Dacia Logan

Es amplio, algo austero y con un diseño clásico, pero bastante práctico. Renault ha dado en el clavo a la hora de crear el que considera su “milagro": un sedán accesible para las clases medias de países de los cinco continentes. Se llama Logan y, afortunadamente, llegará también a España a finales de 2005. Eso sí, con sus mejores versiones y a un precio algo más elevado.

Dacia Logan
Dacia Logan

Más de cuatro años de intenso trabajo y una inversión de 489 millones de euros al final han valido la pena. El Logan, una de las grandes apuestas de Renault para el futuro, ya rueda por las carreteras y a bastante buen ritmo. La marca francesa ha demostrado que es posible conjugar la economía con la funcionalidad, en un modelo que –desde luego- supone una más que agradable sorpresa.El proceso de creación no ha sido una tarea sencilla. Han hecho falta muchos estudios de clientela y un ambicioso programa de optimización de costes para tratar de ofrecer un producto final de lo más competitivo al menor precio posible. Es inevitable, por ello, que ya desde el exterior observemos la verdadera esencia del proyecto.Desarrollado sobre la base de la plataforma B (utilizada por la alianza Renault-Nissan en sus modelos Micra y Modus), el Logan muestra un diseño sencillo y clásico, reflejo de su humilde origen. No obstante, no por ello deja de ser ciertamente atractivo, con un aspecto no muy dinámico, pero con líneas angulosas, pasos de rueda muy marcados y una serie de aristas que le confieren una imagen robusta y fiable, que es, en realidad, de lo que se trata. Porque no olvidemos que este nuevo Renault tendrá que circular por las carreteras más exigentes del planeta y en las condiciones climatológicas más adversas. De hecho, a su inminente comercialización en Rumanía (donde ya ha registrado más de 11.000 pedidos) le seguirán una treintena de países hasta septiembre de 2005, como Turquía, Rusia, Irán, Colombia o Marruecos.Volviendo a su aspecto exterior, podemos decir del Logan que es una berlina tricuerpo en toda regla, más moderna, pero similar a las que invadieron las carreteras a principios de la década de los 90. Y, como ellas, aprovecha todo el espacio de la mejor manera posible, con unas dimensiones que ya aseguran una excelente habitabilidad. Sus 4,25 metros de longitud (unos centímetros más que el Citroën Xsara o el Ford Focus) y sus 1,73 de ancho (casi como un Fiat Stilo) garantiza un amplio interior que hemos podido comprobar: es capaz de acoger en las plazas traseras de forma bastante confortable hasta tres personas de 1,80 metros de estatura. Es, por tanto, un verdadero 5 plazas, con 1,42 metros de anchura en las plazas traseras, un valor muy próximo al Renault Vel Satis.Si el espacio interior es óptimo, no digamos ya el del maletero. Según anuncia Renault, sus 510 litros (verdaderamente grande) no tienen parangón entre sus rivales, donde deberíamos situar al Skoda Fabia sedán, el Hyundai Accent o el Daewoo Kalos sedán, todos ellos bastante más caros. Su geometría, además, permite la carga de objetos de formas muy diversas y hasta la colocación de una maleta de mediano tamaño en posición vertical.Diseñado para circular sobre cualquier terreno, el Logan se adapta a unas malas condiciones de carretera gracias a su mayor distancia al suelo, hasta 20 mm superior que en modelos pensados para mercados occidentales. Esta variación le permite rodar por vías degradas, zonas con relieves escarpados e, incluso, por pistas a una velocidad moderada y sin sufrir daños en los bajos. Nuestra toma de contacto por las complicadas carreteras de Turquía así lo atestiguan. Aunque Renault califica al Logan de “milagro" (por su excelente relación calidad/precio), lo cierto es que los ejercicios de magia no existen en la industria del automóvil. El modelo se ha fabricado con materiales de no excesiva calidad, para lo que ha primado la funcionalidad antes que la calidad. Un primer vistazo basta para confirmar la estrategia. El interior, por ejemplo, es bastante confortable, aunque sencillo y sin ningún tipo de alardes. En el habitáculo predominan los plásticos, excesivamente duros en algunas zonas de reposo, como los apoyabrazos, bastante incómodos. El salpicadero, por su parte, es simple, pero con una consola central bien adaptada a la altura del conductor, lo que facilita su manipulación. Además, considero que su estructura monobloque es uno de los grandes aciertos del vehículo, pues elimina los juegos de ensamblado y evita la proliferación de ruidos aún marchando por los trazados más difíciles.Algunos detalles de acabado son muy mejorables, como la amortiguación del maletero (con un rudimentario muelle visible junto a los tornillos) o la regulación de los retrovisores en las versiones de gama alta (situada por debajo del freno de mano, es realmente difícil su utilización, sobre todo en circulación). También contiene otros detalles bastante antiguos, sobre todo en Europa Occidental: maletero sin botón de apertura o localización del claxon en la paleta izquierda del volante.Era uno de los secretos mejor guardados, pero finalmente se ha confirmado esta misma semana. El Logan, el coche accesible para los mercados más insospechados, se comercializará finalmente en la mayoría de los países de la Europa Occidental (también en España), a excepción del Reino Unido. Su lanzamiento se producirá a finales de 2005 y bajo la marca rumana Dacia. Según ha confirmado Renault, la empresa estudia actualmente que versiones llegarían a estos mercados, aunque todo hace suponer que sólo vendrán las de gama alta (con dirección asistida, ABS, airbag de conductor y acompañante y con ciertas modificaciones adaptadas a una clientela más exigente). Su precio es todavía una incógnita, aunque por el momento el Logan se comercializa en Rumania entre los 5.700 y los 8.000 euros. Esta última cifra puede servirnos de referencia.

Los mejores vídeos