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Subaru Impreza 1.5i

Subaru, a punto de renovar su Impreza, ofrece ahora esta versión que, conservando la tracción total y el motor boxer, ofrece un enfoque más práctico y funcional, unas suspensiones más confortables y, sobre todo, un precio mucho más asequible.
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Subaru Impreza 1.5i
Subaru Impreza 1.5i
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El interior, aunque algo gastado visualmente, conserva la calidad de fabricación y el ajuste típico de la marca. Todo transmite una agradable sensación de solidez.

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p> La postura de conducción, a pesar de que el volante sólo es regulable en altura, es muy buena y no nos lleva demasiado tiempo encontrarnos a gusto en su interior. Nos hubiera gustado más una palanca de cambios algo más gruesa, como la de sus hermanos mayores. Una cuestión más bien de tacto, porque su manejo es bastante bueno. Aunque muestra unos recorridos algo largos, es muy precisa y bastante rápida, con un agradable tacto metálico.

Esta versión del Impreza conserva la implantación y geometría de suspensión de sus homólogos sobrealimentados. Por decirlo en pocas palabras; le sobra chasis por todas partes. Ello ha permitido montar unos neumáticos y elegir unos tarados de muelle y amortiguador plenamente dirigidos al confort.

En esta ocasión se puede comprobar cómo no siempre una suspensión confortable tiene necesariamente que ser poco eficaz en curva. Los muelles están perfectamente ajustados con la amortiguación con lo que no se ponen de manifiesto oscilaciones parásitas, ni pérdidas de trayectoria. Por otro lado el perfil 60 y la moderada sección del neumático hacen que explorar los límites de adherencia sea un juego de niños. El coche “avisa” con una antelación más que suficiente y todas las reacciones son predecibles. La ausencia de estabilizadora posterior le resta algo de “viveza” al tren trasero, pero ello, que le puede quitar algunos enteros en deportividad, aporta un plus de seguridad y vuelve su conducción sencilla e intuitiva.

A pesar de todo, el subviraje no es excesivo y resulta agradable ver cómo el Impreza muestra una actitud bastante neutra en apoyos largos, que no le resta nada de agilidad en carreteras viradas.

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p> Otra particularidad es la uniformidad que ofrece su comportamiento sobre todo tipo de firmes ya que las suspensiones se encargan de absorber las irregularidades, sin transmitir rebotes o imprecisiones que se noten en el volante. Los más exigentes puede que echen en falta una suspensión algo más firme, pero la sensación de control es absoluta en todo momento.

La tracción total puede parecer excesiva para la meteorología de nuestro país, pero después de conducir el Subaru se pone de manifiesto su eficacia tanto en agua como seco. Su concurso, especialmente en esta versión de 105 CV, permite llevar el pie derecho “abajo” incluso en plena curva sin que se produzcan efectos colaterales negativos.

No destaca por su habitabilidad interior y los pasajeros de las plazas traseras pueden ir algo apretados. Sí ofrece una excelente capacidad de maletero que en nuestras mediciones ha superado los 400 dm3.

El ajustado precio está acompañado de un equipamiento bastante completo con lo que la lista de opciones queda reducida prácticamente a la pintura metalizada que requiere 300 euros más. Los más atrevidos pueden montar el alerón posterior del WRX por 270 euros más.

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