Volvo S80

La nueva generación del S80 viene acompañada de un nuevo motor de gasolina de seis cilindros en línea de 238 CV y de la incorporación de un elenco de soluciones tecnológicas de patente Volvo tendentes a mejorar la seguridad y la conducción. La gran berlina de la marca nórdica sube así un escalón más en su estatus de lujo y sofisticación.
Autopista -
Volvo S80
Volvo S80

La gama S80 ha recibido una actualización muy profunda hasta el punto de que es un modelo totalmente nuevo respecto al anterior. En líneas generales, la berlina de representación mejora la apariencia general gracias a la incorporación de nuevos detalles estéticos, a la optimización del interior y la incorporación de las últimas soluciones tecnológicas salidas de los centros de investigación y desarrollo de la marca. La imagen que durante años han cultivado los vehículos suecos de seguridad y robustez queda bien representada por el nuevo S80.

<

p> La otra gran novedad de la regenerada gama ha sido la decisión de sustituir su motor de cinco cilindros de gasolina, por un seis cilindros de 3,2 litros que rinde 238 CV. Situada a medio camino del 2.5T y del V8 –también nuevo en la gama, aunque ya montado en el XC 90- el nuevo propulsor es más ligero, compacto y potente que su antecesor.

La renovación de la gama es apreciable en todos los aspectos, aunque respeta el diseño que ha caracterizado a la anterior generación. Visualmente parece más pequeño que el S80 precedente, en realidad, el nuevo modelo gana 4 cm. en longitud y altura y 3 cm. en anchura. Su batalla también es mayor: otros 4 cm. Esta sensación visual se consigue a un perfil afilado que queda delimitado en la parte frontal, por una parrilla de rejilla más vertical y que corta abruptamente el capó la línea alargada del lateral. El capó queda más elevado que en el S80 precedente, para mejorar la protección a los peatones en caso de atropello, y está diseñado con dos líneas rectas sumamente marcadas que descienden desde el parabrisas hasta la parrilla simulando una V invertida. El grupo óptico adopta una nueva forma para encajar con el estrechamiento progresivo del capó.

<

p> Un tanto de lo mismo se puede decir de los pilotos traseros que, además de su función práctica, cumplen otra estética al servir de límite posterior a la línea del hombro del vehículo, especialmente remarcada para acrecentar la sensación de poderío, de empaque, de musculatura.

<

p> La boca del maletero también es más amplia, aunque tampoco refleja sus verdaderas dimensiones.

El habitáculo también ha recibido una imagen más fresca y moderna patente en la incorporación de distintas y lujosas tapicerías, muchas de ellas dominadas por el cuero, en la aplicación de embellecedores en aluminio y en el cambio en la disposición interna de los mandos. Tres calificativos merece el interior del nuevo S80: funcional, ergonómico y seguro. La funcionalidad se observa en la disposición de la consola central, heredada de otros modelos de la compañía, con un hueco en el reverso para la colocación de objetos. También la apreciamos en la posibilidad de abatir, no ya los asientos traseros individualmente, también el asiento del pasajero delantero, lo cual permite transportar voluminosos objetos.

<

p> La ergonomía es otro aspecto destacado del Volvo S80. Ha sido cuidada hasta el mínimo detalle y, en función de los acabados, ésta puede ser mejorada con el añadido de regulaciones eléctricas para los asientos delanteros y traseros. Todo está a mano del conductor y el cuadro de mandos es lógico e intuitivo. Los ocupantes traseros también pueden manejar desde sus asientos los mandos del climatizador -de nueva factura-, de la calefacción, de la radio, etc.

<

p> Por último, la seguridad de los ocupantes está bien cubierta gracias a la ubicación transversal de los motores (del 3.2 y del V8), a la elevada resistencia a la deformación de la zona de la carrocería más próxima al habitáculo y a un elenco de ayudas de última generación de patente Volvo. Este último aspecto merece una atención destacada. En primer lugar, incorpora el sistema BLIS, un dispositivo basado en cámara y avisador que reduce los riesgos de sufrir una colisión a causa de un vehículo posicionado en un ángulo muerto de visión. El dispositivo, que viene a unirse a un adelgazamiento de los pilares A y B para mejorar la visibilidad lateral, funciona mediante una cámara infrarrojos adosada al retrovisor y una luz naranja en el pilar a la izquierda del conductor, que, cuando se enciende, informa de la existencia de un vehículo que se encuentra justo en el ángulo muerto.

<

p> Otra novedosa tecnología es el sistema ACC, de control de la velocidad de crucero adaptativo. Sirve para mantener siempre, cuando el control de crucero esté activado, la distancia de seguridad con el vehículo precedente. En cuanto detecta una disminución de la misma, autónoma y automáticamente frena el vehículo y reduce la velocidad hasta situar al S80 a la distancia pertinente. A continuación vuelve a recuperar la velocidad predeterminada. La acción viene precedida de un conjunto de señales acústicas y visuales (en el salpicadero) para no sorprender al conductor con la acción de frenado. Los faros bixenon de iluminación adaptativa y el sistema IDIS –que baja el volumen del equipo de Audio y restringe las llamadas al móvil del conductor cuando detecta la proximidad de una maniobra que requiere la máxima atención- vienen a completar la dotación de serie del S80.

El sistema de Comunicación Personal del Coche (PCC) es novedad mundial Está acoplado al mando de apertura y cierre automático y, entre otras funciones, detecta la ubicación del vehículo en un radio de 100 metros a la redonda y, mediante el reconocimiento de presión cardiaca, si hay alguien dentro del vehículo, advirtiendo de un posible robo.

Aparte del V8 de 4,4 litros, que ya había sido acoplado a la carrocería del XC 90, la gran novedad de la nueva generación del S80 es el estreno de un motor hexacilíndrico de 3,2 litros, que rinde 238 CV y desarrolla una cifra de par máximo de 32 mkg. Fabricado exclusivamente por Volvo, resulta más compacto que el 2.9 al que viene a sustituir, lo cual ha permitido que sea dispuesto de manera transversal con los beneficios que conlleva esta ubicación en forma de espacio y protección a los ocupantes.

