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Prueba: Peugeot 2008 1.6 e-HDi, nuevas perspectivas

Doble cero en Peugeot es sinónimo de mayor especialización, de vehículos que cruzan fronteras y se salen de lo corriente. Y el 2008 es otro buen ejemplo de ello, transformando la carrocería familiar del 208 en un todo SUV urbano con el que Peugeot pretende borrar la huella del Juke de Nissan.
Raúl Roncero. Twitter: @Rron0_autopista. Fotos: Mikael Helsing -
Prueba: Peugeot 2008 1.6 e-HDi, nuevas perspectivas
Prueba: Peugeot 2008 1.6 e-HDi, nuevas perspectivas

¿Por qué sólo familiar, en lugar de además de familiar? Podía haber sustituido al 207 SW sin más, una original y atractiva carrocería capaz de compensar esas diferencias de espacio y versatilidad que siempre ha separado al segmento B del C. Pero el mercado, hoy día, se mueve a base de impulsos y quien no encuentre motivación en el cliente está destinado a morir. Así que vista la fiebre por el coche que se insinúa más alto y "dominante" que el turismo al uso parece ser que tiene todas las de ganar, y si lleva la coletilla SUV, todavía mejor. Cruza por tanto fronteras este nuevo modelo de Peugeot que, al incorporar el "doble cero" en su denominación, llega obligado a ofrecerte alguna que otra sorpresa por añadidura.

 

Grip Control

De habilidoso y funcional utilitario a familiar aventurero. Grip Control puede ser la llave para los que buscan el lado más ocioso del 2008, pero no te hagas ilusiones porque no llega a hacer corresponder la imagen de su carrocería con el rendimiento fuera del asfalto. Es un control de tracción especializado en cuatro terrenos –más un quinto modo que anula el ESP– que siempre se combina con unas ruedas M+S y sólo está disponible en el acabado Allure, el más alto de gama... Y es el que analizamos nosotros. ¿Qué no encuentras el mando giratorio en las fotos de interior? Efectivamente, en Francia difieren los niveles de acabado y la unidad que hemos podido probar viene sin ese elemento. Creo que sería acertado poder comprar en España un e-HDi 115 así –aquí, obligatoriamente ligado al Grip Control– toda vez que puedes desprenderte de las ruedas mixtas, con peor agarre en frenada sobre asfalto –un e-HDi/92 con Grip Control que ha pasado por nuestro Centro Técnico ha demostrado esa teoría– y lógicamente, también con menos agarre en curva.

 

Lo que sí podría contarte es que hay diversidad de opiniones en cuanto a lo que puede ofrecerte esa ruleta mágica que trabaja sobre frenos y motor para proporcionar la máxima capacidad de tracción en cada ocasión: hay quien ha salido airosos de asombrosas zonas embarradas, también hay quien se ha quedado atrapado en un miserable charco, con lo cual, está claro que también tiene mucho que decir la pericia de quien conduce a la hora de leer el terreno y saber administrar acelerador, sus 16,5 cm de altura libre al suelo y sus 230 mm de recorrido de suspensión por rueda medidos en nuestra rampa de cotas TT.

 

Eso sí, de lo que sí estoy convencido es que no sabría cuantificar cuánto aporta la rueda mixta y cuánto el control de tracción en ese tipo de condiciones de pista. Pero también puede que, cómo yo, seas de los que haya visto en el campo –y creo que sabes qué tipo de campo hablamos– más turismos que SUV, por lo que estas versiones con Grip Control tal vez tengan más que decir en otros terrenos embarazosos, como el frío asfalto y heladas con los que toca convivir, y no ir a su búsqueda, en zonas invernales, donde el mero hecho de llevar la rueda adecuada vale su peso en oro.

