Opel Astra GTC 1.6 Turbo 180 CV Sportive

El nuevo coupé compacto de Opel es de los más prácticos y recomendables, pero esta versión queda sentenciada por unos neumáticos opcionales demasiado grandes que condenan a un motor gasolina turbo sin mucho carácter.
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Opel Astra GTC 1.6 Turbo 180 CV Sportive
Opel Astra GTC 1.6 Turbo 180 CV Sportive

La versión elegida para la prueba de este Opel Astra OPC ha sido la que equipa el conocido motor gasolina de 1.598 cm3 con 180 CV, que en principio podría considerarse la ideal para las pretensiones del modelo (olvidándonos siempre de las versiones Diesel que acaban siendo las favoritas por todo el mundo en esta categoría).

Antes de darle a la llave de contacto me paro a valorar detalles del coche que en en este tipo de coches no solemos hacer. La entrada a las plazas traseras, por ejemplo, que es un aspecto muy importante en un coupé y que el GTC aprueba con muy buena nota.
Una vez dentro compruebas que son muy cómodas incluso para personas altas como yo que rondan el 1,90 m. de estatura. No es de estañar, ya que la carrocería del Astra GTC (4,47 m.) es más grande que la de sus rivales naturales. Se puede decir que es una media de 20 cm. más largo. Así, los ocupantes de las plazas posteriores gozan de amplitud para la espalda, las piernas (aunque aquí no es el mejor del segmento) y, como hemos dicho, la cabeza. Está incluso homologado para cinco personas. Tampoco resulta muy claustrofóbico con una ventanilla lateral trasera bastante amplia.

El siguiente detalle que me paro a valorar es el maletero, cuya apertura se realiza apretando un enorme logotipo de Opel colocado en el portón. La boca de entrada no está mal, no es de las mejores porque está un poco alta pero no se la puede criticar. El volumen del maletero es muy bueno aprovechándose del tamaño de la carrocería, con un hueco diáfano de buena anchura, altura y longitud. Bajo el piso, trae de serie un sistema antipinchazos, aunque también se puede colocar una rueda de de repuesto de emergencia que, si bien es opcional, yo recomiendo elegir porque siempre se va más seguro por la vida sabiendo que puedes cambiar el neumático sea cual sea el carácter y gravedad del pinchazo.

Le llamaban ‘zapatitos’
De su aspecto estético no he comentado nada porque suelen ser valoraciones muy subjetivas. Pero sí que hay que hacer mención a lo primero que llama la atención: las enormes llantas que trae nuestra unidad de pruebas. Nada menos que 20” de diámetro, una medida que es difícil encontrar incluso en superdeportivos radicales, como el Ferrari 458 Italia de 570 CV, el Mercedes SLS AMG de 571 CV o el Ferrari FF de 660 CV. Y sin llegar a montarme y salir disparado, ya sé que esa circunstancia condicionará todo el comportamiento y la valoración del coche. Y así ha sido.

Arranco el motor y primera agradable sorpresa: no suena nada. El ralentí es finísimo y sube de vueltas con una suavidad casi imperceptible al oído. La verdad es que es una de las mejores características del coche, lo bien insonorizado que está. A ello se suma el buen filtrado de las suspensiones, una virtud que se ve reforzada si se opta por la opción FlexRide que adapta el tarado de la amortiguación a las circunstancias con tres diferentes programas. Se ha trabajado mucho en este aspecto ya que se ha acoplado el tren delantero del Insignia OPC, el denominado HiPerStrut o Torretas de Altas Prestaciones, que reduce el ángulo de pivote y reduce las manguetas para proporcionar agilidad, mejorar la motricidad con una menor caída de rueda para favorecer también el paso por curva. El tren trasero es un eje torsional con paralelogramo de Watt para darle guiado. El conjunto es perfecto. Hay que reconocer que el bastidor del GTC es lo mejor del coche. Siempre y cuando montemos un equipo de neumático-llanta adecuado.

Porque como ya nos temíamos, la llanta de 20” de diámetro queda muy bonita, pero convierten a este coche en un perezoso. Y es que el motor 1.6 con turbo no parece que tenga en ningún momento los 180 CV que anuncia. La sorpresa fue que en nuestro banco de rodillos superó esa cifra, alcanzando nada menos que 189 CV. Nunca hubiera apostado nada a favor de ello, pero ha sido así. Hay muchas razones para justificarlo. Por un lado el coche es bastante pesado (1.509 kg), los desarrollos del cambio no son precisamente cortos y, lo más importante, las llantas de 20” con neumáticos de 245/40 no son compatibles con un dinamismo brillante. De serie a España viene con llantas de 18” de diámetro con goma de 235/50 mucho más aconsejables, aunque están homologadas como equipamiento básico unos neumáticos en llanta de 17” que también resulta suficientes para las prestaciones del coche.

Sobre raíles
Ni que decir tiene que este GTC con llanta de 20” va sobre raíles, como un tren de mercancías que no se sale de su trayectoria en ningún momento. Tiene un comportamiento muy equilibrado, sin ser muy subvirador, ya que la entrega de potencia es muy lineal y no pierde motricidad nunca. El tren trasero, además, ayuda a colocar el coche. En las frenadas (de pedal un poco esponjoso) la zaga tiende a levantarse un poco y descarga demasiado peso en ese tren, lo que obliga a estar atento si se hace en apoyo de curvas rápidas, ya que podría espantarse la trasera. Aunque el ESP, nada intrusivo, siempre está al quite y no debemos preocuparnos.

Se podría decir de este Astra GTC 1.6 turbo que es muy equilibrado, pero las llantas de 20” se encargan de inclinar la balanza hacia un lado negativo. Tiene fácil solución ya que hay posibilidades más adecuadas de elección de gomas, pero lo que es más difícil es sustituir el rendimiento del motor. No tiene muchos bajos, unos medios bastante buenos y capacidad de subir de vueltas con altibajos y tosquedad. Es un motor para llevarlo entre 3.000 y 4.000 rpm tranquilamente y estar muy atento a cambiar de marcha para que no se nos caiga de vueltas, ya que nos quedaremos sin empuje. En ningún momento notas un tirón como el que nos tienen acostumbrado los TFSI de VW.

La entrega es muy suave y lineal, pero sin carácter. De hecho, como ya hemos dicho antes, no parece que tenga los 189 CV que nos ha desvelado nuestro banco de rodillos. Por precio es una buena opción de compra, pero me parece que tiene el enemigo en casa con la versión turbodiésel 2.0 CDTI de 168 CV que iguala y, en algunos casos, mejora las prestaciones. 

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