Nuevo Skoda Octavia

El Skoda Octavia se actualiza con la imagen del Superb, ligeros retoques en el interior, equipamiento más completo y el excelente motor de gasolina 1.4 TSI en su variante de 120 caballos. Mantiene los tres motores Diesel TDI, el resto de motores de gasolina y la carrocería familiar Combi.
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Nuevo Skoda Octavia
Nuevo Skoda Octavia

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

Sin grandes complicaciones estéticas o tecnológicas, Skoda ha decidido actualizar a su modelo más importante y representativo de la marca. Son pocos cambios pero suficientes como para hacer frente a la feroz competencia actual, con las mismas cualidades de espacio, economía y equilibrio general que siempre le han caracterizado. Durante el transcurso de su presentación oficial en la República Checa, tuvimos la oportunidad de conducir la primera generación del Octavia, una berlina –también familiar o descapotable- de los años 60 que nos volvió a recordar lo mucho que ha avanzado esta marca en todos los aspectos. El hecho de pertenecer a un grupo tan fuerte como el Volkswagen, permite disponer de tecnología a la última, como son los motores TSI, las cajas de cambios DSG, un esquema de suspensiones bien trabajado y modernos detalles de equipamiento.

De su estética destaca el nuevo frontal, que se asemeja, intencionadamente, al de su hermano mayor Superb. Los faros son más grandes y alargados hacia atrás, los antiniebla cambian su ubicación y la parrilla delantera se diferencia ligeramente de la del modelo actual. Tanto en la trasera como en el lateral es difícil apreciar las novedades; existen, pero hay que fijarse bien y comparar con el anterior para darse cuenta de la diferencia, centrada principalmente en la incorporación de unos reflectores en la parte inferior. En el apartado mecánico la novedad se centra en la incorporación del motor de gasolina 1.4 TSI en su variante turboalimentada –este motor existe también en el grupo VW con turbo y compresor volumétrico pero no lo tendrá el Octavia- con 120 caballos.

De la combinación del checo con el nuevo TSI 1.4 surge un vehículo muy agradable por su refinamiento mecánico y con la suficiente potencia como para establecerse como la opción de gasolina más interesante y equilibrada. Se pondrá a la venta con un único acabado Trend y en las dos carrocerías, normal y Combi, por 20.170 y 21.910 euros respectivamente; en opción tendrá el cambio automatizado DSG de 7 velocidades. Por encima quedan los 1.8 y 2.0 TSI de 160 y 200 CV, mientras que por debajo se mantiene el 1.6 MPI de 102 CV sólo para el sedán. La gama Diesel se mantiene tal y como está con los 1.9 y 2.0 TDI de 105, 140 y 170 CV, a la espera de la llegada de las variantes alimentadas por Common Rail –el 2.0 TDI de 170 CV del RS ya lo es- que, a partir de 2009, irán llegando para sustituirlas poco a poco. Para el motor 1.8 TSI también llegará en breve la caja de cambios DSG y la posibilidad de la tracción total.

En el interior se incluyen los nuevos sistemas opcionales de audio y navegación –los mismos que emplean los Volkswagen de última generación-, con pantalla táctil. También añade la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un MP3, mediante una conexión USB en un conjunto denominado MDI (Media Device Interface) y Bluetooth manos libres. Hay materiales de nueva hornada y otras combinaciones de colores interiores. Los asientos, aunque de ergonomía y resultado similares a los anteriores, han sido rediseñados. Suma un hueco en el reposabrazos trasero y la salida de aire a las plazas traseras es de nueva factura. Los reposacabezas delanteros ahora son activos, incorpora la última generación de ABS y las variantes 4x4 llevan la cuarta generación del sistema Haldex. En definitiva, se actualiza para afrontar la segunda mitad de su ciclo de vida, manteniendo sus virtudes de economía y espacio. Tanto el esquema de suspensiones como el de frenos no cambian con respecto al anterior. Sus precios arrancan desde los 19.590 euros hasta los 30.130 euros. Su comercialización se iniciará en enero de 2009.

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