Volkswagen Tiguan

Volkswagen se apunta al segmento de moda, el de los todo-camino o SUV, con el nuevo Tiguan un vehículo que permite una utilización urbana y familiar sin problemas gracias a sus 4,42 metros de longitud y al que los terrenos resbaladizos y los caminos de tierra no le suponen ningún problema.
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Volkswagen Tiguan
Volkswagen Tiguan

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

El Tiguan cuenta con la tracción total 4Motion de la marca, con un embrague Haldex que reparte el par motor entre ambos ejes dando el 90 por ciento al delantero y el 10 por ciento al trasero cuando se circula en condiciones normales de adherencia. Este porcentaje variará de forma automática en el momento que la diferencia de giro entre ambos ejes sea detectada por el sistema que aplicará el justo a cada eje para que el coche siempre tenga una tracción ideal. El conductor no tiene que hacer absolutamente nada y lo cierto es que al volante apenas se deja sentir la actuación de este sistema.

Una de las novedades que aporta el Tiguan es la presencia de dos tipos distintos de paragolpes delantero con lo que se varía su ángulo de ataque: 18º en el convencional y 28º en el preparado para una mayor vida en el campo. Visualmente se distinguen a la perfección ambos paragolpes ya que el segundo aporta una protección plástica a los bajos del coche de color distinto al de la carrocería.

Junto con esta diferencia de diseño, el Tiguan dotado del paragolpes de 28º, que posiblemente se comercialice como una variante de equipamiento y se denomine Country, añadirá un botón “off road” situado en el salpicadero que simplemente pulsándolo hace que se active el control electrónico de descenso de pendientes, el asistente de arranque en cuestas, que varíen tanto la actuación del ABS como del EDS y del acelerador electrónico. Todo este conjunto de sistemas activados hacen que el Tiguan pueda moverse sin muchos problemas por caminos fuera del asfalto y que tenga capacidad para superar un buen número de las dificultades que ofrece la conducción por caminos de tierra.

Pero el Tiguan no está pensado solamente para su uso en campo; es más está claro que un elevado porcentaje de sus kilómetros los hará por ciudad y carretera. Por ello, el Volkswagen Tiguan cuenta con un buen número de elementos para hacer más fácil la vida a su conductor en estas circunstancias.

Para empezar, el Tiguan puede incluir un sistema de aparcamiento automático, denominado Park Assist y que se estrenó en el Touran, que reconoce si hay hueco suficiente para aparcarlo y el conductor sólo tiene que actuar sobre acelerador y freno, el sistema se encarga de mover el volante y aparcar el coche. A ello se suma la presencia de la cámara de visión trasera que se activa cada vez que metemos la marcha atrás y que dispone de unas líneas en la pantalla para indicarnos las maniobras hacia atrás.

El Tiguan inaugura un nuevo sistema de navegación, también denominado “off road” y que tiene como característica más especial que puede memorizar hasta 500 puntos durante la marcha, incluso en zonas no digitalizadas con lo que encontrar el camino de vuelta a casa será más fácil. El gancho de remolque es todo un diseño de ingeniería ya que se monta y desmonta fácilmente. Simplemente hay que tirar de un cable de accionamiento que saca el gancho de su alojamiento y con el pié, por ejemplo, se ajusta a su sitio. Cómodo, sencillo y, sobre todo limpio.

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