207 SW, Clio Grand Tour y Skoda Fabia Combi

¿Necesitas un coche urbano pero también un gran maletero? No pides ningún imposible. 207, Clio y Fabia proponen tres formas de compatibilizar en un “pequeño” utilitario una capacidad de carga de coche mayor.
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207 SW, Clio Grand Tour y Skoda Fabia Combi
207 SW, Clio Grand Tour y Skoda Fabia Combi

Estas tres versiones disponen de motores que ponen sus miras también más allá de la ciudad. Con 110 CV el 207 y 105 el Clio y el Fabia, los tres modelos se desenvuelven con autoridad en cualquier tipo de carretera sin ninguna duda de inframotorización. Son coches relativamente ligeros y en todos los casos los valores de aceleración y recuperación garantizan seguridad y dinamismo desde una conducción lógica y habitual. Toda maniobra de relanzamiento desde 80 km/h en marchas largas la superan con vivacidad a base de acelerador, como muy bien nos tienen acostumbrados los poderosos turbodiesel de nuestros días, independientemente de sus valores finales.

Donde sí aparecen diferencias es en cómo sentimos sus motores. En este caso, hay una importante diferencia entre la extraordinaria finura de funcionamiento del sedoso dCi de Renault y el “áspero” TDI del Skoda. Como todo dCi de última generación, el motor 1.5 de Renault es una referencia en agrado de conducción por la comentada suavidad y buen funcionamiento en general. Un dato técnico muy significativo es la baja relación de compresión a la que trabaja (15,6:1), por lo que desde su puesta en marcha en frío nos sorprende con una finura inigualable.

También debemos considerar que es el motor de menor cilindrada, parámetro que interviene en esta percepción. En contra, su menor cilindrada implica un “déficit”, también por comparación, de un menor par a regímenes equivalentes, pero al recurrir a una caja de cambios de seis velocidades (de cinco en los otros) se aprovecha de desarrollos más cortos que sus rivales hasta 5ª, que igualan la prestación. En cierto modo tiene carácter de “molinillo” comparado con sus más contundentes rivales, pero dada su excelente suavidad y rumorosidad el resultado final es muy agradable. Con su 6ª ofrece un mayor desahogo al motor que el Peugeot, pero también nos obliga a utilizar más el cambio que, por cierto, es otra delicia por tacto y guiado.

El motor 1.9 TDi del Skoda, con su mayor cilindrada, responde enérgicamente en cualquier circunstancia y además por sensaciones también parece transmitir un mayor empuje. El moderno motor 1.6 HDi del 207 (está fabricado en aluminio) tiene un perfil muy parecido al del 1.5 dCi del Clio. Resulta agradable al oído, gira muy suave y de manera progresiva, sin la apariencia del TDi del Fabia, pero con igual eficacia frente al cronómetro. En parte, fruto de su menor cilindrada, los “pequeños” motores franceses consumen algo menos de combustible que el 1.9 TDi según nuestras medidas. En este sentido, conviene saber que el Fabia monta un depósito de 45 litros que se nos antoja algo pequeño, cuando Clio y 207 ofrecen 55 y 50 litros respectivamente. Traducido en autonomía de viaje, el Clio se desmarca con 940 kilómetros con nuestro consumo medio frente a los 720 kilómetros del Fabia.

Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Comportamiento — Mecánica muy agradable — Maletero gigante
— Presentación interior — Confort de marcha — Espacio interior generoso
— Motor y prestaciones — Habitabilidad — Comportamiento noble
Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Plazas traseras — Elevalunas traseros manuales — Motor ruidoso
— Control de estabilidad opcional — Control de estabilidad opcional — Abatimiento del respaldo
— Rueda de emergencia — Precio — Control de estabilidad opcional
Con el metro en la mano
Pequeños grandes espacios

Estas tres versiones disponen de motores que ponen sus miras también más allá de la ciudad. Con 110 CV el 207 y 105 el Clio y el Fabia, los tres modelos se desenvuelven con autoridad en cualquier tipo de carretera sin ninguna duda de inframotorización. Son coches relativamente ligeros y en todos los casos los valores de aceleración y recuperación garantizan seguridad y dinamismo desde una conducción lógica y habitual. Toda maniobra de relanzamiento desde 80 km/h en marchas largas la superan con vivacidad a base de acelerador, como muy bien nos tienen acostumbrados los poderosos turbodiesel de nuestros días, independientemente de sus valores finales.

