Toyota Yaris 2005

Como el niño que se negaba a crecer, el Yaris no se ha dejado llevar por la corriente que impera en su segmento; sólo se ha “estirado” lo justo para adaptarse a su nuevo diseño. Mejores materiales, un habitáculo muy original y motores potentes completan la oferta del pequeño de Toyota.
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Toyota Yaris 2005
Toyota Yaris 2005

Toyota tiene motivos para mostrarse orgullosa del Yaris. Desde que llegó al mercado, en 1999, ha logrado el título de “Coche del Año”, ha incrementado sus ventas en cada ejercicio y ahora, con su nueva versión, ha logrado las cinco estrellas que otorga el organismo independiente EuroNCAP. Es el modelo de la marca más vendido en Europa y Toyota pretende batir nuevos récords.

El nuevo Yaris quiere convertirse en un éxito, pero sin renunciar a sus valores originales: no se aleja demasiado de su diseño anterior y adopta con más claridad los nuevos genes de la marca (de hecho, nos recuerda bastante al Corolla). Las angulosas formas de los faros traseros siguen las tendencias que imperan en su segmento, pero sólo se ha dejado llevar hasta aquí por las modas. Así, mientras que sus recién llegados rivales (Renault Clio, Fiat Grande Punto, etc) apuestan por un decidido aumento de sus dimensiones y de su batalla, el Yaris se conforma con incrementar su longitud en 11 centímetros, hasta los 3,75 metros. También hay más anchura y altura, aunque sus creadores apenas han querido que estos valores crezcan más de 3,5 y 3 centímetros, respectivamente.

El estudio de diseño de Toyota en Europa (ED2) fue el ganador del concurso que promovió la marca para determinar qué instalaciones se encargarían del proyecto. Finalmente, la propuesta de ED2 fue la que más se acercó a las premisas requeridas por la marca: el modelo debía evocar el anterior, pero también tenía que transmitir refinamiento, sofisticación y dinamismo.

La robustez también fue un valor muy importante a la hora de trazar el esbozo del nuevo Yaris. De ahí han surgido las ruedas casi en las esquinas, la alta cintura y el paragolpes integrado, cuyas líneas verticales se extienden desde la parte inferior del parabrisas.

Para el interior, Toyota también quería nuevos aires y, especialmente, una cuidada sensación de calidad. Para ello, se han empleado nuevas texturas en los plásticos (de aspecto mejorable, eso sí) y formas muy originales. Destaca el diseño de la consola central, que se estrecha en su parte baja y, en lugar de ordenar por parejas los mandos de la radio, el climatizador, etc, emplea unos grandes botones circulares que se alinean en vertical. Con este diseño, se gana espacio para las piernas de los ocupantes, que no chocarán con la consola.

En la zona superior aparece el panel de instrumentos, de fácil lectura y completamente digital, que se ha rediseñado respecto a la anterior generación e incorpora la información del ordenador de a bordo. Así, se libera espacio sobre el volante, lo que se ha aprovechado para colocar una práctica guantera. Es la primera que encontraremos en el salpicadero, ya que hay dos más frente al acompañante, además de las repartidas en las puertas, los huecos para dejar pequeños objetos, los portalatas… No echaremos de menos un espacio en el que poder colocar el móvil, la documentación o las llaves.

Los colores claros que se emplean en la consola central, en los reposabrazos y en los pilares contribuyen a crear una “célula” que, a la vez, marca los límites del habitáculo y crea una sensación de amplitud.

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p> Esta impresión no se queda sólo en nuestro subconsciente: con las medidas oficiales en la mano –habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico corrobore estos datos-, hay más altura disponible (Toyota anuncia que los pasajeros que midan más de 1,90 estarán cómodos en el habitáculo). También existe más espacio para las piernas, lo que se ha conseguido gracias a la situación de los pedales, que se han desplazado hacia delante para lograr un mayor confort. El parabrisas se ha avanzado 12 centímetros, lo que permite jugar mejor con el espacio disponible. En su obsesión por ganar amplitud, Toyota ha rebajado cinco milímetros el mullido de los respaldos de los asientos. Aun así, no resultan incómodos: hemos recorrido más de 100 kilómetros sin acusar cansancio.

El aumento en la batalla del vehículo (que crece hasta los 2,46 metros, 9 centímetros más que en la anterior versión) también permite que los pasajeros de las plazas traseras se beneficien de más amplitud para las extremidades inferiores. Además, podrán desplazar los asientos, en configuración 60/40, hasta 15 centímetros, lo que ofrecerá más espacio a los ocupantes o al maletero, según lo necesitemos.

Los respaldos cuentan con una característica única en el segmento, según Toyota: pueden reclinarse. Asimismo, podremos plegarlos y configurar un piso de carga completamente plano gracias al sistema “Easy-Flat”, heredado del Corolla Verso. Basta con accionar los tiradores que existen en los respaldos traseros –una operación que puede hacerse, incluso, desde el maletero- y tendremos un espacio de 737 litros para transportar objetos. Ni siquiera nos ha hecho falta quitar los reposacabezas y la operación se ha realizado en un tiempo récord.

