Prueba: Porsche 911 Carrera 4 GTS PDK, ¿el deportivo perfecto?

Lo mismo le da un circuito, que cualquier carretera. El siempre especial Porsche 911 GTS resulta hoy tan insultantemente rápido… como ya también fácil de controlar. Qué enormes 430 CV.
Jordi Moral.

Twitter: @jordimoralp Fotos: Seufert. -

Prueba: Porsche 911 Carrera 4 GTS PDK, ¿el deportivo perfecto?
Prueba: Porsche 911 Carrera 4 GTS PDK, ¿el deportivo perfecto?

Definitivamente, en su última generación 991, Porsche ha `humanizado’ su mítico 911. Y no porque en prestaciones o eficacia pura no siga siendo un súper deportivo de otro planeta (que, de hecho, lo es hoy más que nunca, es un auténtico superdotado), sino porque no hace falta hoy ya ser un extraterrestre, ni tener unas manos privilegiadas como antes, para marcar la pole en cada recorrido que hagas a su volante.

Si los nuevos `básicos’ Porsche 911 Carrera, así como los más brutales y superiores Porsche 911 GT3 y Turbo, ya mostraron antes su camino hacia la pacificación, ahora es el esperado hermano mediano Porsche 911 GTS, y en especial el de esta siempre más redonda versión 4 de tracción total, el que da la puntilla final. Era, por otra parte, de esperar.

Si siempre el GTS fue considerado el Porsche 911 más equilibrado por configuración deportiva de chasis y más ajustada potencia, hoy vuelve a sorprender con tantísima efectividad… que nos lleva incluso a discutir en la redacción sobre el rumbo tomado hoy ya por Porsche. ¿Es posible que se haya vuelto aburrido de repente un 911? Para comprobarlo, pisemos, como siempre en el deportivo de deportivos, el pedal a fondo.

Porsche 911 Carrera 4 GTS¿Un RS de Audi?

Puede que, si creciste como yo soñando con cualquiera de sus primeras generaciones (ay aquellos míticos 911 T o el Carrera RS 2.7), de inicio hasta te decepcione hoy este Porsche legendario. Se acabó lo de tener que ir pegándote con el 911 midiendo siempre sus límites. Hoy, cierto que esa vida extrema tal y como se entendía ha pasado a la historia… pero, no te asustes, también lo es que Porsche ha sabido adaptarla de manera magistral al requisito de súper deportivo del siglo XXI.

Más de 50 años después, los faros, la silueta o el motor bóxer atmosférico de 6 cilindros colgado por detrás del eje trasero siguen siendo inconfundibles en todo Porsche 911. Como también lo son ahora unas siglas GTS que, estrenadas en 1964 sobre un Porsche 904 de competición homologado para carretera, siguen ya mostrándose intratables en todo tipo de uso. Así que puede hoy por tanto acercarse, pero, por si aún lo dudabas, ya te avanzo que este Porsche 911 GTS no es un RS de Audi. Arranca, marca el giro para percibir cómo sigue arrastrando el tren delantero, acelera a fondo para volver a escuchar ese sonido enlatado tan característico del 911 a la vez que, de inicio, siente cómo empuja de nuevo de atrás a pesar de su tracción total y levanta para vibrar con sus explosiones de escape. Empezarás entonces a creértelo, porque, a partir de aquí, este Porsche 911 GTS puede ser mucho GTS.

De hecho, sobre la nueva base 991 de Porsche (esa que no comparte ni una pieza con la anterior 997, que introdujo el uso extensivo de aluminio y hasta una dirección eléctrica desarrollada en exclusiva con ZF y que superó hasta 3 evoluciones para adaptarse al nuevo estándar 911), este 911 GTS viene a aportar algo más al actual Carrera 4S. No mucho, porque para eso hay que dejar también por encima espacio  a un más radical y potenciado GT3 de 475 CV, pero su bóxer 3.8 de inyección directa suma aquí hoy 30 CV extra con un nuevo árbol de levas con mayor carrera, nuevos resortes de válvulas y la revisión de su sistema de admisión y de la geometría de los colectores. En total, rinde 430 CV y ofrece un rendimiento descomunal: hasta 113 CV y 11,8 mkg de par por litro de cilindrada, soberbio en un atmosférico.