Donde sí aparecen diferencias es en cómo sentimos sus motores. En este caso, hay una importante diferencia entre la extraordinaria finura de funcionamiento del sedoso dCi de Renault y el “áspero” TDI del Skoda. Como todo dCi de última generación, el motor 1.5 de Renault es una referencia en agrado de conducción por la comentada suavidad y buen funcionamiento en general. Un dato técnico muy significativo es la baja relación de compresión a la que trabaja (15,6:1), por lo que desde su puesta en marcha en frío nos sorprende con una finura inigualable.

También debemos considerar que es el motor de menor cilindrada, parámetro que interviene en esta percepción. En contra, su menor cilindrada implica un “déficit”, también por comparación, de un menor par a regímenes equivalentes, pero al recurrir a una caja de cambios de seis velocidades (de cinco en los otros) se aprovecha de desarrollos más cortos que sus rivales hasta 5ª, que igualan la prestación. En cierto modo tiene carácter de “molinillo” comparado con sus más contundentes rivales, pero dada su excelente suavidad y rumorosidad el resultado final es muy agradable. Con su 6ª ofrece un mayor desahogo al motor que el Peugeot, pero también nos obliga a utilizar más el cambio que, por cierto, es otra delicia por tacto y guiado.

El motor 1.9 TDi del Skoda, con su mayor cilindrada, responde enérgicamente en cualquier circunstancia y además por sensaciones también parece transmitir un mayor empuje. El moderno motor 1.6 HDi del 207 (está fabricado en aluminio) tiene un perfil muy parecido al del 1.5 dCi del Clio. Resulta agradable al oído, gira muy suave y de manera progresiva, sin la apariencia del TDi del Fabia, pero con igual eficacia frente al cronómetro. En parte, fruto de su menor cilindrada, los “pequeños” motores franceses consumen algo menos de combustible que el 1.9 TDi según nuestras medidas. En este sentido, conviene saber que el Fabia monta un depósito de 45 litros que se nos antoja algo pequeño, cuando Clio y 207 ofrecen 55 y 50 litros respectivamente. Traducido en autonomía de viaje, el Clio se desmarca con 940 kilómetros con nuestro consumo medio frente a los 720 kilómetros del Fabia.

Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Comportamiento — Mecánica muy agradable — Maletero gigante
— Presentación interior — Confort de marcha — Espacio interior generoso
— Motor y prestaciones — Habitabilidad — Comportamiento noble
Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Plazas traseras — Elevalunas traseros manuales — Motor ruidoso
— Control de estabilidad opcional — Control de estabilidad opcional — Abatimiento del respaldo
— Rueda de emergencia — Precio — Control de estabilidad opcional
Con el metro en la mano
Pequeños grandes espacios

Estas tres versiones disponen de motores que ponen sus miras también más allá de la ciudad. Con 110 CV el 207 y 105 el Clio y el Fabia, los tres modelos se desenvuelven con autoridad en cualquier tipo de carretera sin ninguna duda de inframotorización. Son coches relativamente ligeros y en todos los casos los valores de aceleración y recuperación garantizan seguridad y dinamismo desde una conducción lógica y habitual. Toda maniobra de relanzamiento desde 80 km/h en marchas largas la superan con vivacidad a base de acelerador, como muy bien nos tienen acostumbrados los poderosos turbodiesel de nuestros días, independientemente de sus valores finales.

Donde sí aparecen diferencias es en cómo sentimos sus motores. En este caso, hay una importante diferencia entre la extraordinaria finura de funcionamiento del sedoso dCi de Renault y el “áspero” TDI del Skoda. Como todo dCi de última generación, el motor 1.5 de Renault es una referencia en agrado de conducción por la comentada suavidad y buen funcionamiento en general. Un dato técnico muy significativo es la baja relación de compresión a la que trabaja (15,6:1), por lo que desde su puesta en marcha en frío nos sorprende con una finura inigualable.

