Renault Mégane Sport Tourer

Con el nombre de Sport Tourer nace la quinta carrocería del Renault Mégane. Corresponde a la versión familiar, que cuenta con cinco plazas y un generoso maletero.
-
Renault Mégane Sport Tourer
Renault Mégane Sport Tourer

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Con el Sport Tourer, Renault confirma la quinta carrocería para su gama Mégane, que además se fabrica en España. Todavía faltan dos, el Coupé Cabrio y el cuatro puertas, además de una posible alternativa a los Peugeot 3008 o Nissan Qashqai, pero ya dispone de una de las gamas más amplias del mercado. Se trata por tanto de la carrocería familiar, que también ha crecido en tamaño como el resto de la gama, llegando incluso a plantear la duda de si de verdad compensa acudir a un modelo como el Laguna familiar… cuestiones de precio y espacio.

El Sport Tourer cuenta con una batalla 63 mm más larga que el Mégane de cinco puertas. Aporta un interesante maletero de 524 litros de capacidad, que incluye la rueda de repuesto y un sistema de separación muy simple pero efectivo; se puede levantar la mitad del fondo y encajarlo en unos ganchos que hay en los laterales, y así compartimentar el espacio de carga. Los asientos se pueden abatir en dos partes asimétricas, aunque no llegan a dejar el fondo completamente plano, ampliando el volumen del maletero hasta los 1.600 litros, con una longitud de carga de hasta 2.550 mm. Con respecto al anterior, aporta algo más de espacio para las rodillas de los ocupantes traseros y unas plazas menos definidas –en el anterior la banqueta de la plaza central trasera era considerablemente más corta-.

En su gama de mecánicas encontramos los mismos propulsores que el resto de la familia Mégane, que tiene cuatro motores de gasolina y cinco Diesel, con potencias que van desde los 110 CV a los 180 CV en gasolina y de los 85 caballos a los 160 en Diesel. Con estos motores se ha buscado intencionadamente aumentar los plazos para las revisiones y así abaratar costes de mantenimiento, que suben hasta los 30.000 km o 2 años con las dos tecnologías mecánicas –salvo el 1.5 dCi que se mantiene en los 20.000 km-. Mantiene el esquema de suspensiones del resto de los Mégane pero con un tren trasero adaptado a las mayores posibilidades de carga. Con todo, el comportamiento tiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad.

Los precios de partida se sitúan en los 17.150 euros para los motores de gasolina y en los 17.950 euros para el Diesel más básico.

Te recomendamos

Hay un público fiel que sigue apostando por las berlinas tradicionales, y ahí el Lexu...

Espacio de carga, confort en viaje y capacidad para dormir en su interior hacen de lo...

El Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlina surcoreana, se ve las caras...

Del 7 al 13 de septiembre tienes ocasión de vivir una experiencia exclusiva a los man...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...