Equilibrio natural

Con 1,6 litros y 105 CV de potencia máxima oficial (111 en nuestro banco de pruebas), este León, el segundo en la gama de acceso por motorización, acaba siendo una buena combinación entre precio, prestaciones y comportamiento. Resulta fácil de conducir, es ágil en ciudad y carretera, corre bastante y bien si se necesita y tiene un consumo muy aceptable.

Equilibrio natural
Equilibrio natural

El Ford Focus pone el listón muy alto en cuanto a su atrevida estética, buena eficacia dinámica, un alto nivel de acabado y gran solidez general dentro de las berlinas compactas. Tiene menos caballos que el León, pero un mejor comportamiento, gracias principalmente a la suspensión trasera. Como el producto de Seat, es un coche muy equilibrado porque la potencia y las prestaciones lo colocan en un lugar. De línea algo más conservadora, el Astra tiene también buenos argumentos para convencer. En carretera se defiende con una buena estabilidad y seguro comportamiento, similar al del León. Frente al producto de Seat, el Astra tiene una suspensión menos blanda, que contiene mejor la carrocería, aunque ambos modelos tienen un carácter subvirador. También en el tacto de los frenos y la actuación de la dirección son bastantes buenas en este modelo. Comparado con el León, tiene un maletero algo más grandes, pero una habitabilidad en general algo más contenida. Comparados ambos modelos, los estilos y la habitabilidad son muy similares, aunque el Mégane resulta ligeramente más ancho en el último aspecto. La postura de conducción es más fácil encontrarla en el León, mientras que el Mégane acusa también la falta de huecos en el salpicadero frente a los del León. Dinámicamente, el Mégane va bastante bien, aunque, puestos a elegir, cuando se encuentra el punto de dinamicidad al León, el producto de Seat es, cuando menos, un poco superior.

El Ford Focus pone el listón muy alto en cuanto a su atrevida estética, buena eficacia dinámica, un alto nivel de acabado y gran solidez general dentro de las berlinas compactas. Tiene menos caballos que el León, pero un mejor comportamiento, gracias principalmente a la suspensión trasera. Como el producto de Seat, es un coche muy equilibrado porque la potencia y las prestaciones lo colocan en un lugar. De línea algo más conservadora, el Astra tiene también buenos argumentos para convencer. En carretera se defiende con una buena estabilidad y seguro comportamiento, similar al del León. Frente al producto de Seat, el Astra tiene una suspensión menos blanda, que contiene mejor la carrocería, aunque ambos modelos tienen un carácter subvirador. También en el tacto de los frenos y la actuación de la dirección son bastantes buenas en este modelo. Comparado con el León, tiene un maletero algo más grandes, pero una habitabilidad en general algo más contenida. Comparados ambos modelos, los estilos y la habitabilidad son muy similares, aunque el Mégane resulta ligeramente más ancho en el último aspecto. La postura de conducción es más fácil encontrarla en el León, mientras que el Mégane acusa también la falta de huecos en el salpicadero frente a los del León. Dinámicamente, el Mégane va bastante bien, aunque, puestos a elegir, cuando se encuentra el punto de dinamicidad al León, el producto de Seat es, cuando menos, un poco superior.

El Ford Focus pone el listón muy alto en cuanto a su atrevida estética, buena eficacia dinámica, un alto nivel de acabado y gran solidez general dentro de las berlinas compactas. Tiene menos caballos que el León, pero un mejor comportamiento, gracias principalmente a la suspensión trasera. Como el producto de Seat, es un coche muy equilibrado porque la potencia y las prestaciones lo colocan en un lugar. De línea algo más conservadora, el Astra tiene también buenos argumentos para convencer. En carretera se defiende con una buena estabilidad y seguro comportamiento, similar al del León. Frente al producto de Seat, el Astra tiene una suspensión menos blanda, que contiene mejor la carrocería, aunque ambos modelos tienen un carácter subvirador. También en el tacto de los frenos y la actuación de la dirección son bastantes buenas en este modelo. Comparado con el León, tiene un maletero algo más grandes, pero una habitabilidad en general algo más contenida. Comparados ambos modelos, los estilos y la habitabilidad son muy similares, aunque el Mégane resulta ligeramente más ancho en el último aspecto. La postura de conducción es más fácil encontrarla en el León, mientras que el Mégane acusa también la falta de huecos en el salpicadero frente a los del León. Dinámicamente, el Mégane va bastante bien, aunque, puestos a elegir, cuando se encuentra el punto de dinamicidad al León, el producto de Seat es, cuando menos, un poco superior.