Si quieres conocer más sobre las características técnicas del nuevo motor no dudes en leer esta información sobre el nuevo Volvo S80 que dimos a principios de año y en la que se analizan con detalle sus elementos y su funcionamiento.

<

p> Lleva acoplada una caja de cambios automática secuencial de seis velocidades. Nosotros tuvimos la ocasión de probar el conjunto por las montañosas y viradas carreteras de Asturias, donde el S80, pese a su peso y dimensiones, salvaba cualquier tipo de desnivel con fuerza y solvencia. Menos acorde con las virtudes del motor, nos ha parecido la caja automática, donde un salto acusado entre la segunda y tercera velocidad se hacía notar en tramos con grandes desniveles.

<

p> El S80 aumenta las posibilidades de conducción con la nueva dirección de asistencia variable y tres grados de ajuste de la dureza del volante (alto, medio y bajo) y con el opcional esquema de suspensiones FourC que varía la firmeza del tarado de los amortiguadores en función de los deseos del conductor, desde el modo Confort hasta el Avanzado, pasando por el Deportivo.

Los responsables de Volvo confían en duplicar con creces las ventas del modelo en 2007: de 1.650 unidades previstas este año esperan llegar a 3.500. Ni que decir tiene que la actualización efectuada sobre la gran berlina de la marca sueca responde a esa pretensión. Tecnología, calidad de rodadura, confort a bordo, seguridad y una llamativa estética son sus argumentos.

<

p> Así, con un precio que oscila entre los 42.600 y 47.350 euros, en las variantes de gasolina, y entre los 38.600 y los 44.730, en las variantes Diesel el nuevo S80 continúa siendo más económico, en líneas generales, que un Mercedes Clase E, un BMW Serie 5 o un Audi A6 y ofrece un tanto de lo mismo: distinción, lujo y sofisticación. Su calidad de rodadura es evidente y con el añadido de los nuevos motores de gasolina está en disposición de ofrecer dos mecánicas solventes y refinadas. Otro punto a su favor radica en el equipamiento Premium y en el nivel de evolución tecnológica que muestran ciertos dispositivos, sin duda, vanguardistas o, como dirían los ingleses, de “estado-del-arte” en el sector de la automoción. En resumen, una alternativa de primera línea a los de siempre, que no defraudará a su comprador.

La gama S80 ha recibido una actualización muy profunda hasta el punto de que es un modelo totalmente nuevo respecto al anterior. En líneas generales, la berlina de representación mejora la apariencia general gracias a la incorporación de nuevos detalles estéticos, a la optimización del interior y la incorporación de las últimas soluciones tecnológicas salidas de los centros de investigación y desarrollo de la marca. La imagen que durante años han cultivado los vehículos suecos de seguridad y robustez queda bien representada por el nuevo S80.

<

p> La otra gran novedad de la regenerada gama ha sido la decisión de sustituir su motor de cinco cilindros de gasolina, por un seis cilindros de 3,2 litros que rinde 238 CV. Situada a medio camino del 2.5T y del V8 –también nuevo en la gama, aunque ya montado en el XC 90- el nuevo propulsor es más ligero, compacto y potente que su antecesor.

La renovación de la gama es apreciable en todos los aspectos, aunque respeta el diseño que ha caracterizado a la anterior generación. Visualmente parece más pequeño que el S80 precedente, en realidad, el nuevo modelo gana 4 cm. en longitud y altura y 3 cm. en anchura. Su batalla también es mayor: otros 4 cm. Esta sensación visual se consigue a un perfil afilado que queda delimitado en la parte frontal, por una parrilla de rejilla más vertical y que corta abruptamente el capó la línea alargada del lateral. El capó queda más elevado que en el S80 precedente, para mejorar la protección a los peatones en caso de atropello, y está diseñado con dos líneas rectas sumamente marcadas que descienden desde el parabrisas hasta la parrilla simulando una V invertida. El grupo óptico adopta una nueva forma para encajar con el estrechamiento progresivo del capó.

<

p> Un tanto de lo mismo se puede decir de los pilotos traseros que, además de su función práctica, cumplen otra estética al servir de límite posterior a la línea del hombro del vehículo, especialmente remarcada para acrecentar la sensación de poderío, de empaque, de musculatura.

<

p> La boca del maletero también es más amplia, aunque tampoco refleja sus verdaderas dimensiones.

El habitáculo también ha recibido una imagen más fresca y moderna patente en la incorporación de distintas y lujosas tapicerías, muchas de ellas dominadas por el cuero, en la aplicación de embellecedores en aluminio y en el cambio en la disposición interna de los mandos. Tres calificativos merece el interior del nuevo S80: funcional, ergonómico y seguro. La funcionalidad se observa en la disposición de la consola central, heredada de otros modelos de la compañía, con un hueco en el reverso para la colocación de objetos. También la apreciamos en la posibilidad de abatir, no ya los asientos traseros individualmente, también el asiento del pasajero delantero, lo cual permite transportar voluminosos objetos.

<

p> La ergonomía es otro aspecto destacado del Volvo S80. Ha sido cuidada hasta el mínimo detalle y, en función de los acabados, ésta puede ser mejorada con el añadido de regulaciones eléctricas para los asientos delanteros y traseros. Todo está a mano del conductor y el cuadro de mandos es lógico e intuitivo. Los ocupantes traseros también pueden manejar desde sus asientos los mandos del climatizador -de nueva factura-, de la calefacción, de la radio, etc.

<

p> Por último, la seguridad de los ocupantes está bien cubierta gracias a la ubicación transversal de los motores (del 3.2 y del V8), a la elevada resistencia a la deformación de la zona de la carrocería más próxima al habitáculo y a un elenco de ayudas de última generación de patente Volvo. Este último aspecto merece una atención destacada. En primer lugar, incorpora el sistema BLIS, un dispositivo basado en cámara y avisador que reduce los riesgos de sufrir una colisión a causa de un vehículo posicionado en un ángulo muerto de visión. El dispositivo, que viene a unirse a un adelgazamiento de los pilares A y B para mejorar la visibilidad lateral, funciona mediante una cámara infrarrojos adosada al retrovisor y una luz naranja en el pilar a la izquierda del conductor, que, cuando se enciende, informa de la existencia de un vehículo que se encuentra justo en el ángulo muerto.

