasis ha sido rebajado partiendo del del Fiesta que hasta ahora conocíamos y se han reforzado las suspensiones delanteras y traseras. En el caso del eje delantero los muelles ahora son bastante más rígidos (de 16,5 Nm por milímetro del coche de serie a 24 n/mm de los del ST); los muelles traseros también se han reforzado, aunque algo menos. Dónde sí se ha incidido es en la torsión del eje trasero (520 Nm por grado a los 720 Nm/grado del ST).A pesar de que monta discos de freno ventilados, la sensación subjetiva de frenada no nos ha convencido. Habrá que esperar, no obstante, a que nuestro Centro Técnico analice y mida las frenadas de este pequeño deportivo. Gracias a unos neumáticos bastante anchos (205 sobre llantas de 17 pulgadas como opción, de serie lleva 16 pulgadas), a unas suspensiones firmes y a un chasis reforzado, el comportamiento dinámico del Fiesta ST resulta agradable, seguro y, sobre todo, divertido de conducir. En este conjunto, desmerece la dirección que tiene pocas vueltas de volante -bien-, pero cuyo tacto no nos ha gustado del todo. Además, el volante tiene un enorme diámetro, característica esta que "empobrece" la sensación rácing en el interior.

En el interior, no encontramos muchos elementos que denoten deportividad en este ST y que lo diferencien, por ejemplo, del Sport. Es cierto que se han incrustado elementos metálicos en el volante, en las puertas puertas y que los pedales sí son rácing, pero poco más. El fondo de los relojes son de color negro y en el volante no hay elementos diferenciadores. Si no dejamos caer demasiado de vueltas la mecánica, podemos disfrutar mucho de sus reacciones y de buenas aceleraciones a las salidas de curvas, por muy cerradas que éstas sean.

El ruido de la mecánica es bronco, puede resultar incluso molesto en retenciones, por ejemplo, pero, preguntando a los responsables de Desarrollo, éstos nos comentaron que precisamente se había buscado ese característico sonido de las mecánicas más rácing. El puesto de conducción es comodísimo, los asientos deportivos recogen perfectamente el cuerpo y lo sujetan. Por fin se ha incorporado un reposapié –aunque pequeño- que nos permite sujetarnos en apoyos fuertes.

