Aventurero urbano

Mazda ha logrado imprimir una gran sensación de robustez al Tribute, que lleva a pensar que puede rodar en plena selva sin inmutarse ante nada, pero la verdad es que su cambio automático y una altura al suelo un tanto escasa le confieren un carácter predominantemente urbano. Eso sí, sus prestaciones permitirán a cualquier conductor desenvolverse sin problemas en la jungla... de asfalto.

A pesar de contar con un motor más potente, este Cherokee consigue unas prestaciones y un consumo similares a los del Mazda Tribute. Su precio es superior, pero resultará la opción más acertada para aquellos que busquen disfrutar al máximo de las cualidades "off-road" de un todo terreno: con éste superarán cualquier obstáculo. El Freelander automático es el competidor más directo del Tribute. Con unas prestaciones muy parecidas y unas dimensiones similares (si bien el modelo de Land Rover es algo más ancho), este todo terreno es 2.223 euros (casi 370.000 pesetas) más barato, un factor que puede ser decisivo. Además, la palanca de cambios está situada en posición central, en lugar de en el volante -por lo que no estorba a la hora de accionar los mandos de la radio-, otro de los factores que juegan a su favor al acercar este modelo a los cánones habituales en el mercado europeo. El impecable acabado interior y una gran habitabilidad son las mejores armas del X-Trail, además de su precio (al que hay que sumar 721 euros si queremos contar con cambio automático). De nuevo nos encontramos ante un modelo de prestaciones ligeramente por debajo de las del Mazda, a pesar de montar un motor de menor cubicaje. Un excelente comportamiento en carretera (excepto en las de montaña) y en pista perfilan a este todo terreno como un de los rivales más serios del Tribute. El motor más pequeño de este Grand Vitara no le impide obtener unas prestaciones cercanas a las que ofrece el Tribute. El precio juega a su favor, aunque hay que tener en cuenta la imposibilidad de montar un cambio automático, su limitada capacidad para afrontar trialeras y la ausencia de tracción total permanente. A pesar de contar con un motor más potente, este Cherokee consigue unas prestaciones y un consumo similares a los del Mazda Tribute. Su precio es superior, pero resultará la opción más acertada para aquellos que busquen disfrutar al máximo de las cualidades "off-road" de un todo terreno: con éste superarán cualquier obstáculo. El Freelander automático es el competidor más directo del Tribute. Con unas prestaciones muy parecidas y unas dimensiones similares (si bien el modelo de Land Rover es algo más ancho), este todo terreno es 2.223 euros (casi 370.000 pesetas) más barato, un factor que puede ser decisivo. Además, la palanca de cambios está situada en posición central, en lugar de en el volante -por lo que no estorba a la hora de accionar los mandos de la radio-, otro de los factores que juegan a su favor al acercar este modelo a los cánones habituales en el mercado europeo. El impecable acabado interior y una gran habitabilidad son las mejores armas del X-Trail, además de su precio (al que hay que sumar 721 euros si queremos contar con cambio automático). De nuevo nos encontramos ante un modelo de prestaciones ligeramente por debajo de las del Mazda, a pesar de montar un motor de menor cubicaje. Un excelente comportamiento en carretera (excepto en las de montaña) y en pista perfilan a este todo terreno como un de los rivales más serios del Tribute. El motor más pequeño de este Grand Vitara no le impide obtener unas prestaciones cercanas a las que ofrece el Tribute. El precio juega a su favor, aunque hay que tener en cuenta la imposibilidad de montar un cambio automático, su limitada capacidad para afrontar trialeras y la ausencia de tracción total permanente. A pesar de contar con un motor más potente, este Cherokee consigue unas prestaciones y un consumo similares a los del Mazda Tribute. Su precio es superior, pero resultará la opción más acertada para aquellos que busquen disfrutar al máximo de las cualidades "off-road" de un todo terreno: con éste superarán cualquier obstáculo. El Freelander automático es el competidor más directo del Tribute. Con unas prestaciones muy parecidas y unas dimensiones similares (si bien el modelo de Land Rover es algo más ancho), este todo terreno es 2.223 euros (casi 370.000 pesetas) más barato, un factor que puede ser decisivo. Además, la palanca de cambios está situada en posición central, en lugar de en el volante -por lo que no estorba a la hora de accionar los mandos de la radio-, otro de los factores que juegan a su favor al acercar este modelo a los cánones habituales en el mercado europeo. El impecable acabado interior y una gran habitabilidad son las mejores armas del X-Trail, además de su precio (al que hay que sumar 721 euros si queremos contar con cambio automático). De nuevo nos encontramos ante un modelo de prestaciones ligeramente por debajo de las del Mazda, a pesar de montar un motor de menor cubicaje. Un excelente comportamiento en carretera (excepto en las de montaña) y en pista perfilan a este todo terreno como un de los rivales más serios del Tribute. El motor más pequeño de este Grand Vitara no le impide obtener unas prestaciones cercanas a las que ofrece el Tribute. El precio juega a su favor, aunque hay que tener en cuenta la imposibilidad de montar un cambio automático, su limitada capacidad para afrontar trialeras y la ausencia de tracción total permanente. A pesar de contar con un motor más potente, este Cherokee consigue unas prestaciones y un consumo similares a los del Mazda Tribute. Su precio es superior, pero resultará la opción más acertada para aquellos que busquen disfrutar al máximo de las cualidades "off-road" de un todo terreno: con éste superarán cualquier obstáculo. El Freelander automático es el competidor más directo del Tribute. Con unas prestaciones muy parecidas y unas dimensiones similares (si bien el modelo de Land Rover es algo más ancho), este todo terreno es 2.223 euros (casi 370.000 pesetas) más barato, un factor que puede ser decisivo. Además, la palanca de cambios está situada en posición central, en lugar de en el volante -por lo que no estorba a la hora de accionar los mandos de la radio-, otro de los factores que juegan a su favor al acercar este modelo a los cánones habituales en el mercado europeo. El impecable acabado interior y una gran habitabilidad son las mejores armas del X-Trail, además de su precio (al que hay que sumar 721 euros si queremos contar con cambio automático). De nuevo nos encontramos ante un modelo de prestaciones ligeramente por debajo de las del Mazda, a pesar de montar un motor de menor cubicaje. Un excelente comportamiento en carretera (excepto en las de montaña) y en pista perfilan a este todo terreno como un de los rivales más serios del Tribute. El motor más pequeño de este Grand Vitara no le impide obtener unas prestaciones cercanas a las que ofrece el Tribute. El precio juega a su favor, aunque hay que tener en cuenta la imposibilidad de montar un cambio automático, su limitada capacidad para afrontar trialeras y la ausencia de tracción total permanente.