Toyota Land Cruiser 200

Toyota da relevo a su versión de lujo del todo terreno Land Cruiser con el nuevo 200, una nueva generación que viene a sustituir en nuestro mercado al Land Cruiser 100 y que viene cargada de un buen número de interesantes novedades como su motor V8 D-4D o la electrónica aplicada al 4x4.
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Toyota Land Cruiser 200
Toyota Land Cruiser 200

El nuevo Land Cruiser 200 también mantiene el tradicional chasis de largueros y vigas y un tren trasero con eje rígido en lugar de la carrocería monocasco y la suspensión independiente tan común en los productos de última hornada. En Toyota defienden estas soluciones como parte de una impronta propia de la marca –y que sus clientes, al parecer demandan- en la que se prima más la eficacia del coche en campo que otras cuestiones.

Lo cierto es que el Land Cruiser 200 funciona muy bien en zonas rotas con obstáculos complicados de pasar y que se pone a la altura de los todo terreno más eficaces del momento. Pero también es cierto que por donde pasa un Land Cruiser 200 también lo hacen coches más modernos de concepción diferente, con sus suspensiones independientes y sus chasis monocasco, con la particularidad de que éstos últimos son más eficaces a la hora de viajar por carretera asfaltada.

Esto no quiere decir que el Land Cruiser 200 no vaya bien por asfalto, pero sí que es verdad que las curvas hay que tomarlas con algo más de tacto y las trazadas no son tan limpias como las que hacen sus competidores. Tampoco hay que olvidar que son más de 2,5 toneladas de peso y eso implica unas inercias muy fuertes. Pero sus competidores tampoco son precisamente “pesos pluma”.

Aunque existe una variante menos sofisticada, a nuestro mercado el Land Cruiser 200 sólo vendrá con la suspensión variable AVS –Adaptative Variable Suspensión- y el control activo de altura de las ruedas AHC –Active Height Control-. Con ambos sistemas, el 200 permite un paso por zonas complicadas sumamente efectivo sin que el conductor tenga que hacer más allá de pulsar o girar un interruptor para que automáticamente la electrónica trabaje en aras de conseguir una mayor eficacia.

En condiciones normales de adherencia, el reparto de par es fijo 40/60 para el eje delantero y trasero, pudiendo llegar hasta un porcentaje del 30/70 cuando las condiciones lo requieran y todo ello de forma completamente automática. Se puede bloquear el diferencial central Torsen mediante un interruptor ubicado junto al volante que hará que el reparto de par se quede en 50/50.

Otra de las novedades que aporta el nuevo Land Cruiser 200 es un sistema que la marca ha denominado como Control de Avance Lento -Craw Control- y que hace que el conductor sólo tenga que preocuparse del volante ya que acelerador y frenos los gestiona este sistema.

Para ello, el conductor elige mediante un interruptor la velocidad a la que va a circular -1, 3 ó 5 km/h- y el coche avanzará a esa velocidad prefijada tanto en un ascenso, como en llano, como en una bajada. Por decirlo de una forma rápida es una nueva generación del control de descenso que llevan en la actualidad múltiples todo terrenos y SUV, que no sólo sirve para bajar pendientes de forma segura.

En nuestra toma de contacto lo hemos podido probar y podemos asegurar que funciona. Este sistema sólo estará disponible con la versión dotada del motor de gasolina, al menos de momento.

88.200 Diesel
89.000 Gasolina

Historia de éxito
Dos motores V8

El nuevo Land Cruiser 200 también mantiene el tradicional chasis de largueros y vigas y un tren trasero con eje rígido en lugar de la carrocería monocasco y la suspensión independiente tan común en los productos de última hornada. En Toyota defienden estas soluciones como parte de una impronta propia de la marca –y que sus clientes, al parecer demandan- en la que se prima más la eficacia del coche en campo que otras cuestiones.

Lo cierto es que el Land Cruiser 200 funciona muy bien en zonas rotas con obstáculos complicados de pasar y que se pone a la altura de los todo terreno más eficaces del momento. Pero también es cierto que por donde pasa un Land Cruiser 200 también lo hacen coches más modernos de concepción diferente, con sus suspensiones independientes y sus chasis monocasco, con la particularidad de que éstos últimos son más eficaces a la hora de viajar por carretera asfaltada.

