Probamos el VW Polo GTi 2018: donde dije Golf, digo Polo (o viceversa)

Sí, es un juego de palabras, pero seguro que lo entiendes, porque es tal el nivel, en toda su dimensión, de la sexta generación del VW Polo que, incluso hablando de icónicos GTi, podría pasar por todo un “mini” Golf.
Raúl Roncero -
Probamos el VW Polo GTi 2018: donde dije Golf, digo Polo (o viceversa)
Probamos el VW Polo GTi 2018: donde dije Golf, digo Polo (o viceversa)

Vamos directamente “grano”, porque del VW Polo ya hemos hablado largo y tendido: aquí y aquí tienes toda la información de la gama, y en este otro enlace tienes unan completa prueba de la variante 1.0 TSi de 116 CV con todos los datos y mediciones reales de nuestro Centro Técnico. El Polo GTi 2018 es, ahora, foco de atención al ser el último eslabón de la cadena, que no la última variante con la que cerrar la gama, toda vez que falta por llegar el 1.6 TDi de 95 CV con cambio DSG, motorización que se pondrá a la venta en febrero de 2018. 

Publicidad

VW Polo GTI 2018 pruebaDel VW Polo GTi 2018 hay mucha tela que cortar, pero empecemos por un dato un tanto demoledor: sus ventas. Aunque el utilitario es la categoría reina en nuestro mercado (un 25 por ciento de todas las ventas), este tipo de variantes deportivas no deja de ser marginal: el pasado año (cierto es que, para el Polo, fue un año de transición), apenas se vendieron 300 unidades de Polo GTi en nuestro mercado; y para el próximo 2018, las cifras tan poco es que sean muy alentadoras: la previsión es llegar a las 400 unidades… Tal vez, el icónico Golf sigue pesando como una losa en VW aún cuando su variante de 230 CV cuesta la friolera de, aproximadamente,  10.000 euros más que este nuevo Polo que se acaba de poner a la venta. Pero lo cierto y verdad es que, aunque es un tópico que usamos con frecuencia en cada nueva generación de Polo, lo cierto y verdad es que nunca el utilitario, y más en esta versión GTi, ha estado tan cerca, al menos técnicamente, del Golf . Y recalco lo de técnicamente, porque los 30 CV adicionales del Golf, aún con mayor tamaño y peso, marcan claras distancias con este nuevo pequeño pero gigante Polo GTi que, mecánicamente, da un paso al frente “adelantando” al mismísimo Golf GTi en algunos aspectos.

“Upsizing”: nuevo motor 2.0 TSi para el VW Polo GTi

Está claro que chasis y motor son dos de los elementos más importantes de un deportivo, aunque un GTi en VW es algo más que todo ello, pero centrémonos en  estos dos elementos. Como sabrás, en las tres últimas generaciones de Polo GTi (en realidad, en las seis) ha habido un cambio radical en sus motorizaciones: del 1.4 TSi de 180 CV se pasó al 1.8 TSi de 190 CV y, ahora, se vuelve a dar un nuevo salto en cilindrada hasta los 200 CV empleando un motor de 2.0 litros, también con tecnología TSi, pero con muchas novedades en sus entrañas. En realidad, no es el Polo más potente  de la historia (sí el Polo GTi con más potencia), toda vez que tiempo atrás VW lanzó un R WRC  también con motor 2.0 TSi y 220 CV (aquí tienes las impresiones de ese coche), pero se trataba de una serie limitada y una realización más radical que lo que todos entendemos como GTi en la marca. Este nuevo motor supone, de un lado, otro nuevo giro en la actual tendencia de hacer motores más pequeños; y de otro, la primera aplicación del motor EA888 de tercera generación, similar al que utiliza el VW Tiguan y parecido también al del Golf GTi, pero con bastantes evoluciones aún cuando los tres motores cubican 1.984 cm3. La principal es que este nuevo motor del Polo pertenece a  la denominada generación “B”, lo cual implica la adopción del ciclo Miller de combustión en condiciones de funcionamiento normal (a plena exigencia, trabaja con el cruce de válvulas convencional de un ciclo Otto), obra del “motorista” del grupo, Ralf Budack. Esta variante de motor se distingue, además, por ser exclusivamente de inyección directa (y no mixta, como los otros dos motores antes citados) y tener también una compresión claramente más elevada: 11,65:1 frente a los 9,6:1 de los 2.0 TSi utilizados hasta la fecha. Para completar toda la “teoría”, cabe citar que sus 200 CV están disponibles desde 4.400 a 6.000 rpm, que tiene un par máximo de 320 Nm entre 1.500 y 4.400 rpm y que permite que el Polo GTi con cambio DSG acelere de 0 a 100 km/h 6,7 segundos, alcance 237 km/h y anuncie un consumo medio de 5,9 l/100 km… No está nada mal.

