Contacto: Mercedes Clase A

El Mercedes Clase A desarrollado para 2001 se presenta como un modelo mucho más ambicioso. Renueva acabados, aumenta el equipamiento, mejora la calidad y, sobre todo, perfecciona su practicidad al satisfacer un mayor número de necesidades mediante las nuevas versiones realizadas sobre la plataforma alargada.

clasean_1g.jpg
clasean_1g.jpg

La nueva Clase A no resuelve únicamente su indudable puesta al día. Después de haber vendido desde su lanzamiento en 1997 más de 570.000 unidades se han establecido un buen número de cambios, que afectan hasta a 980 distintos elementos, de nuevo diseño o simplemente modificados, incluyendo lo que quizás debería haber formado parte de la filosofía de su lanzamiento: una carrocería de mayores dimensiones, más universal y práctica, que puede convertirse ahora en una interesante puerta de acceso a la marca. La Clase A hasta ahora se mostraba más como un segundo o tercer coche refinado, que como el único medio de transporte de la familia. La explicación había que buscarla en sus recortadas dimensiones y en una habitabilidad, que si bien era excelente en función de este perímetro externo, mostraba claras incompatibilidades con las cada vez mayores necesidades de espacio de la familia. Obligada, ésta debía dirigir su elección a otros modelos monovolumen que siempre eran más grandes y económicos. Con la nueva carrocería larga se soluciona de forma muy satisfactoria el problema de espacio, como vemos en el recuadro adjunto, por lo que el potencial de compradores de este vehículo pensamos que debería crecer bastante a partir del próximo mes de mayo, fecha en la que se inicia la comercialización de estas nuevas versiones que se ofrecerán con las tres motorizaciones de gasolina: 140, 160 y 190; más una única posibilidad Diesel, el más potente 170 CDI. El incremento de precio varía según las mecánicas pero ronda las 200.000 pesetas. En ambas carrocerías se incluyen también importantes y notables cambios tanto en la calidad de materiales empleados como en el nivel de acabado, con nuevas ofertas en el equipamiento de serie, configurando así una mayor riqueza en la dotación inicial. También se han llevado a cabo diversos cambios en el estilo que, sin embargo, se dejan ver de una forma discreta. En el exterior lo que más llama la atención son los nuevos grupos ópticos delanteros, y ya de una forma que obliga a una observación más minuciosa, las nuevas tomas de aire delanteras o las prácticas y fácilmente intercambiables protecciones de los paragolpes. La nueva Clase A no resuelve únicamente su indudable puesta al día. Después de haber vendido desde su lanzamiento en 1997 más de 570.000 unidades se han establecido un buen número de cambios, que afectan hasta a 980 distintos elementos, de nuevo diseño o simplemente modificados, incluyendo lo que quizás debería haber formado parte de la filosofía de su lanzamiento: una carrocería de mayores dimensiones, más universal y práctica, que puede convertirse ahora en una interesante puerta de acceso a la marca. La Clase A hasta ahora se mostraba más como un segundo o tercer coche refinado, que como el único medio de transporte de la familia. La explicación había que buscarla en sus recortadas dimensiones y en una habitabilidad, que si bien era excelente en función de este perímetro externo, mostraba claras incompatibilidades con las cada vez mayores necesidades de espacio de la familia. Obligada, ésta debía dirigir su elección a otros modelos monovolumen que siempre eran más grandes y económicos. Con la nueva carrocería larga se soluciona de forma muy satisfactoria el problema de espacio, como vemos en el recuadro adjunto, por lo que el potencial de compradores de este vehículo pensamos que debería crecer bastante a partir del próximo mes de mayo, fecha en la que se inicia la comercialización de estas nuevas versiones que se ofrecerán con las tres motorizaciones de gasolina: 140, 160 y 190; más una única posibilidad Diesel, el más potente 170 CDI. El incremento de precio varía según las mecánicas pero ronda las 200.000 pesetas. En ambas carrocerías se incluyen también importantes y notables cambios tanto en la calidad de materiales empleados como en el nivel de acabado, con nuevas ofertas en el equipamiento de serie, configurando así una mayor riqueza en la dotación inicial. También se han llevado a cabo diversos cambios en el estilo que, sin embargo, se dejan ver de una forma discreta. En el exterior lo que más llama la atención son los nuevos grupos ópticos