Fiat Punto HGT / Peugeot 206 GTI / Volkswagen Polo GTI

Actualmente son muchos y variados los GTI que copan el mercado. De entre todos ellos, el Punto HGT, el 206 GTI y el Polo GTI representan fielmente el espíritu de dicha raza de automóviles entre los utilitarios. Porque combinan a la perfección agilidad de movimientos con un elevado nivel de prestaciones, lo que les permite poner en aprietos a más de un purasangre de reconocido prestigio y superior empaque.
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Fiat Punto HGT / Peugeot 206 GTI / Volkswagen Polo GTI
Fiat Punto HGT / Peugeot 206 GTI / Volkswagen Polo GTI

Hace apenas una década poseer un GTI estaba al alcance de muy pocos, debido no sólo a la escasa oferta existente, sino también al enfoque exclusivamente deportivo que las marcas tenían de este concepto de automóvil, sin apenas concesiones a la comodidad. Hoy en día la historia a cambiado bastante, y, si bien sigue predominando con la misma o incluso con una mayor intensidad,l —según los casos— el espíritu GTI de antaño, tanto el confort como la seguridad son factores muy valorados por los potenciales clientes.

Los tres protagonistas de esta prueba son fiel reflejo de los pequeños GTI del Siglo XXI, ya que en todos ellos tanto el equipamiento como el nivel de seguridad alcanzado están a la altura de cualquier modelo de categoría superior. Además, los tres cuentan con una favorable relación peso - potencia, por lo que es posible disfrutar de una conducción muy racing sin depender de motores descomunales.

El menos potente del lote es el Polo GTI, con 125 CV, siendo también el que cuenta con menor cilindrada. Aún así es el que mayor potencia específica posee (78,22 CV/l) pese a tener 1.598 cc. Al igual que sus competidores, el Punto HGT recurre a un tetracilíndrico de 16 válvulas, pero con una capacidad de 1.747 cc y una potencia máxima de 130 CV. El 206 GTI, con 1.997 cc y 137 CV, es el de superior rendimiento, lo que influye decisivamente en sus excelentes prestaciones.

Los modelos de los que derivan estas tres versiones son los superventas de las distintas marcas a las que pertenecen, y en sus configuraciones básicas cuentan con una gran aceptación en el mercado, sobre todo entre los conductores más jóvenes. En este caso los protagonistas del comparativo son las versiones tope de gama de cada familia, por lo que estéticamente se ha querido reflejar al máximo el concepto de deportividad. Es el modelo italiano el que exteriormente mayor semejanza con el resto de sus hermanos guarda. Tan sólo las llantas de diseño específico y algunos elementos pintados en el mismo color que el resto de la carrocería le diferencian. En cambio, el GTI de VW destaca por una imagen mucho más agresiva que la del resto de los modelos.

Frontalmente, la rejilla del radiador es de tipo nido de abeja, al igual que en las versiones Cupra de la marca española del consorcio alemán, y aloja unas ópticas de Xenón de serie. Los faldones laterales, el pequeño alerón sobre el portón trasero y las llantas de radios terminan de redondear la acertada y agresiva imagen del Polo. Por último, el 206 tampoco puede negar su estampa GTI. Detalles como los espejos pintados en negro brillante, la salida del tubo de escape o las llantas de aleación lo diferencian del resto de la familia de procedencia.

Hace apenas una década poseer un GTI estaba al alcance de muy pocos, debido no sólo a la escasa oferta existente, sino también al enfoque exclusivamente deportivo que las marcas tenían de este concepto de automóvil, sin apenas concesiones a la comodidad. Hoy en día la historia a cambiado bastante, y, si bien sigue predominando con la misma o incluso con una mayor intensidad,l —según los casos— el espíritu GTI de antaño, tanto el confort como la seguridad son factores muy valorados por los potenciales clientes.

Los tres protagonistas de esta prueba son fiel reflejo de los pequeños GTI del Siglo XXI, ya que en todos ellos tanto el equipamiento como el nivel de seguridad alcanzado están a la altura de cualquier modelo de categoría superior. Además, los tres cuentan con una favorable relación peso - potencia, por lo que es posible disfrutar de una conducción muy racing sin depender de motores descomunales.