Aún no está confirmado, pero Ford tiene serias intenciones de hacer llegar a nuestro país una copa de circuitos con el Fiesta ST como protagonista. El vehículo que sí está ya desarrollado, aunque se sigue trabajando sobre él, es el Fiesta Súper 1.600 que participará en el Mundial de Rallyes Júnior y en Campeonatos nacionales. No llegarán a nuestro país hasta comienzos del año próximo, pero hemos tenido la oportunidad de sentarnos a los mandos de los nuevos Ford Fiesta ST y Ford Fusion y Fiesta Sport con mecánica 1.6 TDCi. La experiencia ha sido muy agradable, desgranémosla paso a paso. El primer producto del nuevo TeamRS –la división rácing de Ford que se creó en 2003 y que agrupa a los ingenieros de competición y a los de los coches de altas prestaciones de calle de Ford- se denomina Fiesta ST. Se trata de un utilitario deportivo dentro de la nueva filosofía de las marcas que obedecen las demandas del público más joven que quiere coches con buenas prestaciones y a precios asequibles. El Fiesta ST es buena muestra de esta filosofía como lo es, por ejemplo, dentro de la gama Ibiza el FR.El Fiesta ST, en palabras de Josh Capito, director del TeamRS, va a “halagar al novato y emocionar al experto". En efecto, se trata de un vehículo que rezuma deportividad por los cuatro costados, pero que se maneja con increíble facilidad. Uno de los problemas a los que el equipo de ingenieros encargados de desarrollar este coche se enfrentó fue cómo colocar la mecánica Duratec de 2 litros y 150 CV que montan el Mondeo o el Focus en un hueco más pequeño, el del Fiesta. Se pusieron manos a la obra, han rebajado el peso y han ajustado elementos. Como resultado, le han sacado 5 CV de potencia más y unas prestaciones emocionantes. El Fiesta ST acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y su velocidad máxima es de 208 km/h.Lo primero que nos ha llamado la atención del ST es su aspecto exterior: carácter robusto, llantas –de 17 pulgadas como opción, de 16 en serie-, un alerón, unos faldones delanteros y unas parrillas laminadas... En definitiva, no pasará inadvertido para los amantes del deporte y, tal vez, para los del tuning. En el interior no hay tantos elementos deportivos como cabría esperar. Después de pagar 16.295 euros por nuestro “pequeño deportivo" –no lo podremos retirar antes de enero, eso sí- queremos respirar ambiente rácing también en el interior. Es cierto que los asientos sí cumplen hasta las expectativas más exigentes (mullido firme y sujeción correctísima) y en cuanto a diseño no nos decepcionan: bordado del emblema RS y combinación de cuero negro y color de la carrocería –roja, negra o azul-. La mecánica que monta el ST ya la conocemos, porque se incluye en los dos modelos superiores dentro de la gama Ford: Focus y Mondeo. Sin embargo, ha sido “retocada" para la ocasión y se le han exprimido 5 CV más hasta alcanzar los 150 CV de potencia. Los ingenieros encargados del desarrollo de la mecánica han centrado sus esfuerzos en conseguir altas prestaciones sin sacrificar la fiabilidad y la conducción diaria. Lo que es cierto es que a partir de 3.500 rpm el motor ofrece lo mejor de sí mismo y encontramos unas recuperaciones muy aceptables siempre que estemos en la parte más alta del cuentavueltas. Por debajo, es necesario jugar con el cambio para exprimir las prestaciones. El chasis ha sido rebajado partiendo del del Fiesta que hasta ahora conocíamos y se han reforzado las suspensiones delanteras y traseras. En el caso del eje delantero los muelles ahora son bastante más rígidos (de 16,5 Nm por milímetro del coche de serie a 24 n/mm de los del ST); los muelles traseros también se han reforzado, aunque algo menos. Dónde sí se ha incidido es en la torsión del eje trasero (520 Nm por grado a los 720 Nm/grado del ST).A pesar de que monta discos de freno ventilados, la sensación subjetiva de frenada no nos ha convencido. Habrá que esperar, no obstante, a que nuestro Centro Técnico analice y mida las frenadas de este pequeño deportivo. Gracias a unos neumáticos bastante anchos (205 sobre llantas de 17 pulgadas como opción, de serie lleva 16 pulgadas), a unas suspensiones firmes y a un chasis reforzado, el comportamiento dinámico del Fiesta ST resulta agradable, seguro y, sobre todo, divertido de conducir. En este conjunto, desmerece la dirección que tiene pocas vueltas de volante -bien-, pero cuyo tacto no nos ha gustado del todo. Además, el volante tiene un enorme diámetro, característica esta que "empobrece" la sensación rácing en el interior.

En el interior, no encontramos muchos elementos que denoten deportividad en este ST y que lo diferencien, por ejemplo, del Sport. Es cierto que se han incrustado elementos metálicos en el volante, en las puertas puertas y que los pedales sí son rácing, pero poco más. El fondo de los relojes son de color negro y en el volante no hay elementos diferenciadores. Si no dejamos caer demasiado de vueltas la mecánica, podemos disfrutar mucho de sus reacciones y de buenas aceleraciones a las salidas de curvas, por muy cerradas que éstas sean.

El ruido de la mecánica es bronco, puede resultar incluso molesto en retenciones, por ejemplo, pero, preguntando a los responsables de Desarrollo, éstos nos comentaron que precisamente se había buscado ese característico sonido de las mecánicas más rácing. El puesto de conducción es comodísimo, los asientos deportivos recogen perfectamente el cuerpo y lo sujetan. Por fin se ha incorporado un reposapié –aunque pequeño- que nos permite sujetarnos en apoyos fuertes.

Aún no está confirmado, pero Ford tiene serias intenciones de hacer llegar a nuestro país una copa de circuitos con el Fiesta ST como protagonista. El vehículo que sí está ya desarrollado, aunque se sigue trabajando sobre él, es el Fiesta Súper 1.600 que participará en el Mundial de Rallyes Júnior y en Campeonatos nacionales.