Seat Altea XL 2.0 TDI 170 CV

Entre las muchas alabanzas que siempre ha recibido el Seat Altea, nunca ha habido ninguna ensalzando su capacidad de carga. Al monovolumen compacto siempre se le achacaba una cierta estrechez y, sobre todo, falta de maletero. Para acabar con este problema, Seat ha lanzado el Altea XL, una versión corregida y aumentada que probamos en su variante de 170 CV. Desde luego, el cambio es notable.
Autopista -
Seat Altea XL 2.0 TDI 170 CV
Seat Altea XL 2.0 TDI 170 CV

Con sus 320 litros de capacidad real mínima, el maletero del Altea normal se le antoja pequeño a mucha gente. El coche resultaba grande y divertido, pero algo falto de capacidad, con lo que se perdían muchos clientes. ¿Solución? Estirar el Altea para incorporarle un maletero más capaz.
El resultado de la operación se llama Seat Altea XL y, según nuestro Centro Técnico, tiene un maletero mínimo de 525 litros, que pueden convertirse en 990 si se abaten los asientos traseros. Eso sí: Seat ha decidido no incluir una tercera fila de asientos, con lo que quizá siga dejándose atrás una parte de su clientela potencial. La marca considera que sus compradores son más bien familias jóvenes, con niños y necesidad de espacio, pero que no buscan, o no necesitan, tantas plazas en el coche. A cambio de no llevar esa tercera fila, Seat asegura que su maletero es el mejor de una categoría en la que despuntan coches como el Volkswagen Touran, el Renault Mégane Grand Scénic y el recién llegado Citroën C4 Picasso.

En todo caso, sigue siendo un coche muy interesante, dinámico, atractivo estéticamente y, con este motor 2.0 TDI de 170 CV, sobrado de energía. Cuesta unos buenos 26.493 euros, pero quizá el aumento del maletero compense esta cantidad de dinero. Quien no se convenza del todo, puede irse a por el Seat Toledo, que dispone de 400 litros de maletero, según nuestras mediciones.

Como se sabe bien, el Altea utiliza el chasis compacto del grupo Volkswagen, una polifacética plataforma que lo mismo sirve para construir un monovolumen compacto que para realizar un elegante descapotable como el Volkswagen Eos, pasando por los Golf, los León, los Jetta…

Sobre esa base, Seat ha construido este Atea XL, que mide 4,47 metros de largo, 18,7 centímetros más que el Altea normal. La mayor parte de ese crecimiento se centra en el voladizo trasero, que es por donde se ha estirado el coche La batalla, por su parte, no cambia: se mantiene los 2,58 metros de longitud. Otra dimensión que se ve modificada es la altura: el XL es dos centímetros más alto que el Altea normal, llegando a los 1,58 metros.

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p> Pero lo que más nos interesa son esos 18 centímetros más de voladizo. Se traducen, claro, en el crecimiento del maletero, pero también permiten ganar dos centímetros para las piernas en el asiento trasero. Y permiten también montar unos raíles sobre los que esta banqueta trasera puede deslizarse adelante y atrás hasta 16 centímetros: 14 para adelante y 2 para atrás sobre la posición básica. Estos dos centímetros de retroceso hacen que la capacidad mínima del maletero oscile entre los 525 y los 532 litros, pero nosotros preferimos quedarnos siempre con la referencia mínima. Eso sí: adelantando el asiento 14 centímetros, ya se llega a los 635 litros, que se convierten en 990 con la fila trasera completamente abatida.

Como se puede ver, tomemos el dato que tomemos, el maletero es muy bueno. Amplio, profundo, de formas regulares, con un acceso grande y cómodo… Una auténtica bodega de carga en la que caben los equipajes más exagerados y en la que no faltan huecos para asegurar pequeños objetos.

Fuera del asunto del maletero, el interior del Altea XL es casi clónico al de los otros Altea. Introduce la posibilidad que hemos comentado de mover longitudinalmente el asiento trasero y, otra novedad, se puede reclinar el respaldo de ese asiento para ajustarlo en cuatro posiciones diferentes.

El resto es igual que un Altea convencional: puesto de conducción elevado (ocho centímetros más arriba que en un León), asientos de aspecto deportivo que sujetan bastante bien y una apariencia general que trata de romper con la frialdad de los interiores de Volkswagen y se inscribe en la habitual tendencia estética de Seat, de carácter más “rácing”.
Y, claro, al igual que en el Altea normal, los materiales no son de primera línea. Abundan en el habitáculo plásticos duros que no convencen y hay más de un filo cortante en los ajustes de los diferentes paneles. Una pena, porque, en líneas generales, el acabado no está del todo mal logrado.

