VW Passat Variant TDI 140 CV 4Motion

Completo. Este es el adjetivo que mejor define al Passat Variant: posee un motor Diesel potente y con consumo reducido, espacio para la familia y el equipaje, suficiente señorío y tracción a las cuatro ruedas para que la seguridad no sea un problema.
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VW Passat Variant TDI 140 CV 4Motion
VW Passat Variant TDI 140 CV 4Motion

Las variantes familiares eran hasta hace poco las “patitos feos” de las gamas. Eran especialmente recomendables para aquellos consumidores que necesitaban de un espacio extra y de mayor modularidad No obstante, los fabricantes han sabido hacer más atractivas estas versiones y las han dotado de mayor señorío y de una estética más agraciada.

Este es el caso del protagonista de nuestra prueba, el Volkswagen Passat Variant, que rivaliza en diseño con la variante berlina, gracias a sus líneas tensas y su musculatura, y ofrece una mayor versatilidad y similar comportamiento dinámico y prestaciones.

El Passat Variant que analizamos en esta prueba es, en nuestra opinión, la versión más equilibrada de la gama. Se trata de un 2.0 TDI de 140 CV, con cambio manual y con tracción total 4Motion.

El propulsor que monta el modelo alemán es ya un viejo conocido dentro del Grupo Volkswagen, pues es usado por varios modelos de Seat, Audi, Skoda y la propia Volkswagen. A pesar de su “veteranía”, es innegable que es uno de los mejores propulsores del segmento. En este Passat Variant entrega oficialmente 140 CV, con un par máximo de 32,6 mkg a partir de 1.750 rpm; pero cuando lo hemos sometido al examen del banco de rodillos de nuestro Centro Técnico, los resultados han sido más positivos: se han superado los 150 CV (151,5 CV) y, lo que es más sorprendente, se han rozado los 40 mkg de par motor, aunque, eso sí, a un nivel de revoluciones algo superior al oficial: 1.970 rpm.

Este empuje se deja notar cuando nos ponemos al volante de este familiar. Desde muy abajo del cuentarrevoluciones ya contamos con fuerza más que suficiente para mover con soltura los más de 1.600 kg que pesa el conjunto, aunque echamos en falta fuerza en los regímenes altos. El motor, en un principio suave, puede tornarse algo brusco por la entrada del turbo, que hace que la entrega de potencia sea algo más violenta de lo deseable, un aspecto que siempre se ha criticado en esta mecánica –aunque, eso sí, en un nivel inferior al de los 1.9 TDI del mismo grupo-.

Este 2.0 TDI de 140 CV ofrece unas prestaciones sobradas para este Variant, incluso superiores a las esperadas para un modelo de estas características. Y es que las cosas están cambiando y los familiares no tienen por qué consolarse con ser vehículos grandes y útiles, sino que ahora pueden ser rápidos y deportivos. El modelo alemán es bastante de lo primero, pero no demasiado de lo segundo. Nos explicamos.

Las cifras de aceleración están en la media. No es el más rápido, honor que recae en el BMW 320d Touring –con 23 CV más-, pero con sus 140 CV oficiales cumple más que de sobra, pues las diferencias con las “balas” del segmento son mínimas, alrededor de un segundo tanto en el 0 a 100 km/h como en el 0 a 1.000 metros.

En este apartado cumple un papel importante la tracción total 4Motion. En el lado negativo, supone un sobrepeso de 100 kg, pero en el positivo se evitan pérdidas de tracción en las aceleraciones.

El corazón del sistema 4Motion es el embrague Haldex que, ubicado en el tren trasero, se encarga de repartir el par entre ambos ejes. En condiciones normales, la zona delantera recibe el 90 por ciento de este par, quedando un 10 por ciento a disposición del tren trasero. Cuando la centralita detecta una diferencia de giro entre el eje delantero y el posterior, la electrónica se encarga de “arreglarlo” y reparte el empuje entre ambos trenes, llegando a poder transmitir un 100 por 100 del par al eje trasero. Esta transferencia de fuerza se realiza sin que los mecanismos de seguridad del coche, ABS y ESP incluidos, se vean afectados.

El sistema de tracción total no afecta al espacio destinado para el maletero, aunque sí tiene algo de incidencia en las prestaciones y en los consumos, En el primer apartado, estamos hablando de una cuestión de décimas, algo imperceptible. No obstante, el gasto en combustible es más perceptible, pues existe un incremento medio de casi un litro por cada 100 km y de más de litro y medio en el ámbito urbano. Según nuestras mediciones, este Passat Variant 2.0 TDI 4Motion consume 7,7 litros en el ciclo combinado cada 100 km, una cifra que le sitúa como el más "gastón" del segmento, un peaje que ha de pagar por ser uno de los más grandes y pesados con tracción total.