El menos potente del lote es el Polo GTI, con 125 CV, siendo también el que cuenta con menor cilindrada. Aún así es el que mayor potencia específica posee (78,22 CV/l) pese a tener 1.598 cc. Al igual que sus competidores, el Punto HGT recurre a un tetracilíndrico de 16 válvulas, pero con una capacidad de 1.747 cc y una potencia máxima de 130 CV. El 206 GTI, con 1.997 cc y 137 CV, es el de superior rendimiento, lo que influye decisivamente en sus excelentes prestaciones.

Los modelos de los que derivan estas tres versiones son los superventas de las distintas marcas a las que pertenecen, y en sus configuraciones básicas cuentan con una gran aceptación en el mercado, sobre todo entre los conductores más jóvenes. En este caso los protagonistas del comparativo son las versiones tope de gama de cada familia, por lo que estéticamente se ha querido reflejar al máximo el concepto de deportividad. Es el modelo italiano el que exteriormente mayor semejanza con el resto de sus hermanos guarda. Tan sólo las llantas de diseño específico y algunos elementos pintados en el mismo color que el resto de la carrocería le diferencian. En cambio, el GTI de VW destaca por una imagen mucho más agresiva que la del resto de los modelos.

Frontalmente, la rejilla del radiador es de tipo nido de abeja, al igual que en las versiones Cupra de la marca española del consorcio alemán, y aloja unas ópticas de Xenón de serie. Los faldones laterales, el pequeño alerón sobre el portón trasero y las llantas de radios terminan de redondear la acertada y agresiva imagen del Polo. Por último, el 206 tampoco puede negar su estampa GTI. Detalles como los espejos pintados en negro brillante, la salida del tubo de escape o las llantas de aleación lo diferencian del resto de la familia de procedencia.

Hace apenas una década poseer un GTI estaba al alcance de muy pocos, debido no sólo a la escasa oferta existente, sino también al enfoque exclusivamente deportivo que las marcas tenían de este concepto de automóvil, sin apenas concesiones a la comodidad. Hoy en día la historia a cambiado bastante, y, si bien sigue predominando con la misma o incluso con una mayor intensidad,l —según los casos— el espíritu GTI de antaño, tanto el confort como la seguridad son factores muy valorados por los potenciales clientes.

Los tres protagonistas de esta prueba son fiel reflejo de los pequeños GTI del Siglo XXI, ya que en todos ellos tanto el equipamiento como el nivel de seguridad alcanzado están a la altura de cualquier modelo de categoría superior. Además, los tres cuentan con una favorable relación peso - potencia, por lo que es posible disfrutar de una conducción muy racing sin depender de motores descomunales.

El menos potente del lote es el Polo GTI, con 125 CV, siendo también el que cuenta con menor cilindrada. Aún así es el que mayor potencia específica posee (78,22 CV/l) pese a tener 1.598 cc. Al igual que sus competidores, el Punto HGT recurre a un tetracilíndrico de 16 válvulas, pero con una capacidad de 1.747 cc y una potencia máxima de 130 CV. El 206 GTI, con 1.997 cc y 137 CV, es el de superior rendimiento, lo que influye decisivamente en sus excelentes prestaciones.

Los modelos de los que derivan estas tres versiones son los superventas de las distintas marcas a las que pertenecen, y en sus configuraciones básicas cuentan con una gran aceptación en el mercado, sobre todo entre los conductores más jóvenes. En este caso los protagonistas del comparativo son las versiones tope de gama de cada familia, por lo que estéticamente se ha querido reflejar al máximo el concepto de deportividad. Es el modelo italiano el que exteriormente mayor semejanza con el resto de sus hermanos guarda. Tan sólo las llantas de diseño específico y algunos elementos pintados en el mismo color que el resto de la carrocería le diferencian. En cambio, el GTI de VW destaca por una imagen mucho más agresiva que la del resto de los modelos.

Frontalmente, la rejilla del radiador es de tipo nido de abeja, al igual que en las versiones Cupra de la marca española del consorcio alemán, y aloja unas ópticas de Xenón de serie. Los faldones laterales, el pequeño alerón sobre el portón trasero y las llantas de radios terminan de redondear la acertada y agresiva imagen del Polo. Por último, el 206 tampoco puede negar su estampa GTI. Detalles como los espejos pintados en negro brillante, la salida del tubo de escape o las llantas de aleación lo diferencian del resto de la familia de procedencia.

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