Publicidad

Opel Meriva frente a Grand Modus

El aumento de tamaño del Modus en su variante Grand Modus le permite ahora rivalizar con modelos como el Opel Meriva, el rey de los pequeños en cuanto a modularidad y espacio interior se refiere. Sus motores Diesel de 100 caballos, sumados a equipamientos altos de gama, amplían el radio de acción de estos utilitarios.
-
Opel Meriva frente a Grand Modus
Opel Meriva frente a Grand Modus

Si en los dos apartados anteriores encontramos una clara diferencia a favor del Renault, en todo lo referente al interior, el Opel le da la vuelta a la comparativa. Su habitáculo está mucho mejor resuelto y aprovechado, siendo las plazas traseras las que marcan la diferencia. En los dos modelos se pueden adelantar o retrasar los asientos traseros para ganar espacio en el maletero –13 cm el Opel, 15 cm el Renault-, o para que las piernas de los ocupantes tengan más hueco; así, en el Opel disponemos entre 65 y 78 cm para las piernas y entre 56 y 71 cm en el Grand Modus. Es decir, el Meriva, a pesar de tener menor longitud interior, dispone de más espacio en esta medición.

La explicación la encontramos en el maletero, considerablemente mayor en el modelo francés, que en su cubicaje mínimo iguala la capacidad máxima del alemán. Con los asientos atrás del todo, el Renault tiene 30 litros más de maletero, mientras que si los asientos están avanzados –se supone que es cuando más espacio necesitamos- supera a su rival en 105 litros. Con los asientos abatidos totalmente, la capacidad del Grand Modus asciende hasta los 935 litros, frente a los 790 litros del Meriva. En este último, los asientos abatidos dejan el fondo completamente plano, mientras que en el Renault quedan algo levantados, por lo que si precisamos de fondo plano, es necesario abatir toda la fi la hacia delante.

En ambos casos, la operación de deslizar los asientos es sencilla y rápida. El Meriva añade, además, la posibilidad de transformar las tres plazas traseras en sólo dos, convirtiéndose, en un par de movimientos, en un cuatro plazas. Para ello es necesario ocultar la plaza central –fácil y rápido por medio de tiradores- y deslizar los asientos lateralmente, con lo que los dos pasajeros traseros ganan en espacio para los hombros. El diseño interior está algo más cuidado en el Opel, que da sensación de mayor calidad. Los asientos son más cómodos y sólo estropea el conjunto el reposabrazos delantero -opcional- que, según conductores, puede llegar a molestar a la hora de cambiar incluso abatido. En el Renault hay más guanteras y huecos repartidos por todo el habitáculo –suelo incluido-, que además se pueden aumentar con un paquete denominado Orden que cuesta 157 euros más.

La dotación de seguridad de serie en los dos coches es diferente. En el Opel echamos de menos que el control de estabilidad sea de serie, pero lo arregla con un precio interesante, ya que por los 550 euros que cuesta este extra, se incluyen los airbags de cortina y los reposacabezas delanteros activos, que contribuyen a una mejora de la seguridad pasiva y hacen que este extra sea todavía más imprescindible. El Renault se deja el control de estabilidad –295 euros, no es imprescindible pero sí muy recomendable- eso sí, los airbags, los reposacabezas traseros y los pretensores en los cinturones traseros, son de serie con este motor. Los faros de niebla delanteros son de serie en los dos, así como la rueda de repuesto, que es convencional en los dos casos, aunque temporal –de distinta medida- en el Opel.

En este tipo de coches, es muy importante acudir al concesionario a estudiar las distintas ofertas, puesto que se trata de modelos que suelen estar sujetos a numerosas campañas que suelen variar de mes a mes. Como referencia les ofrecemos los precios sujetos a las campañas actuales. El precio de partida se establece en 19.400 euros para el Meriva con acabado Cosmo y en 17.150 euros para el Grand Modus con terminación Dynamique. A estos hay que restar las promociones. 1.700 euros el Opel, 1.500 el Renault y sumar las diferencias de equipamiento. Así, al Meriva tendríamos que sumarle 550 euros del ESP y 400 de las llantas de aleación, mientras que al francés deberíamos incluir el climatizador automático que el Opel lleva de serie –383 euros- y el control de estabilidad, es decir, 295 euros más. El precio final se establece en 18.650 euros para el Opel y 16.320 euros el Renault. La diferencia de 2.330 euros la consideramos excesiva para unos modelos de este corte económico y práctico, por lo que el rival directo del Grand Modus con acabado Dynamique sería el Meriva Enjoy, que costaría, en inferioridad de equipamiento y con el descuento incluido, 16.500 euros.

