Toyota Auris 1.33 VVT-i

Es el compacto de gasolina de menor cilindrada del mercado. Presume de liderar su categoría en bajo consumo y anuncia el precio más competitivo. Incluso introduce en Toyota, sin sobrecoste, el sistema Stop&Start en modelos convencionales. El nuevo Toyota Auris 1.33 VVT-i es una práctica solución de movilidad. De simple y pura movilidad. Hora de ponernos el chip ecológico.
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Toyota Auris 1.33 VVT-i
Toyota Auris 1.33 VVT-i

El nuevo Toyota Auris 1.33 VVT-i no es una versión de acceso más. ¿Un compacto de última generación con motor casi de utilitario? ¿Sólo 101 CV atmosféricos, sin turbo ni inyección directa, para mover un amplio modelo de casi 1.300 kg y apto como transporte familiar? Multitud de preguntas nos rondaban por la cabeza al conocer su lanzamiento. Y, sólo unos primeros metros, y nuestras dudas parecen confirmarse: acelera... pero con paciencia.

Este 1.33 VVT-i es, desde luego, un propulsor muy lineal, sin excesiva garra ni carácter. A priori, pues, todo parece pues indicar que es otra versión básica testimonial, de ésas típicas 1.4 de entre 90 y 105 CV: las que ofrecen casi todos los fabricantes por la necesidad de fijar unos precios de partida muy ajustados al publicitar la gama. Sin embargo, un análisis más detallado nos confirma que estamos ante una variante especial, distinta. Primero, por la finura con que se mueve: silencioso como prácticamente ningún otro propulsor de la categoría —y los hay muy buenos— y extremadamente suave en todo el régimen; segundo, por su mínimo consumo, prácticamente de Diesel en conducción habitual y si no hacemos «tabla» con el acelerador. Ya no nos quedan dudas: merece la pena probarlo a fondo… aún dejando aparcado el factor emocional.

Y es que esta nueva versión VVT-i requiere un cambio de mentalidad. Su moderno propulsor de sólo 1,3 litros de cilindrada, sustituto ya del anterior 1.4 VVT-i de 97 CV, nace y se entiende desde el más estricto pragmatismo. Al menos para un modelo de la entidad del Toyota Auris. De diámetro reducido y carrera larga, se trata de un bloque estrecho y de reducidas dimensiones. Tanto, que Toyota ha recortado su anchura y longitud en 127 y 54 mm, respectivamente.

Técnicamente también muy sofisticado —dispone de distribución variable para admisión y escape—, cuenta además con nuevos y livianos pistones de menor fricción y refrigerados por chorro inferior de aceite. El resultado es un motor de cuatro cilindros 13 kg más ligero, equivalente a un 1.0 de tres cilindros. Y no sólo en peso y tamaño: también en rendimiento energético, con valores de consumo próximos incluso a los de un pequeño ciudadano, tipo Peugeot 107 o Kia Picanto.

Los escasos 6,9 l/100 km de media que hemos medido en consumo en el Toyota Auris 1.33 VVT-i cifran un extraordinario registro entre los compactos, rebajando hasta más de un litro a sus principales rivales. A todos, menos a uno: el VW Golf 1.4 TSI de 122 CV, que sigue marcando el récord con sus 6,6 l/100 km.

Incluso en refinamiento, este 1.33 VVT-i de Toyota se sitúa a la par con el alabado bloque TSI de Volkswagen, con una total ausencia de sonoridad y vibraciones ya desde el ralentí. Tan bajo es el consumo del nuevo Toyota Auris 1.3 VVT-i que, enfrentada a la económica versión Diesel 1.4 D-4D de 90 CV, le aventaja en un plazo de amortización superior a 140.000 km. Claro que si en consumo se acerca a un pequeño utilitario, en prestaciones hemos de reconocer que también.

Si bien en ciudad el nuevo Toyota Auris 1.33 VVT-i se mueve con cierto agrado y suficiencia, en carretera adolece de una clara falta de vivacidad, alertada incluso desde el propio indicador de cambio de marcha: aconseja continuamente la reducción de velocidad, incluso circulando en autopista sin desnivel a 120 km/h por encima de 3.000 rpm. Lo nunca visto.

