Renault Mégane Sedán 1.6 Confort Dynamique

La gama Mégane surgió con una estética diferente como principal apuesta. Unos meses después del lanzamiento de las versiones de 3 y 5 puertas, llega el Mégane más discreto, el Sedán. Éste, sin embargo, no se queda en un mero ejercicio de estilo, sino que además aporta más espacio, tanto en las plazas traseras como en el maletero.
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Renault Mégane Sedán 1.6 Confort Dynamique

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

El compacto americano es casi un extranjero en un segmento dominado por coches europeos y orientales. Sin embargo, es una opción que no podemos despreciar. Es un coche cómodo que peca de unos desarrollos algo largos y de algunas soluciones, sobre todo interiores, a las que no estamos acostumbrados. Los que busquen espacio y capacidad para el transporte de equipaje, mejor que se decanten por el Mégane.

El Xsara es uno de los veteranos del mercado pero, aun así, sigue siendo uno de los que más vende mes a mes en nuestro país. Esta versión 1.6 destaca por poseer un motor brillante que ofrece unas prestaciones bastante buenas. En el lado negativo, está un interior al que se le nota la veteranía y con unos materiales que son mejorables.

La nueva generación del Nubira nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Modelo a modelo, la marca coreana mejora su imagen y la de sus automóviles. Todavía el plástico es el elemento principal de su salpicadero, aunque el remate del mismo ha evolucionado positivamente. Las suspensiones, como es habitual en la marca, tienden a primar el confort de los ocupantes. Quizás demasiado.

El bastidor del Focus es una de las referencias por comportamiento del segmento y lo sigue siendo en esta versión de cuatro puertas. Con un maletero de similares dimensiones a las del Mégane, este Focus sedán cuenta con una motorización con 15 CV menos. Esto, a la hora de valorar las prestaciones, deja en peor lugar al modelo alemán.

Las cifras de habitabilidad del Elantra y del Mégane Sedán son casi calcadas, como las del maletero. La principal diferencia entre ambos es el mayor nivel de equipamiento del modelo galo, un plus al que no puede aspirar, de momento, el compacto coreano. El cambio también establece diferencias notables, ya que en el Renault es una delicia usarlo, mientras que en el Hyundai no nos termina de convencer.

Este modelo posee un gran nivel de equipamiento, casi tanto como el Mégane. Adolece de un confort de marcha similar al del compacto francés, puesto que posee unas suspensiones más blandas. Tampoco nos gusta la postura al volante, que es mejorable. El motor de mayor cilindrada del modelo japonés, sin embargo, le favorece a la hora de las recuperaciones.

El Astra está al final de su vida comercial. A principios del año que viene será sustituido por una nueva generación que promete un salto cualitativo importante. De todas maneras, el Astra actual sigue siendo un automóvil atractivo, con un buen motor y con un comportamiento dinámico divertido. Hay que estar atento para aprovechar alguna oferta de última hora.

El modelo británico nota el paso del tiempo. Necesita una actualización estética y de materiales en el salpicadero. Por otro lado, puede ser un rival si optamos por un automóvil diferente. Su motor no está entre los que más gasta ni entre los que mejores prestaciones tiene: se sitúa en el término medio. Nos han gustado la firmeza de sus suspensiones, que le dotan de gran estabilidad.

No está en el segmento del Mégane, es algo más pequeño, pero puede convertirse en una opción muy válida y más barata. Ofrece cifras de habitabilidad detrás peores, pero el maletero es igual de grande. En este acabado Sport viene de serie unas suspensiones deportivas que, unidas a un bastidor notable, hacen del Córdoba un automóvil muy ágil de conducir.

El Corolla con el nivel de equipamiento más completo resulta algo más caro, pero es una opción importante a tener en cuenta. El coche está muy bien hecho y ofrece unas prestaciones notables, gracias a un motor de distribución variable que ofrece potencia en casi todo su rango de utilización. Carece de la capacidad de carga del Mégane, pero hay que tener en cuenta que es 11 centímetros más corto.

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