Y es que, aún sin turbo (por poco tiempo, porque Porsche ya confirma la sobrealimentación en los próximos 911), cierto que la patada de este 911 GTS no impresiona como lo hace, por ejemplo, un salvaje M de BMW, pero no cambio la satisfacción que supone estirar de 1.500 hasta casi 8.000 rpm un atmosférico deliciosamente dosificable como este. Pronto lo añoraremos, porque, además, aunque reste también algo más de sensaciones (para los más puristas hay un cambio manual de 7 marchas por 4.700 euros menos), el cambio automático PDK de doble embrague, rapidísimo, extrae al final con sus 7 relaciones todo lo que tiene, y es mucho: haz kick-down y verás entonces la aguja del cuentarrevoluciones subir al corte y caer como un relámpago.

Deportivo rapidísimo

Sin entrar a detallar todas las prestaciones que hemos medido (4,21 segundos en el 0-100 km/h; 14,7 segundos en alcanzar los 200 km/h y 2,61 segundos en pasar 80 a 120 km/h), sólo confirmarte que, aunque no se aleje mucho de los registros del actual Porsche 911 Carrera 4S (de 1 a 2 décimas más veloz), es ya hasta medio segundo más rápido que el anterior 911 GTS, gastando además un 15 por ciento menos: hoy registramos 9,5 l/100 km de media.

Porsche 911 Carrera 4 GTSRápido por tanto es, y mucho, este nuevo Porsche 911 GTS, pero hoy lo es sobre todo por cómo gestiona luego esa velocidad en carretera. Y, como buen Porsche 911, tanto en pista como en carretera. A las versiones de base suma este GTS hoy el mayor ancho de vías de todos los Carrera 4, llantas monotuerca de 20 pulgadas, suspensión activa PASM y paquete Sport Chrono de serie, este último clave para hacerte sentir un Porsche 911 en toda su esencia. Y es que, al extraordinario confort que ofrece hoy en el día a día por suspensión, tacto o visibilidad un GTS en el que sólo sentirás un mayor spoiler delantero que `roza’ algo más de la cuenta, es precisamente el modo Sport Plus el que te transportará casi a las carreras.

Al Launch Control y a la mayor firmeza de amortiguación y de velocidad del cambio (baja hasta 4 marchas en autopista al pisar a fondo), suma, sobre todo, unas ayudas electrónicas y una tracción total PTM variable que retrasan su umbral de actuación para soltarlo más y acercarse bastante a lo que siempre has esperado de un Porsche: aunque su eje trasero ya no coge tantas inercias como antes ni a base de gas ni de grandes descargas, sí sentirás que sigue mandando claramente para permitirte, sobre todo al desconectar el ESP, derrapar aún como con muy pocos deportivos.

Más control de chasis

Todo eso sí de manera más progresiva y controlable que antes, y con la ventaja de que, sin forzar la situación, a base de perfectas geometrías, de una eficaz tracción total que conecta el tren delantero cuando es necesario (incluso llegarás a sentir en ocasiones que subvira), de una enorme precisión de mandos, de unos frenos potentísimos (sólo te recomiendo los opcionales carbo-cerámicos si ruedas asiduamente en circuito) y de mucha electrónica (apuesta aquí a las estabilizadoras activas), este Porsche 911 4 GTS es capaz de perdonar como nunca todo exceso para ofrecer tal agilidad y aplomo deportivo que te hará sentir siempre como Jacky  Ickx. Seguro que él, como gran piloto, hoy preferiría volver a sentirse dueño de aquellos primeros Porsche 911… pero seguro también que cambiaría la elección si se tratase esta vez del coche de sus hijos. Porque ya no replantea su conducción como antes, ahora lo puedes llevar casi como un Boxster. Larga vida, como siempre, al rey Porsche 911.

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