Aunque se han aumentado las medidas del maletero, lo cierto es que los 363 litros anunciados se quedan pequeños. Ni siquiera los 50 litros que existen bajo el piso, encima de la rueda de repuesto – de galleta- alivian la situación cuando hay que transportar objetos más o menos voluminosos: durante nuestra toma de contacto, tuvimos que desplazar hacia delante los asientos para colocar dos maletas medianas.

Aunque aún no se han desvelado los precios del Yaris (los conoceremos a mediados de este mes), sí sabemos que serán “adecuados a la calidad que el coche ofrece”, en palabras de Miguel Fonseca, vicepresidente de Toyota España. Además, a la hora de indicar un importe, habrá que tener en cuenta el completo equipamiento del vehículo.

En su nivel más básico (denominado únicamente Yaris), ya cuenta con airbags delanteros y laterales, neumáticos 185/60 15 y retrovisores eléctricos, entre otros elementos. Un escalón más arriba tenemos la versión “Luna”, con mando a distancia para el cierre eléctrico de las puertas, ajuste del volante en profundidad y en altura y mandos del sistema de sonido en el volante. En este acabado aparecen los airbags de cortina delanteros y traseros y un elemento que no suele estar presente en la dotación básica del segmento: un airbag de rodillas para el conductor.

Nos queda hablar de la versión más alta de la gama, denominada Sol. El climatizador, las luces antiniebla y las llantas de aleación forman parte del equipamiento de este modelo, que incorpora, además, la tercera generación del sistema de entrada y arranque sin llave. Sólo tendremos que pulsar un botón y el motor estará en marcha, siempre que detecte la llave en un radio cercano. Si las pilas se agotan, únicamente tendremos que sostenerla cerca del botón y accionarlo: podremos arrancar sin problemas.

El nuevo Yaris ha logrado la puntuación máxima en seguridad que otorga el organismo independiente EuroNCAP. La inclusión de los múltiples airbags ha sido muy importante en la calificación final, pero la entidad también ha tenido en cuenta otros aspectos. Entre ellos se encuentra el ABS, la asistencia a la frenada –de serie en toda la gama-, el control de estabilidad y los frenos de disco, opcionales, y el avisador luminoso y acústico que aparece cuando uno de los ocupantes de las plazas delanteras no se ha puesto el cinturón de seguridad.
Además, el nuevo Yaris es el primer Toyota equipado con la segunda generación de asientos basados en el concepto de disminución de lesiones debidas al “latigazo cervical”, anuncia la marca.

Toyota tiene motivos para mostrarse orgullosa del Yaris. Desde que llegó al mercado, en 1999, ha logrado el título de “Coche del Año”, ha incrementado sus ventas en cada ejercicio y ahora, con su nueva versión, ha logrado las cinco estrellas que otorga el organismo independiente EuroNCAP. Es el modelo de la marca más vendido en Europa y Toyota pretende batir nuevos récords.

El nuevo Yaris quiere convertirse en un éxito, pero sin renunciar a sus valores originales: no se aleja demasiado de su diseño anterior y adopta con más claridad los nuevos genes de la marca (de hecho, nos recuerda bastante al Corolla). Las angulosas formas de los faros traseros siguen las tendencias que imperan en su segmento, pero sólo se ha dejado llevar hasta aquí por las modas. Así, mientras que sus recién llegados rivales (Renault Clio, Fiat Grande Punto, etc) apuestan por un decidido aumento de sus dimensiones y de su batalla, el Yaris se conforma con incrementar su longitud en 11 centímetros, hasta los 3,75 metros. También hay más anchura y altura, aunque sus creadores apenas han querido que estos valores crezcan más de 3,5 y 3 centímetros, respectivamente.

El estudio de diseño de Toyota en Europa (ED2) fue el ganador del concurso que promovió la marca para determinar qué instalaciones se encargarían del proyecto. Finalmente, la propuesta de ED2 fue la que más se acercó a las premisas requeridas por la marca: el modelo debía evocar el anterior, pero también tenía que transmitir refinamiento, sofisticación y dinamismo.

La robustez también fue un valor muy importante a la hora de trazar el esbozo del nuevo Yaris. De ahí han surgido las ruedas casi en las esquinas, la alta cintura y el paragolpes integrado, cuyas líneas verticales se extienden desde la parte inferior del parabrisas.

Para el interior, Toyota también quería nuevos aires y, especialmente, una cuidada sensación de calidad. Para ello, se han empleado nuevas texturas en los plásticos (de aspecto mejorable, eso sí) y formas muy originales. Destaca el diseño de la consola central, que se estrecha en su parte baja y, en lugar de ordenar por parejas los mandos de la radio, el climatizador, etc, emplea unos grandes botones circulares que se alinean en vertical. Con este diseño, se gana espacio para las piernas de los ocupantes, que no chocarán con la consola.

