Seat León Cupra

Si los 200 CV del FR te parecían pocos, Seat te ofrece el León Cupra. Un “aparato” de 240 CV que derrocha potencia, tiene un chasis de primera y un precio bastante atractivo.
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Seat León Cupra
Seat León Cupra

Ninguno corremos con el coche y no nos gusta la velocidad, pero a la hora de comprarnos un vehículo nos decantamos por los caballos y el aspecto deportivo. Por lo menos si nos vamos a comprar un Seat León. Así lo señalan los responsables de marketing de la marca española: una de cada tres unidades matriculadas del antiguo León era de la familia Cupra o FR o, lo que es lo mismo, contaba con más de 150 CV y el aspecto fiero.

De esa manera, no es de extrañar que Seat apueste una vez más por la deportividad, pese a quien pese en los despachos del Grupo Volkswagen (recordemos que varios directivos de la multinacional alemana apostaban por una Seat con modelos pequeños y baratos).

El modelo que nos ocupa es el León Cupra, el automóvíl más potente de la marca española con 240 CV. Desde que lo vemos aparcado, ya nos queda claro que no se trata de un León convencional, ni siquiera de una "mera" variante deportiva como el FR. El Cupra (resultado de unir las palabras Cup y Racing) es algo más, una máquina de agresiva estampa y prestaciones de infarto… pero esto último lo descubriremos más tarde.

Volviendo a la estética, en el exterior hay multitud de detalles que llaman la atención. Lo más destacado son unas enormes tomas de aire con trama “nido de abeja” similares a las del FR, pero que se diferencian de éstas por la inclusión de unas molduras en negro que le confieren una mayor agresividad.

Detrás, el elemento más diferenciador es el tubo de escape ovalado de grandes dimensiones (en el FR se opta por una doble salida de menor tamaño) y la palabra “Cupra”, en vez de “León”, bajo la maneta de apertura del maletero.

La altura de la carrocería es menor que en sus hermanos de gama, pues está 14 mm más cerca del suelo (7 mm más cerca que un FR), con lo que se incrementa la sensación visual de ir pegado al suelo. La musculatura se acentúa con unas espectaculares llantas de aleación de 18 pulgadas (en el FR las elegidas eran de 17, aunque había opcionales otras de 18) a través de las que se pueden apreciar las pinzas de freno en rojo y sobre las que van montados neumáticos de perfil bajo 205/40.

Los espejos retrovisores están pintados en negro, cuando en el FR son color plata y en el resto de la gama coinciden con la tonalidad del resto de la carrocería.

Dentro, lo esperado en este tipo de realizaciones: bacquets deportivos con la palabra “Cupra” presidiendo el respaldo y con costuras decorativas en color rojo, pedalier metálico, volante específico (también firmado con la palabra “Cupra”) y palanca de cambios de pomo cuadrangular y con el dibujo de una bandera de cuadros.

Lo más significativo y lo que aporta un valor añadido a este León Cupra es, sin lugar a dudas, el propulsor que equipa. Se trata de un dos litros turboalimentado de gasolina que ya alegra a varios modelos del Grupo Volkswagen. Si en la mayoría de ellos entrega 200 CV –y en el Audi S3 265 CV-, en este Cupra se han logrado extraer hasta 240 CV.

El Centro Técnico de Seat ha realizado un trabajo específico en esta mecánica para lograr el citado aumento de potencia y par (30,6 mkg entre 2.200 y 5.500 rpm). Se ha variado la inyección directa y se ha estrenado un nuevo turbo de mayor tamaño, que permite una cifra de carga superior, alcanzando los 0,8 bares.

Técnicamente, se han producido más modificaciones, tales como unos pernos y bielas más reforzadas, nuevos tiempos de gestión del árbol de levas y boquillas inyectoras de sección más grande. Todo ello no sólo para aumentar la potencia, sino también para asegurar la fiabilidad de la mecánica.

Las prestaciones resultantes de este poderoso propulsor son para quitar el hipo. El Cupra acelera de 0 a 100 km/h en apenas 6,4 segundos (un Golf R32 -250 CV- lo hace una décima más lento, por ejemplo) y recorre el kilómetro desde parado en 26,4. Su velocidad máxima es de 247 km/h, lo que le convierte en el Seat de calle más rápido de la historia.

Los ingenieros de la marca española también han trabajado para conseguir que los consumos no fueran demasiado elevados. Si hacemos caso a las mediciones anunciadas por la automovilística, lo han conseguido: 8,3 litros cada 100 km en ciclo mixto, la cifra más baja frente a sus potenciales rivales (Focus ST -225 CV-, Mazda 3 MPS -260 CV-, Astra OPC -240 CV-, Megane 2.0 Turbo -225 CV- y VW Golf R32 -250 CV-).

