Skoda Fabia 1.4 TDi

Dirigido a un público joven, el Fabia no podía dejar de esgrimir uno de los mejores argumentos para atraer a este tipo de clientela: el precio. Así, acaba de incorporar un TDi de tres cilindros que, aunque no es un derroche de potencia, da la talla y –lo que es lo más importante- hace que nos olvidemos de las gasolineras.
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Skoda Fabia 1.4 TDi
Skoda Fabia 1.4 TDi

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

También presenta unos consumos muy ajustados, pero el C3 no puede presumir de las prestaciones que el Fabia. La lucha contra el crono es claramente favorable al modelo de Skoda.
Sin embargo, por un poco más de dinero (unos 300 euros), el C3 nos permite disfrutar de más equipamiento.
El Fabia, por su parte, exhibe un comportamiento más brillante, gracias a una batalla mayor que le aporta más estabilidad.

Ford también presenta un Fiesta Diesel a buen precio, sin renunciar al acabado o a las prestaciones. Este modelo monta la misma mecánica del Mazda2, un propulsor que consigue peores marcas que las de su rival en la lucha contra el crono (es la mecánica menos potente de las comparadas). Según nuestras mediciones, precisa más de medio litro cada 100 kilómetros.
El Fiesta presenta más maletero y un equipamiento –aunque también básico- más completo.

El Accent presenta una mecánica más potente, pero de peor resultado: según nuestro Centro Técnico, suena más al ralentí que la del Fabia (50,5 decibelios frente a 48,2), consume más (6,7 litros de media en comparación con los 5,9 del Skoda) y anda un poco menos (aunque en este apartado las diferencias no son significativas).
Sin embargo, el Accent es una opción más recomendable para aquellos que necesiten más espacio. Su maletero es el mejor de los modelos comparados (385 litros). No en vano, con sus 4,22 metros, es un vehículo que podría saltar a un segmento superior. Pero, por precio, es un serio rival: también es el más económico.

Al igual que Fabia comparte mecánica con el Polo y el Ibiza, Nissan hace lo propio con su socio Renault. Así, tanto Micra como Clio montan el mismo propulsor: tiene más cilindrada que la de nuestro protagonista (1,5 litros) y más potencia, pero la diferencia no se nota en la carretera.
Una baza a favor del Micra es su atractivo diseño y un amplio equipamiento para este tipo de modelos: de serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS. Y sólo por 600 euros más.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Fabia y ofrece la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Las recuperaciones y las aceleraciones no son su fuerte (en este apartado, es mucho mejor el TDi del Fabia). Sin embargo, la mecánica de Peugeot destaca por su suavidad y agrado de uso. También tiene un buen bastidor, que permite una conducción ágil y divertida.
Un maletero justo, unas plazas traseras peor aprovechadas y una menor longitud impiden sacar más partido a su interior. A su favor, el precio más bajo de todos los modelos analizados y también incluye el ABS de serie.

Este modelo –al igual que el Volkswagen Polo- comparte motor con el protagonista de nuestra prueba. Por tanto, encontraremos las mismas virtudes y los mismos defectos en este apartado. Eso sí, los “kilos” de más del Ibiza pasan algo de factura en carretera (según datos oficiales, da en báscula 1.151 kilos).
No hay demasiadas diferencias en su comportamiento, aunque el Fabia tiene un carácter más deportivo.

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