Seat Ibiza 1.4 TDi/75 Stella 5p

El motor triclíndrico Diesel (75 CV) que Seat ha incorporado a su gama Ibiza resulta una opción muy interesante, pero hay que tener en cuenta el equipamiento de serie que tiene y cómo podemos hacer aún más apetecible este vehículo sin que el precio se dispare.
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Seat Ibiza 1.4 TDi/75 Stella 5p

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

Se trata de uno de los modelos aquí comparados más barato. Ofrece los mismos elementos de serie que nuestro protagonista (airbags de conductor y pasajero) y el ABS (460 euros) y aire acondicionado (1.030 euros) como opción. En el 206 no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad. En cuanto a comportamiento, el Peugeot es más divertido de conducir, quizás esto se deba a que no tiene un intrusivo –aunque opcional- control de tracción como el Ibiza.

Equipa la misma mecánica que el Nissan Micra que hemos elegido como contrincante del Ibiza. Resulta el “rival más fuerte” frente a nuestro protagonista por precio (casi mil euros más barato), por potencia (80 CV frente a 75) y por prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y velocidad punta 175 km/h-. Monta de serie el sistema antibloqueo de frenos (opcional en el Ibiza) y no es posible acoplar, ni como opción, los controles de tracción y de estabilidad. En comportamiento dinámico están a la par, aunque la balanza podría inclinarse ligera –muy ligermente- hacia el Ibiza.

Es un poco más barato que el Seat y monta exactamente la misma mecánica. El ABS, como en el Ibiza, es opcional y cuesta algo más (440 frente a 301 euros). El comportamiento dinámico es similar, más deportivo en el caso del Skoda –porque tiene unas suspensiones más duras, que permiten un más rápido paso por curva-. Los consumos del Fabia son más contenidos que los de nuestro protagonista. En el equipamiento encontramos ordenador de a bordo, no disponible en ninguno de los “contrincantes” restantes. No existe la posibilidad de montar ni ESP, ni control de tracción como en el Ibiza.

El económico acabado “Match” se hace notar en este Polo. Es el contrincante más caro de todos los comparados y no por ello ofrece consumos más contenidos o un equipamiento más completo (no se puede montar ni control de tracción ni de estabilidad). No es el más rápido, ni el más potente, pero, eso sí, se lleva la palma en cuanto a comportamiento dinámico.

Cuesta prácticamente lo mismo que nuestro protagonista, aunque es un poco más pequeño, y ofrece los consumos más contenidos de entre todos los rivales comparados. En el apartado de equipamiento, ofrece ABS de serie y dos airbags –conductor y acompañante- y la posibilidad de montar los laterales por 200 euros adicionales. El comportamiento dinámico es menos ágil que el de nuestro protagonista.

Más barato que nuestro protagonista, este C3 tiene los consumos más contenidos de entre todos los “rivales” comparados. Dispone de la misma cilindrada que nuestro protagonista, pero anuncia menos potencia y prestaciones –aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad punta- menores. En el apartado del equipamiento, gana puntos frente al Ibiza porque ofrece ABS–en el Ibiza cuesta 301 euros- y airbags laterales de serie. El comportamiento dinámico es más brillante en el Ibiza gracias a una batalla mayor que le reporta más estabilidad. Según los datos oficiales, el Ibiza tiene un maletero de 267 litros –315, según nuestro Centro Técnico- frente a los 305 litros del C3.

La mecánica del Punto merece un punto y aparte, valga la redundancia. Se trata de un motor brillante, que, a pesar de rendir menos potencia que el de nuestro protagonista, tiene un comportamiento mucho más agradecido que éste. Además, el vehículo de origen italiano equipa ABS de serie y es posible montar caja de cambios automática (por 600 euros adicionales). Hasta aquí las bondades del Punto; a partir de este momento, el Ibiza supera a este vehículo por comportamiento dinámico y por prestaciones. El equipamiento de serie es similar –salvo el sistema antibloqueo ya comentado-. El Punto puede montar adicionalmente airbags de cortina (300 euros) y laterales (200 más) que no están disponibles en el Ibiza. El control de tracción y el de estabilidad –opciones en nuestro protagonista- no están disponibles para el Punto. La diferencia más notable entre ambos coches es la dirección. En los dos es electrohidráulica, pero en el caso del Ibiza está mucho mejor conseguida y ofrece mayor precisión.

Hace algunos meses que tuvimos la oportunidad de probar la versión que compite directamente con este Ibiza TDI. Podemos decir que, en comportamiento dinámico, el Ibiza se lleva la palma. El comportamiento del motor también es más notable en el caso del Seat. El Fiesta monta la mecánica con menor potencia de las comparadas en esta ocasión (68 CV) –la misma que equipa el Mazda2 que analizaremos enseguida-. A su favor, el Fiesta ofrece de serie el ABS.

Con la misma mecánica que el Fiesta, este Mazda2 resulta un poco más caro, pero sigue siendo más barato que el Ibiza. Los consumos son muy parecidos a los de nuestro protagonista, a pesar de rendir bastante menos potencia. El comportamiento dinámico es contundente en ambos modelos comparados y la balanza no se inclina claramente a favor de ninguno de los dos. También dispone de ABS de serie, pero no existe la posibilidad de montar ni control de tracción ni de estabilidad como opción.

Comparte mecánica con el Renault Clio y tiene uno de los diseños más llamativos de entre todos los “contricantes” aquí relacionados. La mecánica es la más potente, pero asociada al Micra no llega a rendir prestaciones (aceleración de 0 a 100 km/h y velocidad máxima) tan brillantes como acoplada al Renault Clio. De serie ofrece airbags de conductor, acompañante, laterales y ABS; el Ibiza, sólo airbags de conductor y acompañante. A pesar de tener más cilindrada (1,5 litros) y de ofrecer más potencia, sus consumos no son más altos que los de nuestro protagonista.

Es una de las mecánicas Diesel pequeñas que más nos han gustado. El Corsa ha sido rediseñado hace pocas fechas. Su propulsor ofrece 70 CV de potencia y, lo más importante, permite un alto grado de conducción. El Opel es un poco más caro que el Ibiza, pero ofrece ABS de serie y la posibilidad de montar ESP por 418 euros. El Corsa es uno de los pocos “rivales” que permiten el montaje de control de estabilidad de manera opcional, y esto nos parece plausible.

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