Ninguno corremos con el coche y no nos gusta la velocidad, pero a la hora de comprarnos un vehículo nos decantamos por los caballos y el aspecto deportivo. Por lo menos si nos vamos a comprar un Seat León. Así lo señalan los responsables de marketing de la marca española: una de cada tres unidades matriculadas del antiguo León era de la familia Cupra o FR o, lo que es lo mismo, contaba con más de 150 CV y el aspecto fiero.

De esa manera, no es de extrañar que Seat apueste una vez más por la deportividad, pese a quien pese en los despachos del Grupo Volkswagen (recordemos que varios directivos de la multinacional alemana apostaban por una Seat con modelos pequeños y baratos).

El modelo que nos ocupa es el León Cupra, el automóvíl más potente de la marca española con 240 CV. Desde que lo vemos aparcado, ya nos queda claro que no se trata de un León convencional, ni siquiera de una "mera" variante deportiva como el FR. El Cupra (resultado de unir las palabras Cup y Racing) es algo más, una máquina de agresiva estampa y prestaciones de infarto… pero esto último lo descubriremos más tarde.

Volviendo a la estética, en el exterior hay multitud de detalles que llaman la atención. Lo más destacado son unas enormes tomas de aire con trama “nido de abeja” similares a las del FR, pero que se diferencian de éstas por la inclusión de unas molduras en negro que le confieren una mayor agresividad.

Detrás, el elemento más diferenciador es el tubo de escape ovalado de grandes dimensiones (en el FR se opta por una doble salida de menor tamaño) y la palabra “Cupra”, en vez de “León”, bajo la maneta de apertura del maletero.

La altura de la carrocería es menor que en sus hermanos de gama, pues está 14 mm más cerca del suelo (7 mm más cerca que un FR), con lo que se incrementa la sensación visual de ir pegado al suelo. La musculatura se acentúa con unas espectaculares llantas de aleación de 18 pulgadas (en el FR las elegidas eran de 17, aunque había opcionales otras de 18) a través de las que se pueden apreciar las pinzas de freno en rojo y sobre las que van montados neumáticos de perfil bajo 205/40.

Los espejos retrovisores están pintados en negro, cuando en el FR son color plata y en el resto de la gama coinciden con la tonalidad del resto de la carrocería.

Dentro, lo esperado en este tipo de realizaciones: bacquets deportivos con la palabra “Cupra” presidiendo el respaldo y con costuras decorativas en color rojo, pedalier metálico, volante específico (también firmado con la palabra “Cupra”) y palanca de cambios de pomo cuadrangular y con el dibujo de una bandera de cuadros.

Lo más significativo y lo que aporta un valor añadido a este León Cupra es, sin lugar a dudas, el propulsor que equipa. Se trata de un dos litros turboalimentado de gasolina que ya alegra a varios modelos del Grupo Volkswagen. Si en la mayoría de ellos entrega 200 CV –y en el Audi S3 265 CV-, en este Cupra se han logrado extraer hasta 240 CV.

El Centro Técnico de Seat ha realizado un trabajo específico en esta mecánica para lograr el citado aumento de potencia y par (30,6 mkg entre 2.200 y 5.500 rpm). Se ha variado la inyección directa y se ha estrenado un nuevo turbo de mayor tamaño, que permite una cifra de carga superior, alcanzando los 0,8 bares.

Técnicamente, se han producido más modificaciones, tales como unos pernos y bielas más reforzadas, nuevos tiempos de gestión del árbol de levas y boquillas inyectoras de sección más grande. Todo ello no sólo para aumentar la potencia, sino también para asegurar la fiabilidad de la mecánica.

Las prestaciones resultantes de este poderoso propulsor son para quitar el hipo. El Cupra acelera de 0 a 100 km/h en apenas 6,4 segundos (un Golf R32 -250 CV- lo hace una décima más lento, por ejemplo) y recorre el kilómetro desde parado en 26,4. Su velocidad máxima es de 247 km/h, lo que le convierte en el Seat de calle más rápido de la historia.

Los ingenieros de la marca española también han trabajado para conseguir que los consumos no fueran demasiado elevados. Si hacemos caso a las mediciones anunciadas por la automovilística, lo han conseguido: 8,3 litros cada 100 km en ciclo mixto, la cifra más baja frente a sus potenciales rivales (Focus ST -225 CV-, Mazda 3 MPS -260 CV-, Astra OPC -240 CV-, Megane 2.0 Turbo -225 CV- y VW Golf R32 -250 CV-).

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