Renault Grand Modus

Dentro de la gama de monovolúmenes Renault no podía faltar el Gran Modus, un modelo que, al igual que en sus hermanos mayores Grand Scénic y Grand Espace, añade practicidad gracias a un maletero más capaz.
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Renault Grand Modus
Renault Grand Modus

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

Emplea la misma plataforma del Clio, e incluso la distancia entre ejes es la misma que en éste, pues pasa de 2.482 a 2.575 milímetros. Respecto al Modus, la longitud de la carrocería se incrementa 24 centímetros en el Grand Modus, que mide 4,03 metros. El voladizo posterior es mayor, lo que ha permitido que el maletero crezca 136 litros, hasta los 410. Pero no ha sido la única medida que se ha tomado para mejorar su capacidad, ya que el portón también se ha rediseñado, el motor del limpiaparabrisas trasero es menos voluminoso y los recubrimientos son más finos. Esta cifra sólo se consigue en caso de que el coche lleve asientos traseros deslizantes, que se desplazan longitudinalmente 15 centímetros por unos raíles para repartir el espacio entre los pasajeros y el maletero, según convenga en cada momento. Para lograr los 410 litros deben ir en su posición más adelantada, con lo que se anula por completo el espacio para las piernas de los pasajeros. El sistema lo incorpora solamente el acabado Dynamique, que es el más equipado de los dos que se comercializarán en España. El portaequipajes de la terminación Authentique, por su parte, cubica 305 litros. En ambos casos se pueden plegar por completo los asientos posteriores para lograr una capacidad de carga de 1.404 litros.

En el interior no hay demasiados cambios de aspecto, aunque varían discretamente algunos materiales. Lo más relevante está en el asiento trasero, que en el Grand Modus es de tres plazas y resulta más sencillo. Recordemos que en el Modus se puede modular para dos o tres plazas, en función de las necesidades. En el acabado Authentique la banqueta es corrida, de una sola pieza, mientras que en el Dynamique está dividida al 60/40, por lo que se puede plegar solamente una mitad y mantener la otra para los pasajeros. En todos los casos los respaldos posteriores están divididos asimétricamente. Respecto a la postura de conducción, es bastante elevada, aunque se echa en falta la regulación del volante en distancia. También son reseñables los abundantes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. En el exterior llaman la atención los nuevos grupos ópticos, los traseros con un diseño que realza las líneas horizontales, y los delanteros con unas tomas de aire de nuevo cuño junto a ellos. También se adopta una tercera ventanilla lateral trasera, que mejora la visibilidad, así como unos parachoques rediseñados.

Las motorizaciones serán cinco. En Diesel todas derivan del mismo bloque 1.5 dCi, que estará disponible en tres niveles de potencia, 65, 85 y 105 CV. Las dos primeras estarán exentas de Impuesto de Matriculación por no superar los 120 g/km de emisiones de CO2. En gasolina la gama estará compuesta por un 1.2 atmosférico de 75 CV, o turbo TCE de 100 CV, el mismo que equipa el Renault Twingo GT y que también resulta muy atractivo en el Grand Modus. Sin embargo, más satisfactorios aun son los Diesel, cuyo funcionamiento es intachable, tanto por suavidad y refinamiento, como por el elevado par que ofrecen desde pocas vueltas. En cuanto a comportamiento, el Gran Modus se caracteriza por una relación entre confort y eficacia muy lograda, ya que es muy manejable entre curvas y tiene un alto nivel de agarre, sin excesivo balanceo de la carrocería, pero con un buen filtrado de las irregularidades por parte de la suspensión. Da bastante confianza y resulta un coche agradable de conducir, con buen tacto de todos sus mandos y sensación de aplomo. Sin duda, el Grand Modus resulta una opción más lógica y con miras más amplias que el Modus convencional.

Los mini-monovolúmenes son un grupo de automóviles dirigidos a un público muy específico y el Modus, según afirman en Renault, ha obtenido su parte de éxito dentro del segmento al que pertenece, que es el mismo en el que militan el Peugeot 1007, el Honda Jazz y los próximos Suzuki Splash y Opel Agila. Ahora bien, no deja de ser un sector bastante minoritario, limitado en muchos casos por la falta de un amplio maletero que permita utilizar el coche con la familia en vacaciones. Con el Gran Modus, las posibilidades del pequeño Renault aumentan considerablemente, pues, como ocurre con sus homónimos Grand Scénic y Grand Espace, se incrementa el tamaño de la carrocería para lograr más espacio interior, siendo el maletero el principal beneficiado. El Gran Modus llega a España a mediados de febrero y tendrá como principales rivales a modelos como el Opel Meriva o el Nissan Note.

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