Justo es que tampoco ayuda la nueva transmisión manual de 6 relaciones, en vez de cinco, con unos últimos desarrollos excesivamente largos que obligan a utilizar con frecuencia el cambio para estirar el motor todo lo posible si buscamos prestaciones. Y es que éstas, sobre todo con unos pobres adelantamientos (80 a 120 km/h en 6ª en ¡35 s!... y descargado), se sitúan entre las peores de la categoría: al nivel de motores de 90 CV —como el Fiat Bravo 1.4 16V—, ligeramente inferiores a propulsores de 95 CV —como el Peugeot 308 1.4 VTi— y muy por detrás de rivales en potencia: un Golf o un León 1.6 de 102 CV le barre literalmente con una respuesta mucho más consistente y segura... aunque, a cambio, alejados años luz en eficiencia.

Sofisticado, silencioso y de bajo consumo, el motor 1.33 VVT-i no ofrece en el Toyota Auris las mismas buenas sensaciones que en el Yaris. Sin embargo, como versión de acceso, cumple: es muy agradable y, aunque por respuesta y modestas cifras de aceleración y adelantamientos es más apropiado para mover a un ligero utilitario, garantiza en este compacto una movilidad suficiente. Quien busque bajo consumo, acertará.

De economía, finalmente, trata el nuevo Toyota Auris 1.4 VVT-i, un modelo sobre todo cómodo, muy bien equipado y con el precio más competitivo entre los compactos básicos, a excepción del Chevrolet Lacetti 1.4. Hora de cambiar el chip y disfrutar de su suavidad y bajo consumo con una conducción relajada; especialmente como especialista urbano, donde por rendimiento y amplitud puede convertirse en una gran alternativa. ¿No estaría pensando en eso Toyota cuando convierte a esta versión del Auris en la única que incluye sistema Stop&Start —pincha más abajo para leer cómo funciona- y en la única capaz de equipar una consola Sony PSP 3000 con software específico de navegación?

  • Consumo/emisiones
  • Confort y sonoridad
  • Equipamiento base
  • Adelantamientos
  • Ergonomía consola central
  • Rueda de repuesto de emergencia
Stop&Start… ¿funciona?

El nuevo Toyota Auris 1.33 VVT-i no es una versión de acceso más. ¿Un compacto de última generación con motor casi de utilitario? ¿Sólo 101 CV atmosféricos, sin turbo ni inyección directa, para mover un amplio modelo de casi 1.300 kg y apto como transporte familiar? Multitud de preguntas nos rondaban por la cabeza al conocer su lanzamiento. Y, sólo unos primeros metros, y nuestras dudas parecen confirmarse: acelera... pero con paciencia.

Este 1.33 VVT-i es, desde luego, un propulsor muy lineal, sin excesiva garra ni carácter. A priori, pues, todo parece pues indicar que es otra versión básica testimonial, de ésas típicas 1.4 de entre 90 y 105 CV: las que ofrecen casi todos los fabricantes por la necesidad de fijar unos precios de partida muy ajustados al publicitar la gama. Sin embargo, un análisis más detallado nos confirma que estamos ante una variante especial, distinta. Primero, por la finura con que se mueve: silencioso como prácticamente ningún otro propulsor de la categoría —y los hay muy buenos— y extremadamente suave en todo el régimen; segundo, por su mínimo consumo, prácticamente de Diesel en conducción habitual y si no hacemos «tabla» con el acelerador. Ya no nos quedan dudas: merece la pena probarlo a fondo… aún dejando aparcado el factor emocional.

Y es que esta nueva versión VVT-i requiere un cambio de mentalidad. Su moderno propulsor de sólo 1,3 litros de cilindrada, sustituto ya del anterior 1.4 VVT-i de 97 CV, nace y se entiende desde el más estricto pragmatismo. Al menos para un modelo de la entidad del Toyota Auris. De diámetro reducido y carrera larga, se trata de un bloque estrecho y de reducidas dimensiones. Tanto, que Toyota ha recortado su anchura y longitud en 127 y 54 mm, respectivamente.

