Skoda Octavia Scout

La familia del Skoda Octavia crece con la incorporación de la nueva versión denominada Scout. Tomando como base la carrocería Combi, se le añaden aditamentos estéticos propios de los SUV y, lo que es más importante, la tracción 4x4. Con ello se consigue un automóvil perfectamente cualificado para el día a día en la ciudad y para el campo en nuestras horas de ocio.
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Skoda Octavia Scout
Skoda Octavia Scout

El Octavia Combi ha sido y es, una de las berlinas familiares con una mejor relación valor/precio del mercado y que, además, ofrece en esta carrocería la posibilidad de optar por la tracción total. Hasta la fecha, el Combi 4x4 sólo se podía elegir con la motorización Diesel 1.9 TDI de 105 CV o el 2.0 FSI de gasolina de 150 CV. En Skoda son conscientes de que la oferta Diesel del Octavia es escasa para la mayoría de mercados europeos. Ahora se añade con el acabado Scout, y como única opción de gasóleo, el 2.0 TDI de 140 CV con filtro de partículas.

El Octavia Scout es, básicamente, un Combi 4x4 con un nuevo acabado que modifica su aspecto exterior, haciéndolo parecer más SUV. Respecto al Combi 4x4 cambian los paragolpes, con detalles sin pintar que le aportan una imagen más campera. Se observa también los protectores de bajos y los nuevos pilotos antiniebla. Del bastidor podemos hablar de pocos cambios. La altura libre al suelo respecto al Combi 4x4 es 17 mm más elevada o, lo que es lo mismo, 40 mm más que el Combi de tracción delantera. El sistema de tracción integral con reparto variable sigue estando en manos del mismo diferencial tipo Haldex de segunda generación.

Durante los recorridos que realizamos por todo tipo de carreteras, apenas apreciamos diferencias dinámicas con el Combi 4x4. La versión de gasolina es suficiente para desplazamientos a velocidades razonables, con un confort acústico claramente superior en el FSI que en el TDI, éste último tal vez demasiado ruidoso. La amortiguación es, en ocasiones, poco enérgica, sobre todo recorriendo caminos y pistas bacheados, en los que se puede llegar a hacer topes en la suspensión. En cualquier caso, no planteará ningún problema para la mayoría de conductores. El Scout es, al fin y al cabo, una berlina con tracción integral y más espacio libre al suelo, por lo que su hábitat natural es, además del asfalto, los caminos y zonas nevadas o de baja adherencia. El paquete off-road es ahora de serie e incluye protección de los bajos, del motor y de la caja de cambios.

En ambos casos, la única opción de transmisión es el cambio manual de seis relaciones, puesto que el cambio DSG de doble embrague, de momento, sigue sin ser compatible con la tracción integral y el motor 2.0 TDI. En pocos meses se estrenará en la gama Octavia un nuevo propulsor de gasolina. Se trata de un 1.8 TFSI, con turbo e inyección directa, con una potencia máxima de 160 CV. Llegará el próximo mes de mayo para sustituir al 2.0 FSI de 150 CV, si bien en el Scout no se montará hasta principios del próximo año.

En el interior las diferencias con respecto al Combi son mínimas. Encontramos un asidero en el salpicadero justo delante del asiento del acompañante, encima de la guantera. La tapicería interior es exclusiva para el Scout, que se considera, desde el punto de vista del nivel de equipamiento, similar al del Octavia RS. De serie en el acabado Scout se incluye el ESP con función de ayuda de arranque en cuestas, airbags delanteros, laterales y de cortina, tanto para conductor como para acompañante, radio CD con 8 altavoces y climatizador bizona. Con las diferentes opciones es posible personalizar el Scout, con elementos como las luces de xenón, control de distancia de aparcamiento o tapicería de piel y Alcántara.

El Scout es un modelo ideal para quienes necesitan o, mejor dicho, prefieren una berlina antes que un SUV, pero que sí quieren realizar escapadas fuera del asfalto. Para esto, el Scout es más que suficiente, y si en invierno montamos unos neumáticos de contacto, como los que usamos durante los recorridos de prueba, disfrutaremos de la conducción por nieve como lo haríamos en cualquier SUV.

Con el Scout se puede disfrutar gratamente del campo y de la carretera, siempre que no seamos demasiado exigentes. Los propulsores, tanto el Diesel como el gasolina, mueven con cierta soltura al Octavia, aunque con la llegada el próximo año del 1.8 TFSI de 160 CV, seguro que mejora el apartado dinámico. La tracción total permite afrontar pistas sin asfaltar, nieve o arena, con la inestimable ayuda de una carrocería notablemente más elevada respecto al Octavia Combi de serie. La relación valor precio sigue siendo uno de sus mayores atractivos.