VW Polo GTi 2018: muy refinado, muy eficiente, pero…

No te lo voy a negar. Con apenas 1.355 kilos de peso y semejantes cifras de potencia, este Polo es un verdadero cañón. Pero a veces, el cómo tiene tanto o más más valor que el cuánto.  Todos aquellos que entendáis ese equilibrio alemán de un GTi hecho por VW os mimetizaréis perfectamente con este Polo, pero aquellos que midan a todos los deportivos de tamaño y potencia semejante al Polo GTi por el mismo rasero pueden llevarse un pequeño desengaño; es una mera cuestión de sensaciones, no de prestaciones, pero avisados estáis. Porque en este motor, refinamiento, suavidad y deportividad logran un equilibrio tal vez demasiado perfecto. La innegable ventaja es que para todos aquellos días que uses el Polo GTi de modo “normal” te sentirás mimado por un propulsor de elasticidad exquisita, abrumadora suavidad y contenido consumo de combustible en condiciones reales de circulación. La desventaja es que, cuando toca hacer curvas, sentirás a este Polo GTi algo descafeinado aún cuando tiene un medio régimen demoledor y una progresión total y absoluta con una, eso sí, algo limitada capacidad de giro. Como te decía, esos 30 CV adicionales del Golf GTi son tanto o más significativos por la “experiencia de conducción” que ofrece su motor, también asombrosamente equilibrado, pero con algo más de alma, que la diferencia en prestación real. No me cabe duda de que es una jugada maestra de VW para proteger al hermano mayor, el Golf GTi, porque sé que otros elementos mecánicos que usa este Polo pueden también dar más de sí. Me refiero al cambio DSG de 6 marchas (el mismo del Golf GTi, que no del GTi Performance, de 7 relaciones), que sobre el Polo también destaca más por la suavidad en su trasiego de marchas que por la rapidez total, pero que, indudablemente, tan positivamente influye en el refinamiento y empaque mecánico que ofrece este Polo… Vale, tal vez me veas algo crítico, pero no lo lleves al extremo: a “su” manera, es un deportivo muy serio, muy rápido, súper eficaz… también muy cómodo y, sobre todo, muy fácil de conducir.  En su categoría, encontrarás rivales con un motor o chasis más radical, pero no con tantas virtudes juntas.

Publicidad

VW Polo GTI 2018 pruebaVW Polo GTi 2018: pilotar sin estrés

Como seguro que sabes, la arquitectura es la MQB A0, pero optimizada en diferentes áreas respecto a otros Polo. De un lado, el GTi está 15 milímetros más cerca del suelo,  emplea muelles un 38 y un 39 por ciento más rígidos en el eje delantero y trasero que la media del resto de Polo y sus amortiguadores son de tipo variable como equipamiento de serie. En realidad, aunque desde el selector de perfiles de conducción puedas elegir entre modos Eco, Confort, Normal, Sport  e Individual, la amortiguación tiene sólo dos posibles niveles de ajustes que, por cierto, reproducen de manera exquisita la finalidad buscada: Eco, Confort y Normal abarcan unos tarados muy equilibrados en los que, aunque el Polo sigue pisando con rigor, ofrece un excelente confort; Sport “cierra” eficazmente los ajustes de amortiguador pero sin llegar a niveles críticos, mejorando la eficacia, pero dejando un claro margen como para que lo llegues a sentir inconfortable. La verdad es que hay en realidad mucho trabajo de afinación de chasis para encontrar semejante equilibrio entre calidad de rodadura y efectividad pura. También, gracias al redimensionamiento del coche, el Polo GTi puede ganar una medida de rueda: las llantas de 18 pulgadas son, ahora, opcionales por “sólo” 400 euros. Dirección, acelerador o respuesta del cambio y actuación del diferencial XDS sí tienen una mayor paleta de ajustes que la amortiguación según el perfil de conducción elegido, aunque igualmente, con un equilibrio y acierto exquisitos. En este sentido, sí cabe citar la mejora que ha experimentado el tren delantero y su emulador de autoblocante, actuando eficazmente para sobrellevar el envite del poderoso motor y canalizar debidamente los 200 CV al suelo sin perturbar la precisión de la dirección, de tacto verdaderamente “realista”. Este Polo GTi 2018 se siente, por tanto, milimétrico y rigurosamente precioso, también muy ágil y rápido al cambio de dirección aún cuando su eje trasero podría pasar, salvo que intencionadamente juegues con los cambios de apoyo, prácticamente inadvertido en la conducción. Un coche que, tal como hemos podido comprobar en circuito, resulta extremadamente fácil de explorar sus límites.

Por lo demás, para bien o para mal, es “otro” Polo, con su excelente  amplitud o calidad de acabados de referencia aunque en esta generación se haya abusado de plásticos rígidos en el habitáculo, un contraste con tanta tecnología heredada de hermanos mayores, como el cuadro de relojes digital o la pantalla de información, navegación y entretenimiento central, sin olvidarse del equipamiento de seguridad que el polo GTI equipa de serie, siendo otro de los elementos en los que el nuevo deportivo de VW marca referencias frente a la competencia. 26.340 euros (23.400 euros si lo financias con la marca) es el peaje para llevártelo “de calle”. 

También te puede interesar:

Accesorios, ropa, colección GTI… Todo lo que hay en la nueva tienda online de VW

Volkswagen Polo GTI R5, el coche de rallyes con genes españoles

Publicidad