Porsche 911 Carrera 4S PDK

Muy evolucionado en motor, tracción integral y, sobre todo, en un increíble cambio automático PDK de doble embrague y 7 relaciones, el nuevo Porsche 911 Carrera 4S agranda aún más su leyenda. Más cómodo, rápido y eficaz, ya es el tercer deportivo de serie más rápido, actualmente en producción, que ha pasado por nuestro Centro Técnico. ¡Bestial!
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Porsche 911 Carrera 4S PDK
Porsche 911 Carrera 4S PDK

No sólo de motor vive el espectacular Porsche 911 Carrera 4S. Con respecto al anterior, también la tracción integral característica a sus dos últimas siglas presenta un notable avance, basada ahora en la del exagerado 911 Turbo y olvidando ese «todo atrás» habitual de Porsche.

Si quieres saber sobre este coche y todas sus versiones no te pierdas todas las informaciones del 911: noticias, pruebas y novedades.

Es decir, el sistema de tracción cuenta ahora con embrague multidisco en baño de aceite de gestión electromagnética, en lugar del simple acoplamiento viscoso, y con autoblocante de serie. Con este sistema, de una distribución de par a crucero estabilizado de 0/100 delante y detrás puede invertir completamente el reparto, ya que ahora aprovecha datos de las ayudas electrónicas para calcular en función del par, ángulo de volante, aceleración lateral...

Una gozada la espectacular motricidad del nuevo Porsche 911 Carrera 4S, que mejora también su aplomo en curvas rápidas y permite redondear con más precisión los virajes, descargando al eje trasero y evitando, en caso de desmedida, algún que otro trompo que en el dos ruedas motrices sería insalvable.

A pesar de sus avances, no conviene confiarse: aunque no hay duda de que el Carrera 4S es el 911 más civilizado, al límite su comportamiento es casi tan particular como siempre. Requiere adaptación y finura en el gas -tanto en fase de carga, como de corte- para que la zaga no tome demasiada inercia y permita sólo colocarlo.

Para extraer todo el potencial del Porsche 911 Carrera 4S PDK nada mejor que aprovechar toda su capacidad de frenada (impresionante la detención en menos de 68 metros a 140 km/h) y magnífica tracción para salir disparado a la salida de la curva.

Justo también es reconocer que, aunque inquieto, ningún deportivo informa con tanta claridad de cualquier movimiento de carrocería como un Porsche 911.

Más precisión, más agarre, más motor… ¿Qué le queda al 4S? Pues, aunque parezca mentira, mejora también su transmisión con una caja automática de doble embrague y 7 relaciones, denominada PDK, que abre un extraordinario capítulo en Porsche.

En Porsche decían que hasta que no fuera perfecto, no lo montarían. Y cierto es que ya lo es, sin nada que ver con el brusco Tiptronic S con convertidor de par que llevaba antes. Lo probamos en el Carrera... y nos sigue sorprendiendo: suave, progresivo, instantáneo. Vale la pena pagar los casi 4.000 euros que cuesta. La comodidad que proporciona, junto a una suspensión activa PASM de serie notablemente más cómoda ahora en modo Normal aunque rebaje 10 mm la altura, permite un agrado diario de uso desconocido en un 911. Además, su séptima relación muy larga reduce sonoridad y consumo.

Pero también la caja PDK es muy deportiva. Las reducciones son rapidísimas y el poderío de su «kick-down», de otro planeta: bajar en un suspiro de 7ª a 3ª, empujando con extraordinaria fuerza, aseguramos que crea adicción. Sus tres leyes de funcionamiento -Normal, Sport y la opcional Sport Plus- incrementan su velocidad y permiten extraer todas las posibilidades mecánicas. Y en manual es perfecto, salvo por unas atípicas levas que siguen sin convencernos.

Ante toda esta auténtica demostración, no hay mucho más que añadir. Si acaso que, por dentro, este Porsche 911 Carrera no varía ni su habitual calidad de realización, ni su configuración 2+2 plazas, con dos traseras muy reducidas marca también de la casa, y el maletero, que pierde otros 30 litros por el diferencial delantero. Eso sí, añade ahora más funciones multimedia, con Bluetooth y pantalla táctil, y un precio en consonancia para no olvidar la frase de Calderón: «Los sueños, sueños son».