El Octavia Combi ha sido y es, una de las berlinas familiares con una mejor relación valor/precio del mercado y que, además, ofrece en esta carrocería la posibilidad de optar por la tracción total. Hasta la fecha, el Combi 4x4 sólo se podía elegir con la motorización Diesel 1.9 TDI de 105 CV o el 2.0 FSI de gasolina de 150 CV. En Skoda son conscientes de que la oferta Diesel del Octavia es escasa para la mayoría de mercados europeos. Ahora se añade con el acabado Scout, y como única opción de gasóleo, el 2.0 TDI de 140 CV con filtro de partículas.

El Octavia Scout es, básicamente, un Combi 4x4 con un nuevo acabado que modifica su aspecto exterior, haciéndolo parecer más SUV. Respecto al Combi 4x4 cambian los paragolpes, con detalles sin pintar que le aportan una imagen más campera. Se observa también los protectores de bajos y los nuevos pilotos antiniebla. Del bastidor podemos hablar de pocos cambios. La altura libre al suelo respecto al Combi 4x4 es 17 mm más elevada o, lo que es lo mismo, 40 mm más que el Combi de tracción delantera. El sistema de tracción integral con reparto variable sigue estando en manos del mismo diferencial tipo Haldex de segunda generación.

Durante los recorridos que realizamos por todo tipo de carreteras, apenas apreciamos diferencias dinámicas con el Combi 4x4. La versión de gasolina es suficiente para desplazamientos a velocidades razonables, con un confort acústico claramente superior en el FSI que en el TDI, éste último tal vez demasiado ruidoso. La amortiguación es, en ocasiones, poco enérgica, sobre todo recorriendo caminos y pistas bacheados, en los que se puede llegar a hacer topes en la suspensión. En cualquier caso, no planteará ningún problema para la mayoría de conductores. El Scout es, al fin y al cabo, una berlina con tracción integral y más espacio libre al suelo, por lo que su hábitat natural es, además del asfalto, los caminos y zonas nevadas o de baja adherencia. El paquete off-road es ahora de serie e incluye protección de los bajos, del motor y de la caja de cambios.

En ambos casos, la única opción de transmisión es el cambio manual de seis relaciones, puesto que el cambio DSG de doble embrague, de momento, sigue sin ser compatible con la tracción integral y el motor 2.0 TDI. En pocos meses se estrenará en la gama Octavia un nuevo propulsor de gasolina. Se trata de un 1.8 TFSI, con turbo e inyección directa, con una potencia máxima de 160 CV. Llegará el próximo mes de mayo para sustituir al 2.0 FSI de 150 CV, si bien en el Scout no se montará hasta principios del próximo año.

En el interior las diferencias con respecto al Combi son mínimas. Encontramos un asidero en el salpicadero justo delante del asiento del acompañante, encima de la guantera. La tapicería interior es exclusiva para el Scout, que se considera, desde el punto de vista del nivel de equipamiento, similar al del Octavia RS. De serie en el acabado Scout se incluye el ESP con función de ayuda de arranque en cuestas, airbags delanteros, laterales y de cortina, tanto para conductor como para acompañante, radio CD con 8 altavoces y climatizador bizona. Con las diferentes opciones es posible personalizar el Scout, con elementos como las luces de xenón, control de distancia de aparcamiento o tapicería de piel y Alcántara.

El Scout es un modelo ideal para quienes necesitan o, mejor dicho, prefieren una berlina antes que un SUV, pero que sí quieren realizar escapadas fuera del asfalto. Para esto, el Scout es más que suficiente, y si en invierno montamos unos neumáticos de contacto, como los que usamos durante los recorridos de prueba, disfrutaremos de la conducción por nieve como lo haríamos en cualquier SUV.

Con el Scout se puede disfrutar gratamente del campo y de la carretera, siempre que no seamos demasiado exigentes. Los propulsores, tanto el Diesel como el gasolina, mueven con cierta soltura al Octavia, aunque con la llegada el próximo año del 1.8 TFSI de 160 CV, seguro que mejora el apartado dinámico. La tracción total permite afrontar pistas sin asfaltar, nieve o arena, con la inestimable ayuda de una carrocería notablemente más elevada respecto al Octavia Combi de serie. La relación valor precio sigue siendo uno de sus mayores atractivos.

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