Chrysler PT Cruiser

El siempre llamativo Chrysler PT Cruiser vive una nueva etapa de su vida con la llegada del motor 2.2 CRD, una máquina turbodiésel de última generación elaborada por Mercedes. Con este corazón de 150 CV, el original compacto americano gana en viveza y apunta a un público más joven. Varias novedades estéticas subrayan esta nueva orientación.

Chrysler PT Cruiser
Chrysler PT Cruiser

Chrysler se ha propuesto abrirse un hueco importante en el mercado español. Para lograrlo, prepara una importante batería de nuevos modelos que tienen en el PT Cruiser uno de sus primeros puntales. El más americano de los modelos de Chrysler acaba de estrenar un motor que no tiene nada de americano: es un 2.2 CRD de 150 CV fabricado por Mercedes. Con su llegada, el PT Cruiser da un salto de calidad y deja muy atrás los 121 CV que ofrecía su anterior propulsor Diesel, situándose en una mejor posición dentro del segmento de los compactos.El nuevo propulsor utiliza la tecnología de inyección por common rail. Dispone de un sistema desarrollado por Delphi capaz de inyectar el combustible a una presión de 1.600 bares, lo que favorece la reducción del consumo, de la contaminación y de los ruidos y vibraciones. Además, lleva turbo de geometría variable, una tecnología que permite obtener mejores rendimientos a todos los regímenes de giro del motor.La nueva mecánica confiere al PT unas prestaciones muy interesantes. El 0-100 km/h se realiza en 10,8 segundos, 1,3 segundos más rápido que antes. Además, el consumo se queda en sólo 6,7 litros a los 100 km y sus emisiones contaminantes están dentro de lo que exige la Euro IV.

En marcha, el motor imprime un nuevo carácter al PT Cruiser. Ahora, esta especie de “crooner" de la automoción disfruta de un talante más audaz, mucho más vivo y enérgico. El motor está sobrado de fuerza y deja que se noten sus 150 CV, aunque, eso sí, para exprimirlos bien hay que mover mucho el cambio, que lleva desarrollos muy cortos, sobre todo en las tres primeras marchas.
El cambio, claro, sigue siendo el mismo cambio de manejo alto tosco que ha tenido siempre el PT Cruiser, caracterizado por esa sorprendente palanca de tallo largo y pomo redondo, un guiño a la historia de los coches norteamericanos. Con la apuesta decidida por los motores Diesel, Chrysler anuncia que “empieza una nueva partida". Según su director general en España, Fedor Artiles, la llegada del PT Cruiser 2.2 CRD y del 300C 3.0 V6 CRD no es más que el pistoletazo de salida para una carrera tecnológica que igualará las ofertas Diesel de Chrysler a las del resto del mercado.

Así, en los próximos meses, Chrysler ofrecerá versiones de gasóleo de todos sus modelos, una estrategia que, de aquí a 2008, debería provocar que las ventas de la marca americana se duplicasen en España. En este sentido, Artiles hace hincapié en señalar que estos motores Diesel no serán máquinas anticuadas, sino que serán los mismos motores que está utilizando ahora mismo Mercedes-Benz en sus coches.

Tras esta primera entrega de novedades Diesel, DaimlerChrysler traerá a nuestro país un verdadero aluvión de coches. En noviembre llegará el revisado PT Cruiser Cabrio; en marzo, los 300C SRT 8 y Grand Cherokee Overland; en mayo, el Jeep Commander; en junio, el Dodge Caliber; en julio, el Grand Cherokee SRT 8 y, por último, en noviembre de 2006, dentro de un año, el Jeep Compass.

De esta forma, en 2007 Chrysler dispondrá de un total de 21 modelos diferentes (combinando carrocerías), de los que 17 serán Diesel. Estructuralmente, no hay más cambios en el PT Cruiser. El chasis es el mismo del principio, con sus suspensiones de tarado bastante blando, ideales para rodar cómodamente, pero menos eficaces cuando el coche se somete a las exigencias de una conducción más dinámica, precisamente, el tipo de conducción al que invitaría un motor con tanta vida.La dirección tampoco cambia, y sigue adoleciendo de una cierta falta de precisión, agravada, si cabe, por el nuevo volante, de un diámetro algo exagerado.Así, parece que hay un cierto desequilibrio entre el magnífico potencial del motor y las posibilidades del chasis, que se queda corto para asimilar lo que puede dar de sí el CRD. En carreteras cómodas es rápido y poderoso, brillante incluso, pero si el terreno se retuerce, aparecen las dudas. Eso sí, que nadie se asuste, el coche es seguro y, aunque no invite a realizar una conducción muy deportiva, la aguanta sin problemas, apoyándose, además, en unos correctos frenos y en ayudas muy eficaces, como el ESP.

Los mejores vídeos