<

p> Otra novedosa tecnología es el sistema ACC, de control de la velocidad de crucero adaptativo. Sirve para mantener siempre, cuando el control de crucero esté activado, la distancia de seguridad con el vehículo precedente. En cuanto detecta una disminución de la misma, autónoma y automáticamente frena el vehículo y reduce la velocidad hasta situar al S80 a la distancia pertinente. A continuación vuelve a recuperar la velocidad predeterminada. La acción viene precedida de un conjunto de señales acústicas y visuales (en el salpicadero) para no sorprender al conductor con la acción de frenado. Los faros bixenon de iluminación adaptativa y el sistema IDIS –que baja el volumen del equipo de Audio y restringe las llamadas al móvil del conductor cuando detecta la proximidad de una maniobra que requiere la máxima atención- vienen a completar la dotación de serie del S80.

El sistema de Comunicación Personal del Coche (PCC) es novedad mundial Está acoplado al mando de apertura y cierre automático y, entre otras funciones, detecta la ubicación del vehículo en un radio de 100 metros a la redonda y, mediante el reconocimiento de presión cardiaca, si hay alguien dentro del vehículo, advirtiendo de un posible robo.

Aparte del V8 de 4,4 litros, que ya había sido acoplado a la carrocería del XC 90, la gran novedad de la nueva generación del S80 es el estreno de un motor hexacilíndrico de 3,2 litros, que rinde 238 CV y desarrolla una cifra de par máximo de 32 mkg. Fabricado exclusivamente por Volvo, resulta más compacto que el 2.9 al que viene a sustituir, lo cual ha permitido que sea dispuesto de manera transversal con los beneficios que conlleva esta ubicación en forma de espacio y protección a los ocupantes.

Si quieres conocer más sobre las características técnicas del nuevo motor no dudes en leer esta información sobre el nuevo Volvo S80 que dimos a principios de año y en la que se analizan con detalle sus elementos y su funcionamiento.

<

p> Lleva acoplada una caja de cambios automática secuencial de seis velocidades. Nosotros tuvimos la ocasión de probar el conjunto por las montañosas y viradas carreteras de Asturias, donde el S80, pese a su peso y dimensiones, salvaba cualquier tipo de desnivel con fuerza y solvencia. Menos acorde con las virtudes del motor, nos ha parecido la caja automática, donde un salto acusado entre la segunda y tercera velocidad se hacía notar en tramos con grandes desniveles.

<

p> El S80 aumenta las posibilidades de conducción con la nueva dirección de asistencia variable y tres grados de ajuste de la dureza del volante (alto, medio y bajo) y con el opcional esquema de suspensiones FourC que varía la firmeza del tarado de los amortiguadores en función de los deseos del conductor, desde el modo Confort hasta el Avanzado, pasando por el Deportivo.

Los responsables de Volvo confían en duplicar con creces las ventas del modelo en 2007: de 1.650 unidades previstas este año esperan llegar a 3.500. Ni que decir tiene que la actualización efectuada sobre la gran berlina de la marca sueca responde a esa pretensión. Tecnología, calidad de rodadura, confort a bordo, seguridad y una llamativa estética son sus argumentos.

<

p> Así, con un precio que oscila entre los 42.600 y 47.350 euros, en las variantes de gasolina, y entre los 38.600 y los 44.730, en las variantes Diesel el nuevo S80 continúa siendo más económico, en líneas generales, que un Mercedes Clase E, un BMW Serie 5 o un Audi A6 y ofrece un tanto de lo mismo: distinción, lujo y sofisticación. Su calidad de rodadura es evidente y con el añadido de los nuevos motores de gasolina está en disposición de ofrecer dos mecánicas solventes y refinadas. Otro punto a su favor radica en el equipamiento Premium y en el nivel de evolución tecnológica que muestran ciertos dispositivos, sin duda, vanguardistas o, como dirían los ingleses, de “estado-del-arte” en el sector de la automoción. En resumen, una alternativa de primera línea a los de siempre, que no defraudará a su comprador.

La gama S80 ha recibido una actualización muy profunda hasta el punto de que es un modelo totalmente nuevo respecto al anterior. En líneas generales, la berlina de representación mejora la apariencia general gracias a la incorporación de nuevos detalles estéticos, a la optimización del interior y la incorporación de las últimas soluciones tecnológicas salidas de los centros de investigación y desarrollo de la marca. La imagen que durante años han cultivado los vehículos suecos de seguridad y robustez queda bien representada por el nuevo S80.

<

p> La otra gran novedad de la regenerada gama ha sido la decisión de sustituir su motor de cinco cilindros de gasolina, por un seis cilindros de 3,2 litros que rinde 238 CV. Situada a medio camino del 2.5T y del V8 –también nuevo en la gama, aunque ya montado en el XC 90- el nuevo propulsor es más ligero, compacto y potente que su antecesor.

La renovación de la gama es apreciable en todos los aspectos, aunque respeta el diseño que ha caracterizado a la anterior generación. Visualmente parece más pequeño que el S80 precedente, en realidad, el nuevo modelo gana 4 cm. en longitud y altura y 3 cm. en anchura. Su batalla también es mayor: otros 4 cm. Esta sensación visual se consigue a un perfil afilado que queda delimitado en la parte frontal, por una parrilla de rejilla más vertical y que corta abruptamente el capó la línea alargada del lateral. El capó queda más elevado que en el S80 precedente, para mejorar la protección a los peatones en caso de atropello, y está diseñado con dos líneas rectas sumamente marcadas que descienden desde el parabrisas hasta la parrilla simulando una V invertida. El grupo óptico adopta una nueva forma para encajar con el estrechamiento progresivo del capó.

<

p> Un tanto de lo mismo se puede decir de los pilotos traseros que, además de su función práctica, cumplen otra estética al servir de límite posterior a la línea del hombro del vehículo, especialmente remarcada para acrecentar la sensación de poderío, de empaque, de musculatura.

