Elegancia natural

Ford Mondeo TDCI 5p
Ford Mondeo TDCI 5p

El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor. El Laguna es, posiblemente, el mayor rival del Mondeo, ya que (tras su "lavado de cara") cuenta con una imagen muy parecida, además de ofrecer ciertos detalles -como el encendido del motor mediante un botón en la consola central- que lo hacen muy llamativo. Sin embargo, hay que realizar un desembolso ligeramente mayor para obtener prestaciones inferiores, un factor que puede resultar decisivo en la elección. Sobre el papel, el Toledo es una opción muy interesante para aquellos que no quieran renunciar a un comportamiento "deportivo" con un motor Diesel, pues, por poco más de lo que hay que pagar por el Mondeo, podemos optar a un vehículo con mejores prestaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la batalla del Seat es más corta, lo que se traduce en una habitabilidad menor, por lo que el Toledo sólo será apto para aquellos que no tengan que viajar con demasiado equipaje. El precio vuelve a marcar la diferencia más acusada entre el Passat y el Mondeo, similares en prestaciones. Sin embargo, el coste mayor del Volkswagen puede justificarse por el mayor equipamiento (incluye de serie el control de estabilidad) y la calidad de la realización del vehículo alemán. Hay que recurrir a la motorización 2.4 del Alfa 156 para obtener unas prestaciones semejantes a las del Mondeo TDCI, aunque el precio sea superior (el escalón inferior, ocupado por la versión 1.9 del modelo italiano, ofrece una potencia de 115 CV y la aceleración y velocidad máxima oficiales son sensiblemente menores que las del Ford). En cualquier caso, a los incondicionales del fabricante italiano y de su elegante diseño no les importará pagar la diferencia o conformarse con unas cifras de prestaciones inferiores a las del Mondeo. Un motor de mayor cilindrada otorga al C5 algo más de potencia, aunque no se traduce en mejores prestaciones. El precio es un factor a tener en cuenta (son más de 5.000 euros de diferencia respecto al Mondeo), aunque podemos contar con un C5 de 110 CV por un importe similar al del modelo de Ford. En el banco de pruebas, la potencia del motor 2.2 del Primera llega a igualar a la oficial del Mondeo, aunque hasta aquí llegan las similitudes, pues el propulsor del Nissan es mucho más perezoso. Sin embargo, juega a su favor un habitáculo cómodo y con acabados muy bien conseguidos. De nuevo nos encontramos ante un vehículo que, pesa a contar con una cilindrada mayor, no consigue mejorar las cifras de potencia y prestaciones del Mondeo. La nueva versión del Astra también es algo más cara que el Ford, pero cuenta con la ventaja de consumir menos, según los datos anunciados por la marca. Aunque, en el caso del 406, también existe una versión 2.0 por 20.970 euros, de nuevo tenemos que saltar a la motorización superior para encontrar cifras parecidas a las ofrecidas por el Mondeo, aunque el precio marca una diferencia importante. Sin embargo, la estética del modelo de Peugeot, que presenta una imagen más deportiva, puede inclinar la balanza a su favor.