Esto no quiere decir que el Land Cruiser 200 no vaya bien por asfalto, pero sí que es verdad que las curvas hay que tomarlas con algo más de tacto y las trazadas no son tan limpias como las que hacen sus competidores. Tampoco hay que olvidar que son más de 2,5 toneladas de peso y eso implica unas inercias muy fuertes. Pero sus competidores tampoco son precisamente “pesos pluma”.

Aunque existe una variante menos sofisticada, a nuestro mercado el Land Cruiser 200 sólo vendrá con la suspensión variable AVS –Adaptative Variable Suspensión- y el control activo de altura de las ruedas AHC –Active Height Control-. Con ambos sistemas, el 200 permite un paso por zonas complicadas sumamente efectivo sin que el conductor tenga que hacer más allá de pulsar o girar un interruptor para que automáticamente la electrónica trabaje en aras de conseguir una mayor eficacia.

En condiciones normales de adherencia, el reparto de par es fijo 40/60 para el eje delantero y trasero, pudiendo llegar hasta un porcentaje del 30/70 cuando las condiciones lo requieran y todo ello de forma completamente automática. Se puede bloquear el diferencial central Torsen mediante un interruptor ubicado junto al volante que hará que el reparto de par se quede en 50/50.

Otra de las novedades que aporta el nuevo Land Cruiser 200 es un sistema que la marca ha denominado como Control de Avance Lento -Craw Control- y que hace que el conductor sólo tenga que preocuparse del volante ya que acelerador y frenos los gestiona este sistema.

Para ello, el conductor elige mediante un interruptor la velocidad a la que va a circular -1, 3 ó 5 km/h- y el coche avanzará a esa velocidad prefijada tanto en un ascenso, como en llano, como en una bajada. Por decirlo de una forma rápida es una nueva generación del control de descenso que llevan en la actualidad múltiples todo terrenos y SUV, que no sólo sirve para bajar pendientes de forma segura.

En nuestra toma de contacto lo hemos podido probar y podemos asegurar que funciona. Este sistema sólo estará disponible con la versión dotada del motor de gasolina, al menos de momento.

88.200 Diesel
89.000 Gasolina

Historia de éxito
Dos motores V8

El nuevo Land Cruiser 200 también mantiene el tradicional chasis de largueros y vigas y un tren trasero con eje rígido en lugar de la carrocería monocasco y la suspensión independiente tan común en los productos de última hornada. En Toyota defienden estas soluciones como parte de una impronta propia de la marca –y que sus clientes, al parecer demandan- en la que se prima más la eficacia del coche en campo que otras cuestiones.

Lo cierto es que el Land Cruiser 200 funciona muy bien en zonas rotas con obstáculos complicados de pasar y que se pone a la altura de los todo terreno más eficaces del momento. Pero también es cierto que por donde pasa un Land Cruiser 200 también lo hacen coches más modernos de concepción diferente, con sus suspensiones independientes y sus chasis monocasco, con la particularidad de que éstos últimos son más eficaces a la hora de viajar por carretera asfaltada.

Esto no quiere decir que el Land Cruiser 200 no vaya bien por asfalto, pero sí que es verdad que las curvas hay que tomarlas con algo más de tacto y las trazadas no son tan limpias como las que hacen sus competidores. Tampoco hay que olvidar que son más de 2,5 toneladas de peso y eso implica unas inercias muy fuertes. Pero sus competidores tampoco son precisamente “pesos pluma”.

Aunque existe una variante menos sofisticada, a nuestro mercado el Land Cruiser 200 sólo vendrá con la suspensión variable AVS –Adaptative Variable Suspensión- y el control activo de altura de las ruedas AHC –Active Height Control-. Con ambos sistemas, el 200 permite un paso por zonas complicadas sumamente efectivo sin que el conductor tenga que hacer más allá de pulsar o girar un interruptor para que automáticamente la electrónica trabaje en aras de conseguir una mayor eficacia.