<

p> La boca del maletero también es más amplia, aunque tampoco refleja sus verdaderas dimensiones.

El habitáculo también ha recibido una imagen más fresca y moderna patente en la incorporación de distintas y lujosas tapicerías, muchas de ellas dominadas por el cuero, en la aplicación de embellecedores en aluminio y en el cambio en la disposición interna de los mandos. Tres calificativos merece el interior del nuevo S80: funcional, ergonómico y seguro. La funcionalidad se observa en la disposición de la consola central, heredada de otros modelos de la compañía, con un hueco en el reverso para la colocación de objetos. También la apreciamos en la posibilidad de abatir, no ya los asientos traseros individualmente, también el asiento del pasajero delantero, lo cual permite transportar voluminosos objetos.

<

p> La ergonomía es otro aspecto destacado del Volvo S80. Ha sido cuidada hasta el mínimo detalle y, en función de los acabados, ésta puede ser mejorada con el añadido de regulaciones eléctricas para los asientos delanteros y traseros. Todo está a mano del conductor y el cuadro de mandos es lógico e intuitivo. Los ocupantes traseros también pueden manejar desde sus asientos los mandos del climatizador -de nueva factura-, de la calefacción, de la radio, etc.

<

p> Por último, la seguridad de los ocupantes está bien cubierta gracias a la ubicación transversal de los motores (del 3.2 y del V8), a la elevada resistencia a la deformación de la zona de la carrocería más próxima al habitáculo y a un elenco de ayudas de última generación de patente Volvo. Este último aspecto merece una atención destacada. En primer lugar, incorpora el sistema BLIS, un dispositivo basado en cámara y avisador que reduce los riesgos de sufrir una colisión a causa de un vehículo posicionado en un ángulo muerto de visión. El dispositivo, que viene a unirse a un adelgazamiento de los pilares A y B para mejorar la visibilidad lateral, funciona mediante una cámara infrarrojos adosada al retrovisor y una luz naranja en el pilar a la izquierda del conductor, que, cuando se enciende, informa de la existencia de un vehículo que se encuentra justo en el ángulo muerto.

<

p> Otra novedosa tecnología es el sistema ACC, de control de la velocidad de crucero adaptativo. Sirve para mantener siempre, cuando el control de crucero esté activado, la distancia de seguridad con el vehículo precedente. En cuanto detecta una disminución de la misma, autónoma y automáticamente frena el vehículo y reduce la velocidad hasta situar al S80 a la distancia pertinente. A continuación vuelve a recuperar la velocidad predeterminada. La acción viene precedida de un conjunto de señales acústicas y visuales (en el salpicadero) para no sorprender al conductor con la acción de frenado. Los faros bixenon de iluminación adaptativa y el sistema IDIS –que baja el volumen del equipo de Audio y restringe las llamadas al móvil del conductor cuando detecta la proximidad de una maniobra que requiere la máxima atención- vienen a completar la dotación de serie del S80.

El sistema de Comunicación Personal del Coche (PCC) es novedad mundial Está acoplado al mando de apertura y cierre automático y, entre otras funciones, detecta la ubicación del vehículo en un radio de 100 metros a la redonda y, mediante el reconocimiento de presión cardiaca, si hay alguien dentro del vehículo, advirtiendo de un posible robo.

Aparte del V8 de 4,4 litros, que ya había sido acoplado a la carrocería del XC 90, la gran novedad de la nueva generación del S80 es el estreno de un motor hexacilíndrico de 3,2 litros, que rinde 238 CV y desarrolla una cifra de par máximo de 32 mkg. Fabricado exclusivamente por Volvo, resulta más compacto que el 2.9 al que viene a sustituir, lo cual ha permitido que sea dispuesto de manera transversal con los beneficios que conlleva esta ubicación en forma de espacio y protección a los ocupantes.

Si quieres conocer más sobre las características técnicas del nuevo motor no dudes en leer esta información sobre el nuevo Volvo S80 que dimos a principios de año y en la que se analizan con detalle sus elementos y su funcionamiento.

<

p> Lleva acoplada una caja de cambios automática secuencial de seis velocidades. Nosotros tuvimos la ocasión de probar el conjunto por las montañosas y viradas carreteras de Asturias, donde el S80, pese a su peso y dimensiones, salvaba cualquier tipo de desnivel con fuerza y solvencia. Menos acorde con las virtudes del motor, nos ha parecido la caja automática, donde un salto acusado entre la segunda y tercera velocidad se hacía notar en tramos con grandes desniveles.

<

p> El S80 aumenta las posibilidades de conducción con la nueva dirección de asistencia variable y tres grados de ajuste de la dureza del volante (alto, medio y bajo) y con el opcional esquema de suspensiones FourC que varía la firmeza del tarado de los amortiguadores en función de los deseos del conductor, desde el modo Confort hasta el Avanzado, pasando por el Deportivo.

Los responsables de Volvo confían en duplicar con creces las ventas del modelo en 2007: de 1.650 unidades previstas este año esperan llegar a 3.500. Ni que decir tiene que la actualización efectuada sobre la gran berlina de la marca sueca responde a esa pretensión. Tecnología, calidad de rodadura, confort a bordo, seguridad y una llamativa estética son sus argumentos.

<

p> Así, con un precio que oscila entre los 42.600 y 47.350 euros, en las variantes de gasolina, y entre los 38.600 y los 44.730, en las variantes Diesel el nuevo S80 continúa siendo más económico, en líneas generales, que un Mercedes Clase E, un BMW Serie 5 o un Audi A6 y ofrece un tanto de lo mismo: distinción, lujo y sofisticación. Su calidad de rodadura es evidente y con el añadido de los nuevos motores de gasolina está en disposición de ofrecer dos mecánicas solventes y refinadas. Otro punto a su favor radica en el equipamiento Premium y en el nivel de evolución tecnológica que muestran ciertos dispositivos, sin duda, vanguardistas o, como dirían los ingleses, de “estado-del-arte” en el sector de la automoción. En resumen, una alternativa de primera línea a los de siempre, que no defraudará a su comprador.