También debemos considerar que es el motor de menor cilindrada, parámetro que interviene en esta percepción. En contra, su menor cilindrada implica un “déficit”, también por comparación, de un menor par a regímenes equivalentes, pero al recurrir a una caja de cambios de seis velocidades (de cinco en los otros) se aprovecha de desarrollos más cortos que sus rivales hasta 5ª, que igualan la prestación. En cierto modo tiene carácter de “molinillo” comparado con sus más contundentes rivales, pero dada su excelente suavidad y rumorosidad el resultado final es muy agradable. Con su 6ª ofrece un mayor desahogo al motor que el Peugeot, pero también nos obliga a utilizar más el cambio que, por cierto, es otra delicia por tacto y guiado.

El motor 1.9 TDi del Skoda, con su mayor cilindrada, responde enérgicamente en cualquier circunstancia y además por sensaciones también parece transmitir un mayor empuje. El moderno motor 1.6 HDi del 207 (está fabricado en aluminio) tiene un perfil muy parecido al del 1.5 dCi del Clio. Resulta agradable al oído, gira muy suave y de manera progresiva, sin la apariencia del TDi del Fabia, pero con igual eficacia frente al cronómetro. En parte, fruto de su menor cilindrada, los “pequeños” motores franceses consumen algo menos de combustible que el 1.9 TDi según nuestras medidas. En este sentido, conviene saber que el Fabia monta un depósito de 45 litros que se nos antoja algo pequeño, cuando Clio y 207 ofrecen 55 y 50 litros respectivamente. Traducido en autonomía de viaje, el Clio se desmarca con 940 kilómetros con nuestro consumo medio frente a los 720 kilómetros del Fabia.

Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Comportamiento — Mecánica muy agradable — Maletero gigante
— Presentación interior — Confort de marcha — Espacio interior generoso
— Motor y prestaciones — Habitabilidad — Comportamiento noble
Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Plazas traseras — Elevalunas traseros manuales — Motor ruidoso
— Control de estabilidad opcional — Control de estabilidad opcional — Abatimiento del respaldo
— Rueda de emergencia — Precio — Control de estabilidad opcional
Con el metro en la mano
Pequeños grandes espacios

Estas tres versiones disponen de motores que ponen sus miras también más allá de la ciudad. Con 110 CV el 207 y 105 el Clio y el Fabia, los tres modelos se desenvuelven con autoridad en cualquier tipo de carretera sin ninguna duda de inframotorización. Son coches relativamente ligeros y en todos los casos los valores de aceleración y recuperación garantizan seguridad y dinamismo desde una conducción lógica y habitual. Toda maniobra de relanzamiento desde 80 km/h en marchas largas la superan con vivacidad a base de acelerador, como muy bien nos tienen acostumbrados los poderosos turbodiesel de nuestros días, independientemente de sus valores finales.

Donde sí aparecen diferencias es en cómo sentimos sus motores. En este caso, hay una importante diferencia entre la extraordinaria finura de funcionamiento del sedoso dCi de Renault y el “áspero” TDI del Skoda. Como todo dCi de última generación, el motor 1.5 de Renault es una referencia en agrado de conducción por la comentada suavidad y buen funcionamiento en general. Un dato técnico muy significativo es la baja relación de compresión a la que trabaja (15,6:1), por lo que desde su puesta en marcha en frío nos sorprende con una finura inigualable.

También debemos considerar que es el motor de menor cilindrada, parámetro que interviene en esta percepción. En contra, su menor cilindrada implica un “déficit”, también por comparación, de un menor par a regímenes equivalentes, pero al recurrir a una caja de cambios de seis velocidades (de cinco en los otros) se aprovecha de desarrollos más cortos que sus rivales hasta 5ª, que igualan la prestación. En cierto modo tiene carácter de “molinillo” comparado con sus más contundentes rivales, pero dada su excelente suavidad y rumorosidad el resultado final es muy agradable. Con su 6ª ofrece un mayor desahogo al motor que el Peugeot, pero también nos obliga a utilizar más el cambio que, por cierto, es otra delicia por tacto y guiado.