En la zona superior aparece el panel de instrumentos, de fácil lectura y completamente digital, que se ha rediseñado respecto a la anterior generación e incorpora la información del ordenador de a bordo. Así, se libera espacio sobre el volante, lo que se ha aprovechado para colocar una práctica guantera. Es la primera que encontraremos en el salpicadero, ya que hay dos más frente al acompañante, además de las repartidas en las puertas, los huecos para dejar pequeños objetos, los portalatas… No echaremos de menos un espacio en el que poder colocar el móvil, la documentación o las llaves.

Los colores claros que se emplean en la consola central, en los reposabrazos y en los pilares contribuyen a crear una “célula” que, a la vez, marca los límites del habitáculo y crea una sensación de amplitud.

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p> Esta impresión no se queda sólo en nuestro subconsciente: con las medidas oficiales en la mano –habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico corrobore estos datos-, hay más altura disponible (Toyota anuncia que los pasajeros que midan más de 1,90 estarán cómodos en el habitáculo). También existe más espacio para las piernas, lo que se ha conseguido gracias a la situación de los pedales, que se han desplazado hacia delante para lograr un mayor confort. El parabrisas se ha avanzado 12 centímetros, lo que permite jugar mejor con el espacio disponible. En su obsesión por ganar amplitud, Toyota ha rebajado cinco milímetros el mullido de los respaldos de los asientos. Aun así, no resultan incómodos: hemos recorrido más de 100 kilómetros sin acusar cansancio.

El aumento en la batalla del vehículo (que crece hasta los 2,46 metros, 9 centímetros más que en la anterior versión) también permite que los pasajeros de las plazas traseras se beneficien de más amplitud para las extremidades inferiores. Además, podrán desplazar los asientos, en configuración 60/40, hasta 15 centímetros, lo que ofrecerá más espacio a los ocupantes o al maletero, según lo necesitemos.

Los respaldos cuentan con una característica única en el segmento, según Toyota: pueden reclinarse. Asimismo, podremos plegarlos y configurar un piso de carga completamente plano gracias al sistema “Easy-Flat”, heredado del Corolla Verso. Basta con accionar los tiradores que existen en los respaldos traseros –una operación que puede hacerse, incluso, desde el maletero- y tendremos un espacio de 737 litros para transportar objetos. Ni siquiera nos ha hecho falta quitar los reposacabezas y la operación se ha realizado en un tiempo récord.

Aunque se han aumentado las medidas del maletero, lo cierto es que los 363 litros anunciados se quedan pequeños. Ni siquiera los 50 litros que existen bajo el piso, encima de la rueda de repuesto – de galleta- alivian la situación cuando hay que transportar objetos más o menos voluminosos: durante nuestra toma de contacto, tuvimos que desplazar hacia delante los asientos para colocar dos maletas medianas.

Aunque aún no se han desvelado los precios del Yaris (los conoceremos a mediados de este mes), sí sabemos que serán “adecuados a la calidad que el coche ofrece”, en palabras de Miguel Fonseca, vicepresidente de Toyota España. Además, a la hora de indicar un importe, habrá que tener en cuenta el completo equipamiento del vehículo.

En su nivel más básico (denominado únicamente Yaris), ya cuenta con airbags delanteros y laterales, neumáticos 185/60 15 y retrovisores eléctricos, entre otros elementos. Un escalón más arriba tenemos la versión “Luna”, con mando a distancia para el cierre eléctrico de las puertas, ajuste del volante en profundidad y en altura y mandos del sistema de sonido en el volante. En este acabado aparecen los airbags de cortina delanteros y traseros y un elemento que no suele estar presente en la dotación básica del segmento: un airbag de rodillas para el conductor.

Nos queda hablar de la versión más alta de la gama, denominada Sol. El climatizador, las luces antiniebla y las llantas de aleación forman parte del equipamiento de este modelo, que incorpora, además, la tercera generación del sistema de entrada y arranque sin llave. Sólo tendremos que pulsar un botón y el motor estará en marcha, siempre que detecte la llave en un radio cercano. Si las pilas se agotan, únicamente tendremos que sostenerla cerca del botón y accionarlo: podremos arrancar sin problemas.

El nuevo Yaris ha logrado la puntuación máxima en seguridad que otorga el organismo independiente EuroNCAP. La inclusión de los múltiples airbags ha sido muy importante en la calificación final, pero la entidad también ha tenido en cuenta otros aspectos. Entre ellos se encuentra el ABS, la asistencia a la frenada –de serie en toda la gama-, el control de estabilidad y los frenos de disco, opcionales, y el avisador luminoso y acústico que aparece cuando uno de los ocupantes de las plazas delanteras no se ha puesto el cinturón de seguridad.
Además, el nuevo Yaris es el primer Toyota equipado con la segunda generación de asientos basados en el concepto de disminución de lesiones debidas al “latigazo cervical”, anuncia la marca.

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