 

Refinamiento


Me da igual hablar de comportamiento, de materiales o de tacto mecánico. El 2008 es un coche que sobresale claramente de la media de su categoría, sea utilitario al uso o verdaderos SUV. Una de las cosas que me gustado de esta "transformación" es cómo, junto a dimensiones, carrocería, etc, también se ha modificado el carácter y tacto de conducción del 2008 respecto al 208, acercándolo más al perfil del conductor que se va a mover acompañado de la familia. De un lado, la amortiguación es sig­nificativamente más firme para compensar el aumento de altura de carrocería, aunque pese a ello, advierto una mayor capacidad de absorción y calidad de rodadura respecto al más peque­ño. De otro lado, también cambian parámetros de dirección para resultar menos reactivo, de modo que sin modificar la huella de pisada, el 2008 tiene el aplomo y estabilidad lineal de un coche con mayor separación de ruedas. Y cabe citar que, pese aunque esos casi 20 cm más de longitud generan más voladizo trasero que en el 208, la aptitud del tren trasero del 2008 es inquebrantable. El efecto colateral es, eso sí, un mayor subviraje que le hace menos ágil entre curvas que su hermano pequeño, aunque sigue guardando bajo la man­ga mucha efectividad y sobre todo, un elevado agrado de conducción.

 


Colaboran en esa sen­sación de gran coche –o de coche mayor, si se en­tiende así mejor– la baja sonoridad, sea aerodiná­mica o mecánica, la ex­quisitez con la que el stop&start para y arran­ca el motor, como el se­lecto ambiente que pro­pone la versión Allure. Por cierto, vuelves a verte sentado como en un 208 aunque con la altura de cadera algo más alta, pero con la mis­ma configuración y ergonomía, atípica y pecu­liar hasta que los kilómetros y el tiempo hagan que te familiarices con ella.

 

Con el acabado in­termedio de la gama –Active– sólo puedes com­prarte 1.6 e-HDi de 92 CV. En el más alto Allure es donde únicamente entra en juego el e-HDi de 115 CV. El paso de un acabado a otro es de alre­dedor de 2.000 euros –como para pensárselo–; por su parte, el HDi más potente "sólo" cuesta 700 euros más. Yo lo tendría claro: a por el de 115 CV aunque te toca valorar a ti si asumes una diferencia de consumo medio real de casi un litro. Lleva la caja de cambios de 6 marchas y la mayor potencia y par está claro que hacen al 2008 más rápido, más ágil de respuesta, "más coche"...

 

Y más coche es. Tal vez no lo suficiente como para meterlo en la familia sin recibir crí­ticas por falta de espacio en las plazas traseras. Pero el 2008 te abre un mundo de posibilida­des respecto al utilitario de 5 puertas: corrige la falta de anchura que le falta a un 208 –sigue sin ser suficiente– y con casi 400 litros de ma­letero te puede hacer el mismo servicio que un compacto. Como complemento, asientos trase­ros que se abaten y dejan una plataforma de car­ga bastante larga y muy plana.

 

 

 

En pocas palabras

ACELERACIÓN
De más a menos. Buena aceleración corta desde bajas velocidades para, luego, sentir que el empuje se relentiza.

 

CAMBIO
Seis "buenas" marchas de serie, razón más que suficiente para pagar los 700€ que cuesta más que el de 92 CV.

 

FRENADA
Muy segura y estable en sus límites, pero sólo correcta en distancias: recorta en casi 10 m a la versión con neumático M+S.

 

CONSUMOS
Valor añadido de este e-HDi. Los que gastan menos (Captur por ejemplo) es a costa de un motor menos potente.

 

ADELANTAMIENTO
Desarrollos de "empuje" en 4ª y 5ª marcha que garantizan agilidad. Bajo peso para que la sexta no pesa en estos ejercicios.

 

HABITABILIDAD
Ganancia respecto al 208 en anchura de plazas traseras y maletero, aunque el 2008 no saca tanto petróleo de como el Captur.

 

POTENCIA Y PAR
Cumple con lo prometido, pero es un motor que sólo se empieza a sentir brillante a partir de 1.800 rpm.

 

MALETERO
Con un 5% más de longitud que el 208, un 25% por ciento más de maletero. No está nada mal porque te ofrece el mismo volumen que un más costoso y grande compacto.  

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