El motor 1.9 TDi del Skoda, con su mayor cilindrada, responde enérgicamente en cualquier circunstancia y además por sensaciones también parece transmitir un mayor empuje. El moderno motor 1.6 HDi del 207 (está fabricado en aluminio) tiene un perfil muy parecido al del 1.5 dCi del Clio. Resulta agradable al oído, gira muy suave y de manera progresiva, sin la apariencia del TDi del Fabia, pero con igual eficacia frente al cronómetro. En parte, fruto de su menor cilindrada, los “pequeños” motores franceses consumen algo menos de combustible que el 1.9 TDi según nuestras medidas. En este sentido, conviene saber que el Fabia monta un depósito de 45 litros que se nos antoja algo pequeño, cuando Clio y 207 ofrecen 55 y 50 litros respectivamente. Traducido en autonomía de viaje, el Clio se desmarca con 940 kilómetros con nuestro consumo medio frente a los 720 kilómetros del Fabia.

Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Comportamiento — Mecánica muy agradable — Maletero gigante
— Presentación interior — Confort de marcha — Espacio interior generoso
— Motor y prestaciones — Habitabilidad — Comportamiento noble
Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Plazas traseras — Elevalunas traseros manuales — Motor ruidoso
— Control de estabilidad opcional — Control de estabilidad opcional — Abatimiento del respaldo
— Rueda de emergencia — Precio — Control de estabilidad opcional
Con el metro en la mano
Pequeños grandes espacios

Estas tres versiones disponen de motores que ponen sus miras también más allá de la ciudad. Con 110 CV el 207 y 105 el Clio y el Fabia, los tres modelos se desenvuelven con autoridad en cualquier tipo de carretera sin ninguna duda de inframotorización. Son coches relativamente ligeros y en todos los casos los valores de aceleración y recuperación garantizan seguridad y dinamismo desde una conducción lógica y habitual. Toda maniobra de relanzamiento desde 80 km/h en marchas largas la superan con vivacidad a base de acelerador, como muy bien nos tienen acostumbrados los poderosos turbodiesel de nuestros días, independientemente de sus valores finales.

Donde sí aparecen diferencias es en cómo sentimos sus motores. En este caso, hay una importante diferencia entre la extraordinaria finura de funcionamiento del sedoso dCi de Renault y el “áspero” TDI del Skoda. Como todo dCi de última generación, el motor 1.5 de Renault es una referencia en agrado de conducción por la comentada suavidad y buen funcionamiento en general. Un dato técnico muy significativo es la baja relación de compresión a la que trabaja (15,6:1), por lo que desde su puesta en marcha en frío nos sorprende con una finura inigualable.

También debemos considerar que es el motor de menor cilindrada, parámetro que interviene en esta percepción. En contra, su menor cilindrada implica un “déficit”, también por comparación, de un menor par a regímenes equivalentes, pero al recurrir a una caja de cambios de seis velocidades (de cinco en los otros) se aprovecha de desarrollos más cortos que sus rivales hasta 5ª, que igualan la prestación. En cierto modo tiene carácter de “molinillo” comparado con sus más contundentes rivales, pero dada su excelente suavidad y rumorosidad el resultado final es muy agradable. Con su 6ª ofrece un mayor desahogo al motor que el Peugeot, pero también nos obliga a utilizar más el cambio que, por cierto, es otra delicia por tacto y guiado.

El motor 1.9 TDi del Skoda, con su mayor cilindrada, responde enérgicamente en cualquier circunstancia y además por sensaciones también parece transmitir un mayor empuje. El moderno motor 1.6 HDi del 207 (está fabricado en aluminio) tiene un perfil muy parecido al del 1.5 dCi del Clio. Resulta agradable al oído, gira muy suave y de manera progresiva, sin la apariencia del TDi del Fabia, pero con igual eficacia frente al cronómetro. En parte, fruto de su menor cilindrada, los “pequeños” motores franceses consumen algo menos de combustible que el 1.9 TDi según nuestras medidas. En este sentido, conviene saber que el Fabia monta un depósito de 45 litros que se nos antoja algo pequeño, cuando Clio y 207 ofrecen 55 y 50 litros respectivamente. Traducido en autonomía de viaje, el Clio se desmarca con 940 kilómetros con nuestro consumo medio frente a los 720 kilómetros del Fabia.

Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Comportamiento — Mecánica muy agradable — Maletero gigante
— Presentación interior — Confort de marcha — Espacio interior generoso
— Motor y prestaciones — Habitabilidad — Comportamiento noble
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— Plazas traseras — Elevalunas traseros manuales — Motor ruidoso
— Control de estabilidad opcional — Control de estabilidad opcional — Abatimiento del respaldo
— Rueda de emergencia — Precio — Control de estabilidad opcional
Con el metro en la mano
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Estas tres versiones disponen de motores que ponen sus miras también más allá de la ciudad. Con 110 CV el 207 y 105 el Clio y el Fabia, los tres modelos se desenvuelven con autoridad en cualquier tipo de carretera sin ninguna duda de inframotorización. Son coches relativamente ligeros y en todos los casos los valores de aceleración y recuperación garantizan seguridad y dinamismo desde una conducción lógica y habitual. Toda maniobra de relanzamiento desde 80 km/h en marchas largas la superan con vivacidad a base de acelerador, como muy bien nos tienen acostumbrados los poderosos turbodiesel de nuestros días, independientemente de sus valores finales.

Donde sí aparecen diferencias es en cómo sentimos sus motores. En este caso, hay una importante diferencia entre la extraordinaria finura de funcionamiento del sedoso dCi de Renault y el “áspero” TDI del Skoda. Como todo dCi de última generación, el motor 1.5 de Renault es una referencia en agrado de conducción por la comentada suavidad y buen funcionamiento en general. Un dato técnico muy significativo es la baja relación de compresión a la que trabaja (15,6:1), por lo que desde su puesta en marcha en frío nos sorprende con una finura inigualable.

También debemos considerar que es el motor de menor cilindrada, parámetro que interviene en esta percepción. En contra, su menor cilindrada implica un “déficit”, también por comparación, de un menor par a regímenes equivalentes, pero al recurrir a una caja de cambios de seis velocidades (de cinco en los otros) se aprovecha de desarrollos más cortos que sus rivales hasta 5ª, que igualan la prestación. En cierto modo tiene carácter de “molinillo” comparado con sus más contundentes rivales, pero dada su excelente suavidad y rumorosidad el resultado final es muy agradable. Con su 6ª ofrece un mayor desahogo al motor que el Peugeot, pero también nos obliga a utilizar más el cambio que, por cierto, es otra delicia por tacto y guiado.

El motor 1.9 TDi del Skoda, con su mayor cilindrada, responde enérgicamente en cualquier circunstancia y además por sensaciones también parece transmitir un mayor empuje. El moderno motor 1.6 HDi del 207 (está fabricado en aluminio) tiene un perfil muy parecido al del 1.5 dCi del Clio. Resulta agradable al oído, gira muy suave y de manera progresiva, sin la apariencia del TDi del Fabia, pero con igual eficacia frente al cronómetro. En parte, fruto de su menor cilindrada, los “pequeños” motores franceses consumen algo menos de combustible que el 1.9 TDi según nuestras medidas. En este sentido, conviene saber que el Fabia monta un depósito de 45 litros que se nos antoja algo pequeño, cuando Clio y 207 ofrecen 55 y 50 litros respectivamente. Traducido en autonomía de viaje, el Clio se desmarca con 940 kilómetros con nuestro consumo medio frente a los 720 kilómetros del Fabia.

Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Comportamiento — Mecánica muy agradable — Maletero gigante
— Presentación interior — Confort de marcha — Espacio interior generoso
— Motor y prestaciones — Habitabilidad — Comportamiento noble
Peugeot 207 SW Renault Clio Grand Tour Skoda Fabia Combi
— Plazas traseras — Elevalunas traseros manuales — Motor ruidoso
— Control de estabilidad opcional — Control de estabilidad opcional — Abatimiento del respaldo
— Rueda de emergencia — Precio — Control de estabilidad opcional
Con el metro en la mano
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