La gama S80 ha recibido una actualización muy profunda hasta el punto de que es un modelo totalmente nuevo respecto al anterior. En líneas generales, la berlina de representación mejora la apariencia general gracias a la incorporación de nuevos detalles estéticos, a la optimización del interior y la incorporación de las últimas soluciones tecnológicas salidas de los centros de investigación y desarrollo de la marca. La imagen que durante años han cultivado los vehículos suecos de seguridad y robustez queda bien representada por el nuevo S80.

<

p> La otra gran novedad de la regenerada gama ha sido la decisión de sustituir su motor de cinco cilindros de gasolina, por un seis cilindros de 3,2 litros que rinde 238 CV. Situada a medio camino del 2.5T y del V8 –también nuevo en la gama, aunque ya montado en el XC 90- el nuevo propulsor es más ligero, compacto y potente que su antecesor.

La renovación de la gama es apreciable en todos los aspectos, aunque respeta el diseño que ha caracterizado a la anterior generación. Visualmente parece más pequeño que el S80 precedente, en realidad, el nuevo modelo gana 4 cm. en longitud y altura y 3 cm. en anchura. Su batalla también es mayor: otros 4 cm. Esta sensación visual se consigue a un perfil afilado que queda delimitado en la parte frontal, por una parrilla de rejilla más vertical y que corta abruptamente el capó la línea alargada del lateral. El capó queda más elevado que en el S80 precedente, para mejorar la protección a los peatones en caso de atropello, y está diseñado con dos líneas rectas sumamente marcadas que descienden desde el parabrisas hasta la parrilla simulando una V invertida. El grupo óptico adopta una nueva forma para encajar con el estrechamiento progresivo del capó.

<

p> Un tanto de lo mismo se puede decir de los pilotos traseros que, además de su función práctica, cumplen otra estética al servir de límite posterior a la línea del hombro del vehículo, especialmente remarcada para acrecentar la sensación de poderío, de empaque, de musculatura.

<

p> La boca del maletero también es más amplia, aunque tampoco refleja sus verdaderas dimensiones.

El habitáculo también ha recibido una imagen más fresca y moderna patente en la incorporación de distintas y lujosas tapicerías, muchas de ellas dominadas por el cuero, en la aplicación de embellecedores en aluminio y en el cambio en la disposición interna de los mandos. Tres calificativos merece el interior del nuevo S80: funcional, ergonómico y seguro. La funcionalidad se observa en la disposición de la consola central, heredada de otros modelos de la compañía, con un hueco en el reverso para la colocación de objetos. También la apreciamos en la posibilidad de abatir, no ya los asientos traseros individualmente, también el asiento del pasajero delantero, lo cual permite transportar voluminosos objetos.

<

p> La ergonomía es otro aspecto destacado del Volvo S80. Ha sido cuidada hasta el mínimo detalle y, en función de los acabados, ésta puede ser mejorada con el añadido de regulaciones eléctricas para los asientos delanteros y traseros. Todo está a mano del conductor y el cuadro de mandos es lógico e intuitivo. Los ocupantes traseros también pueden manejar desde sus asientos los mandos del climatizador -de nueva factura-, de la calefacción, de la radio, etc.

<

p> Por último, la seguridad de los ocupantes está bien cubierta gracias a la ubicación transversal de los motores (del 3.2 y del V8), a la elevada resistencia a la deformación de la zona de la carrocería más próxima al habitáculo y a un elenco de ayudas de última generación de patente Volvo. Este último aspecto merece una atención destacada. En primer lugar, incorpora el sistema BLIS, un dispositivo basado en cámara y avisador que reduce los riesgos de sufrir una colisión a causa de un vehículo posicionado en un ángulo muerto de visión. El dispositivo, que viene a unirse a un adelgazamiento de los pilares A y B para mejorar la visibilidad lateral, funciona mediante una cámara infrarrojos adosada al retrovisor y una luz naranja en el pilar a la izquierda del conductor, que, cuando se enciende, informa de la existencia de un vehículo que se encuentra justo en el ángulo muerto.

<

p> Otra novedosa tecnología es el sistema ACC, de control de la velocidad de crucero adaptativo. Sirve para mantener siempre, cuando el control de crucero esté activado, la distancia de seguridad con el vehículo precedente. En cuanto detecta una disminución de la misma, autónoma y automáticamente frena el vehículo y reduce la velocidad hasta situar al S80 a la distancia pertinente. A continuación vuelve a recuperar la velocidad predeterminada. La acción viene precedida de un conjunto de señales acústicas y visuales (en el salpicadero) para no sorprender al conductor con la acción de frenado. Los faros bixenon de iluminación adaptativa y el sistema IDIS –que baja el volumen del equipo de Audio y restringe las llamadas al móvil del conductor cuando detecta la proximidad de una maniobra que requiere la máxima atención- vienen a completar la dotación de serie del S80.

El sistema de Comunicación Personal del Coche (PCC) es novedad mundial Está acoplado al mando de apertura y cierre automático y, entre otras funciones, detecta la ubicación del vehículo en un radio de 100 metros a la redonda y, mediante el reconocimiento de presión cardiaca, si hay alguien dentro del vehículo, advirtiendo de un posible robo.

Aparte del V8 de 4,4 litros, que ya había sido acoplado a la carrocería del XC 90, la gran novedad de la nueva generación del S80 es el estreno de un motor hexacilíndrico de 3,2 litros, que rinde 238 CV y desarrolla una cifra de par máximo de 32 mkg. Fabricado exclusivamente por Volvo, resulta más compacto que el 2.9 al que viene a sustituir, lo cual ha permitido que sea dispuesto de manera transversal con los beneficios que conlleva esta ubicación en forma de espacio y protección a los ocupantes.

Si quieres conocer más sobre las características técnicas del nuevo motor no dudes en leer esta información sobre el nuevo Volvo S80 que dimos a principios de año y en la que se analizan con detalle sus elementos y su funcionamiento.

<

p> Lleva acoplada una caja de cambios automática secuencial de seis velocidades. Nosotros tuvimos la ocasión de probar el conjunto por las montañosas y viradas carreteras de Asturias, donde el S80, pese a su peso y dimensiones, salvaba cualquier tipo de desnivel con fuerza y solvencia. Menos acorde con las virtudes del motor, nos ha parecido la caja automática, donde un salto acusado entre la segunda y tercera velocidad se hacía notar en tramos con grandes desniveles.

