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Seat León 2009

El compacto de Seat recibe un casi imperceptible lavado de cara y algún retoque en su interior que realzan su atractivo. Algunas mecánicas, así como los tarados de las suspensiones también se han revisado.
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Seat León 2009
Seat León 2009

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

El probado bastidor del Seat León ha sido también objeto de mejora. Se ha optimizado el confort sin perjudicar la eficacia dinámica. En el caso de la suspensión “confort” se reduce el diámetro de las barras estabilizadoras, se incrementa en 15 mm el taco de rebote y se incorporan muelles un 12% más blandos. En el chasis “sport” se mantienen los mismos amortiguadores, pero se ablandan los muelles un 8% y se reduce en un milímetro el diámetro de la estabilizadora delantera. El deportivo Seat León FR reduce su altura en 7 milímetros, adopta muelles menos rígidos y nuevos tarados de amortiguación, así como una estabilizadora delantera un milímetro menos gruesa. Esta versión equipa un nuevo autoblocante electrónico denominado XDS, cuyo rasgo principal más destacable es que reacciona antes de que se hayan producido pérdidas de tracción. Será de serie en todas las versiones a partir de noviembre.

Averigua qué opinan otros internautas del Seat León.

Para poder apreciar correctamente las modificaciones estéticas del Seat León 2009 habría que ponerlo junto al modelo anterior y compararlo, ya que son prácticamente inapreciables a simple vista. El elemento que más cambia son los pilotos traseros, ya que se vuelven más altos, pero también varía el contorno del embellecedor cromado de la parrilla, ahora más fino, la silueta de los faros delanteros, menos curva, y los parachoques, algo más prominentes. Los lavafaros, por su parte, quedan mejor camuflados, ya que sobresalen menos. De igual modo, la luneta trasera es de mayores dimensiones.

El habitáculo del Seat León sí varía de manera más notable y adopta un nuevo volante con mandos integrados rediseñados para la radio y para el ordenador de viaje. Los relojes del cuadro están ahora iluminados en blanco y resulta más fácil su lectura, además de tener un aspecto más fresco. Lo mismo ocurre con el equipo de audio, que es el mismo que incorpora el Seat Ibiza, cuyo manejo resulta muy intuitivo y resulta más aparente que el anterior. En caso de incorporar navegador, su pantalla es táctil y de manejo sencillo. Por último, también cambian los materiales de los revestimientos por unos de mejor tacto. En definitiva, es el interior del nuevo Seat León el mayor beneficiado tras este lavado de cara.

En lo que respecta a motorizaciones, los cambios son pocos. Se incorpora a la gama Seat León el 2.0 TDICR de 170 CV, que hace uso de tecnología “common-rail” en vez de bomba-inyector. Por el momento esto no afecta a la variante de 140 CV, que se mantiene inalterada. La otra novedad reseñable es que el 1.8 TSI de 160 CV puede combinarse a partir de ahora con la caja de cambios DSG de doble embrague y 7 velocidades, una opción de impecables resultados en cuanto a eficacia y refinamiento. Todos los modelos que incorporen cambio DSG llevan levas en el volante de serie. Por otro lado, el prestacional Seat León FR 2.0 TSI incorpora un nuevo propulsor derivado de la familia 1.8 TSI, capaz de rendir 211 CV y con un 10 % menos de consumo gracias a los menores rozamientos internos y a una nueva bomba de aceite de dos etapas. De cara a reducir consumo, todos los modelos manuales disponen de indicador de cambio de marcha en el cuadro de instrumentos.

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