Datos como que es capaz de mantener cruceros elevados, por encima de velocidades legales, sin esfuerzo y que alcanza puntas por encima de los 200 km/h demuestran que no se echan en falta prestaciones, pero el comportamiento, como te decíamos más arriba, no es deportivo sino más bien bastante burgués.

Las variantes familiares eran hasta hace poco las “patitos feos” de las gamas. Eran especialmente recomendables para aquellos consumidores que necesitaban de un espacio extra y de mayor modularidad No obstante, los fabricantes han sabido hacer más atractivas estas versiones y las han dotado de mayor señorío y de una estética más agraciada.

Este es el caso del protagonista de nuestra prueba, el Volkswagen Passat Variant, que rivaliza en diseño con la variante berlina, gracias a sus líneas tensas y su musculatura, y ofrece una mayor versatilidad y similar comportamiento dinámico y prestaciones.

El Passat Variant que analizamos en esta prueba es, en nuestra opinión, la versión más equilibrada de la gama. Se trata de un 2.0 TDI de 140 CV, con cambio manual y con tracción total 4Motion.

El propulsor que monta el modelo alemán es ya un viejo conocido dentro del Grupo Volkswagen, pues es usado por varios modelos de Seat, Audi, Skoda y la propia Volkswagen. A pesar de su “veteranía”, es innegable que es uno de los mejores propulsores del segmento. En este Passat Variant entrega oficialmente 140 CV, con un par máximo de 32,6 mkg a partir de 1.750 rpm; pero cuando lo hemos sometido al examen del banco de rodillos de nuestro Centro Técnico, los resultados han sido más positivos: se han superado los 150 CV (151,5 CV) y, lo que es más sorprendente, se han rozado los 40 mkg de par motor, aunque, eso sí, a un nivel de revoluciones algo superior al oficial: 1.970 rpm.

Este empuje se deja notar cuando nos ponemos al volante de este familiar. Desde muy abajo del cuentarrevoluciones ya contamos con fuerza más que suficiente para mover con soltura los más de 1.600 kg que pesa el conjunto, aunque echamos en falta fuerza en los regímenes altos. El motor, en un principio suave, puede tornarse algo brusco por la entrada del turbo, que hace que la entrega de potencia sea algo más violenta de lo deseable, un aspecto que siempre se ha criticado en esta mecánica –aunque, eso sí, en un nivel inferior al de los 1.9 TDI del mismo grupo-.

Este 2.0 TDI de 140 CV ofrece unas prestaciones sobradas para este Variant, incluso superiores a las esperadas para un modelo de estas características. Y es que las cosas están cambiando y los familiares no tienen por qué consolarse con ser vehículos grandes y útiles, sino que ahora pueden ser rápidos y deportivos. El modelo alemán es bastante de lo primero, pero no demasiado de lo segundo. Nos explicamos.

Las cifras de aceleración están en la media. No es el más rápido, honor que recae en el BMW 320d Touring –con 23 CV más-, pero con sus 140 CV oficiales cumple más que de sobra, pues las diferencias con las “balas” del segmento son mínimas, alrededor de un segundo tanto en el 0 a 100 km/h como en el 0 a 1.000 metros.

En este apartado cumple un papel importante la tracción total 4Motion. En el lado negativo, supone un sobrepeso de 100 kg, pero en el positivo se evitan pérdidas de tracción en las aceleraciones.

El corazón del sistema 4Motion es el embrague Haldex que, ubicado en el tren trasero, se encarga de repartir el par entre ambos ejes. En condiciones normales, la zona delantera recibe el 90 por ciento de este par, quedando un 10 por ciento a disposición del tren trasero. Cuando la centralita detecta una diferencia de giro entre el eje delantero y el posterior, la electrónica se encarga de “arreglarlo” y reparte el empuje entre ambos trenes, llegando a poder transmitir un 100 por 100 del par al eje trasero. Esta transferencia de fuerza se realiza sin que los mecanismos de seguridad del coche, ABS y ESP incluidos, se vean afectados.

El sistema de tracción total no afecta al espacio destinado para el maletero, aunque sí tiene algo de incidencia en las prestaciones y en los consumos, En el primer apartado, estamos hablando de una cuestión de décimas, algo imperceptible. No obstante, el gasto en combustible es más perceptible, pues existe un incremento medio de casi un litro por cada 100 km y de más de litro y medio en el ámbito urbano. Según nuestras mediciones, este Passat Variant 2.0 TDI 4Motion consume 7,7 litros en el ciclo combinado cada 100 km, una cifra que le sitúa como el más "gastón" del segmento, un peaje que ha de pagar por ser uno de los más grandes y pesados con tracción total.

Datos como que es capaz de mantener cruceros elevados, por encima de velocidades legales, sin esfuerzo y que alcanza puntas por encima de los 200 km/h demuestran que no se echan en falta prestaciones, pero el comportamiento, como te decíamos más arriba, no es deportivo sino más bien bastante burgués.

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