Contacto: Mazda Tribute

Desarrollado junto con Ford, pero con su propia personalidad, el Tribute de Mazda llegará a mediados del año próximo al segmento de los 4x4 recreacionales. Como bazas importantes a su favor se encuentran la habitabilidad y el confort.

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El mercado supuestamente de "nicho" de los vehículos 4x4 recreacionales sigue ganando atractivo en todo el mundo y, por ello, los constructores intentan ganar cuota en él. Ahora le ha tocado el turno a Mazda que, con su modelo Tribute, se situará en medio de un campo de batalla donde luchan el Land Rover Freelander, el Honda CR-V o el Toyota Rav4. El Tribute es el primer vehículo de este tipo que ha desarrollado Mazda y también el primero diseñado conjuntamente con Ford, que utiliza la misma plataforma, aunque no la misma carrocería, para el nuevo Maverick. El estilo del Tribute, con carrocería de cinco puertas, es convencional, así como su implantación mecánica, ya que se prefirió poner el acento en una arquitectura probada y segura. Con una distancia entre ejes de 2,62 m y una longitud total de 4,39 m, el Tribute tiene en la habitabilidad, sobre todo en las plazas traseras y en el volumen del maletero, sus dos bazas fuertes. Y ello a pesar de que la rueda de repuesto se sitúa debajo de una bandeja en el maletero, mientras que otros prefieren dejarla colgada del portón trasero. Las primeras unidades estarán disponibles en España a partir de mayo. En el mercado estadounidense existe una variante con tracción delantera, pero todos los vehículos europeos que vengan de la planta de Kansas tendrán una transmisión integral con repartidor viscoso situado junto al diferencial trasero. Dos serán las motorizaciones: una básica de dos litros con el bloque motor cuatro cilindros Ford Zetec con culata reelaborada por Mazda, con 124 CV, y otra, V6 Ford Duratec, también modificada en la culata, el múltiple de admisión y los escapes, con una capacidad de tres litros y 198 CV. No se contempla, por el momento, una motorización turbodiésel. La caja de cambios corresponde a la del Mazda 626, con una toma de fuerza para la transmisión hacia las ruedas traseras, y no se dispone de reductora. El reparto del par se realiza de manera automática mediante el embrague viscoso. Para situaciones especiales se dispone, sin embargo, de un bloqueo electrónico que permite un reparto al 50 por ciento entre ambos ejes. La elección del equipamiento se ha realizado con el propósito de dejar muy pocas opciones. Se dispondrá de frenos ABS con reparto electrónico de la frenada, airbags frontales y laterales, aire acondicionado, cierre centralizado y elevalunas eléctricos. En algunos mercados, el V6 -que solamente se provee con caja automática con la cuarta en overdrive- se ofrecerá con opción de tapizado de piel. El mercado supuestamente de "nicho" de los vehículos 4x4 recreacionales sigue ganando atractivo en todo el mundo y, por ello, los constructores intentan ganar cuota en él. Ahora le ha tocado el turno a Mazda que, con su modelo Tribute, se situará en medio de un campo de batalla donde luchan el Land Rover Freelander, el Honda CR-V o el Toyota Rav4. El Tribute es el primer vehículo de este tipo que ha desarrollado Mazda y también el primero diseñado conjuntamente con Ford, que utiliza la misma plataforma, aunque no la misma carrocería, para el nuevo Maverick. El estilo del Tribute, con carrocería de cinco puertas, es convencional, así como su implantación mecánica, ya que se prefirió poner el acento en una arquitectura probada y segura. Con una distancia entre ejes de 2,62 m y una longitud total de 4,39 m, el Tribute tiene en la habitabilidad, sobre todo en las plazas traseras y en el volumen del maletero, sus dos bazas fuertes. Y ello a pesar de que la rueda de repuesto se sitúa debajo de una bandeja en el maletero, mientras que otros prefieren dejarla colgada del portón trasero. Las primeras unidades estarán