Si en los dos apartados anteriores encontramos una clara diferencia a favor del Renault, en todo lo referente al interior, el Opel le da la vuelta a la comparativa. Su habitáculo está mucho mejor resuelto y aprovechado, siendo las plazas traseras las que marcan la diferencia. En los dos modelos se pueden adelantar o retrasar los asientos traseros para ganar espacio en el maletero –13 cm el Opel, 15 cm el Renault-, o para que las piernas de los ocupantes tengan más hueco; así, en el Opel disponemos entre 65 y 78 cm para las piernas y entre 56 y 71 cm en el Grand Modus. Es decir, el Meriva, a pesar de tener menor longitud interior, dispone de más espacio en esta medición.

La explicación la encontramos en el maletero, considerablemente mayor en el modelo francés, que en su cubicaje mínimo iguala la capacidad máxima del alemán. Con los asientos atrás del todo, el Renault tiene 30 litros más de maletero, mientras que si los asientos están avanzados –se supone que es cuando más espacio necesitamos- supera a su rival en 105 litros. Con los asientos abatidos totalmente, la capacidad del Grand Modus asciende hasta los 935 litros, frente a los 790 litros del Meriva. En este último, los asientos abatidos dejan el fondo completamente plano, mientras que en el Renault quedan algo levantados, por lo que si precisamos de fondo plano, es necesario abatir toda la fi la hacia delante.

En ambos casos, la operación de deslizar los asientos es sencilla y rápida. El Meriva añade, además, la posibilidad de transformar las tres plazas traseras en sólo dos, convirtiéndose, en un par de movimientos, en un cuatro plazas. Para ello es necesario ocultar la plaza central –fácil y rápido por medio de tiradores- y deslizar los asientos lateralmente, con lo que los dos pasajeros traseros ganan en espacio para los hombros. El diseño interior está algo más cuidado en el Opel, que da sensación de mayor calidad. Los asientos son más cómodos y sólo estropea el conjunto el reposabrazos delantero -opcional- que, según conductores, puede llegar a molestar a la hora de cambiar incluso abatido. En el Renault hay más guanteras y huecos repartidos por todo el habitáculo –suelo incluido-, que además se pueden aumentar con un paquete denominado Orden que cuesta 157 euros más.

La dotación de seguridad de serie en los dos coches es diferente. En el Opel echamos de menos que el control de estabilidad sea de serie, pero lo arregla con un precio interesante, ya que por los 550 euros que cuesta este extra, se incluyen los airbags de cortina y los reposacabezas delanteros activos, que contribuyen a una mejora de la seguridad pasiva y hacen que este extra sea todavía más imprescindible. El Renault se deja el control de estabilidad –295 euros, no es imprescindible pero sí muy recomendable- eso sí, los airbags, los reposacabezas traseros y los pretensores en los cinturones traseros, son de serie con este motor. Los faros de niebla delanteros son de serie en los dos, así como la rueda de repuesto, que es convencional en los dos casos, aunque temporal –de distinta medida- en el Opel.

En este tipo de coches, es muy importante acudir al concesionario a estudiar las distintas ofertas, puesto que se trata de modelos que suelen estar sujetos a numerosas campañas que suelen variar de mes a mes. Como referencia les ofrecemos los precios sujetos a las campañas actuales. El precio de partida se establece en 19.400 euros para el Meriva con acabado Cosmo y en 17.150 euros para el Grand Modus con terminación Dynamique. A estos hay que restar las promociones. 1.700 euros el Opel, 1.500 el Renault y sumar las diferencias de equipamiento. Así, al Meriva tendríamos que sumarle 550 euros del ESP y 400 de las llantas de aleación, mientras que al francés deberíamos incluir el climatizador automático que el Opel lleva de serie –383 euros- y el control de estabilidad, es decir, 295 euros más. El precio final se establece en 18.650 euros para el Opel y 16.320 euros el Renault. La diferencia de 2.330 euros la consideramos excesiva para unos modelos de este corte económico y práctico, por lo que el rival directo del Grand Modus con acabado Dynamique sería el Meriva Enjoy, que costaría, en inferioridad de equipamiento y con el descuento incluido, 16.500 euros.

Galería relacionada

Opel Meriva frente a Grand Modus