Técnicamente también muy sofisticado —dispone de distribución variable para admisión y escape—, cuenta además con nuevos y livianos pistones de menor fricción y refrigerados por chorro inferior de aceite. El resultado es un motor de cuatro cilindros 13 kg más ligero, equivalente a un 1.0 de tres cilindros. Y no sólo en peso y tamaño: también en rendimiento energético, con valores de consumo próximos incluso a los de un pequeño ciudadano, tipo Peugeot 107 o Kia Picanto.

Los escasos 6,9 l/100 km de media que hemos medido en consumo en el Toyota Auris 1.33 VVT-i cifran un extraordinario registro entre los compactos, rebajando hasta más de un litro a sus principales rivales. A todos, menos a uno: el VW Golf 1.4 TSI de 122 CV, que sigue marcando el récord con sus 6,6 l/100 km.

Incluso en refinamiento, este 1.33 VVT-i de Toyota se sitúa a la par con el alabado bloque TSI de Volkswagen, con una total ausencia de sonoridad y vibraciones ya desde el ralentí. Tan bajo es el consumo del nuevo Toyota Auris 1.3 VVT-i que, enfrentada a la económica versión Diesel 1.4 D-4D de 90 CV, le aventaja en un plazo de amortización superior a 140.000 km. Claro que si en consumo se acerca a un pequeño utilitario, en prestaciones hemos de reconocer que también.

Si bien en ciudad el nuevo Toyota Auris 1.33 VVT-i se mueve con cierto agrado y suficiencia, en carretera adolece de una clara falta de vivacidad, alertada incluso desde el propio indicador de cambio de marcha: aconseja continuamente la reducción de velocidad, incluso circulando en autopista sin desnivel a 120 km/h por encima de 3.000 rpm. Lo nunca visto.

Justo es que tampoco ayuda la nueva transmisión manual de 6 relaciones, en vez de cinco, con unos últimos desarrollos excesivamente largos que obligan a utilizar con frecuencia el cambio para estirar el motor todo lo posible si buscamos prestaciones. Y es que éstas, sobre todo con unos pobres adelantamientos (80 a 120 km/h en 6ª en ¡35 s!... y descargado), se sitúan entre las peores de la categoría: al nivel de motores de 90 CV —como el Fiat Bravo 1.4 16V—, ligeramente inferiores a propulsores de 95 CV —como el Peugeot 308 1.4 VTi— y muy por detrás de rivales en potencia: un Golf o un León 1.6 de 102 CV le barre literalmente con una respuesta mucho más consistente y segura... aunque, a cambio, alejados años luz en eficiencia.

Sofisticado, silencioso y de bajo consumo, el motor 1.33 VVT-i no ofrece en el Toyota Auris las mismas buenas sensaciones que en el Yaris. Sin embargo, como versión de acceso, cumple: es muy agradable y, aunque por respuesta y modestas cifras de aceleración y adelantamientos es más apropiado para mover a un ligero utilitario, garantiza en este compacto una movilidad suficiente. Quien busque bajo consumo, acertará.

De economía, finalmente, trata el nuevo Toyota Auris 1.4 VVT-i, un modelo sobre todo cómodo, muy bien equipado y con el precio más competitivo entre los compactos básicos, a excepción del Chevrolet Lacetti 1.4. Hora de cambiar el chip y disfrutar de su suavidad y bajo consumo con una conducción relajada; especialmente como especialista urbano, donde por rendimiento y amplitud puede convertirse en una gran alternativa. ¿No estaría pensando en eso Toyota cuando convierte a esta versión del Auris en la única que incluye sistema Stop&Start —pincha más abajo para leer cómo funciona- y en la única capaz de equipar una consola Sony PSP 3000 con software específico de navegación?

  • Consumo/emisiones
  • Confort y sonoridad
  • Equipamiento base
  • Adelantamientos
  • Ergonomía consola central
  • Rueda de repuesto de emergencia
Stop&Start… ¿funciona?

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