disponibles en España a partir de mayo. En el mercado estadounidense existe una variante con tracción delantera, pero todos los vehículos europeos que vengan de la planta de Kansas tendrán una transmisión integral con repartidor viscoso situado junto al diferencial trasero. Dos serán las motorizaciones: una básica de dos litros con el bloque motor cuatro cilindros Ford Zetec con culata reelaborada por Mazda, con 124 CV, y otra, V6 Ford Duratec, también modificada en la culata, el múltiple de admisión y los escapes, con una capacidad de tres litros y 198 CV. No se contempla, por el momento, una motorización turbodiésel. La caja de cambios corresponde a la del Mazda 626, con una toma de fuerza para la transmisión hacia las ruedas traseras, y no se dispone de reductora. El reparto del par se realiza de manera automática mediante el embrague viscoso. Para situaciones especiales se dispone, sin embargo, de un bloqueo electrónico que permite un reparto al 50 por ciento entre ambos ejes. La elección del equipamiento se ha realizado con el propósito de dejar muy pocas opciones. Se dispondrá de frenos ABS con reparto electrónico de la frenada, airbags frontales y laterales, aire acondicionado, cierre centralizado y elevalunas eléctricos. En algunos mercados, el V6 -que solamente se provee con caja automática con la cuarta en overdrive- se ofrecerá con opción de tapizado de piel. El mercado supuestamente de "nicho" de los vehículos 4x4 recreacionales sigue ganando atractivo en todo el mundo y, por ello, los constructores intentan ganar cuota en él. Ahora le ha tocado el turno a Mazda que, con su modelo Tribute, se situará en medio de un campo de batalla donde luchan el Land Rover Freelander, el Honda CR-V o el Toyota Rav4. El Tribute es el primer vehículo de este tipo que ha desarrollado Mazda y también el primero diseñado conjuntamente con Ford, que utiliza la misma plataforma, aunque no la misma carrocería, para el nuevo Maverick. El estilo del Tribute, con carrocería de cinco puertas, es convencional, así como su implantación mecánica, ya que se prefirió poner el acento en una arquitectura probada y segura. Con una distancia entre ejes de 2,62 m y una longitud total de 4,39 m, el Tribute tiene en la habitabilidad, sobre todo en las plazas traseras y en el volumen del maletero, sus dos bazas fuertes. Y ello a pesar de que la rueda de repuesto se sitúa debajo de una bandeja en el maletero, mientras que otros prefieren dejarla colgada del portón trasero. Las primeras unidades estarán disponibles en España a partir de mayo. En el mercado estadounidense existe una variante con tracción delantera, pero todos los vehículos europeos que vengan de la planta de Kansas tendrán una transmisión integral con repartidor viscoso situado junto al diferencial trasero. Dos serán las motorizaciones: una básica de dos litros con el bloque motor cuatro cilindros Ford Zetec con culata reelaborada por Mazda, con 124 CV, y otra, V6 Ford Duratec, también modificada en la culata, el múltiple de admisión y los escapes, con una capacidad de tres litros y 198 CV. No se contempla, por el momento, una motorización turbodiésel. La caja de cambios corresponde a la del Mazda 626, con una toma de fuerza para la transmisión hacia las ruedas traseras, y no se dispone de reductora. El reparto del par se realiza de manera automática mediante el embrague viscoso. Para situaciones especiales se dispone, sin embargo, de un bloqueo electrónico que permite un reparto al 50 por ciento entre ambos ejes. La elección del equipamiento se ha realizado con el propósito de dejar muy pocas opciones. Se dispondrá de frenos ABS con reparto electrónico de la frenada, airbags frontales y laterales, aire acondicionado, cierre centralizado y elevalunas eléctricos. En algunos mercados, el V6 -que solamente se provee con caja automática con la cuarta en overdrive- se ofrecerá con opción de tapizado de piel.

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