Donde sí hay algún cambio, claro, es en la imagen exterior, que “engorda” mucho por la zaga. El resultado es bastante bueno, porque los diseñadores de Seat han disimulado ese mayor volumen aguzando el ángulo de caída del techo y dándole al portón trasero unas formas más curvadas. Es más largo, sí, pero el aspecto atlético de los Altea no se pierde en estos XL.

Con sus 320 litros de capacidad real mínima, el maletero del Altea normal se le antoja pequeño a mucha gente. El coche resultaba grande y divertido, pero algo falto de capacidad, con lo que se perdían muchos clientes. ¿Solución? Estirar el Altea para incorporarle un maletero más capaz.
El resultado de la operación se llama Seat Altea XL y, según nuestro Centro Técnico, tiene un maletero mínimo de 525 litros, que pueden convertirse en 990 si se abaten los asientos traseros. Eso sí: Seat ha decidido no incluir una tercera fila de asientos, con lo que quizá siga dejándose atrás una parte de su clientela potencial. La marca considera que sus compradores son más bien familias jóvenes, con niños y necesidad de espacio, pero que no buscan, o no necesitan, tantas plazas en el coche. A cambio de no llevar esa tercera fila, Seat asegura que su maletero es el mejor de una categoría en la que despuntan coches como el Volkswagen Touran, el Renault Mégane Grand Scénic y el recién llegado Citroën C4 Picasso.

En todo caso, sigue siendo un coche muy interesante, dinámico, atractivo estéticamente y, con este motor 2.0 TDI de 170 CV, sobrado de energía. Cuesta unos buenos 26.493 euros, pero quizá el aumento del maletero compense esta cantidad de dinero. Quien no se convenza del todo, puede irse a por el Seat Toledo, que dispone de 400 litros de maletero, según nuestras mediciones.

Como se sabe bien, el Altea utiliza el chasis compacto del grupo Volkswagen, una polifacética plataforma que lo mismo sirve para construir un monovolumen compacto que para realizar un elegante descapotable como el Volkswagen Eos, pasando por los Golf, los León, los Jetta…

Sobre esa base, Seat ha construido este Atea XL, que mide 4,47 metros de largo, 18,7 centímetros más que el Altea normal. La mayor parte de ese crecimiento se centra en el voladizo trasero, que es por donde se ha estirado el coche La batalla, por su parte, no cambia: se mantiene los 2,58 metros de longitud. Otra dimensión que se ve modificada es la altura: el XL es dos centímetros más alto que el Altea normal, llegando a los 1,58 metros.

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Como se puede ver, tomemos el dato que tomemos, el maletero es muy bueno. Amplio, profundo, de formas regulares, con un acceso grande y cómodo… Una auténtica bodega de carga en la que caben los equipajes más exagerados y en la que no faltan huecos para asegurar pequeños objetos.

Fuera del asunto del maletero, el interior del Altea XL es casi clónico al de los otros Altea. Introduce la posibilidad que hemos comentado de mover longitudinalmente el asiento trasero y, otra novedad, se puede reclinar el respaldo de ese asiento para ajustarlo en cuatro posiciones diferentes.

El resto es igual que un Altea convencional: puesto de conducción elevado (ocho centímetros más arriba que en un León), asientos de aspecto deportivo que sujetan bastante bien y una apariencia general que trata de romper con la frialdad de los interiores de Volkswagen y se inscribe en la habitual tendencia estética de Seat, de carácter más “rácing”.
Y, claro, al igual que en el Altea normal, los materiales no son de primera línea. Abundan en el habitáculo plásticos duros que no convencen y hay más de un filo cortante en los ajustes de los diferentes paneles. Una pena, porque, en líneas generales, el acabado no está del todo mal logrado.

Donde sí hay algún cambio, claro, es en la imagen exterior, que “engorda” mucho por la zaga. El resultado es bastante bueno, porque los diseñadores de Seat han disimulado ese mayor volumen aguzando el ángulo de caída del techo y dándole al portón trasero unas formas más curvadas. Es más largo, sí, pero el aspecto atlético de los Altea no se pierde en estos XL.

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