Chrysler Sebring Cabrio 2.7 V6 Limited

Con una estética impactante, un motor de elevado rendimiento y unas dimensiones superiores a las habituales, el Sebring 2.7 Cabrio constituye una razonable alternativa a los descapotables europeos de gama alta.

Chrysler Sebring Cabrio 2.7 V6 Limited
Chrysler Sebring Cabrio 2.7 V6 Limited

La última generación de productos de la marca germano-norteamericana llama la atención por su espectacular diseño: 300M, PT Cruiser o Sebring son un claro ejemplo del estilo vanguardista con el que los responsables de la marca quieren impulsar sus últimas realizaciones. En el caso del Sebring Cabrio se mantienen los valores y el estilo del sedán con un claro enfoque estadounidense, aunque el modelo en cuestión no deriva estrictamente de la berlina. Sus dimensiones son un poco superiores: ocho centímetros más largo y, sorprendentemente, uno más alto. Estas diferencias responden a las necesidades del diseño, pues la inclinación del parabrisas delantero y el espacio necesario para recoger la capota restan algo de volumen. Para aumentar la rigidez de la carrocería se han incorporado algunos refuerzos adicionales, como largueros laterales de mayor grosor, refuerzo de los puntos críticos del bastidor, instalación de una barra transversal en el salpicadero —detrás del cuadro de instrumentos— y un arco de seguridad instalado en el propio marco del parabrisas delantero. Los restantes elementos de la carrocería no difieren mucho de los del sedán, excepto los necesarios para su configuración específica como descapotable. Su frontal le confiere personalidad, acentuado por una calandra con forma de boca de tiburón de grandes dimensiones, unos faros que se integran perfectamente en el conjunto y unos pasos de rueda ensanchados que dejan hueco a unas llantas de aleación cromadas de 16 pulgadas. En su lateral llaman la atención las enormes puertas, con las que se intenta mejorar el acceso a las plazas traseras. La capota, fabricada en vinilo y con luna trasera de vidrio, dispone de sistema de accionamiento eléctrico. Para poder plegarla es necesario liberar los pestillos del marco del parabrisas mediante dos tiradores y luego accionar el pulsador situado en el túnel central, que también se encarga de bajar las ventanillas laterales. Esta operación se efectúa en sólo unos segundos y puede realizarse sin necesidad de bajar del coche, aunque luego es recomendable colocar una pieza que cubre la capota plegada para mejorar el aspecto exterior y evitar ruidos aerodinámicos. Su ajuste no es todo lo preciso que requiere el modelo: a velocidades superiores a 140 km/h se producen molestos ruidos aerodinámicos que provienen del lateral, justo en el punto donde se unen las ventanillas laterales con el techo. Sin embargo, con el techo plegado se viaja muy cómodo, con un nivel de ruido razonable y sin que se produzcan molestas turbulencias. Sorprende que, dada la forma de vida de los norteamericanos, preocupados por cualquier aparato o mecanismo que pueda causar hasta el mínimo daño, incluso en situaciones insospechadas (sirva de ejemplo el dispositivo incluido en el maletero para permitir su apertura desde el interior en caso de que un niño haya quedado atrapado dentro), el mecanismo de apertura de la capota no tenga un sistema de seguridad que interrumpa la corriente eléctrica en caso de no estar liberados los pestillos del parabrisas o el cambio situado en la posición de "parking", lo que puede dar lugar a posibles averías por un uso indebido del sistema.

Pregunta a los propietarios por su coche y recibe las respuestas en tu email.

Acepto la política de privacidad para poder obtener las respuestas.

Quiero recibir la mejor oferta.