<

p> El S80 aumenta las posibilidades de conducción con la nueva dirección de asistencia variable y tres grados de ajuste de la dureza del volante (alto, medio y bajo) y con el opcional esquema de suspensiones FourC que varía la firmeza del tarado de los amortiguadores en función de los deseos del conductor, desde el modo Confort hasta el Avanzado, pasando por el Deportivo.

Los responsables de Volvo confían en duplicar con creces las ventas del modelo en 2007: de 1.650 unidades previstas este año esperan llegar a 3.500. Ni que decir tiene que la actualización efectuada sobre la gran berlina de la marca sueca responde a esa pretensión. Tecnología, calidad de rodadura, confort a bordo, seguridad y una llamativa estética son sus argumentos.

<

p> Así, con un precio que oscila entre los 42.600 y 47.350 euros, en las variantes de gasolina, y entre los 38.600 y los 44.730, en las variantes Diesel el nuevo S80 continúa siendo más económico, en líneas generales, que un Mercedes Clase E, un BMW Serie 5 o un Audi A6 y ofrece un tanto de lo mismo: distinción, lujo y sofisticación. Su calidad de rodadura es evidente y con el añadido de los nuevos motores de gasolina está en disposición de ofrecer dos mecánicas solventes y refinadas. Otro punto a su favor radica en el equipamiento Premium y en el nivel de evolución tecnológica que muestran ciertos dispositivos, sin duda, vanguardistas o, como dirían los ingleses, de “estado-del-arte” en el sector de la automoción. En resumen, una alternativa de primera línea a los de siempre, que no defraudará a su comprador.

La gama S80 ha recibido una actualización muy profunda hasta el punto de que es un modelo totalmente nuevo respecto al anterior. En líneas generales, la berlina de representación mejora la apariencia general gracias a la incorporación de nuevos detalles estéticos, a la optimización del interior y la incorporación de las últimas soluciones tecnológicas salidas de los centros de investigación y desarrollo de la marca. La imagen que durante años han cultivado los vehículos suecos de seguridad y robustez queda bien representada por el nuevo S80.

<

p> La otra gran novedad de la regenerada gama ha sido la decisión de sustituir su motor de cinco cilindros de gasolina, por un seis cilindros de 3,2 litros que rinde 238 CV. Situada a medio camino del 2.5T y del V8 –también nuevo en la gama, aunque ya montado en el XC 90- el nuevo propulsor es más ligero, compacto y potente que su antecesor.

La renovación de la gama es apreciable en todos los aspectos, aunque respeta el diseño que ha caracterizado a la anterior generación. Visualmente parece más pequeño que el S80 precedente, en realidad, el nuevo modelo gana 4 cm. en longitud y altura y 3 cm. en anchura. Su batalla también es mayor: otros 4 cm. Esta sensación visual se consigue a un perfil afilado que queda delimitado en la parte frontal, por una parrilla de rejilla más vertical y que corta abruptamente el capó la línea alargada del lateral. El capó queda más elevado que en el S80 precedente, para mejorar la protección a los peatones en caso de atropello, y está diseñado con dos líneas rectas sumamente marcadas que descienden desde el parabrisas hasta la parrilla simulando una V invertida. El grupo óptico adopta una nueva forma para encajar con el estrechamiento progresivo del capó.

<

p> Un tanto de lo mismo se puede decir de los pilotos traseros que, además de su función práctica, cumplen otra estética al servir de límite posterior a la línea del hombro del vehículo, especialmente remarcada para acrecentar la sensación de poderío, de empaque, de musculatura.

<

p> La boca del maletero también es más amplia, aunque tampoco refleja sus verdaderas dimensiones.

El habitáculo también ha recibido una imagen más fresca y moderna patente en la incorporación de distintas y lujosas tapicerías, muchas de ellas dominadas por el cuero, en la aplicación de embellecedores en aluminio y en el cambio en la disposición interna de los mandos. Tres calificativos merece el interior del nuevo S80: funcional, ergonómico y seguro. La funcionalidad se observa en la disposición de la consola central, heredada de otros modelos de la compañía, con un hueco en el reverso para la colocación de objetos. También la apreciamos en la posibilidad de abatir, no ya los asientos traseros individualmente, también el asiento del pasajero delantero, lo cual permite transportar voluminosos objetos.

<

p> La ergonomía es otro aspecto destacado del Volvo S80. Ha sido cuidada hasta el mínimo detalle y, en función de los acabados, ésta puede ser mejorada con el añadido de regulaciones eléctricas para los asientos delanteros y traseros. Todo está a mano del conductor y el cuadro de mandos es lógico e intuitivo. Los ocupantes traseros también pueden manejar desde sus asientos los mandos del climatizador -de nueva factura-, de la calefacción, de la radio, etc.

<

p> Por último, la seguridad de los ocupantes está bien cubierta gracias a la ubicación transversal de los motores (del 3.2 y del V8), a la elevada resistencia a la deformación de la zona de la carrocería más próxima al habitáculo y a un elenco de ayudas de última generación de patente Volvo. Este último aspecto merece una atención destacada. En primer lugar, incorpora el sistema BLIS, un dispositivo basado en cámara y avisador que reduce los riesgos de sufrir una colisión a causa de un vehículo posicionado en un ángulo muerto de visión. El dispositivo, que viene a unirse a un adelgazamiento de los pilares A y B para mejorar la visibilidad lateral, funciona mediante una cámara infrarrojos adosada al retrovisor y una luz naranja en el pilar a la izquierda del conductor, que, cuando se enciende, informa de la existencia de un vehículo que se encuentra justo en el ángulo muerto.

