Opel Astra OPC

No es fácil competir en el segmento de los compactos con un vehículo claramente deportivo, orientado a las prestaciones más radicales. La mayoría de las marcas se quedan con productos algo “descafeinados”, suficientes para descargar adrenalina; Opel, sin embargo, ha ido un paso más allá.
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Opel Astra OPC
Opel Astra OPC

A primera vista ya es posible darse cuenta de que este Astra va un paso más allá que sus “hermanos”. En el frontal, una entrada de aire de mayores dimensiones, unos faros antiniebla con más protagonismo y una calandra en forma de nido de abeja empiezan a darnos las primeras pistas. Los “faldones” laterales y, especialmente, la zona posterior, acaban de confirmar nuestra impresión; sólo hay que fijarse en el marcado paragolpes y en la original salida del escape. Las llamativas llantas, que dejan ver las pinzas de freno de color azul (marca distintiva de todos los OPC), completan el ejercicio de tuning que ha realizado Opel.

El musculoso exterior sugiere toda la deportividad y el dinamismo que este OPC es capaz de ofrecer y el interior no desmerece esta sensación. Encontraremos asientos con laterales sobredimensionados –ya te hemos hablado de ellos-, toques de aluminio en el pedalier, cromo en la palanca de cambios y un volante que hará las delicias de los amantes de la competición: es más grueso y más pequeño que los convencionales, por lo que su agarre resulta perfecto.

A pesar del esmero que Opel ha puesto en los acabados, echamos de menos ciertos elementos que acabarían de dar el toque “rácing” al habitáculo. No hemos encontrado relojes que indiquen la presión del turbo –ni siquiera uno que indique la temperatura del agua- y la grafía del cuadro de mandos (números blancos sobre fondo negro) no se lee todo lo bien que debería.

Habrá quien piense que un vehículo de estas características no está hecho para el día a día: su consumo de carburante es sólo para bolsillos desahogados (aunque el gasto medio que ha reseñado nuestro Centro Técnico es de 9,5 litros/100 kilómetros, es fácil llegar a cifras más altas cuando abusamos de la conducción deportiva) y la dureza de las suspensiones no lo hace muy recomendable para los viajes largos por carreteras en mal estado. Sin embargo, estos detalles serán perfectamente perdonables por los más caprichosos, que pronto encontrarán argumentos para convencerse.

En primer lugar, su habitabilidad es similar a la del resto de los Astra GTC: hay hasta 77 centímetros de espacio para las piernas de los acompañantes y la anchura en las plazas traseras es de 131 centímetros. Las medidas son muy similares a las del resto de los deportivos del segmento e incluso supera al Focus ST en maletero: cuenta con 345 litros, frente a los 320 que ofrece el modelo de la marca del óvalo.

Si examinamos el equipamiento del Astra, lo primero que hemos de destacar es la importancia que se ha dado a los elementos de seguridad: el control de estabilidad y el de tracción forman parte de la dotación de serie, al igual que los reposacabezas delanteros activos y los airbag frontales, laterales y de cortina. Entre los elementos básicos del vehículo también podemos encontrar un sistema de sonido con radio-CD, ordenador de viaje, mandos de la radio en el volante, climatizador… Queda poco a la elección del conductor, que tendrá que decidir si quiere aumentar un importe de 31.130 euros con la tapicería de cuero, el control de presión de los neumáticos o los faros bi-xenón.

LO MEJOR
LO PEOR

* Prestaciones
*Comportamiento en tramos virados
* Equipamiento completo

* Suspensión muy "seca" en firmes en mal estado
* Instrumentación escasa y de difícil lectura
* Pérdidas de tracción

A primera vista ya es posible darse cuenta de que este Astra va un paso más allá que sus “hermanos”. En el frontal, una entrada de aire de mayores dimensiones, unos faros antiniebla con más protagonismo y una calandra en forma de nido de abeja empiezan a darnos las primeras pistas. Los “faldones” laterales y, especialmente, la zona posterior, acaban de confirmar nuestra impresión; sólo hay que fijarse en el marcado paragolpes y en la original salida del escape. Las llamativas llantas, que dejan ver las pinzas de freno de color azul (marca distintiva de todos los OPC), completan el ejercicio de tuning que ha realizado Opel.

El musculoso exterior sugiere toda la deportividad y el dinamismo que este OPC es capaz de ofrecer y el interior no desmerece esta sensación. Encontraremos asientos con laterales sobredimensionados –ya te hemos hablado de ellos-, toques de aluminio en el pedalier, cromo en la palanca de cambios y un volante que hará las delicias de los amantes de la competición: es más grueso y más pequeño que los convencionales, por lo que su agarre resulta perfecto.

A pesar del esmero que Opel ha puesto en los acabados, echamos de menos ciertos elementos que acabarían de dar el toque “rácing” al habitáculo. No hemos encontrado relojes que indiquen la presión del turbo –ni siquiera uno que indique la temperatura del agua- y la grafía del cuadro de mandos (números blancos sobre fondo negro) no se lee todo lo bien que debería.

Habrá quien piense que un vehículo de estas características no está hecho para el día a día: su consumo de carburante es sólo para bolsillos desahogados (aunque el gasto medio que ha reseñado nuestro Centro Técnico es de 9,5 litros/100 kilómetros, es fácil llegar a cifras más altas cuando abusamos de la conducción deportiva) y la dureza de las suspensiones no lo hace muy recomendable para los viajes largos por carreteras en mal estado. Sin embargo, estos detalles serán perfectamente perdonables por los más caprichosos, que pronto encontrarán argumentos para convencerse.

En primer lugar, su habitabilidad es similar a la del resto de los Astra GTC: hay hasta 77 centímetros de espacio para las piernas de los acompañantes y la anchura en las plazas traseras es de 131 centímetros. Las medidas son muy similares a las del resto de los deportivos del segmento e incluso supera al Focus ST en maletero: cuenta con 345 litros, frente a los 320 que ofrece el modelo de la marca del óvalo.

Si examinamos el equipamiento del Astra, lo primero que hemos de destacar es la importancia que se ha dado a los elementos de seguridad: el control de estabilidad y el de tracción forman parte de la dotación de serie, al igual que los reposacabezas delanteros activos y los airbag frontales, laterales y de cortina. Entre los elementos básicos del vehículo también podemos encontrar un sistema de sonido con radio-CD, ordenador de viaje, mandos de la radio en el volante, climatizador… Queda poco a la elección del conductor, que tendrá que decidir si quiere aumentar un importe de 31.130 euros con la tapicería de cuero, el control de presión de los neumáticos o los faros bi-xenón.

LO MEJOR
LO PEOR

* Prestaciones
*Comportamiento en tramos virados
* Equipamiento completo

* Suspensión muy "seca" en firmes en mal estado
* Instrumentación escasa y de difícil lectura
* Pérdidas de tracción

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