Toyota Avensis Wagon 2.2 D-4D 177 CV

La rápida evolución de las mecánicas Diesel de última generación había dejado al Avensis de 116 CV en una posición muy desfavorable frente a su competencia. Ahora, con la incorporación del motor 2.2 de 177 CV, el modelo se sitúa a la cabeza del mercado no sólo por potencia sino por su tecnología de vanguardia.
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Toyota Avensis Wagon 2.2 D-4D 177 CV
Toyota Avensis Wagon 2.2 D-4D 177 CV

A diferencia de otras marcas, que aprovechan sus versiones más potentes para hacer un guiño a la estética deportiva, Toyota no ha querido distinguirse especialmente con este espectacular Diesel del resto de la gama (excepto por el anagrama identificativo de la versión, que en este caso lleva la “D” en color verde y el nivel de terminación Executive, único disponible para la variante de 177 CV de potencia)

Este acabado Executive es muy completo e incluye de serie elementos poco comunes en modelos de esta categoría. En materia de seguridad reúne un completo despliegue de elementos, como ABS con EBD y ayuda a la frenada de emergencia, sistemas de control de tracción y estabilidad, faros de xenón, airbags frontales, laterales, traseros, de cortina y de rodillas para el conductor, sistema de anclajes Isofix para sillas infantiles, retrovisor interior fotocromático, sensor de activación de limpiaparabrisas por lluvia, faros antiniebla, retrovisores e etc.

En cuanto a lujo y confort tampoco deja cabo suelto este acabado Executive, dotado de asientos tapizados en cuero, equipo de sonido con procesador digital, mandos en el volante y ocho altavoces, climatizador automático, llantas de aleación ligera, filtro de partículas para el interior del habitáculo, luces de acceso en puertas, ordenador de viaje, cierre centralizado con aviso, elevalunas eléctricos en las cuatro puertas o un sistema de calefacción inercial que permite adecuar la temperatura interior en muy poco tiempo, independientemente de la temperatura exterior.

En el caso del Toyota Avensis, la distancia entre ejes no varía por tratarse de una carrocería familiar o Wagon, con lo que las cotas interiores son prácticamente idénticas a las de las versiones de cuatro o cinco puertas, destacando la cota de altura trasera, con 95 centímetros útiles.

Las plazas delanteras resultan muy cómodas y no es difícil encontrar una postura ideal para conducir, ya que, a las múltiples regulaciones de la banqueta y respaldo se unen los reglajes del volante en altura y profundidad. Lo único que resta puntos del interior es que el tapizado en cuero y las formas poco anatómicas no favorecen la sujeción del cuerpo en las curvas.

Respecto al maletero, su capacidad es excelente, con una enorme portón que permite introducir bultos de grandes dimensiones con mucha facilidad y un plano de carga bastante bajo. Sus formas son muy aprovechables, dispone de huecos adicionales bajo el piso principal y rueda de repuesto de tamaño normal, con lo que no nos resultará difícil colocar el equipaje de toda la familia. Además, siempre nos queda el recurso de abatir el respaldo de las plazas traseras, con lo que la capacidad pasa de 520 a 920 litros útiles.

Asociada a esta mecánica de 177 CV se encuentra una nueva caja de cambios de seis velocidades de excelente tacto y precisión, con unos desarrollos bien escogidos de acuerdo a las características de potencia y par del motor. Los recorridos de la palanca son muy precisos y se nota perfectamente el enclavamiento de las velocidades al ser engranadas. Los desarrollos del cambio de las primeras velocidades permiten extraer un elevado nivel de prestaciones, especialmente en aceleración y recuperación, mientras que una sexta velocidad, con un desarrollo a 1.000 rpm cercano a 60 km/h, permite viajar en autopista a un crucero elevado con el motor muy desahogado y con un bajo nivel de ruido.

Además, para mitigar el sonido que llega al interior del habitáculo, se ha instalado un parabrisas delantero multicapa, que reduce algunos decibelios procedentes de la mecánica y la rodadura. Precisamente en este apartado hemos detectado ciertos ruidos aerodinámicos que se acrecientan con la velocidad, posiblemente provenientes de los retrovisores exteriores o de las barras del techo.

Una de las características más destacables de este modelo es el comportamiento dinámico, que resulta especialmente cómodo. Las suspensiones filtran bien y no permiten que lleguen movimientos parásitos al interior del habitáculo, si bien un mayor grado de firmeza hubiera estado más acorde con las prestaciones que permite este modelo, pues resultan algo blandas cuando se circula a ritmos vivos en trazados sinuosos. No obstante, esta versión cuenta con un mayor grosor de la barra estabilizadora delantera y un tarado más duro de la suspensión delantera.

Sobre el papel, la mecánica apuntaba un comportamiento sobresaliente, pues 177 CV no dejan indiferente a nadie. Sin embargo, una vez que nos montamos en el coche, notamos que la potencia no nos impresiona tanto. En realidad hemos comprobado que la potencia real se queda en unos nada desdeñables 172 CV obtenidos a un régimen inferior al que suelen entregarlo las mecánicas de gasóleo, es decir, a 3.770 rpm.

Pero el empujón del motor se hace verdaderamente efectivo una vez superadas las 2.000 rpm, cuando llega una importante cifra de par (37,8 mkg) y una potencia efectiva superior a los 100 CV. Este valor de par se incrementa hasta alcanzar un régimen cercano a las 3.200 rpm, por lo que la utilización del motor resulta muy cómoda (la cifra máxima de par es de 43,83 mkg a 2.240 rpm).

No obstante, la entrega de la potencia no es tan regular como esperábamos y, en algunas ocasiones, notamos un cierto retardo en la “explosión” de potencia suministrada por el turbo de geometría variable, lo que no favorece una conducción muy eficaz en tramos de curvas o zonas de montaña.

La dirección permite inscribir el coche en los virajes con facilidad y precisión (tres vueltas de volante entre topes) y resulta lo suficientemente asistida para circular con comodidad por ciudad con el Avensis Wagon.

En cuanto a los frenos, ofrecen un buen tacto y facilidad de dosificación, pero muestran claros síntomas de fatiga ante el uso intenso de los mismos. Las cifras de distancia que hemos obtenido se encuentran dentro de la media de la categoría, pero dadas las prestaciones que logra esta versión, no hubiera estado de más un equipo más potente.

Por su parte, los consumos son bastante moderados, ya que, de media, apenas supera los siete litros a los 100 km, un valor realmente ridículo si tenemos en cuenta que estamos ante un modelo de más de 170 CV y 1.560 kg de peso.

Sin ayudas gubernamentales
Lamentablemente, en España, no podrás disfrutar de ninguna ayuda si te compras un Avensis 2.2 D-4D D-CAT. Sin embargo, el gobierno holandés aplica una reducción de impuestos de 600 euros. También se espera que la tecnología D-CAT reciba subvenciones en otros países europeos como en el Reino Unido y en Alemania.

LO MEJOR
LO PEOR

* Suavidad de marcha
* Prestaciones y consumo
* Habitabilidad

* Ruido aerodinámico
* Frenos sensibles a la fatiga
* Respuesta del turbo algo lenta

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