<

p> Otra novedosa tecnología es el sistema ACC, de control de la velocidad de crucero adaptativo. Sirve para mantener siempre, cuando el control de crucero esté activado, la distancia de seguridad con el vehículo precedente. En cuanto detecta una disminución de la misma, autónoma y automáticamente frena el vehículo y reduce la velocidad hasta situar al S80 a la distancia pertinente. A continuación vuelve a recuperar la velocidad predeterminada. La acción viene precedida de un conjunto de señales acústicas y visuales (en el salpicadero) para no sorprender al conductor con la acción de frenado. Los faros bixenon de iluminación adaptativa y el sistema IDIS –que baja el volumen del equipo de Audio y restringe las llamadas al móvil del conductor cuando detecta la proximidad de una maniobra que requiere la máxima atención- vienen a completar la dotación de serie del S80.

El sistema de Comunicación Personal del Coche (PCC) es novedad mundial Está acoplado al mando de apertura y cierre automático y, entre otras funciones, detecta la ubicación del vehículo en un radio de 100 metros a la redonda y, mediante el reconocimiento de presión cardiaca, si hay alguien dentro del vehículo, advirtiendo de un posible robo.

Aparte del V8 de 4,4 litros, que ya había sido acoplado a la carrocería del XC 90, la gran novedad de la nueva generación del S80 es el estreno de un motor hexacilíndrico de 3,2 litros, que rinde 238 CV y desarrolla una cifra de par máximo de 32 mkg. Fabricado exclusivamente por Volvo, resulta más compacto que el 2.9 al que viene a sustituir, lo cual ha permitido que sea dispuesto de manera transversal con los beneficios que conlleva esta ubicación en forma de espacio y protección a los ocupantes.

Si quieres conocer más sobre las características técnicas del nuevo motor no dudes en leer esta información sobre el nuevo Volvo S80 que dimos a principios de año y en la que se analizan con detalle sus elementos y su funcionamiento.

<

p> Lleva acoplada una caja de cambios automática secuencial de seis velocidades. Nosotros tuvimos la ocasión de probar el conjunto por las montañosas y viradas carreteras de Asturias, donde el S80, pese a su peso y dimensiones, salvaba cualquier tipo de desnivel con fuerza y solvencia. Menos acorde con las virtudes del motor, nos ha parecido la caja automática, donde un salto acusado entre la segunda y tercera velocidad se hacía notar en tramos con grandes desniveles.

<

p> El S80 aumenta las posibilidades de conducción con la nueva dirección de asistencia variable y tres grados de ajuste de la dureza del volante (alto, medio y bajo) y con el opcional esquema de suspensiones FourC que varía la firmeza del tarado de los amortiguadores en función de los deseos del conductor, desde el modo Confort hasta el Avanzado, pasando por el Deportivo.

Los responsables de Volvo confían en duplicar con creces las ventas del modelo en 2007: de 1.650 unidades previstas este año esperan llegar a 3.500. Ni que decir tiene que la actualización efectuada sobre la gran berlina de la marca sueca responde a esa pretensión. Tecnología, calidad de rodadura, confort a bordo, seguridad y una llamativa estética son sus argumentos.

<

p> Así, con un precio que oscila entre los 42.600 y 47.350 euros, en las variantes de gasolina, y entre los 38.600 y los 44.730, en las variantes Diesel el nuevo S80 continúa siendo más económico, en líneas generales, que un Mercedes Clase E, un BMW Serie 5 o un Audi A6 y ofrece un tanto de lo mismo: distinción, lujo y sofisticación. Su calidad de rodadura es evidente y con el añadido de los nuevos motores de gasolina está en disposición de ofrecer dos mecánicas solventes y refinadas. Otro punto a su favor radica en el equipamiento Premium y en el nivel de evolución tecnológica que muestran ciertos dispositivos, sin duda, vanguardistas o, como dirían los ingleses, de “estado-del-arte” en el sector de la automoción. En resumen, una alternativa de primera línea a los de siempre, que no defraudará a su comprador.

La gama S80 ha recibido una actualización muy profunda hasta el punto de que es un modelo totalmente nuevo respecto al anterior. En líneas generales, la berlina de representación mejora la apariencia general gracias a la incorporación de nuevos detalles estéticos, a la optimización del interior y la incorporación de las últimas soluciones tecnológicas salidas de los centros de investigación y desarrollo de la marca. La imagen que durante años han cultivado los vehículos suecos de seguridad y robustez queda bien representada por el nuevo S80.

<

p> La otra gran novedad de la regenerada gama ha sido la decisión de sustituir su motor de cinco cilindros de gasolina, por un seis cilindros de 3,2 litros que rinde 238 CV. Situada a medio camino del 2.5T y del V8 –también nuevo en la gama, aunque ya montado en el XC 90- el nuevo propulsor es más ligero, compacto y potente que su antecesor.

La renovación de la gama es apreciable en todos los aspectos, aunque respeta el diseño que ha caracterizado a la anterior generación. Visualmente parece más pequeño que el S80 precedente, en realidad, el nuevo modelo gana 4 cm. en longitud y altura y 3 cm. en anchura. Su batalla también es mayor: otros 4 cm. Esta sensación visual se consigue a un perfil afilado que queda delimitado en la parte frontal, por una parrilla de rejilla más vertical y que corta abruptamente el capó la línea alargada del lateral. El capó queda más elevado que en el S80 precedente, para mejorar la protección a los peatones en caso de atropello, y está diseñado con dos líneas rectas sumamente marcadas que descienden desde el parabrisas hasta la parrilla simulando una V invertida. El grupo óptico adopta una nueva forma para encajar con el estrechamiento progresivo del capó.

<

p> Un tanto de lo mismo se puede decir de los pilotos traseros que, además de su función práctica, cumplen otra estética al servir de límite posterior a la línea del hombro del vehículo, especialmente remarcada para acrecentar la sensación de poderío, de empaque, de musculatura.

<

p> La boca del maletero también es más amplia, aunque tampoco refleja sus verdaderas dimensiones.

El habitáculo también ha recibido una imagen más fresca y moderna patente en la incorporación de distintas y lujosas tapicerías, muchas de ellas dominadas por el cuero, en la aplicación de embellecedores en aluminio y en el cambio en la disposición interna de los mandos. Tres calificativos merece el interior del nuevo S80: funcional, ergonómico y seguro. La funcionalidad se observa en la disposición de la consola central, heredada de otros modelos de la compañía, con un hueco en el reverso para la colocación de objetos. También la apreciamos en la posibilidad de abatir, no ya los asientos traseros individualmente, también el asiento del pasajero delantero, lo cual permite transportar voluminosos objetos.