En condiciones normales de adherencia, el reparto de par es fijo 40/60 para el eje delantero y trasero, pudiendo llegar hasta un porcentaje del 30/70 cuando las condiciones lo requieran y todo ello de forma completamente automática. Se puede bloquear el diferencial central Torsen mediante un interruptor ubicado junto al volante que hará que el reparto de par se quede en 50/50.

Otra de las novedades que aporta el nuevo Land Cruiser 200 es un sistema que la marca ha denominado como Control de Avance Lento -Craw Control- y que hace que el conductor sólo tenga que preocuparse del volante ya que acelerador y frenos los gestiona este sistema.

Para ello, el conductor elige mediante un interruptor la velocidad a la que va a circular -1, 3 ó 5 km/h- y el coche avanzará a esa velocidad prefijada tanto en un ascenso, como en llano, como en una bajada. Por decirlo de una forma rápida es una nueva generación del control de descenso que llevan en la actualidad múltiples todo terrenos y SUV, que no sólo sirve para bajar pendientes de forma segura.

En nuestra toma de contacto lo hemos podido probar y podemos asegurar que funciona. Este sistema sólo estará disponible con la versión dotada del motor de gasolina, al menos de momento.

88.200 Diesel
89.000 Gasolina

Historia de éxito
Dos motores V8

El nuevo Land Cruiser 200 también mantiene el tradicional chasis de largueros y vigas y un tren trasero con eje rígido en lugar de la carrocería monocasco y la suspensión independiente tan común en los productos de última hornada. En Toyota defienden estas soluciones como parte de una impronta propia de la marca –y que sus clientes, al parecer demandan- en la que se prima más la eficacia del coche en campo que otras cuestiones.

Lo cierto es que el Land Cruiser 200 funciona muy bien en zonas rotas con obstáculos complicados de pasar y que se pone a la altura de los todo terreno más eficaces del momento. Pero también es cierto que por donde pasa un Land Cruiser 200 también lo hacen coches más modernos de concepción diferente, con sus suspensiones independientes y sus chasis monocasco, con la particularidad de que éstos últimos son más eficaces a la hora de viajar por carretera asfaltada.

Esto no quiere decir que el Land Cruiser 200 no vaya bien por asfalto, pero sí que es verdad que las curvas hay que tomarlas con algo más de tacto y las trazadas no son tan limpias como las que hacen sus competidores. Tampoco hay que olvidar que son más de 2,5 toneladas de peso y eso implica unas inercias muy fuertes. Pero sus competidores tampoco son precisamente “pesos pluma”.

Aunque existe una variante menos sofisticada, a nuestro mercado el Land Cruiser 200 sólo vendrá con la suspensión variable AVS –Adaptative Variable Suspensión- y el control activo de altura de las ruedas AHC –Active Height Control-. Con ambos sistemas, el 200 permite un paso por zonas complicadas sumamente efectivo sin que el conductor tenga que hacer más allá de pulsar o girar un interruptor para que automáticamente la electrónica trabaje en aras de conseguir una mayor eficacia.

En condiciones normales de adherencia, el reparto de par es fijo 40/60 para el eje delantero y trasero, pudiendo llegar hasta un porcentaje del 30/70 cuando las condiciones lo requieran y todo ello de forma completamente automática. Se puede bloquear el diferencial central Torsen mediante un interruptor ubicado junto al volante que hará que el reparto de par se quede en 50/50.

Otra de las novedades que aporta el nuevo Land Cruiser 200 es un sistema que la marca ha denominado como Control de Avance Lento -Craw Control- y que hace que el conductor sólo tenga que preocuparse del volante ya que acelerador y frenos los gestiona este sistema.

Para ello, el conductor elige mediante un interruptor la velocidad a la que va a circular -1, 3 ó 5 km/h- y el coche avanzará a esa velocidad prefijada tanto en un ascenso, como en llano, como en una bajada. Por decirlo de una forma rápida es una nueva generación del control de descenso que llevan en la actualidad múltiples todo terrenos y SUV, que no sólo sirve para bajar pendientes de forma segura.

En nuestra toma de contacto lo hemos podido probar y podemos asegurar que funciona. Este sistema sólo estará disponible con la versión dotada del motor de gasolina, al menos de momento.

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