— Cambio PDK
— Agilidad y prestaciones
— Frenos

— Mecanismo de levas
— Precio/equipamiento serie
— Plazas traseras

Más potencia

No sólo de motor vive el espectacular Porsche 911 Carrera 4S. Con respecto al anterior, también la tracción integral característica a sus dos últimas siglas presenta un notable avance, basada ahora en la del exagerado 911 Turbo y olvidando ese «todo atrás» habitual de Porsche.

Si quieres saber sobre este coche y todas sus versiones no te pierdas todas las informaciones del 911: noticias, pruebas y novedades.

Es decir, el sistema de tracción cuenta ahora con embrague multidisco en baño de aceite de gestión electromagnética, en lugar del simple acoplamiento viscoso, y con autoblocante de serie. Con este sistema, de una distribución de par a crucero estabilizado de 0/100 delante y detrás puede invertir completamente el reparto, ya que ahora aprovecha datos de las ayudas electrónicas para calcular en función del par, ángulo de volante, aceleración lateral...

Una gozada la espectacular motricidad del nuevo Porsche 911 Carrera 4S, que mejora también su aplomo en curvas rápidas y permite redondear con más precisión los virajes, descargando al eje trasero y evitando, en caso de desmedida, algún que otro trompo que en el dos ruedas motrices sería insalvable.

A pesar de sus avances, no conviene confiarse: aunque no hay duda de que el Carrera 4S es el 911 más civilizado, al límite su comportamiento es casi tan particular como siempre. Requiere adaptación y finura en el gas -tanto en fase de carga, como de corte- para que la zaga no tome demasiada inercia y permita sólo colocarlo.

Para extraer todo el potencial del Porsche 911 Carrera 4S PDK nada mejor que aprovechar toda su capacidad de frenada (impresionante la detención en menos de 68 metros a 140 km/h) y magnífica tracción para salir disparado a la salida de la curva.

Justo también es reconocer que, aunque inquieto, ningún deportivo informa con tanta claridad de cualquier movimiento de carrocería como un Porsche 911.

Más precisión, más agarre, más motor… ¿Qué le queda al 4S? Pues, aunque parezca mentira, mejora también su transmisión con una caja automática de doble embrague y 7 relaciones, denominada PDK, que abre un extraordinario capítulo en Porsche.

En Porsche decían que hasta que no fuera perfecto, no lo montarían. Y cierto es que ya lo es, sin nada que ver con el brusco Tiptronic S con convertidor de par que llevaba antes. Lo probamos en el Carrera... y nos sigue sorprendiendo: suave, progresivo, instantáneo. Vale la pena pagar los casi 4.000 euros que cuesta. La comodidad que proporciona, junto a una suspensión activa PASM de serie notablemente más cómoda ahora en modo Normal aunque rebaje 10 mm la altura, permite un agrado diario de uso desconocido en un 911. Además, su séptima relación muy larga reduce sonoridad y consumo.

Pero también la caja PDK es muy deportiva. Las reducciones son rapidísimas y el poderío de su «kick-down», de otro planeta: bajar en un suspiro de 7ª a 3ª, empujando con extraordinaria fuerza, aseguramos que crea adicción. Sus tres leyes de funcionamiento -Normal, Sport y la opcional Sport Plus- incrementan su velocidad y permiten extraer todas las posibilidades mecánicas. Y en manual es perfecto, salvo por unas atípicas levas que siguen sin convencernos.

Ante toda esta auténtica demostración, no hay mucho más que añadir. Si acaso que, por dentro, este Porsche 911 Carrera no varía ni su habitual calidad de realización, ni su configuración 2+2 plazas, con dos traseras muy reducidas marca también de la casa, y el maletero, que pierde otros 30 litros por el diferencial delantero. Eso sí, añade ahora más funciones multimedia, con Bluetooth y pantalla táctil, y un precio en consonancia para no olvidar la frase de Calderón: «Los sueños, sueños son».

— Cambio PDK
— Agilidad y prestaciones
— Frenos

— Mecanismo de levas
— Precio/equipamiento serie
— Plazas traseras

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