<

p> La ergonomía es otro aspecto destacado del Volvo S80. Ha sido cuidada hasta el mínimo detalle y, en función de los acabados, ésta puede ser mejorada con el añadido de regulaciones eléctricas para los asientos delanteros y traseros. Todo está a mano del conductor y el cuadro de mandos es lógico e intuitivo. Los ocupantes traseros también pueden manejar desde sus asientos los mandos del climatizador -de nueva factura-, de la calefacción, de la radio, etc.

<

p> Por último, la seguridad de los ocupantes está bien cubierta gracias a la ubicación transversal de los motores (del 3.2 y del V8), a la elevada resistencia a la deformación de la zona de la carrocería más próxima al habitáculo y a un elenco de ayudas de última generación de patente Volvo. Este último aspecto merece una atención destacada. En primer lugar, incorpora el sistema BLIS, un dispositivo basado en cámara y avisador que reduce los riesgos de sufrir una colisión a causa de un vehículo posicionado en un ángulo muerto de visión. El dispositivo, que viene a unirse a un adelgazamiento de los pilares A y B para mejorar la visibilidad lateral, funciona mediante una cámara infrarrojos adosada al retrovisor y una luz naranja en el pilar a la izquierda del conductor, que, cuando se enciende, informa de la existencia de un vehículo que se encuentra justo en el ángulo muerto.

<

p> Otra novedosa tecnología es el sistema ACC, de control de la velocidad de crucero adaptativo. Sirve para mantener siempre, cuando el control de crucero esté activado, la distancia de seguridad con el vehículo precedente. En cuanto detecta una disminución de la misma, autónoma y automáticamente frena el vehículo y reduce la velocidad hasta situar al S80 a la distancia pertinente. A continuación vuelve a recuperar la velocidad predeterminada. La acción viene precedida de un conjunto de señales acústicas y visuales (en el salpicadero) para no sorprender al conductor con la acción de frenado. Los faros bixenon de iluminación adaptativa y el sistema IDIS –que baja el volumen del equipo de Audio y restringe las llamadas al móvil del conductor cuando detecta la proximidad de una maniobra que requiere la máxima atención- vienen a completar la dotación de serie del S80.

El sistema de Comunicación Personal del Coche (PCC) es novedad mundial Está acoplado al mando de apertura y cierre automático y, entre otras funciones, detecta la ubicación del vehículo en un radio de 100 metros a la redonda y, mediante el reconocimiento de presión cardiaca, si hay alguien dentro del vehículo, advirtiendo de un posible robo.

Aparte del V8 de 4,4 litros, que ya había sido acoplado a la carrocería del XC 90, la gran novedad de la nueva generación del S80 es el estreno de un motor hexacilíndrico de 3,2 litros, que rinde 238 CV y desarrolla una cifra de par máximo de 32 mkg. Fabricado exclusivamente por Volvo, resulta más compacto que el 2.9 al que viene a sustituir, lo cual ha permitido que sea dispuesto de manera transversal con los beneficios que conlleva esta ubicación en forma de espacio y protección a los ocupantes.

Si quieres conocer más sobre las características técnicas del nuevo motor no dudes en leer esta información sobre el nuevo Volvo S80 que dimos a principios de año y en la que se analizan con detalle sus elementos y su funcionamiento.

<

p> Lleva acoplada una caja de cambios automática secuencial de seis velocidades. Nosotros tuvimos la ocasión de probar el conjunto por las montañosas y viradas carreteras de Asturias, donde el S80, pese a su peso y dimensiones, salvaba cualquier tipo de desnivel con fuerza y solvencia. Menos acorde con las virtudes del motor, nos ha parecido la caja automática, donde un salto acusado entre la segunda y tercera velocidad se hacía notar en tramos con grandes desniveles.

<

p> El S80 aumenta las posibilidades de conducción con la nueva dirección de asistencia variable y tres grados de ajuste de la dureza del volante (alto, medio y bajo) y con el opcional esquema de suspensiones FourC que varía la firmeza del tarado de los amortiguadores en función de los deseos del conductor, desde el modo Confort hasta el Avanzado, pasando por el Deportivo.

Los responsables de Volvo confían en duplicar con creces las ventas del modelo en 2007: de 1.650 unidades previstas este año esperan llegar a 3.500. Ni que decir tiene que la actualización efectuada sobre la gran berlina de la marca sueca responde a esa pretensión. Tecnología, calidad de rodadura, confort a bordo, seguridad y una llamativa estética son sus argumentos.

<

p> Así, con un precio que oscila entre los 42.600 y 47.350 euros, en las variantes de gasolina, y entre los 38.600 y los 44.730, en las variantes Diesel el nuevo S80 continúa siendo más económico, en líneas generales, que un Mercedes Clase E, un BMW Serie 5 o un Audi A6 y ofrece un tanto de lo mismo: distinción, lujo y sofisticación. Su calidad de rodadura es evidente y con el añadido de los nuevos motores de gasolina está en disposición de ofrecer dos mecánicas solventes y refinadas. Otro punto a su favor radica en el equipamiento Premium y en el nivel de evolución tecnológica que muestran ciertos dispositivos, sin duda, vanguardistas o, como dirían los ingleses, de “estado-del-arte” en el sector de la automoción. En resumen, una alternativa de primera línea a los de siempre, que no defraudará a su comprador.

Galería relacionada

nuevo_S80_tecn

Historias
LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

Una historia de amor de ida y vuelta a bordo de un MINI....

Por espacio y tecnología, el MINI Countryman se establece como una de las opciones má...

No es una afirmación gratuita, sino el resultado de un estudio del INSIA, uno de los ...

Por la ciudad, a la montaña, de viaje, solo, en pareja o en familia... pero siempre d...

Con las proporciones más deportivas y el dinamismo de conducción de un turismo, pero ...

Los ganadores de un juego de neumáticos todo tiempo Bridgestone Weather Control A005 ...