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Nuevo Saab 9-5

No es una, sino por lo menos dos generaciones mejor que su antecesor. Y un lanzamiento clave. Salvada ‘in extremis’ del cierre, Saab inicia su renovación con un espectacular 9-5. Ya no pertenece a General Motors, pero su nueva berlina parte por completo del Opel Insignia. Más de 5 metros, tracción total, chasis adaptativo… A la venta en julio desde 35.500 euros.
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Nuevo Saab 9-5
Nuevo Saab 9-5

Hace poco más de dos meses pintaban bastos en Saab. Desplomadas sus ventas, con una gama demasiado veterana y el anuncio de venta por parte de su entonces propietario (el gigante americano General Motors), todo abocaba al cierre de la compañía. Preparada para su liquidación, el pequeño constructor artesanal holandés Spyker se cruzó en el camino. Decidió comprarla y disponerse a reflotarla.

Hoy, comienza esa nueva era. Sus responsables prometen cambios (renovación del 9-3) y una profunda ampliación de gama, de momento con dos futuros e inéditos modelos: un SUV (se llamará 9-4X) y un compacto (9-2 ó 9-1, está por decidir). Sin embargo, el modelo que rápidamente deberá revertir la dinámica del fabricante sueco es este 9-5. Y, obviamente, su desarrollo ha sido muy anterior. No podemos ver en él, por tanto, a la futura Saab, pero sí creemos que supone un gran paso adelante. No está mal para comenzar.

Basado por completo en el Opel Insignia, el Saab 9-5, eso sí, amplía dimensiones. Su longitud crece más de 20 centímetros (algo más de 5 metros totales), mientras que la distancia entre ejes aumenta en este caso 10 cm para generar una gran habitabilidad, especialmente en una fila trasera muy elevada y con gran espacio para piernas. Casi una limusina. Revisión que mejora el producto, como un diseño exterior personalizado por la marca sueca y donde sobre todo gusta su tendida trasera, adornada con multitud de luces LED. ‘Queremos reinventar el sedán y olvidarnos del diseño coupé que adoptan hoy todos los fabricantes’, nos aseguran sus creadores.

Por dentro, en cambio, el 9-5 no esconde tanto su origen. Cierto que el envolvente diseño del salpicadero (orientado al conductor) o las habituales salidas de ventilación por rejilla llevan la firma inconfundible de Saab, pero materiales, interruptores y tacto de mandos llevan el sello del Opel Insignia. Todavía un poco justo en terminación y acabado para competir en zona ‘premium’, donde Saab pretende reubicar al 9-5 en oposición, sobre todo, a Audi A6. De lo que no hay duda es que, en ergonomía, este 9-5 es otra historia frente a su predecesor.

De momento el nuevo Saab 9-5 se estrena en versión Sedán. Para la variante familiar Combi habrá que esperar hasta mediados de 2011.

Entrando ya en el apartado dinámico, el 9-5 también recurre al banco de órganos de General Motors, claro que adaptando su elección a valores esenciales en la marca como la deportividad o la sobrealimentación. Así, frente al Opel Insignia, prescinde de motores básicos y aplica una puesta a punto específica.

De momento, en julio, el Saab 9-5 llegará al mercado con tres posibles motorizaciones. Abrirá la gama el eficaz y económico motor Diesel 2.0 TiD de 160 CV y tracción delantera, suficiente para mover con soltura a esta enorme berlina tanto con cambio manual como automático (siempre todos de 6 velocidades). En gasolina, por su parte, habrá dos variantes superiores. Corona al 9-5 el brillante propulsor 2.8 V6 Turbo de 300 CV (el mismo del Insignia OPC, pero con 25 CV menos) con cambio automático, chasis deportivo (rebaja la altura de la carrocería 10 mm) y la avanzada tracción total de Saab con diferencial trasero de deslizamiento limitado y control electrónico. Por debajo aparece un 2.0 Turbo de 220 CV, en esta ocasión disponible tanto con tracción delantera como integral.

Eso por ahora, porque ya en septiembre llegarán refuerzos al 9-5. El mencionado motor 2.0T tendrá versión BioPower (capaz de funcionar tanto con gasolina como con biocombustibles E85), mientras que en gasolina llegará un 1.6 Turbo de 180 CV y en Diesel el 2.0 TTiD doble turbo de 190 CV que ya monta, por ejemplo, el Saab 9-3. Este último también con posibilidad de montar tracción integral.

Técnicamente, el nuevo Saab 9-5 presentará similares, pero distintos esquemas de trenes rodantes. Básicamente, el eje delantero se encomienda a una suspensión McPherson, mientras el trasero a un multibrazo con cuatro anclajes. Sin embargo, las versiones superiores V6 y 2.0 TTiD incluirán refuerzos en ambos ejes: delante un brazo inferior revisado y detrás un multibrazo de cinco anclajes. Todo para mejorar confort de marcha y agarre ante máximas exigencias.

El 9-5 se convierte también en el primer Saab con posibilidad de montar opcionalmente amortiguación adaptativa en tiempo real con tres modos de conducción (Intelligent, Sport y Confort), donde además de actuar sobre la firmeza de suspensión, se reduce el nivel de asistencia de la dirección, se amplía el umbral de intervención del control de estabilidad y, en caso de contar con tracción integral, se envía más par a las ruedas traseras para un comportamiento más deportivo.

Hemos tenido ocasión de conducir el 9-5 por carreteras suecas y nos ha dejado un gran sabor de boca. Con un inicial tacto a Opel Insignia (ya muy buen coche), el nuevo Saab parece que mejora un paso más gracias a una amortiguación revisada y a nuevas estabilizadoras. Muy firme en la pisada, pero al mismo tiempo con un notable confort, el 9-5 ofrece una gran calidad de rodadura y, sobre todo, una muy buena agilidad para los más de 5 metros que mide de longitud. Buena la adaptación de Saab, como de otro planeta la precisión que muestra esta vez la dirección frente a la poco directa que siempre ha montado el 9-5. Unos potentes motores completan un rendimiento satisfactorio, aunque, por poner alguna crítica, poco frugal en consumos.

Aún no están fijados los precios definitivos. Pero fuentes de Saab nos confirman que la nueva berlina 9-5 costará en España entre 35.500 y 58.000 euros, es decir casi unos 10.000 euros más caro que el Opel Insignia a igualdad de versión.

Amplio, deportivo… y, cómo no, con un buen equipamiento, imprescindible si se quiere competir entre berlinas premium. El Saab 9-5 llegará a los concesionarios españoles con tres posibles niveles de acabado. El básico, Linear, incluirá ya 10 airbags, reposcabezas activos, botón de arranque, freno de mano eléctrico, climatizador bizona, control de crucero y conexión USB.

Por encima, la terminación Vector suma sensores de luz y lluvia o asistente de aparcamiento. Mientras que el nivel Aero, de serie con el motor 2.8 V6, ofrece además asientos delanteros eléctricos y calefactables, y volante y pedales deportivos.

En cuanto a equipamiento opcional, el 9-5 será el Saab más avanzado de todos los tiempos. Además de amortiguación adaptativa y tracción integral, la berlina podrá montar sofisticados sistemas: Head-Up Display (información proyectada en el parabrisas), faros Bixenón inteligentes, reconocimiento de señales de tráfico, aviso de cambio involuntario de carril o climatizador tri-zona con control trasero de temperatura, por poner sólo algunos ejemplos.

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