delanteros, y ya de una forma que obliga a una observación más minuciosa, las nuevas tomas de aire delanteras o las prácticas y fácilmente intercambiables protecciones de los paragolpes. La nueva Clase A no resuelve únicamente su indudable puesta al día. Después de haber vendido desde su lanzamiento en 1997 más de 570.000 unidades se han establecido un buen número de cambios, que afectan hasta a 980 distintos elementos, de nuevo diseño o simplemente modificados, incluyendo lo que quizás debería haber formado parte de la filosofía de su lanzamiento: una carrocería de mayores dimensiones, más universal y práctica, que puede convertirse ahora en una interesante puerta de acceso a la marca. La Clase A hasta ahora se mostraba más como un segundo o tercer coche refinado, que como el único medio de transporte de la familia. La explicación había que buscarla en sus recortadas dimensiones y en una habitabilidad, que si bien era excelente en función de este perímetro externo, mostraba claras incompatibilidades con las cada vez mayores necesidades de espacio de la familia. Obligada, ésta debía dirigir su elección a otros modelos monovolumen que siempre eran más grandes y económicos. Con la nueva carrocería larga se soluciona de forma muy satisfactoria el problema de espacio, como vemos en el recuadro adjunto, por lo que el potencial de compradores de este vehículo pensamos que debería crecer bastante a partir del próximo mes de mayo, fecha en la que se inicia la comercialización de estas nuevas versiones que se ofrecerán con las tres motorizaciones de gasolina: 140, 160 y 190; más una única posibilidad Diesel, el más potente 170 CDI. El incremento de precio varía según las mecánicas pero ronda las 200.000 pesetas. En ambas carrocerías se incluyen también importantes y notables cambios tanto en la calidad de materiales empleados como en el nivel de acabado, con nuevas ofertas en el equipamiento de serie, configurando así una mayor riqueza en la dotación inicial. También se han llevado a cabo diversos cambios en el estilo que, sin embargo, se dejan ver de una forma discreta. En el exterior lo que más llama la atención son los nuevos grupos ópticos delanteros, y ya de una forma que obliga a una observación más minuciosa, las nuevas tomas de aire delanteras o las prácticas y fácilmente intercambiables protecciones de los paragolpes. La nueva Clase A no resuelve únicamente su indudable puesta al día. Después de haber vendido desde su lanzamiento en 1997 más de 570.000 unidades se han establecido un buen número de cambios, que afectan hasta a 980 distintos elementos, de nuevo diseño o simplemente modificados, incluyendo lo que quizás debería haber formado parte de la filosofía de su lanzamiento: una carrocería de mayores dimensiones, más universal y práctica, que puede convertirse ahora en una interesante puerta de acceso a la marca. La Clase A hasta ahora se mostraba más como un segundo o tercer coche refinado, que como el único medio de transporte de la familia. La explicación había que buscarla en sus recortadas dimensiones y en una habitabilidad, que si bien era excelente en función de este perímetro externo, mostraba claras incompatibilidades con las cada vez mayores necesidades de espacio de la familia. Obligada, ésta debía dirigir su elección a otros modelos monovolumen que siempre eran más grandes y económicos. Con la nueva carrocería larga se soluciona de forma muy satisfactoria el problema de espacio, como vemos en el recuadro adjunto, por lo que el potencial de compradores de este vehículo pensamos que debería crecer bastante a partir del próximo mes de mayo, fecha en la que se inicia la comercialización de estas nuevas versiones que se ofrecerán con las tres motorizaciones de gasolina: 140, 160 y 190; más una única posibilidad Diesel, el más potente 170 CDI. El incremento de precio varía según las mecánicas pero ronda las 200.000 pesetas. En ambas carrocerías se incluyen también importantes y notables cambios tanto en la calidad de materiales empleados como en el nivel de acabado, con nuevas ofertas en el equipamiento de serie, configurando así una mayor riqueza en la dotación inicial. También se han llevado a cabo diversos cambios en el estilo que, sin embargo, se dejan ver de una forma discreta. En el exterior lo que más llama la atención son los nuevos grupos ópticos delanteros, y ya de una forma que obliga a una observación más minuciosa, las nuevas tomas de aire delanteras o las prácticas y fácilmente intercambiables protecciones de los paragolpes.