Peugeot 308 1.5 BlueHDi: superprueba con todos los datos del nuevo motor Diesel

La gama del Peugeot 308 recibe como gran novedad el motor Diesel 1.5 BlueHDi que reemplaza al anterior 1.6 BlueHDi. ¿Qué tal es este nuevo propulsor? Lo analizamos con nuestra superprueba.
Pablo Mallo / Fotos: Israel Gardyn -
Peugeot 308 1.5 BlueHDi: superprueba con todos los datos del nuevo motor Diesel
Peugeot 308 1.5 BlueHDi: superprueba con todos los datos del nuevo motor Diesel

El que fuera Coche del Año en Europa en 2014, el Peugeot 308, ha experimentado recientemente una puesta al día que se corresponde con la mitad de su recorrido comercial (ver Peugeot 308 2017, todas las fotos, datos y precios). Con ella, además de algunos cambios de diseño sutiles —sobre todo en la parrilla y los parachoques—, se han incorporado varios elementos técnicos novedosos, entre los que destacan especialmente una nueva caja de cambios automática de 8 velocidades, fabricada por la firma japonesa Aisin, así como el nuevo motor 1.5 BlueHDi que analizamos en esta superprueba.

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El motor Diesel 1.5 BlueHDi de 130 CV reemplaza al anterior 1.6 BlueHDi de 120 CV. Al mismo tiempo, el nuevo motor rebaja las emisiones de CO2 y las cifras de gasto de combustible homologadas —aunque en nuestras mediciones de consumo real no ha sido así—, además de cumplir con las próximas normativas en materia de emisiones contaminantes.

Prueba Peugeot 308 Diesel

Peugeot 308 1.5 BlueHDi 130 CV: mejor respuesta

La caja de cambios manual de seis velocidades, con la que venía equipada nuestra unidad de pruebas, también es nueva y, al igual que el motor, ha sido diseñada mediante un proceso totalmente digital. Su manejo es rápido y agradable, manteniendo un tacto de accionamiento preciso, aunque la diferencia más importante es que los desarrollos se han acortado ligeramente. Esto permite ganar cierta viveza respecto al 1.6, que penalizaba en algunas mediciones de prestaciones en comparación con varios de sus rivales, precisamente a causa de unos desarrollos muy largos. A pesar de la ganancia sustancial de rendimiento, la entrega de potencia es tan lineal que da la impresión de correr menos de lo que sus 130 CV prometen, aunque basta echar un vistazo a las cifras obtenidas por nuestro Centro Técnico para corroborar lo contrario.

PRESTACIONES Peugeot 308 1.5 BlueHDi 130 CV Allure
Acel. 0-100 km/h 9,52 s
Acel. 0-1000 m 31,31 s
Sonoridad 100 km/h 68,4 dBA
Sonoridad 120 km/h 70,7 dBA
Frenada desde 140 km/h 71,72 m
Peso en báscula 1.342 kg

En la aceleración de 0 a 100 km/h, por ejemplo, los 9,78 segundos que necesitaba el 1.6 BlueHDi se han rebajado hasta 9,52 segundos en el caso del nuevo 1.5 BlueHDi. Más notable aún es la mejora en los adelantamientos, con un paso de 80 a 120 km/h en 4ª de 7,75 segundos (antes 8,3 s), en 5ª de 10,08 segundos (antes 10,4 s) y en 6ª de 13,57, (antes 15,7 s). Incluso así, la 6ª marcha sigue siendo principalmente de desahogo, por lo que si queremos aprovechar las buenas cualidades del motor y ganar velocidad con cierto brío, conviene reducir una o dos marchas. De este modo se aprovecha el resolutivo medio régimen del motor, zona en la que la aguja del cuentavueltas avanza con más soltura. Por otro lado, en conducción tranquila es posible mantener la mecánica por debajo de 2.000 rpm prácticamente todo el tiempo, pues hay mucho par disponible desde poco más allá de 1.000 rpm, combinado con una gran inmediatez de respuesta y una entrega de lo más progresiva. Apenas se perciben vibraciones y el sonido del motor no resulta molesto, pues casi no se escucha cuando circulamos a velocidad mantenida. Únicamente en aceleraciones fuertes en las que nos adentramos en la zona media del cuentavueltas, su sonido cobra cierto protagonismo, pero sin llegar a restar confort de marcha. 

CONSUMOS Peugeot 308 1.5 BlueHDi 130 CV Allure
Consumo en ciudad 5,8 l/100 km
Consumo en carretera 5,0 l/100 km
Consumo medio 5,3 l/100 km
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Peugeot 308 1.5 BlueHDi 130 CV: comportamiento dinámico

A nivel de chasis, el nuevo Peugeot 308 1.5 BlueHDi resulta muy equilibrado, altamente eficaz en curva y con una gran estabilidad lineal a alta velocidad, todo ello sin sacrificar confort de suspensiones. Al límite la dirección no informa tanto como nos gustaría, pero el 308 da mucha confianza, ya que sus reacciones son fáciles y predecibles, con un paso por curva muy natural y una carrocería muy bien sujeta, diría que menos suelta en extensión que antes, algo que hace que su tacto general sea muy consistente. El tren delantero aguanta ritmos altos sin rechistar en tramos revirados, mientras que el trasero le sigue fielmente, aportando una gran neutralidad que puede transformarse en un redondeo controlado si levantamos bruscamente el pie del acelerador en pleno apoyo. En caso de exceso de optimismo, las ayudas electrónicas al chasis, no desconectables por encima de 50 km/h, mantienen las cosas en su sitio sin mayor problema, y sin resultar excesivamente intrusivas. Dicho de otro modo, es un coche que permite involucrarse en la conducción y que, en cualquier circunstancia, resulta satisfactorio.

ESPACIO Peugeot 308 1.5 BlueHDi 130 CV Allure
Anchura delantera 139 cm
Anchura trasera 136 cm
Altura delantera 91/95 cm
Altura trasera 90 cm
Espacio para piernas 72 cm
Maletero 415 litros
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Otro punto en el que destaca positivamente el Peugeot 308 es en la presentación de su interior. El habitáculo, sobre todo en el acabado superior Allure, cuenta con buenas terminaciones y un diseño muy personal, con asientos de excelente factura, un generoso nivel de equipamiento y un salpicadero de aspecto muy limpio. Hay muy pocos botones a la vista, ya que gran parte de los mandos principales se integran en la pantalla táctil. En ella se muestran también los datos del sistema de navegación, que incluye, entre otros, información de tráfico en tiempo real y climatología. Los faros led opcionales, de una intensa luz blanca, cuentan con asistente de luces largas automáticas, cuyo funcionamiento es más que correcto, aunque carecen de otras funciones adaptativas (no son direccionales ni crean sombras activas para mantener las largas sin deslumbrar a otros conductores). Otros elementos apetecibles que puede incorporar adicionalmente son el techo panorámico, el sistema de apertura de puertas y arranque sin llave, o asistentes de seguridad como la supervisión de ángulo ciego y control de crucero activo con frenada automática. Poco más se puede pedir.

En definitiva, el agrado de uso sigue siendo la nota dominante del Peugeot 308, un coche sin apenas puntos flacos y cuyo tacto general, después de su última puesta al día, parece más consistente aún. El motor 1.5 BlueHDi aporta todo lo que se puede pedir de un Diesel moderno, y no desentona dentro de un conjunto muy equilibrado.

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